Archivos Mensuales octubre 2020

Publicado número de julio-diciembre de la Revista Cubana de Informática Médica

La Biblioteca Virtual en Salud (BVS-Cuba) y la Editorial Ciencias Médicas (Ecimed) anuncian la publicación del número más reciente de la Revista Cubana de Informática Médica (RCIM), que se corresponde con el Volumen 12 de julio-diciembre del 2020. El número aún está en progreso.

La Revista Cubana de Informática Médica integra la colección de Revistas Médicas Cubanas, disponible a través de la Biblioteca Virtual en Salud de Cuba.

Es una publicación electrónica semestral sobre la actividad científico-técnica en el sector de la salud y tiene el objetivo de divulgar los resultados de la investigación nacional en el campo de la informática médica, así como otras especialidades afines.

Los artículos enviados son sometidos a un proceso de evaluación por pares (peer review) en la modalidad de "doble ciego" y se alinea con la política de acceso abierto al contenido.

Usted puede consultar la tabla de contenidos donde encontrará los artículos que sean de su interés.

Le sugerimos especialmente la lectura de los siguientes trabajos:

» Pesquisador Virtual: solución informática para la detección de casos sospechosos de COVID-19

» Xebra: aplicación móvil para la prevención de las infecciones de trasmisión sexual en adolescentes. 2019

» Sistema de Información Radiológica XAVIA RIS

» Sistema de Laboratorios Remoto para el estudio de la Microbiología y Parasitología Médica

 

20 aniversario de la resolución del Consejo de Seguridad «Mujeres, paz y seguridad»

Hoy 31 de octubre de 2020 se cumplen 20 años de la aprobación de la resolución 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Se trata de la primera resolución que reconoció el liderazgo de las mujeres para lograr y consolidar la paz y la seguridad internacionales, así como sus contribuciones a la prevención de conflictos, el mantenimiento de la estabilidad y la resolución de disputas.

Si bien se han logrado avances notables en los últimos años que han reforzado la participación de las mujeres, ya sea como parte del personal de mantenimiento de la paz o como líderes en los procesos políticos y de paz de sus propios países, aún está claro que, 20 años y diez resoluciones más tarde, queda mucho trabajo por hacer.

El Consejo celebra cada año un debate abierto sobre la resolución 1325 "Mujeres, paz y seguridad". En esta ocasión se celebró el 8 de octubre y estuvo centrado en garantizar que la respuesta a la COVID-19 sea realmente inclusiva y tenga en cuenta el poder de las mujeres para liderar las soluciones pacíficas a los conflictos, como una oportunidad de transformación hacia un mundo más sostenible y equitativo. 

El Secretario General, António Guterres, hizo un llamamiento unificador a los asociados en este sentido para reunir la voluntad política y volver a comprometerse con la agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad.

Vea también:

» Cronología: 20 años de mujeres, paz y seguridad

» Petición del Secretario General de la ONU de un cese al fuego global

Nota informativa sobre la COVID-19 en Cuba: 30 de octubre

Con el análisis de la situación epidemiológica nacional correspondiente a la semana del 23 al 30 de octubre comenzó esta mañana la habitual conferencia de prensa del Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap) donde se informó, entre otras, que en el día de ayer se diagnosticaron 35 nuevos pacientes positivos al SARS-CoV-2. 

El doctor Francisco Durán García, director nacional de epidemiología del Minsap informó que los diagnosticados se reportaron a partir del análisis de 8 mil 245 muestras en los laboratorios de biología molecular del país, y que gracias al trabajo de estos profesionales desde marzo pasado y hasta la fecha se han estudiado un total de 832 mil 287 PCR analizados.

«Próximamente se prevé la inauguración de nuevos laboratorios de biología molecular en el país para el análisis y diagnóstico de la COVID-19, lo cuales luego de erradicada la pandemia se dedicarán a otro tipo investigaciones», precisó el especialista.

Según el informe del Minsap al cierre de este 29 de octubre, se encontraban ingresados en hospitales para vigilancia clínica epidemiológica 3 mil 690 pacientes, de ellos 952 sospechosos, 2 mil 245 en vigilancia y 493confirmados.

Con los 35 nuevos casos diagnosticados en el día de ayer el país acumula 6 mil 801 pacientes positivos a la COVID-19 desde el inicio de la pandemia, de los cuales 6 mil 178 se han recuperado satisfactoriamente.

En este sentido el Dr. Durán aseguró que «en Cuba, luego que los pacientes son dados de alta médica hospitalaria, reciben un seguimiento en su comunidad por el médico de la familia el cual les hace una evolución clínica por las diferentes especialidades.»

En otro momento de su intervención el titular de salud especificó que en el país hasta el momento no se encuentran reportes conclusivos sobre los diferentes síntomas que puedan presentar los pacientes luego de una estadía en los cuidados de Terapia Intensiva tras padecer el coronavirus, pero que según reportes a nivel mundial los síntomas más frecuentes que padecen estos pacientes tienen que ver con las manifestaciones respiratorias y de manera general, fibrosis pulmonar.

«Desde el punto de vista neurológico, los síntomas más frecuentes están relacionados con la pérdida del olfato y del gusto, y en el caso de los pacientes que estuvieron en estado crítico, se pueden presentar dificultades en la fuerza motora y muscular, así como cuadros de depresión», explicó el titular de salud al tiempo que explicó que en cuanto en el país se tengan resultados referentes a estos estudios se informarán oportunamente a toda la población.

A modo de conclusión el especialista de epidemiología del Minsap elogió el hecho de cómo se ha afincado en la población el uso del nasobuco, sobre todo en la capital cubana donde no se observa ningún ciudadano que no utilice esta prenda y gracias a lo cual se ha logrado contener el avance de la pandemia. Asimismo, insistió en el distanciamiento físico como elemento sobre el cual es importante trabajar puesto que aún se comenten algunas indisciplinas.

Por Oneidys Hernández Vidal
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed

 

Aportes de la autopsia en el hipertenso fallecido

La Editorial Ciencias Médicas presenta el libro Aportes de la autopsia en el hipertenso fallecido, obra que expone un novedoso método de estudio de la anatomía patológica con enfoque multidisciplinario de las enfermedades, evidenciando las alteraciones provocadas por la hipertensión arterial sobre los órganos diana, así como la presencia de múltiples lesiones sistémicas que la acompañan y se expresan como causas de muerte o trastornos asociados.

Un valor agregado incuestionable lo constituye el análisis realizado a partir de un considerable volumen de autopsias como indicador de calidad de la asistencia médica, recopiladas estas en una base de datos y procesadas por el Sistema Automatizado de Registro y Control de Anatomía Patológica (Sarcap).

Este sistema es una herramienta de gran valor para explorar grandes volúmenes de resultados y forma parte de uno de los logros de la medicina cubana al servicio de la sociedad.

Usted puede acceder al libro a través del Catálogo de la Editorial Ciencias Médicas.

El texto completo en formato PDF (6,14 MB) está disponible en la sección de Libros de Autores Cubanos de la Biblioteca Virtual en Salud de Cuba.

Adicionalmente, usted puede descargar la obra por secciones a través de los enlaces que se muestran a continuación:

Página Legal

Dedicatoria

Autores

Colaboradores

Agradecimientos

Prólogo

Prefacio

Contenido

Introducción

1. Autopsia, garantía de calidad en la medicina

2. Hipertensión arterial sistémica

3. Sistema Automatizado de Registro y Control de Anatomía Patológica. Nueva versión

4. Base de datos de autopsia: fuente de la información

5. El corazón en autopsias de pacientes fallecidos con hipertensión arterial

6. Las arterias en autopsias de pacientes fallecidos con hipertensión arterial

7. El encéfalo en autopsias de pacientes fallecidos con hipertensión arterial

8. El riñón en autopsias de pacientes fallecidos con diagnóstico de nefroesclerosis

9. Experiencias clínicas derivadas de las autopsias con diagnóstico de hipertensión arterial

Epílogo

Anexo 1. Protocolo de autopsia

Anexo 2. Informe de autopsia

 

Firme apoyo a la innovación y las tecnologías digitales en América Latina y el Caribe

La región de América Latina y el Caribe atraviesa un momento de gran complejidad en el que, a la vez, se enfrenta al desafío de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y dar cumplimiento al compromiso de erradicar el hambre y la extrema pobreza a través de la transformación de los sistemas alimentarios, políticos y sociales.

Los esfuerzos por convertir la agricultura en una actividad cada vez más sustentable y resiliente al cambio climático se enfrentan, además, al contexto de la pandemia de COVID-19 y al impacto que ha tenido esta sobre la salud, la economía y el bienestar social.

Todos estos desafíos demandan soluciones conjuntas entre los actores clave en cada país, y entre países.

Cada dos años se celebra la Conferencia Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), evento que reúne a los gobiernos de sus 33 Estados Miembros en América Latina y el Caribe y que se enfoca en dar respuesta precisamente a los principales desafíos regionales en cuestiones de alimentación y la agricultura.

Este año la fecha habitual fue aplazada a causa de la COVID-19 y se celebró entre el 19 y el 21 de octubre en Nicaragua, contando con una asistencia sin precedentes, de más de 540 participantes y cerca de 30 000 personas la siguieron a través de plataformas digitales.

El 36º período de sesiones de la Conferencia finalizó con el acuerdo de los Miembros de la FAO de aunar esfuerzos para combatir la enfermedad por el nuevo coronavirus (COVID-19) y aplicar enfoques innovadores para promover sistemas agroalimentarios sostenibles mediante la innovación, las tecnologías digitales, asociaciones y mejoras en los datos, en especial las dirigidas a potenciar las cadenas de valor alimentarias, apoyar a los pequeños agricultores y a las comunidades más vulnerables.

Varios países de América Latina y el Caribe insistieron en que las políticas y los programas destinados a promover las soluciones digitales deberían estar dirigidos especialmente a los pequeños y medianos agricultores familiares, salvando las brechas entre la población rural y la urbana, y aprovechando su potencial para lograr un desarrollo inclusivo y sostenible.

Los participantes concordaron en que, durante la pandemia de la COVID-19, es fundamental fortalecer las asociaciones, el multilateralismo y la solidaridad internacional.

En este sentido, los países acogieron con agrado el amplio Programa de la FAO de respuesta y recuperación de la COVID-19 y solicitaron el apoyo del organismo de las Naciones Unidas para el diseño, la aplicación y la evaluación de políticas y programas públicos, los que a opinión colectiva, deberían centrarse en la creación de empleos, la inclusión social y productiva, una alimentación saludable para toda la población, la alimentación escolar, el acceso al agua para la producción y el consumo, y el aumento de la productividad.

Finalmente, los países respaldaron la Iniciativa Mano de la mano que promueve mecanismos de cooperación entre los países, y moviliza recursos de instituciones financieras y el sector privado en aras de reducir las brechas de desarrollo que afectan a los territorios rurales rezagados de la región.

La Iniciativa se apoya en instrumentos de avanzada – la Plataforma geoespacial Mano de la mano y el Laboratorio de datos para la innovación estadística – para la recopilación y el análisis de datos para la toma de decisiones y la evaluación de las repercusiones.

Vea más información en:

» Firme apoyo a la innovación y las tecnologías digitales en América Latina y el Caribe. FAO – 21 octubre 2020

» Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Bioquímica médica. Tomo III. Metabolismo intermediario y su regulación

La Editorial Ciencias Médicas presenta, Bioquímica médica. Tomo III. Metabolismo intermediario y su regulación (2ª edición), obra que inicia al lector en la ciencia bioquímica, sus orígenes, desarrollo y perspectivas. Concluye con el aporte de la bioquímica en la comprensión de procesos y enfermedades como el envejecimiento, la morfogénesis, la formación de anticuerpos, el origen de la vida, la evolución molecular y el cáncer. En esta segunda edición se articulan la información actualizada de esta ciencia con los adelantos obtenidos en todas las ciencias, tanto biológicas como médicas, todo lo cual constituye una obra de obligada consulta para los interesados en la materia.

En el Catálogo de la Editorial Ciencias Médicas, usted puede acceder al libro a través del enlace que se ofrece en la presentación de la obra completa.

El texto completo en formato PDF (32,95 MB) está disponible en la sección de Libros de Autores Cubanos de la Biblioteca Virtual en Salud de Cuba.

Adicionalmente, usted puede descargar la obra por secciones a través de los enlaces que se muestran a continuación:

Página Legal

Autores principales

Pensamiento

Dedicatoria

Índice general

Presentación

Contenido

Sección VI. Respiración celular

Capítulo 36. Introducción al estudiodel metabolismo celular

Capítulo 37. Flujo catabólico de sustancia y energía

Capítulo 38. Ciclo de los ácidos tricarboxílicos o ciclo de Krebs

Capítulo 39. Cadena transportadora de electrones

Capítulo 40. Fosforilación oxidativa

Capítulo 41. Introducción al metabolismo intermediario

Sección VII. Metabolismo de los glúcidos

Capítulo 42. Digestión y absorción de los glúcidos

Capítulo 43. Metabolismo del glucógeno

Capítulo 44. Metabolismo de la glucosa

Capítulo 45. Fotosíntesis

Capítulo 46. Síntesis de oligosacáridos y glicoconjugados

Sección VIII. Metabolismo de los lípidos

Capítulo 47. Digestión y absorción de los lípidos

Capítulo 48. Transporte de lípidos y lipoproteínas

Capítulo 49. Lipogénesis

Capítulo 50. Lipólisis

Capítulo 51. Metabolismo de los cuerpos cetónicos

Capítulo 52. Metabolismo de los fosfátidos de glicerina y de los esfingolípidos

Capítulo 53. Metabolismo de los esteroides

Sección IX. Metabolismo de compuestos nitrógenados de bajo peso molecular

Capítulo 54. Digestión de las proteínas

Capítulo 55. Metabolismo general de los aminoácidos

Capítulo 56. Eliminación del nitrógeno del organismo

Capítulo 57. Metabolismo de nucleótidos

Capítulo 58. Metabolismo de las porfirinas

Sección X. Integración y regulacióndel metabolismo intermediario

Capítulo 59. Comunicación entre las célulasdel organismo

Capítulo 60. Acción hormonal

Capítulo 61. Regulación y control del metabolismo

Capítulo 62. Integración del metabolismo

Bibliografía

Índice de materia

Libro completo

Propuesta de la BVS-Cuba, a propósito del Día Mundial del Ictus 2020

Cada 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus, término usado para referirse a las enfermedades cerebrales provocadas por obstrucciones, así como los accidentes vasculares por problemas de circulación sanguínea (infartos, trombosis y derrames cerebrales).

Este día se organizan campañas a corto y largo plazo con el objetivo de informar y sensibilizar a la población sobre la importancia de trabajar en la prevención de los accidentes cerebrovasculares o ictus.

Mundialmente, estas campañas son lideradas por la World Stroke Organization. La campaña de 2020 es la segunda fase de la que se organizó en el 2019. A lo largo del primer año, se introdujo el lema «No seas ese 1» para sensibilizar sobre los riesgos de sufrir un ictus apoyándose en la estadística de que «una de cada cuatro» personas sufre un accidente vascular.

En el segundo año, se ha utilizado la misma campaña, pero con un enfoque específico en hacer ejercicio como método de prevención. El lema utilizado para este año es: «Únete al movimiento».

Los accidentes vasculares en el cerebro (ictus) afectan a 130 mil personas y es la primera causa de muerte y discapacidad en adultos mayores.

Un ictus es una interrupción brusca en la circulación sanguínea del cerebro que puede ser producido por obstrucción (85% de los casos) o por hemorragia (15%).

El daño cerebral que produce un ictus depende del tiempo que dura este trastorno y de la zona que se haya visto afectada. Por lo tanto, saber identificar los síntomas para acudir cuanto antes al hospital, puede ayudar a mejorar significativamente el pronóstico de esta enfermedad.

Un ictus es siempre una urgencia médica y se recomienda llamar a emergencias y no trasladar al paciente al hospital por medios propios.

Los síntomas del ictus generalmente se producen de forma brusca e inesperada y su tipología depende del área del cerebro que se vea afectada. Los principales síntomas son: alteración brusca en el lenguaje, con dificultades para hablar o entender; pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en una parte del cuerpo; afectación de una de las mitades del cuerpo, manifestándose sobre todo en la cara y/o en las extremidades; alteración brusca de la visión, como pérdida de visión por un ojo, visión doble o incapacidad para apreciar objetos en algún lado del campo visual; pérdida brusca de coordinación o equilibrio; y dolor de cabeza muy intenso y diferente a otras cefaleas habituales.

La Biblioteca Virtual en Salud (BVS-Cuba),  ofrece varios recursos de información sobre el tema, para estudiantes, técnicos y especialistas de la salud:

Guías de práctica clínica. Enfermedad cerebrovascular. Autor (es): Buergo Zuaznábar MA, Fernández Concepción O. Ecimed, 2009

A Primer on Stroke Prevention Treatment: An Overview Based on AHA/ASA Guidelines. Editorial: John Wiley & Sons, 2009

Neurovascular Examination: The Rapid Evaluation of Stroke Patients Using Ultrasound Waveform Interpretation. Editorial: John Wiley & Sons, 2013

Tesis doctorales cubanas sobre ictus

Literatura Latinoamericana y del Caribe en Ciencias de la Salud (LILACS) sobre ictus

Recursos sobre ictus en el Localizador de Información en Salud de Cuba

Artículos científicos a texto completo sobre accidente cerebrovascular (stroke) en PubMed Central

Impacto de la COVID-19 sobre las conductas sexuales y el uso de la PrEP

Varios estudios presentados en la 23a Conferencia Internacional sobre el SIDA (AIDS 2020: Virtual) mostraron el gran impacto que ha tenido la COVID-19 en los servicios de salud a personas con VIH/sida y en el uso de la profilaxis preexposición (PrEP). Los confinamientos han contribuido a reducir de forma sustancial la actividad sexual, el número de parejas y el uso de esta terapia por parte de los hombres que practican sexo con hombres, tanto en EE.UU. como en Australia.

Un estudio observacional realizado por investigadores del Instituto Kirby de Sydney, Australia, indagó sobre el comportamiento sexual antes y después de la COVID-19. La cohorte estaba compuesta por un 91% de los participantes identificados como gay, un 95,7% cisgénero y el 69% de ellos con educación universitaria.

Los resultados mostraron que se había producido una reducción del 65% en el número de relaciones sexuales con parejas recurrentes, aunque ocasionales, y del 58% en las relaciones sexuales con parejas ocasionales. Antes de la COVID-19, el 46% había estado tomando la PrEP y el 58% continuó haciéndolo. De los que dejaron la PrEP, el 86% señaló la COVID-19 como uno de los motivos, pero solo el 17% declaró haber tenido problemas para acceder al tratamiento durante este periodo.

Por su parte, los resultados de una encuesta en la que participaron 394 usuarios de PrEP y 188 profesionales sanitarios de EE.UU. mostraron también datos similares en los cambios de conducta y reducción de uso de la PrEP, generalmente por elección de la propia persona, más que por la restricción del acceso.

El porcentaje de usuarios de la PrEP diaria bajó del 95,3% al 61,6%, mientras que el grupo mucho más reducido que utilizaba PrEP ¨a demanda¨ bajó del 4,7% al 2,9%.

Los datos de los profesionales que proporcionaban la PrEP reflejaron que más del 90% habían restringido o alterado sus servicios para reducir el contacto directo con los usuarios, pero muchos declararon que introdujeron el uso de citas por teléfono o internet en la selección de usuarios. Solamente el 2,6% había cerrado por completo el servicio y dejado de ofrecer la PrEP de algún modo.

Los problemas para acceder a los servicios de los laboratorios dificultaron que los proveedores siguieran las directrices nacionales sobre la PrEP. Casi la mitad había tratado a personas con posibles infecciones de transmisión sexual sin poder hacerles las pruebas correspondientes.

Una revisión realizada en un centro de salud para personas LGBT+ en Boston (EE.UU.) sobre el impacto de la COVID-19 en los servicios de PrEP, confirmó esos hallazgos y puso de relieve el impacto que tuvo sobre las subpoblaciones vulnerables.

Si bien los tres estudios mostraron que ha habido un impacto sustancial en los servicios de PrEP para hombres homosexuales y bisexuales en general, se señaló la necesidad de prestar atención a las subpoblaciones vulnerables, haciéndose eco de los hallazgos presentados en otras intervenciones durante AIDS 2020 sobre las disparidades cada vez más claras en el acceso y la administración, tanto de la trapia PrEP como a otros tratamientos contra el VIH/sida en algunas subpoblaciones.

Vea alguna de las conferencias presentadas en el evento en: AIDSmap.

Intervención del Dr. José Angel Portal Miranda, Ministro de Salud Pública, en la Asamblea Nacional del Poder Popular

Estimado Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Presidente de la República;
Estimado Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado;
Estimados diputadas y diputados;
Invitados;
Compañeras y compañeros:

Una crisis no imaginada ha provocado la COVID-19 en el mundo y ningún país o sector ha podido escapar de ella. Enfrentar la pandemia en el campo sanitario, uno de los más afectados de manera general, ha requerido un gran esfuerzo organizativo y de recursos del que no ha estado exento ninguna nación.

Habrá un antes y un después de la COVID-19, es innegable.

La situación internacional creada por esta emergencia ha demostrado la fragilidad de muchas estructuras sociales y sanitarias en la mayoría de los países, con elevados niveles de desigualdad y limitado acceso a una atención médica de calidad.

A principios del mes de agosto, tras más de siete meses de enfrentamiento a la COVID-19 en el mundo y en medio de un complejo escenario internacional, la Organización Mundial de la Salud advertía que la pandemia podría ser “prolongada” y requeriría de una estrategia sostenida por parte de todas las naciones para contener su propagación.

Más de dos meses después de esas declaraciones, la alerta continúa encendida y el nuevo coronavirus, lejos de desaparecer, sigue siendo un desafío.

Según datos oficiales de la OMS, al cierre del pasado 24 de octubre,185 países reportaban casos de la COVID-19 y el número de personas contagiadas superaba los 42 millones, de las cuales habían fallecido un millón 145 mil 314.

La letalidad a nivel mundial es de 2.71% y hasta el momento la cifra de recuperados no supera el 73%.

Tras más de nueve meses de enfrentamiento a la enfermedad continúa siendo la región de Las Américas donde se manifiesta la situación epidemiológica más compleja, con el 46,2% del total de diagnosticados del planeta.

Apenas en las 24 horas comprendidas entre el 23 y el 24 de octubre fueron notificados a nivel global 160 mil 115 nuevos pacientes y 2 mil 747 muertes.

Tal realidad nos conduce a un hecho incuestionable: el mundo continúa en una curva ascendente de la pandemia.

Estimadas compañeras y compañeros

Porque justamente “en prever está todo el arte de salvar”, como hemos aprendido en Cuba de nuestro José Martí, la aparición de la COVID-19 no tomó a nuestro Gobierno por sorpresa, y para salvar vidas, en primer lugar, desde el propio mes de enero comenzaron a adoptarse las medidas pertinentes.

En esa necesidad constante de prever y estar siempre preparados para afrontar cualquier situación por dura que esta sea, con la convicción en el triunfo, hemos tenido como bandera también el pensamiento estratégico del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y del General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Mucho antes de la detección de los primeros casos en el territorio nacional, ya se habían diseñado las acciones correspondientes para contener la enfermedad a partir de un amplio Plan Nacional de Enfrentamiento aprobado por el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros y el Consejo de Ministros, en cuya elaboración estuvieron involucrados organismos y organizaciones de masas.

Dicho Plan, unido a las capacidades en términos de infraestructura, organización y capital humano, las  fortalezas de nuestro Sistema de Salud Pública, y la disciplina de nuestra población, han contribuido a los favorables resultados que hasta el momento hemos obtenido.

El pasado 11 de marzo, coincidiendo con el comunicado emitido por la Organización Mundial de la Salud en el que se declaraba al SARS-CoV-2 como causante de una pandemia mundial, el Ministerio de Salud Pública anunció los primeros casos de COVID-19 en nuestro país.

Desde entonces a la fecha, el Plan se ha perfeccionado constantemente, teniendo en cuenta la evolución de la epidemia, así como las mejores experiencias acumuladas a nivel internacional y nacional en el abordaje a este complejo problema sanitario y social.

Su implementación, entre otros componentes, se apoya en la organización, cobertura y resolutividad del Sistema Nacional de Salud, que cuenta con un potencial de nueve médicos por cada mil habitantes.

Productos, equipos, e insumos novedosos de nuestra industria médico-farmacéutica han sido también una fortaleza durante estos complejos meses, en función de la atención integral a los pacientes.

Encabezado por el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el grupo temporal de trabajo para la prevención y control del nuevo coronavirus ha mantenido un chequeo diario de la situación epidemiológica de la nación y desde su accionar se han ido adoptando las medidas correspondientes a cada nuevo escenario, en uno u otro territorio.

Ante la aparición de nuevos casos de la enfermedad en Cuba, a partir del 20 de marzo el Gobierno decidió reforzar la aplicación de las medidas para el enfrentamiento a la epidemia, entre ellas el cierre de las fronteras, las escuelas y el transporte público, así como otras que garantizaron un incremento en el distanciamiento físico y social, y que han sido valoradas por expertos internacionales como de muy alta efectividad en la contención de la enfermedad en el país.

Claros principios han definido nuestro actuar en estos casi ocho meses de enfrentamiento, en los que ha tenido máxima prioridad evitar que la población enferme de COVID-19, que si enferma no se agrave y, si inevitablemente los pacientes llegan a esta condición, que no mueran.

A ello se suman la búsqueda constante de casos y la manera en que se han implementado nuestros protocolos médicos para impedir el colapso de los servicios, fundamentalmente en las unidades de cuidados intensivos.

Diversas han sido las acciones realizadas por el Ministerio de Salud Pública para garantizar el cumplimento de las medidas adoptadas, entre las cuales podemos mencionar el establecimiento de normas jurídicas vinculadas a la prevención y control de la COVID-19, que incluyen la constitución del Grupo Técnicoencargado del análisis se implementación de las medidas sanitarias, con una evaluación diaria de la situación y la propuesta sistemática de nuevas acciones al Grupo Temporal Nacional.

Esenciales en nuestro Plan sanitario, han sido la vigilancia activa en todos los estadios epidemiológicos, la articulación de las acciones intersectoriales, transdisciplinarias y preventivas; la inmediatez en los análisis y la toma de decisiones; el tratamiento individualizado de los pacientes y el abordaje a sus comorbilidades; así como el seguimiento continuo a los convalecientes.

Además, desde etapas muy tempranas se definieron las capacidades necesarias para asegurar la atención médica a los contagiados a lo largo y ancho del país, al tiempo que se estableció el alcance y crecimiento de los laboratorios para los estudios de Biología Molecular.

De cuatro instituciones de este tipo con que se contaba a inicios de la epidemia, se han incrementado de forma paulatina hasta alcanzar en la actualidad 13 laboratorios en cinco provincias, con más de siete mil muestras procesadas como promedio diariamente.

En este período, se creó también el Grupo de Ciencia, con un Comité de Innovación como órgano ejecutor, encargado de buscar permanentemente evidencias para respaldar la toma de decisiones gubernamentales ante la implementación de diferentes medidas, teniendo en cuenta el escenario epidemiológico.

Dicho Comité de Innovación tiene adjunto tres subgrupos de expertos y científicos, por áreas del conocimiento, y un Observatorio de Ciencia en Salud cuya labor  forma parte de la estrategia de fortalecimiento de los mecanismos relacionados con el uso efectivo de las tecnologías, la producción y la gestión en el procesamiento de los datos, la diseminación y el intercambio del conocimiento, todo lo cual ha facilitado la disponibilidad de la información necesaria para la vigilancia epidemiológica, la solución de problemas, la innovación, el intercambio y la colaboración entre especialistas y técnicos del sector.

Es importante destacarlos tres componentes que definen el modelo cubano de gestión sanitaria para el enfrentamiento a la COVID-19: el área epidemiológica, la organización de los servicios de salud, y la gestión desde la ciencia y la innovación.

El componente de la gestión epidemiológica incluye, entre otras acciones, la búsqueda de casos, mediante las pesquisas activas a toda la población, la autopesquisa virtual, la atención especializada a sospechosos, el aislamiento de todos los contactos y la realización de pruebas diagnósticas.

Diputadas y diputados

Luego de 228 días de diagnosticados los primeros pacientes positivos en el país, al cierre del 24 de octubre se acumulaban 792 mil 218 pruebas de PCR en tiempo real realizadas, a partir de las cuales se han confirmado 6 mil 566 pacientes, lo que representa un 0.83% de positividad. Cuatrocientos noventa y uno de estos casos, han tenido fuente de infección en el extranjero para el 7,4%.

Ninguna provincia ha estado exenta de contagios, tampoco el municipio especial Isla de la Juventud. Desde el inicio de la epidemia en Cuba, los territorios con mayor tasa de incidencia de casos por cada 100 mil habitantes son Ciego de Ávila, con un indicador de 162,7; La Habana, con 155,5; Sancti Spíritus, con 89,3; y Artemisa, con 74,2. Todos por encima de la media nacional que actualmente es de 58,6.

En los casos confirmados hasta la fecha, predominan los pacientes asintomáticos, con el 60.2 %, y las edades comprendidas entre 19 y 59 años significan el 82,6% del total reportado.

Ahora bien, ¿cómo se vive hoy en Cuba la epidemia tras casi ocho meses de duras jornadas de trabajo? ¿Qué muestran las cifras en momentos en los que aún no hemos superado el nuevo brote de la enfermedad que inició a finales del mes de julio?

A manera de resumen podemos compartirles que en los últimos 14 días se han diagnosticado 552 casos autóctonos, lo que representa una tasa de incidencia por cada cien mil habitantes de 4,9.

Tienen transmisión activa cinco provincias, cuya tasa de incidencia por cada 100 mil habitantes es: Pinar del Río,37; Sancti Spíritus, 36,1; Ciego de Ávila,12,6;La Habana,4,4 y Artemisa,3,7.

De los 97 eventos de transmisión local que se han abierto en el país, permanecen activos en estos momentos nueve, y 52 controles de foco, distribuidos de la siguiente manera:

Pinar del Río: mantiene dos eventos y 10 controles de foco; Artemisa abrió un evento que está relacionado con la provincia de Pinar del Río y tiene ocho controles de foco; La Habana cerró todos sus eventos activos y da seguimiento a 13 controles de foco; en Sancti Spíritus continuaban activos cuatro eventos y 19 controles de foco, y la provincia de Ciego de Ávila acumulaba dos eventos y dos controles de foco.

Tres provincias se encuentran en la etapa epidémica en su fase de transmisión autóctona limitada: Pinar del Río; Santi Spíritus y Ciego de Ávila; La Habana permanece en la Fase III de la etapa de recuperación; y los restantes territorios, incluido el municipio especial Isla de la Juventud, pasaron a la etapa de la nueva normalidad.

Llegado a este momento resulta inevitable hacer  mención a las insatisfacciones que gravitan en medio de tanto esfuerzo, que en ocasiones han conllevado a que no se actúe con suficiente inmediatez o eficacia en algunos territorios, ante determinada situación epidemiológica, lo cual ha generado complejos escenarios de transmisión de la enfermedad.

Por otra parte, el componente de gestión asistencial incluyó la organización de los servicios y de los recursos humanos necesarios para su correcto funcionamiento.

Para ello, se estableció de forma escalonada y regionalizada la atención a todos los pacientes, con garantía de disponibilidad de camas de hospitalización, incluida las correspondientes a las Unidades de Cuidados Intensivos; así como el aseguramiento de ventiladores pulmonares y el resto de los requerimientos médicos y tecnológicos.

El ejercicio de la planificación de los recursos demandó un despliegue gradual y escalonado de las capacidades a instalar en una red de servicios e instituciones, en tres etapas, que permitió dar respuesta a la vigilancia clínico-epidemiológica de viajeros, contactos así como a pacientes sospechosos y confirmados de la COVID-19, en las que se previeron inicialmente 26 instituciones y cuya cifra actual alcanza las 41.

En consecuencia, se concibió un incremento paulatino de camas hospitalarias desde 3 mil 419 que se disponía inicialmente,  hasta un totalde7 mil 710. De manera particular, en lo referido a las camas de las Unidades de Cuidados Intensivos, se previó un crecimiento de 202 a861, con una disponibilidad de 701 ventiladores pulmonares.

También fueron organizados y puestos en funcionamiento 61 centros de atención a sospechosos, así como 286para la vigilancia de contactos y otros 73 para aislar a los viajeros. Esta práctica permitió al país contener en gran medida los contagios.

Con satisfacción podemos decir que en el transcurso de la epidemia el sistema de Salud Pública no ha tenido necesidad de desplegar todas las capacidades diseñadas para la atención, utilizándose solo una parte de las previstas en el primer escalón.

Por otra parte, si bien en el transcurso de estos meses han resultado muy valiosos los aportes de los más variados sectores, ha sido la participación de la Ciencia un factor esencial en la concreción de los resultados de que hoy podemos dar fe en Cuba.

A manera de resumen en ese ámbito, puedo actualizarles que hasta el momento han sido aprobadas y puestas en marcha más de 700 investigaciones, que incluyen estudios clínicos y observacionales, e innovaciones. En tiempo record han sido aprobados y se ejecutan 17 ensayos clínicos.

Recordemos, además, que un subgrupo de epidemiólogos, matemáticos, bioestadísticos y otros investigadores de estas áreas del conocimiento han contribuido en la toma de decisiones gubernamentales a partir del diseño
e implementación de modelos pronósticos, estudios epidemiológicos y la introducción de herramientas informáticas para la gestión epidemiológica.

Por su parte, el subgrupo de expertos clínicos diseñó desde el mes de febrero el protocolo cubano para el manejo de la COVID-19, concebido con dos escenarios: uno preventivo y otro terapéutico, con un escalonamiento de los niveles de complejidad de los servicios.

Entre las muchas acciones diseñadas, se incluyen las relacionadas con la salud mental y la protección al personal de la salud que atiende casos de contactos, sospechosos y confirmados.

El perfeccionamiento de las maneras de actuar en todos estos escenarios ha sido constante, y tiene como base las experiencias acumuladas en estos casi ocho meses de atención a pacientes contagiados con la COVID-19 y los resultados de las investigaciones ejecutadas y las observaciones sistemáticas de los especialistas de la salud.

Muchos son los elementos que distinguen nuestro protocolo de actuación, aunque tal vez uno de los más importantes radica justamente en que sus acciones se inician y terminan en la comunidad, mediante la vigilancia y otras medidas preventivas, profilácticas, de recuperación y de rehabilitación de salud.

En todo ello, han desempeñado un papel imprescindible los médicos, enfermeras de la familia; otros profesionales y técnicos a nivel comunitario, los estudiantes de las carreras de ciencias médicas, los especialistas de las terapias intensivas y de áreas diagnósticas, entre ellos virólogos y microbiólogos, así como de otros trabajadores de la salud.

Diputadas y diputados

Como hice referencia al inicio de mi intervención, si una fortaleza hemos tenido en el país durante el enfrentamiento a esta peligrosa enfermedad es la de disponer de una Industria Biotecnológica y Farmacéutica de la cual han nacido la mayor parte de los productos empleados en nuestro esquema preventivo-terapéutico de atención a la COVID-19, dentro de los cuales se destaca el impacto de los interferones cubanos en el tratamiento a casos sospechosos y confirmados.

En consecuencia, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED), como Autoridad Reguladora Nacional, ha garantizado el respaldo de todas las estrategias de uso de productos, cuyo mecanismo de acción ha representado una alternativa terapéutica y/o profiláctica para enfrentar el nuevo coronavirus fuera de las condiciones de uso aprobadas.

Todo eso se ha hecho a partir de establecer mecanismos simplificados y acelerados, pero velando siempre que se cumpla con las exigencia regulatorias que exige cada etapa.

Su interacción temprana con la industria y los procesos de investigación-desarrollo de productos innovadores ha permitido que se establezca el acompañamiento regulatorio y un procedimiento de evaluación gradual de los productos que ha posibilitado el acceso temprano a los pacientes.

Asimismo, la Carpeta de Productos de BioCubaFarma para el enfrentamiento a la COVID-19, incluye tres medicamentos de uso preventivo; tres antivirales; dos novedosos antiinflamatorios; cuatro diagnosticadores serológicos, de ellos tres registrados y uno ya introducido como parte del protocolo diagnóstico; medios, reactivos y equipos para el diagnóstico molecular, así como tres prototipos de ventiladores para ser utilizados en las unidades de cuidados intensivos y un tomógrafo de impedancia.

Otras empresas de la industria nacional participan igualmente de una manera efectiva en el diseño, desarrollo e introducción de tecnologías e insumos necesarios para el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud.

A todo ello, se han sumado también los esfuerzos de trabajadores por cuenta propia, que han elaborado medios de protección y otros recursos para el enfrentamiento a la COVID-19.

El Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos (CENCEC) ha mantenido un  control y monitoreo de los ensayos clínicos y de otros estudios relacionados con la enfermedad.

Dentro de las acciones de investigación destacan las intervenciones comunitarias realizadas en el escenario preventivo de enfrentamiento a la COVID-19, en tal sentido, especial mención merece la realizada en instituciones sociales con el uso de la Biomodulina T en adultos mayores.

Resulta importante destacar que con la administración de este medicamento se obtuvieron resultados que permitieron un decrecimiento de los ingresos por infecciones respiratorias, entre otras causas.

De igual manera, se incorporó al protocolo el empleo de PrevengHo-Vir, producto homeopático indicado como medicación preventiva, que se distribuyó a dos millones 434 mil 817 familias y 46 mil 207 personas en instituciones sociales.

Destaco además, que para minimizar la evolución de los pacientes hacia la criticidad, se ha implementado también el uso de dos productos innovadores de la biotecnología cubana: el anticuerpo monoclonal Anti CD6 (Itolizumab) y el péptido Jusvinza conocido también como CIGB 258.

Ambos medicamentos unidos a la terapia de uso del plasma de personas convalecientes nos permiten hablar de un índice de supervivencia mayor del 90% de los pacientes graves y críticos tratados en el país que han utilizado, por ser tributarios de ellas, estas terapias.

De igual forma, se han perfeccionado las técnicas de ventilación para el abordaje a pacientes graves y críticos, fruto de la experticia de nuestros especialistas y técnicos en Medicina  Intensiva.

La atenciones psicosocial y de salud mental durante la epidemia han sido decisivas en el abordaje integral de pacientes, basado en los principios comunes que sustentan las actuaciones ante desastres y otras emergencias humanitarias.

Las acciones para fortalecer el apoyo psicológico han estado dirigidas tanto a la sana, como a la población en riesgo, los enfermos hospitalizados y los trabajadores de la salud.

Con orgullo podemos hablar también sobre dos candidatos vacunales aprobados, dos ensayos clínicos en Fase I iniciados con el candidato “Soberana 01”, así como otros candidatos en investigación. Ello habla de la altura científica alcanzada por nuestros profesionales.

En el mes de junio, se implementó el protocolo para el seguimiento de los convalecientes, que involucra al médico y enfermera de la familia y demanda una atención especializada, con el apoyo psicológico de profesionales preparados.

Hasta la fecha se han recuperado el 91,3% de las personas contagiadas con la COVID-19 en el país.

Una marcada diferencia existe entre las condiciones en que hemos vivido la enfermedad los cubanos y el resto del mundo, nuestros indicadores y cifras son muy inferiores a los que se muestran hoy a nivel internacional.

La manera en que se ha trabajado hasta el momento, incluso en medio del nuevo brote de la COVID-19, ha permitido que no colapse nuestro sistema de Salud Pública.

No obstante, lamentamos profundamente el fallecimiento de 128 personas, cifra que representan el 1.94 % de los infestados durante toda la epidemia, de las cuales 109 presentaron comorbilidades, la mayoría de ellos dos o más.

En el presente mes se acumulan seis fallecidos, para una letalidad de 0.67%. Al cierre del 24 de octubre el 1.04 % de los enfermos manifestaban una forma grave de la enfermedad.

El 4.4 % de las personas que se han diagnosticado con la COVID-19 ha estado en la condición de graves y/o críticos, cifra que de manera general en el mundo superan el 10%.

A nivel internacional, cerca del 40 % de los pacientes que llegan a las unidades de cuidados intensivos a causa de laCOVID-19 fallecen, en tanto, nuestra pequeña Isla ha logrado salvar a más del 80%.

No se reportan niños, niñas, ni adolescentes fallecidos, y tampoco hemos tenido que lamentar muertes maternas ni de ningún personal sanitario en Cuba vinculado a la atención médica para el enfrentamiento a esta epidemia.

Con profunda consternación informamos sobre la muerte de cuatro colaboradores de la salud por esta causa, durante el cumplimiento de su misión internacionalista.

Si comparamos la situación de la epidemia de Cuba con relación al mundo de manera general, es posible apreciar que hasta el 24 de octubre el total de casos por millón de habitantes a nivel internacional era de 5 mil 529, con 148 fallecidos por millón de habitantes.

Solo Estados Unidos reflejaba cifras tan dramáticas como 26 mil 654 casos y 694 fallecidos por millón de habitantes.

Por otra parte, cinco de los 10 países con resultados más desfavorables pertenecen a la región latinoamericana, entre ellos Brasil, con tasas de 25 mil 688 casos y 737 fallecidos por millón de habitantes.

Hasta esa misma fecha, Cuba acumulaba 580 casos y 11 fallecidos por millón de habitantes, tasa  que representa 10 veces menos el número de casos y 14 veces menos el número de fallecidos en el mundo.

Compañeras y compañeros

Más de siete meses de enfrentamiento a la epidemia nos han dejado suficientes experiencias que debemos aprovechar hoy en todos los escenarios. Acciones como la vigilancia intensiva; la apertura de nuevos laboratorios para el diagnóstico confirmatorio de COVID-19 mediante PCR; la habilitación de los hospitales para la atención exclusiva a pacientes confirmados, sintomáticos, asintomáticos y sospechosos de alto riesgo; la activación de los centros de vigilancia para contactos de personas confirmadas y sospechosas; así como la adherencia a los protocolos aprobados, nos han permitido llegar a esta Asamblea con resultados que demuestran un control de la enfermedad.

Los indicadores alcanzados hasta este momento son fruto de un amplio proceso de capacitación desarrollado de forma muy temprana a todos los trabajadores de la salud y de otros sectores de la economía y los servicios; la introducción de los resultados de la ciencia; el alto desempeño y la entrega del personal de salud; la labor altruista de los estudiantes de las Universidades de Ciencias Médicas y de las Universidades adscripta al Ministerio de Educación Superior; el acompañamiento y la labor desarrollada de forma ejemplar por miles de hombres y mujeres de todos los organismos, organizaciones de masas y, en particular, la respuesta de todo nuestro pueblo.

Este pequeño país ha demostrado cuánto se puede hacer cuando sabiamente se conjugan el talento, la inteligencia y los saberes acumulados.

En mis palabras se hace inevitable reconocer también a los integrantes de las 52 brigadas del Contingente “Henry Reeve” que ante la solicitud de varios gobiernos han colaborado en el combate a la pandemia en 39 países, 22 de ellos en la región de las Américas. Estas brigadas se han sumado a los 28 mil profesionales que ya laboraban en 58 naciones.

Nada impedirá que Cuba continúe su labor solidaria; ni el injusto bloqueo, ni los constantes intentos del Gobierno de Estados Unidos para desacreditar y obstaculizar la cooperación médica cubana, a la cual ataca mediante una campaña difamatoria que no podrá desvirtuar la noble labor de nuestro personal de la salud en el mundo.

Estimados compañeros

En la nueva normalidad será necesario estar más unidos, ser más disciplinados y solidarios.

La reciente actualización del Plan de medidas para el enfrentamiento a la COVID-19 en sus tres etapas, fruto de evaluaciones integrales a partir de evidencias obtenidas por científicos, expertos, profesionales de salud y directivos, tiene como premisa fundamental la preservación de la salud de nuestro pueblo.

La actualización de las etapas y fases que se establecieron en el Plan permitirá una mejor organización de las acciones para la prevención y control de esta enfermedad.

Específicamente para el sector de la salud fueron incluidas 13 medidas relacionadas con la higiene y prevención, durante las tres fases; tres de carácter social y de atención a vulnerables; seis medidas sanitarias, y 10 propias de la organización de los servicios y los procesos asistenciales.

Entre los cambios con mayor impacto para el sector sanitario se destaca el nuevo protocolo de gestión clínica epidemiológica para la prevención y control de la COVID-19 que incluye, entre otros componentes, la pesquisa activa, el ingreso en el hogar de los contactos y la vigilancia de los viajeros.

Son estos, reitero, aspectos esenciales que representan un nuevo desafío para los profesionales que laboran en la Atención Primaria de Salud, donde se requiere de un incremento de la calidad de la labor que se desarrolla, una mayor integralidad de las acciones y un acompañamiento constante de las organizaciones de masas en las comunidades.

En esta nueva etapa se continuará ampliando la capacidad diagnóstica con la apertura de laboratorios en lugares claves para estudios de Biología Molecular, lo cual, unido a la introducción de la tecnología SUMA cubana con diagnosticadores para estudios de seroprevalencia, nos permitirá extenderla búsqueda activa de casos en estudios poblacionales con gran alcance a nivel de los territorios.

Sin dudas, la aplicación del Código de Vida para la nueva normalidad conllevará estilos de vida más saludables y protectores de la salud que requerirá un mayor compromiso de cada uno de nosotros a favor de la salud colectiva, comunitaria y personal.

Entre los nuevos estilos se destacan el uso del nasobuco en todos los lugares públicos; el lavado de las manos con frecuencia y otras medidas higiénicas; la limpieza y desinfección de espacios en el hogar, centros de trabajo y estudios; consultar de manera inmediata al médico de la familia ante cualquier síntoma y no asistir a escuelas, trabajos y sitios públicos si se manifiesta alguno de ellos; así como evitar los lugares cerrados y con aglomeración de personas entre otros.

Estimados diputados e invitados

La entrega con que durante estos complejos meses se ha desempeñado nuestro personal de la salud no solo ratifica la calidad de su formación profesional, sino también los valores humanos que lo distinguen y lo ponen a la altura de los grandes desafíos, tanto en Cuba como en otras partes del mundo.

Recordando al Comandante en Jefe y su visión de lo que representa el personal sanitario, quisiera significar lo expresado por él y que sintetiza el sentimiento de gratitud de todo nuestro pueblo, y cito… “Lo más importante habrá de ser su consagración total al más noble y humano de los oficios: salvar vidas y preservar salud. Más que médicos, serán celosos guardianes de lo más preciado del ser humano; apóstoles y creadores de un mundo más humano”. Fin de la cita.

El aplauso que desde cada rincón del país nuestro pueblo le ofrece a todos aquellos que día a día luchan contra este flagelo, y que va más allá del personal de salud, incluyendo a quienes de forma anónima han estado donde se consideran más útiles, es una expresión concreta de gratitud, admiración y respeto.

Este hermoso gesto lo debemos acompañar con el compromiso de todos para cumplir estrictamente las medidas diseñadas, como garantía para mantener los indicadores en los parámetros que indiquen un control real de la epidemia.

Como nos convocara a todos el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en la reunión del Consejo de Ministros del pasado mes de septiembre, tenemos que depositar “en cada adulto consciente, en cada ciudadano consciente del país, la responsabilidad por su propia suerte y por la de sus más cercanos afectos”.

El trabajo del Gobierno es indispensable –aseveró en ese momento el mandatario- y además lo es “la responsabilidad individual, la responsabilidad familiar, la responsabilidad comunitaria, la responsabilidad colectiva”.

Todos juntos, con el precepto fidelista de que Cuba no deja a nadie atrás, vamos a vencer la batalla contra la COVID-19, como ejemplo de lo que es capaz de lograr un pueblo organizado y disciplinado, con un Partido y un Gobierno cuya voluntad política hace posible que se materialicen las medidas necesarias en cada momento, con una prioridad incuestionable en las personas.

Muchos son los retos que tienen por delante el país y, por supuesto, el sistema de salud pública cubano. Superarlos no es solo un asunto de Estado, es responsabilidad de cada uno de nosotros, y depende, en primer lugar, de la manera en que desde el plano individual asumamos hoy el cumplimiento de las medidas establecidas y el nuevo código de vida que se ha diseñado para convivir con la enfermedad.

El acompañamiento de ustedes, representantes de todo nuestro pueblo, es vital en medio de un escenario donde la nación ajusta sus pasos en el camino de la nueva normalidad.

Muchas gracias.

Nuevo estudio apoya el uso de esteroides en bebés prematuros en entornos de bajos recursos

Los resultados de un nuevo ensayo clínico, publicado en New England Journal of Medicine, muestran que la dexametasona, un glucocorticoide que se utiliza para tratar diversas afecciones, incluidos los problemas reumáticos y la manifestación grave de la COVID-19, también puede aumentar la supervivencia de los bebés prematuros cuando se administra a mujeres embarazadas en riesgo de parto prematuro.

El ensayo WHO ACTION-I (Antenatal Corticosteroids for Improving Outcomes in Preterm Newborns) resuelve una controversia en curso sobre la eficacia de los esteroides prenatales para mejorar la supervivencia de los recién nacidos prematuros en países de bajos ingresos.

La dexametasona y medicamentos similares han demostrado durante mucho tiempo que son eficaces para salvar la vida de los bebés prematuros en los países de ingresos altos, donde la atención neonatal de alta calidad es más accesible. Esta es la primera vez que un ensayo clínico ha demostrado que los medicamentos también son eficaces en entornos de bajos ingresos.

Cuando se administra a madres con riesgo de parto prematuro, la dexametasona atraviesa la placenta y acelera el desarrollo pulmonar, lo que hace que sea menos probable que los bebés prematuros tengan problemas respiratorios al nacer.

El Dr. Olufemi Oladapo, jefe de la unidad de salud materna y perinatal de la OMS y del Human Reproduction Program (HRP), uno de los coordinadores del estudio, señaló que solo es efectivo cuando lo administran proveedores de atención médica que pueden tomar decisiones oportunas y precisas, y brindar un paquete mínimo de atención de alta calidad tanto para las mujeres embarazadas como para sus bebés.

A nivel mundial, la prematuridad es la principal causa de muerte en niños menores de 5 años. Cada año, se estima que 15 millones de bebés nacen demasiado temprano y 1 millón muere debido a complicaciones derivadas de su nacimiento prematuro. En entornos de bajos ingresos, la mitad de los bebés que nacen a las 32 semanas o menos, mueren debido a la falta de atención viable y rentable.

El estudio señala que los proveedores de atención médica deben tener los medios para seleccionar a las mujeres con más probabilidades de beneficiarse del medicamento e iniciar correctamente el tratamiento en el momento adecuado. Idealmente, este será 48 horas antes de dar a luz, tiempo suficiente para completar las inyecciones de esteroides y obtener un efecto máximo.

Las mujeres que se encuentran en el rango de 26 a 34 semanas de su embarazo tienen más probabilidades de beneficiarse del esteroide, por lo que los proveedores de atención médica también deben tener acceso a la ecografía para fechar con precisión sus embarazos. Además, los bebés deben recibir una atención de calidad suficiente cuando nacen.

«Cuando en los países de bajos ingresos existe un paquete mínimo de atención para los recién nacidos, que incluye el manejo de infecciones, apoyo alimenticio, cuidados térmicos y acceso a un equipo de respiración asistida, los esteroides prenatales como la dexametasona pueden ayudar a salvar la vida de los bebés prematuros», afirmó el Dr. Rajiv Bahl, director de la unidad de salud neonatal de la OMS y uno de los coordinadores del estudio.

Realizado entre diciembre de 2017 y noviembre de 2019, el ensayo aleatorio reclutó a 2 mil 852 mujeres y sus 3 mil 070 bebés de 29 hospitales de nivel secundario y terciario en Bangladesh, India, Kenia, Nigeria y Pakistán.

Más allá de encontrar un riesgo significativamente menor de muerte neonatal y muerte fetal, el estudio también encontró que no hubo un aumento en las posibles infecciones bacterianas maternas cuando las mujeres embarazadas reciben tratamiento con dexametasona en entornos de bajos recursos.

Tomado de: Steroids boost survival of preterm babies in low-resource settings, new study finds. OMS – 23 october 2020

Referencia bibliográfica:

Oladapo, Olufemi T., et al. "Antenatal Dexamethasone for Early Preterm Birth in Low-Resource Countries." The New England journal of medicine. En:  https://doi.org/10.1056/NEJMoa2022398

  • Categorías

  • Archivos