Actualmente viendo publicaciones en Noticia

Historias de Vida: Mais Médicos III

Ante un llamado de reposición del personal médico, comienza el 3 de noviembre del 2015 la misión en Brasil de la Dra. Melvys Hernández Díaz, ubicada en el estado Santa Catarina al sur de Brasil, específicamente en el municipio Xanxere, en la región Oeste del estado, donde ya había comenzado el programa Mais Médicos en el año 2013.

La doctora nos comenta que un año más tarde, concluyeron sus servicios dos de las doctoras cubanas y el municipio no solicitó la presencia de otros profesionales, pues ya aguardaban médicos brasileños para ocupar dichas plazas. Así, antes de cumplir su primer año, ya laboraba como único médico cubano del programa y así se mantuvo hasta la culminación de la tarea el 14 de noviembre del 2018.

"Un municipio consta con 9 puestos de salud pertenecientes al Sistema Único de Salud (SUS), una Unidad de Pronto Atendimiento o 24 horas como también se llamaba, y un Hospital Regional que atendía las dos modalidades de atención de salud o sea, la privada y la subsidiada por la Secretaria de Salud Municipal y la prefectura para dar servicio de urgencias, emergencias, cirugías y obstetricia fundamentalmente. Desde el inicio fuimos ubicados en la Unidad de Salud del barrio Castelo Branco con una  población  estimada en 4387 habitantes según datos del censo demográfico de 2015, con una población  residente en el  área urbana de 2008 habitantes y el resto de los habitantes residentes en el área rural. La principal actividad económica del barrio es la agricultura, teniendo como fuente de producción la leche, la carne de res y pollo, seguida de la prestación de servicios."

Doctora, luego de esta panorámica y bosquejo del lugar nos podría abordar ¿cómo fue el recibimiento de los habitantes?

La aceptación desde los inicios fue muy buena, a pesar de que la población atendida era de clase media a media alta, las necesidades de atención medica tenían mucha demanda, por protocolo de la Secretaria de Salud debíamos atender en cada jornada de 4 horas a 12 pacientes con consulta agendada y 4 urgencias, número que aumentaba considerablemente a medida que ganaba en aceptación. Muchos pacientes renunciaron a la atención privada que era a extremo cara, con una consulta que oscilaba entre los 250 y 500 reales solo por la atención medica, sin mencionar los exámenes y los tratamientos que los doctores privados indicaban y que debían pagar después. El idioma al inicio fue difícil, ellos muchas veces se quejaban que hablábamos muy rápido pero que daba para entender, después ya la comunicación era fluida y dejó de ser preocupación para acudir al puesto de salud y hacerlo reiterativo.

¿Cómo eran las condiciones laborales y condiciones de vida, tanto para Ud. como para los mismos habitantes del lugar?

Las condiciones de trabajo y vivienda siempre fueron acordes a las necesidades del médico y las posibilidades del municipio, logramos una empatía con la Secretaria de Salud y con los miembros de la junta de la Comunidad donde fueron escuchadas siempre nuestras sugerencias y contamos siempre con su ayuda oportuna. La seguridad a nosotros y el bienestar siempre fueron prioridad, aun cuando el pago nunca fue alto, pero lo compensaban las atenciones y siempre el deseo de ayudar. Era un municipio donde el clima siempre era frio y los azotes de nevadas y de cambios de temperatura siempre estaban presentes, muchas veces con cambios bruscos de temperatura en un mismo día y para lo cual siempre encontramos apoyo en cuanto a transportación y medios para la protección de la salud.

Vea la entrevista completa.

Entrevistador: Bárbara Rosales Ramos
Comité Editorial del portal Infomed Ciego de Ávila

Cuando la salud es prioridad siempre

Después de 35 años del nacimiento de un modelo que ha servido como ejemplo para lograr la verdadera cobertura universal, el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia sigue dando frutos en Cuba.

Parecerían pocos eneros después de aquel año 1984 cuando nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, inaugurara el primer consultorio en la barriada de Lawton, en La Habana, para luego llevar la medicina familiar a los rincones más recónditos de la geografía cubana.

Ese modelo, que se extendió a todo el país tuvo como protagonistas a un grupo de médicos, enfermeras y profesores que hicieron posible, bajo la guía de Fidel, el surgimiento de un programa que hasta hoy cumple su objetivo principal de que los profesionales de la salud estén cada vez más cerca del pueblo.

Una representación de todo el país de aquellos médicos y enfermeras que iniciaron el programa del médico y la enfermera de la familia se dieron cita en el Centro de Convenciones y Servicios Académicos de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana para recibir un reconocimiento por los años de servicio, otorgado por el Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap).

“Recuerdo que un día, justo a la 1:10 pm recibí sorpresivamente la visita de nuestro Comandante, cuando estábamos asistiendo a una paciente diagnosticada con diabetes mellitus la cual fue interrogada por él con una sensibilidad tan exquisita que encantaba a los ojos nuestros. Y precisamente de este encuentro surgió la idea, que se materializaría luego relacionada con el ingreso en el hogar”, refirió la Dra. Maida Rubio Jañez, fundadora del programa del médico y la enfermera de la familia en el policlínico Lawton.

“Definitivamente nuestro Comandante lo que siempre pretendió con el programa era que cada uno de nosotros fuéramos un integrante más de la familia, que la conociéramos, por eso hoy es tan importante rescatar todas sus ideas sobre la verdadera misión del médico y la enfermera de la familia”, concluyó la Dra. Rubio Jañez.

Asimismo, la doctora Berta Leysis Santos Vega, representante de las nuevas generaciones de médicos de la familia, aseguró que es para ella un orgullo, como residente de segundo año de la especialidad de Medicina General Integral (MGI), pertenecer a esta gran comunidad de profesionales.

“Mi generación de médicos y enfermeras de la familia se ha incorporado al programa con la misión de continuar el desarrollo de la especialidad. Luego de 35 años nos unimos por vocación a la medicina familiar, y es por eso que pedimos confianza en nosotros, que seremos fieles seguidores de los principios con los cuales surgió la idea, con los nuevos bríos del plan de perfeccionamiento del programa del médico y la enfermera de la familia”, ratificó.

Como parte de la clausura del encuentro, el Dr. Alfredo González Lorenzo, viceministro de Salud, habló en nombre del Ministro de Salud Pública y de los directivos del Minsap aseverando que “para hablar del desarrollo de la medicina en Cuba, tenemos que partir del modelo de medicina familiar y especialmente del programa del médico y la enfermera de la familia. Por eso, hemos hecho un alto en el camino para homenajear el quehacer digno, celoso y ejemplar, de los que iniciaron uno de los programas más trascendentales de nuestra revolución socialista. Llegue a todos los médicos y enfermeras de la familia del país nuestro más sincero reconocimiento”.

Presidieron el encuentro, además, las doctoras Margarita Rodríguez Monteagudo y Gissell Marrero Padrón, ambas funcionarias de la oficina del segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC); el Dr. Reinol García Moreiro, director Provincial de Salud en La Habana; el Dr. Geiler Carmona Brito, miembro del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC); el Dr. Luis Alberto Pich García, Rector de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana; la Dra. Noemí Pausa Palma, directora nacional de atención médica del MINSAP; la Dra. María Elena Soto Entenza, Jefa del Departamento de Atención Primaria de Salud del MINSAP; así como representantes de la UJC, directivos y funcionarios del MINSAP, e integrantes del grupo nacional MGI y de la Sociedad de Medicina Familiar.

Por: Lic. Oneidys Hernández Vidal.
Grupo del portal y comunicación. CNICM-Infomed
 

Reconoce Ministro de Salud Pública a los médicos y enfermeras de la familia

INTERVENCIÓN DEL MINISTRO DE SALUD PÚBLICA DR. JOSÉ ANGEL PORTAL MIRANDA EN LA GALA CONMEMORATIVA POR EL 35 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DEL PROGRAMA DEL MÉDICO Y ENFERMERA DE LA FAMILIA.

Queridos médicos y enfermeras de la familia.
Distinguidos profesores, estudiantes.
Invitados.

Desde el propio triunfo de la Revolución, nuestro país comenzó a aplicar los principios de la cobertura y el acceso universal, considerados claves para promulgar la salud como un derecho humano; se daba así respuesta a la difícil situación que presentaba la población cubana en 1959, caracterizada por la miseria, la carencia de asistencia médica, el hacinamiento, donde la pobreza era el denominador común.

En los años siguientes, como parte del surgimiento del Sistema Nacional de Salud, fueron implementadas políticas y estrategias encaminadas a enfrentar estas realidades, con el propósito de fortalecer el primer nivel de atención y facilitar la accesibilidad de la población cubana a los servicios de salud.

La medicina familiar en Cuba, surge a principios de la década de los ochenta, cuando estaban creadas las condiciones para continuar el fortalecimiento del Sistema Nacional de Salud. Esta decisión, estuvo generada por la necesidad de transformación del modelo de atención, con el fin de incrementar cualitativamente el grado de salud de la población, mediante cambios de actitudes y de conductas de riesgo, para propiciar la adopción de estilos de vida más sanos.

Lo anterior, requería de una reorientación del sistema en función de una práctica médica encaminada a facilitar el protagonismo de las acciones de promoción y protección de la salud.

Como resultado de estos esfuerzos, el 4 de enero del año 1984, hace 35 años, con 10 médicos e igual número de enfermeras, se inicia el Programa del Médico y Enfermera de la Familia en el Policlínico Lawton del municipio capitalino 10 de Octubre, a partir de la genial concepción de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, de crear un médico diferente y un especialista nuevo, formado en la comunidad, con una alta calidad, y que diera respuesta al encargo del Sistema de Salud Cubano.

Las diferentes tareas para el desarrollo de este nuevo modelo de atención médica, requirieron implementar acciones integrales dirigidas a las personas, la familia y la comunidad, que con rapidez dieron sus primeros frutos, a lo cual se sumó la participación de sectores afines y de las organizaciones de masas en estrecha vinculación a los programas de salud.

Los resultados alcanzados demostraron la validez de la experiencia y con ellos, se tomó la decisión de extenderla a lo largo y ancho de todo el país.

A partir de este momento, se situó al médico y enfermera de la familia como los guardianes de la salud de nuestro pueblo, tal y como los calificara nuestro invicto Comandante años más tarde.

Este Equipo Básico de Salud, ha constituido la célula fundamental del funcionamiento del consultorio y del policlínico, expresión de la voluntad política de dar cobertura universal de servicios médicos a la población en todo el país, en un mundo en el que no se han registrado los suficientes progresos para eliminar las barreras que impiden el acceso pleno a la salud y en el cual prevalecen las desigualdades e injusticias sociales.

Los esfuerzos y desvelos de todos los que laboraban en este Programa, comenzaron a dar con prontitud resultados positivos de manera paulatina. Su trascendencia se puso a prueba durante el período especial, al posibilitar mantener y en algunos casos superar los indicadores de salud de la población cubana, con el surgimiento de muchas ideas y soluciones.

Su consolidación en el transcurso de los años, ha permitido que  Cuba muestre indicadores de salud comparables a los países más desarrollados, entre los que se destacan: una mortalidad infantil de 4 por cada mil nacidos vivos, una esperanza de vida al nacer de 78,45 años, el descenso de la mortalidad por enfermedades infecciosas y parasitarias a 1% del total de defunciones, la erradicación de 14 enfermedades infecciosas y mantener además los indicadores que nos convirtieron en el primer país en alcanzar la validación de la eliminación de la transmisión materna infantil de VIH y de la sífilis congénita, entre otros muchos que constituyen referentes internacionales.

No podemos dejar de mencionar en estos resultados el papel que han jugado los especialistas y profesores del Grupo Básico de Trabajo, los cuales contribuyen  decisivamente a elevar el nivel asistencial, científico y académico de nuestros profesionales y de los estudiantes de las Ciencias Médicas en este programa.

Como expresión del desarrollo de la ciencia, hoy se ejecutan más de 600 proyectos de investigación y existen 100 sitios acreditados para ensayos clínicos en policlínicos, los que tributan a los principales problemas del cuadro de salud de la población cubana.

Por otra parte, en estos 55 años de colaboración médica internacional, los especialistas en Medicina General Integral han ocupado un lugar destacado, con la realización de  misiones en 89 países, muchos de ellos en más de una ocasión, como expresión de la vocación humanista de estos profesionales y del espíritu solidario de nuestra Revolución.

Destaca su protagonismo en las misiones realizadas en Venezuela, en África, en la Operación Milagro, en las brigadas del Contingente “Henrry Reeve” ante desastres y graves epidemias, en el Programa “Más Médicos” en la República Federativa de Brasil, así como de manera especial en la lucha contra el Ébola, que marcó un hito en nuestra labor internacionalista.

Compañeras y compañeros:

Los avances actuales del Sistema Nacional de Salud, requieren seguir perfeccionando el Programa del Médico y Enfermera de la Familia, con el objetivo de continuar elevando la calidad de los servicios, y con ello, los indicadores de salud y el estado de satisfacción de la población cubana; no podemos olvidar que este programa se erige como eje estratégico de desarrollo y componente fundamental de la sostenibilidad del propio sistema.

La celebración del 35 Aniversario de su creación, constituye el marco propicio para expresarles el reconocimiento, la confianza infinita y la más sincera felicitación a todos nuestros médicos y enfermeras de la familia, así como a los profesores y otros trabajadores del nivel primario de atención por la labor realizada en estos años; de manera particular a sus fundadores.

Para este aniversario, hemos desarrollado un numeroso grupo de actividades en los diferentes territorios del país, como parte del reconocimiento que ustedes merecen.

En este histórico teatro, sede de tantas conmemoraciones, quisimos compartir este regalo que nos hace la cultura cubana, el cual estoy seguro que mucho agradeceremos.

Hagamos hoy un renovado compromiso, para hacer realidad los sueños de nuestro salubrista mayor, el Comandante en Jefe Fidel, cuando en 1994 en la clausura del Primer Congreso de Medicina Familiar expresó y cito:

"Ustedes están allí en la primera fila de la lucha, ustedes son abanderados de la causa más noble, para llevar seguridad a cada ciudadano, para llevar tranquilidad a cada padre, a cada madre, a cada hijo, a cada familiar; para llevar el bienestar más importante del ser humano, que es la salud; para combatir los sufrimientos, para combatir el dolor.  ¿Puede haber tarea más noble y más humana para un ser humano?"

Más adelante decía:

"La Revolución espera contar con un verdadero ejército, no solo de la salud sino de las mejores cualidades, de las mejores virtudes de nuestro pueblo, de su moral, de su generosidad y de su espíritu de solidaridad."…fin de la cita.

Siendo consecuentes con su legado, digamos hoy con más fuerza que nunca:

¡Viva el Programa del Médico y Enfermera de la Familia!

¡Vivan por siempre Fidel y Raúl!

¡Viva nuestra invicta Revolución en su 60 Aniversario!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

Julio Antonio Mella en el recuerdo

DOLOROSA EFEMÉRIDE: 10 de enero, Aniversario 90 del asesinato del joven comunista Julio Antonio Mella.

El hombre apuesto y viril, de ojos ardientes, corazón apasionado y verbo incisivo poseía una inteligencia cultivada y atesoraba los mejores valores morales de su generación. ¿Podría entonces sorprender a alguien la admiración que despertara entre estudiantes universitarios como Felio Marinello y Gustavo Aldereguía?.. ¿En obreros curtidos en la lucha como Carlos Baliño y Alfredo López?.. ¿En un estudiante de bachillerato, adolescente aun, como Raúl Roa?.. ¿O el amor apasionado que suscitara en una mujer poco común, como Tina Modotti, que guardó siempre el orgullo de haber sido no sólo su mujer amada, sino su compañera de lucha?

Nacido el 25 de marzo de 1903, era hijo de Nicanor Mella, dominicano de origen y de Cecilia Mc Partland, norteamericana. Su abuelo paterno, Ramón Matías Mella, fue uno de los Padres de la Patria en República Dominicana.

Había matriculado Derecho en septiembre de 1921, con sus recién cumplidos 18 años, Todo el proceso de reforma universitaria que se inició en diciembre de 1922 tuvo su punto culminante en el I Congreso Nacional de Estudiantes celebrado en La Habana, entre el 15 y 25 de octubre de 1923. En la sesión de clausura se dieron a conocer los acuerdos, entre los cuales se encontraba el de “abrir las puertas de la universidad al elemento obrero”, para lo cual se anunciaba la apertura de la Universidad Popular “José Martí”, el día 3 de noviembre del propio año 1923.

El periódico La Noche, el día 21 de diciembre, que rezaba así: “…en la tarde de ayer quedó constituida la Federación de Estudiantes de la Universidad de La Habana”. Seguidamente se relacionaban los nombres de los miembros de la directiva elegida, entre quienes figuraban Felio Marinello, como Presidente, y Julio Antonio Mella, como Secretario.

El 14 de julio del año 1925, se fundó la Liga Antimperialista de Cuba. Los miembros fundadores eligieron una directiva por un año, entre quienes estaba Julio Antonio Mella Mc Partland, como secretario organizador, y Carlos Baliño y Rubén Martínez Villena, entre sus vocales.

Cumpliendo el acuerdo de la Asamblea General Extraordinaria convocada por la Agrupación Comunista de La Habana, celebrada el 6 de agosto de 1925, se reunió el Primer Congreso Nacional de Agrupaciones Comunistas, que acordó la constitución del Primer Partido Comunista de Cuba y su afiliación a la Tercera Internacional Comunista.

El primer Comité Central quedó constituido por 9 miembros propietarios, entre quienes figuraba Julio Antonio Mella.

En 1926 es expulsado de la Universidad por sus acciones revolucionarias y de rebeldía, y tiene lugar su famosa huelga de hambre. El Partido que él había contribuido a fundar, lo expulsa de su Comité Central y del Partido, por no aprobar su huelga de hambre.

Amenazado de muerte, Mella se vio obligado a partir al destierro. Se exilia en México. En ese país constituye la Asociación de Nuevos Emigrados Revolucionarios Cubanos (ANERC) e ingresa en el Partido Comunista Mexicano, el cual lo incorpora a su Comité Central y más tarde también lo expulsa por no estar de acuerdo con el llamado de la Internacional de lucha de clase contra clase.

Pero la errónea conducta de los autotitulados marxistas, que ignoraban la dialéctica de Marx y actuaban con el mismo dogmatismo que le reprochaban a la Iglesia Católica, no debilitó al joven comunista.

El grito de los mártires, contundente acusación contra el tirano Machado y los crímenes cometidos por su dictadura, fue escrito por Julio Antonio Mella en México, en 1926, y publicado en un folleto. En él, Mella decía: “Hay que repetir la consigna: triunfar o servir de trinchera a los demás. Hasta después de muertos somos útiles”.

En 1927, después de asistir al I Congreso de la Internacional Comunista, en Bruselas, Bélgica, visita la Unión Soviética como delegado al IV Congreso Internacional Sindical Roja.

El 10 de enero de 1929 era asesinado Julio Antonio Mella en la oscuridad de la noche, mientras caminaba junto a Tina Modotti, su compañera de luchas y de vida. Gente pagada por el dictador cubano, Gerardo Machado, a quien otro grande de la Isla Antillana (Rubén Martínez Villena) calificó de “asno con garras”, cegó la vida del líder estudiantil cubano. Sus últimas palabras fueron “Muero por la Revolución”.

El sólo hecho de presenciar la muerte violenta del hombre amado, tiene que haberle exigido a Tina fuerzas sobrehumanas. Además, no pudo quedarse sola con su cuerpo sin vida, pues centenares de personas se lo disputaron después de muerto, como antes lo habían hecho en vida. Una multitud acompañó su cadáver hasta el cementerio, se reunió alrededor de su tumba y denunció al asesino y exigió su castigo.

Tina Modotti, enfrentó, como fotógrafa, la tarea más difícil de toda su carrera: debía hacer una última fotografía de Mella, de su rostro que parecía el de un hombre dormido.

Julio Antonio Mella pertenece a esa raza de hombres cuyas virtudes se convierten en semilla fructífera. Por ello está desde entonces en el corazón de los actuales jóvenes, que saben ser dignos, generosos y valientes. Su ejemplo y vigencia continúan abonando hoy el quehacer generoso de nuestra Revolución.

REFERENCIAS BIBLOGRÁFICAS

  1. Pichardo, HortensiaDocumentos para la Historia de Cuba. Tomo III.      Editorial Ciencias Sociales. Instituto del Libro. La Habana, 1973.
  2. Comisión Cubana de la UNESCO. Julio Antonio Mella. Documento para su vida. La Habana, 1964.
  3. Dumpierre, Erasmo. Mella. Instituto de la Historia de la Academia de Ciencias de Cuba. La Habana, 1965.

POR: María del Carmen Amaro Cano
Profesora Consultante FCM “Gral. Calixto García”
Vice-Presidenta de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina

 

 

Feliz cumpleaños al profesor de mérito Cosme Ordóñez Carceller

Este genuino cubano, nació en la ciudad de La Habana el 5 de enero de 1927, hace ya 92 años. Inició sus estudios primarios en 1934 en el Colegio de Belén, en la capital del país, donde tuvo como compañero de aula a quien años más tarde se convertiría en el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz.

Graduado de medicina en el año del centenario del natalicio del Apóstol, se formó luego como especialista en Epidemiología. Alcanzó el Doctorado en Ciencias Médicas en 1985. Es Profesor Titular, Consultante y de Mérito de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana y Miembro Titular de la Academia de Ciencias de Cuba.

Entre sus actividades más destacadas se encuentran haber sido Jefe Nacional en 1962 de la 1ra. Campaña de Vacunación contra la Poliomielitis en Cuba con la vacuna oral de Sabin y miembro de la comisión asesora del Ministro de Salud de Cuba, quien diseñó el nuevo modelo de Atención Primaria de Salud y el nuevo enfoque de Salud Comunitaria (1973-1974).

Pero en realidad su mayor aporte es haber trabajado  en el Policlínico Docente "Plaza de la Revolución" durante más de tres décadas, pues esta institución, dirigida por él, ha sido un laboratorio donde se ha ensayado la implantación del modelo de Medicina en la Comunidad y allí se ha diseñado el programa de formación del Especialista en Medicina General Integral y donde también se ha llevado a cabo el diseño y la ejecución de una investigación clínica-epidemiológica y social acerca de las personas adultas mayores en la comunidad de Plaza de la Revolución, cuyo resultado favoreció la decisión de crear los 45 Círculos de Abuelos del policlínico en el año 1983, modelo que posteriormente se ha extendido a todo el país.

Su rica actividad profesional, profesoral, investigativa y científica en general, le han hecho un destacado organizador de eventos, especialmente de los eventos internacionales realizados en Cuba sobre "Salud Para Todos". Ha sido coordinador desde 1986 de los seminarios internacionales de Atención Primaria de Salud (APS).

Por su dedicación y entrega a la atención primaria y a la medicina comunitaria, y su afán por contribuir decisivamente a lograr la salud para todos en el año 2000, ha recibido numerosas condecoraciones y reconocimientos nacionales, entre los cuales sobresalen: Título Honorífico de Héroe del Trabajo de la República de Cuba, Orden "Carlos J. Finlay", Orden "Frank País", Medalla 250 Aniversario de la Universidad de La Habana, Vanguardia Nacional de la Salud.

También ha recibido numerosos reconocimientos internacionales, entre los que se destacan: Premio de la Fundación León Bernard de Medicina Social que otorga la OMS, Profesor "Ad Honorem" de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República Oriental del Uruguay, Ciudadano Distinguido de la Ciudad de Baltimore, Huésped Oficial de los Municipios Santa Rosa, Río Grande Do Sul, Botucatú, Sao Paulo e Itahandú y Minas Gerais, Brasil; Huésped de Honor de  La Plata y Mendoza, Argentina; Diploma “Destacado en Salud Pública” entregado por la OPS-OMS Miembro de Honor de la  Sociedad Uruguaya de Atención Primaria de la Salud.

Fue director durante 35 años del Policlínico Universitario "Plaza de la Revolución", centro de referencia nacional en atención primaria de salud y medicina familiar y desde el año 2008 ostenta la categoría de Director Honorario.

Como ciudadano cubano y como ser humano, que tuvo el privilegio de contar con un excepcional compañero y amigo desde la infancia, el profesor Cosme Ordóñez se sintió tristemente conmovido ante la desaparición física del Comandante Fidel Castro, acontecimiento que le ha afectado sensiblemente su salud.

Gracias a los cuidados de su hija y demás familiares, ha logrado arribar a sus 92 años. En esta oportunidad, queremos hacerle llegar nuestro respeto, admiración y agradecimiento por su dedicación a los dos grandes logros de nuestra Revolución: la salud y la educación.

Por: Profesora María del Carmen Amaro Cano
Vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina

35 aniversario de la creación del Programa del Médico y la Enfermera de la Familia

Mensaje de la Sociedad Cubana de Medicina Familiar, con motivo del 35 aniversario de la creación del Programa del Médico y la Enfermera de la Familia.

A todos los profesionales de la salud que han contribuido al desarrollo de la Medicina Familiar en Cuba:

El 4 de Enero de 1984 inició en el Policlínico Lawton,  municipio 10 de Octubre de la provincia La Habana, un nuevo modelo de atención a la salud: el médico y la enfermera de la familia. Una revolución dentro la Revolución: el médico y la enfermera, ahí mismo, en el barrio, en la cuadra, para 120 familias, al alcance de todos. Un sueño hecho realidad sobre el cual el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, expresó en Matanzas, el 26 de Julio de 1991, "esto de médicos de la familia parecería un cuento que trajo un viajero de una estrella lejana".

A 60 años del triunfo de la revolución, celebramos los treinta y cinco años de hacer, de combatir por la idea, de verla crecer hasta tener más de treinta mil especialistas de Medicina General Integral formados en los consultorios del médico de familia; de extenderse por otros pueblos del mundo hasta cerros, montañas, apartadas zonas rurales. 

La especialidad Medicina General Integral ha contribuido a mejorar la calidad de la atención que se le brinda a nuestro pueblo; el mantenimiento de los  indicadores de salud que nos distinguen en el mundo tiene que ver en mucho, con las múltiples labores que realizan estos profesionales, que se han convertido en ejemplo de revolucionarios al asumir tareas, sin importar lo  difíciles que sean, fuera y dentro de nuestro país, ocupando altas  responsabilidades en cualquiera de las esferas de actuación para los que los forma nuestra especialidad además de las funciones asistenciales: la administración, la investigación, la docencia y en situaciones de desastres, en las que siempre se ha enaltecido el espíritu del Ché y el deseo de nuestro Comandante de formar médicos para Cuba y para el mundo.

A todos los profesionales de la salud, los que asumieron el reto de iniciar esta obra, los que la continuaron y los que actualmente trabajan por un pueblo más saludable, enviamos en este día, la felicitación de la Sociedad Cubana de Medicina Familiar.

A Fidel, líder de la Revolución, creador de esta idea, agradecidos eternamente.

¡Felicitaciones colegas, en este 35 Aniversario!

La Habana, 4 de enero de 2018

Junta Directiva de la SOCUMEFA

Enlaces de interés:

-Enero 4 de 1984. Plan del Médico y Enfermera de La Familia. Universidad Virtual de Salud. Fechas Memorables
-Medicina general-Medicina familiar. Experiencia internacional y enfoque cubano

Reconocen destacada labor del CPICM de Ciego de Ávila

En ocasión de conmemorarse el 96 Aniversario de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), el pasado jueves 20 de diciembre se celebró una gala cultural en el Teatro de la Universidad de Ciencias Médicas de Ciego de Ávila, donde se reconocieron a profesores y áreas de la universidad que colaboran con dicha organización.

Portando la consigna “Cargando pilas hacia el centenario de la organización” y bajo el galardón de “Alma Máter”, se reconoció en la actividad al Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas (CPICM) de Ciego de Ávila por su abnegado empeño y apoyo al desarrollo de las actividades científicas convocadas por la organización.

El acto contó con la participación del consejo científico de la Universidad, miembros de la organización de ambas facultades e invitados.

Historias de Vida: Mais Médicos I

El Dr. Maikel Roque Morgado,  especialista en Medicina General Integral y en Bioestadística, es profesor de la Facultad de Ciencias Médicas de Ciego de Ávila, con misiones anteriores en los países de Haití, Pakistan y Bolivia nos habla sobre sus vivencias de su misión en Brasil.

Maikel nos comenta que en el periodo de 2014 a septiembre de 2017, cumplió con su deber en el Municipio Sao Sebastiao do Oeste, Minas Gerais.

Es un pequeño municipio de poco más de 8000 habitantes que cuenta con 3 equipos de salud de atención primaria, 1 de los cuales estaba cubierto por mí y los otros 2 por médicos brasileños, cada equipo de salud tiene 1 médico, 2 enfermeras y 3 agentes de salud.

¿Cómo fue el recibimiento de los habitantes?

El recibimiento fue excelente, yo fui a sustituir a otra doctora cubana que había trabajado allí por 6 meses y de la cual ya los pacientes tenían una excelente opinión y traté de mantener esa buena opinión con mi trabajo diario y trato afable con la población. Nunca presenté quejas de ningún tipo y constantemente la población me pedía que siguiera trabajando por más tiempo.

¿Cómo eran las condiciones laborales y condiciones de vida, tanto para Ud. como para los mismos habitantes del lugar?

Las condiciones laborales eran buenas, el equipo de salud tenía una buena infraestructura correspondiente a un pequeño pueblo de campo, con las condiciones básicas de trabajo, con un laboratorio para la realización de exámenes básicos de sangre, orina y heces fecales. Lo más difícil era el acceso a interconsultas y exámenes complejos que la población tenía que ir a otro municipio, pero la prefectura municipal disponía de un transporte para llevar y traer esos pacientes.

Las condiciones de vida eran buenas también, yo viví la mayor parte del tiempo en un pequeño hotel, sin nada de lujo pero con las condiciones básicas de vida, al final pasé a un pequeño apartamento donde tuve ya más privacidad.

¿Cuál fue el criterio de los brasileños antes y después de conocer a nuestros médicos cubanos?

Antes de conocernos no tenían mucha información, algunos ni sabían dónde quedaba Cuba en un mapa, pero las opiniones después del contacto fueron muy buenas, muy favorables a la profesionalidad con la que trabajábamos y al trato recibido.

¿Anécdota de experiencia que marcó su paso durante su estadía?

Las actividades realizadas por mí y el resto del equipo de salud con un grupo de adultos mayores de la comunidad con el cual compartimos muchas tareas, charlas, actividades deportivas, recreativas, viajes a lugares de interés de los pacientes con coordinación de la prefectura municipal, etc. Fue muy agradable el intercambio con los ancianos, ayudarles a llevar una vida sana, a mejorar sus afecciones propias de la edad y enfermedades crónicas.

¿Significativamente qué recuerdos le queda del deber cumplido?

La depresión de la soledad de un cuarto de hotel habida cuenta de no tener ningún otro cubano a kilómetros a la redonda. La humanidad del equipo de salud y de pacientes que fueron mi familia por 3 años. Las charlas con la población y amistades brasileñas sobre diferencias y semejanzas de las culturas brasileña y cubana.

¿Qué satisfacción guardas de esta misión en Brasil?

Enfrentarme a enfermedades nunca vistas por mí con antelación. El recuerdo que dejé en muchas personas brasileñas que aún mantienen comunicación conmigo. La belleza de un país enorme con una gran riqueza humana y cultural.

Comité Editorial del portal Infomed Ciego de Ávila

Vida

La noticia la esperamos cada enero desde hace ya algunas décadas. Y cada inicio de año vuelve a ponernos delante de números cuya primera y necesaria lectura es la certeza de que miles de mujeres llevaron a feliz término su embarazo, miles de bebés hoy crecen y miles de familias cubanas disfrutan de un hijo o hija deseados.

Si decimos que por onceno año consecutivo Cuba mantiene su tasa de mortalidad infantil por debajo de cinco por cada mil nacidos vivos, ya es razón suficiente para el regocijo.

Pero constatar que el país alcanzó al cierre de 2018, por segundo año consecutivo, la tasa de mortalidad infantil más baja de su historia, con 4,0 por cada mil nacidos vivos, es más que extraordinario, reconfortante. Respecto al año anterior –cuando se obtuvo una cifra de 4,044 defunciones por cada mil nacidos vivos– este 2018 se disminuyó en 0,081 la tasa, lo cual representa cuatro defunciones menos, al suceder 3,963 defunciones por cada mil nacidos vivos.

No se llega a ese número por inercia o casualidad. Hay en su génesis la tenaz voluntad de priorizar el acceso universal a la Salud y el desarrollo social inclusivo y humano. Es, sí, la expresión del esfuerzo, el ahínco y desvelo, que lleva en toda Cuba el nombre de miles de profesionales de la Salud, desde los consultorios médicos hasta los servicios hospitalarios, con la decisiva participación de los hogares maternos, las salas de cuidados perinatales, unidades de neonatología y de terapia intensiva pediátrica; de la red de genética médica, de cirugía neonatal y de atención cardiopediátrica; sin obviar el apoyo intersectorial y comunitario a las acciones de Salud.

Datos preliminares ofrecidos a Granma por la Dirección de Registros Médicos y Estadísticas de Salud –cuyos trabajadores, este 1ro. de enero desde horas tempranas procesaban cada uno de los datos del cierre de 2018 en el sector–, refieren que en el recién finalizado año ocurrieron 116 320 nacimientos, 1 349 más que en el 2017 y se produjeron 461 defunciones en niños menores de un año, cuatro menos que en el 2018.

La dimensión exacta de estas estadísticas, ilustrar en qué medida se han reducido las muertes de nuestros niños, se nos hace más fácil si tenemos en cuenta, por ejemplo, que en el año 1970 ascendían a 9 173 fallecimientos, con una tasa de mortalidad infantil de 38,7.

«Al finalizar un año de incuestionables logros y mejorías de los principales indicadores de Salud es válido reconocer a todos los trabajadores del sistema sanitario, quienes son los verdaderos protagonistas de estos resultados, los cuales confirman la grandeza de la obra de la Revolución, ahora en su aniversario 60. En ese empeño merecen especial mención los trabajadores vinculados al Programa Materno-Infantil», expresó el doctor Roberto Álvarez Fumero, jefe del Departamento Materno Infantil del Ministerio de Salud Pública (Minsap).

En ese sentido, el especialista valoró que las acciones implementadas para el perfeccionamiento del programa del médico y la enfermera de la familia, y el desarrollo alcanzado por la genética médica comunitaria y el programa nacional de diagnóstico, manejo y prevención de defectos congénitos y enfermedades genéticas, constituyeron una fortaleza para la mejoría del  indicador, que permitió mantener por seis años consecutivos la tasa de mortalidad infantil por defectos congénitos por debajo de uno por cada mil nacidos vivos; este año con 0,8.

Asimismo, Álvarez Fumero resaltó el trabajo desarrollado por las salas de cuidados especiales perinatales, los servicios de neonatología, las terapias intensivas pediátricas y la red cardiopediátrica y el Cardiocentro Pediátrico «William Soler», que permitieron reducir además la mortalidad asociada a la enfermedad de membrana hialina, hemorragia intraventricular, la influenza y neumonía, la sepsis adquirida y por infecciones intestinales; y mantener con similar tasa de mortalidad las debidas a hemorragia pulmonar, otras afecciones perinatales, sepsis congénita, neumonía congénita, meningitis bacteriana, viral y sin especificar, y las causas mal definidas o desconocidas.

Comentó que desde inicios del año 2018, el Minsap implementó un plan de medidas dirigidas a mantener y mejorar los indicadores propósito de mortalidad infantil, que incluyen ocho componentes: el perfeccionamiento de los sistemas de dirección y el control al programa en las provincias con mayores problemas, hasta lograr su transformación; el fortalecimiento del trabajo de los cuadros que intervienen en la conducción del Programa Materno-Infantil; un plan de superación profesional para mejorar las competencias profesionales necesarias en el personal de Salud que forma parte del mismo; el desarrollo de  investigaciones; el aseguramiento de  los recursos necesarios; una amplia estrategia de promoción de Salud para modificar hábitos, costumbres y elevar la autorresponsabilidad de la población en el cuidado de la salud materna infantil; así como la implementación de acciones específicas para reducir las principales causas de mortalidad infantil.

Sobre este último aspecto, mencionó la introducción de nuevas guías de actuación para las afecciones obstétricas más frecuentes, que incluyen tecnología predictiva para el diagnóstico precoz y prevención del crecimiento intrauterino retardado, la prematuridad, los trastornos hipertensivos asociados al embarazo, la diabetes y de la enfermedad hemolítica del recién nacido, entre otros.

Motivos para festejar este enero no faltan, pero podemos además estar orgullosos de vivir en un país donde cada día se trabaja por preservar lo más sagrado: la infancia.

Por: Lisandra Fariñas
Tomado de Granma

Historias de Vida: Mais Médicos II

La excepcional obra de humanismo de la medicina cubana dejada en el hermano país de Brasil, marca muchas de las características y cualidades de nuestros médicos al curar y brindar cariño y esperanza a millones de brasileños, así como el altruismo, la preparación y el humanismo, siguen siendo motivo de agradecimiento.

Enclavado en la región amazónica de Brasil, con aproximadamente 7 000 habitantes, se desempeñaba el doctor avileño Antonio Berrio Sánchez cumpliendo misión internacionalista en el estado Amapá, municipio Serra do Navío de la Región Norte.

El doctor comenta al Comité Editorial del portal Infomed Ciego de Ávila: “Formé parte del segundo grupo de galenos que en el año 2013 llegó a Brasil y sabía que iba a trabajar en las regiones más carentes”; sin embargo nos reafirma que no importaba el lugar, sino hacer presente la atención médica en ese país.

“Al llegar al municipio tuve un buen recibimiento inicial por las autoridades locales las cuales tenían grandes expectativas, pues se sabía que la mayoría de la población no tenía acceso estable a los servicios de salud. Pero el mejor recibimiento lo tuve con la población, quienes me esperaban ansiosos y necesitados de una atención médica digna y de calidad”.

Entonces doctor ¿cómo eran las condiciones laborales y condiciones de vida, tanto para Ud. como para los mismos habitantes del lugar?

Trabajé por espacio de tres años en una Unidad Básica de Salud (UBS) perteneciente al Sistema Único de Salud (SUS) en una comunidad llamada Colonia de Agua Branca, donde la mayoría de  los habitantes  vivían sin acceso al agua potable y servicio de alcantarillado, donde el paludismo, dengue, chikunguña, leishmaniosis, y las infecciones parasitarias fueron las enfermedades más frecuentes. Las condiciones de trabajo eran aceptables, donde la consulta matinal seguida de visitas en el terreno se convertían en la rutina diaria.

Yo vivía en una casa medio básico de la secretaría de salud con las condiciones mínimas habitables, alejada de la comunidad donde laboraba; no obstante siempre estaba presto a atender allí a los que por algún motivo necesitaran de mis servicios después del horario laboral, práctica no muy común entre los colegas de trabajo brasileños.

¿Cuál fue el criterio de los brasileños antes y después de conocer a nuestros médicos cubanos?

Inicialmente el criterio de los brasileños que yo atendía era que la medicina cubana era muy buena y reconocida a nivel internacional, pero en los meses posteriores se dieron cuenta que había otro ingrediente no muy común, que era el calor humano que yo les brindaba al tratarlos  con atención, hacerles el examen físico completo a los cual  ellos no estaban acostumbrados ya que el medico brasileño en su mayoría mantiene una distancia del paciente.

Se dieron cuenta también de que la concepción de la medicina cubana es otra; en primer lugar no era mercantilista y en segundo lugar, está diseñada para la prevención de enfermedades.

Vea la entrevista completa.

Comité Editorial del portal Infomed Ciego de Ávila