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Nota informativa sobre la COVID-19 en Cuba: 2 de diciembre

Al cierre del día de ayer, 1o de diciembre, Cuba reportó 75 nuevos casos de COVID-19, ningún fallecido y 56 altas médicas, de acuerdo con la información ofrecida por el Ministerio de Salud Pública (Minsap) en su parte habitual.

La autoridad sanitaria cubana informó que se encuentran ingresados en hospitales para vigilancia clínica epidemiológica mil 119 pacientes, sospechosos 318, en vigilancia 2 mil 292 y confirmados 604.

Para COVID-19 se estudiaron 9 mil 760 muestras, resultando 75 positivas. El país acumula un millón 135 mil 511 muestras realizadas y 8 mil 456 positivas (0,74 %).

De los 75 casos diagnosticados:

  • – 65 son cubanos y 10 son extranjeros.
  • – 29 fueron contactos de casos confirmados.
  • – 45 tienen fuente de infección en el extranjero.
  • – Uno no tienen fuente de infección precisada.
  • – El 73,3% (55) se encontraba asintomático.

De los 8 mil 456 pacientes diagnosticados con la enfermedad, se encuentran ingresados confirmados 604 (7,14 %), 600 (99,3 %) con evolución clínica estable. Hasta el momento se reportan 136 fallecidos (ninguno en el día), dos evacuados y 7 mil 714 pacientes recuperados (91,2 %) (56altas del día). En el día de hoy se reportan cuatro pacientes en las terapias intensivas del país, uno en estado crítico y tres en estado grave.

Residencia por provincia y municipio de los 75 casos confirmados:

Pinar del Río (1 caso importado):

  • Los Palacios: 1 caso (importado).

La Habana (30 casos, 21 importados):

  • Cerro: 12 casos (6 importados).
  • Playa: 6 casos (4 importados).
  • Diez de Octubre: 2 casos (2 importados).
  • Centro Habana: 3 casos (3 importados).
  • Regla: 1 caso (importado).
  • Marianao: 1 caso (importado).
  • Arroyo Naranjo: 2 casos (1 importado).
  • Boyeros: 2 casos (2 importados).
  • Habana del Este: 1 caso (importado).

Mayabeque (1 caso importado):

Batabanó: 1 caso (importado).

Matanzas (5 casos, 3 importados):

  • Cárdenas: 1 caso (importado).
  • Matanzas: 2 casos (1 importado).
  • Limonar: 1 caso.
  • Colón: 1 caso (importado).

Cienfuegos (2 casos):

  • Palmira: 2 casos.

Villa Clara (7 casos, 1 importado):

  • Manicaragua: 5 casos.
  • Santa Clara: 1 caso (importado).
  • Camajuaní: 1 caso.

Ciego de Ávila (8 casos, 8 importados):

  • Morón: 8 casos (8 importados).

Holguín (1 caso importado):

  • Banes: 1 caso (importado).

Santiago de Cuba (17 casos, 7 importados):

  • Santiago de Cuba: 13 casos (6 casos).
  • Songo La Maya: 3 casos.
  • Palma Soriano: 1 caso (importado).

Guantánamo (3 casos, 2 importados):

  • Guantánamo: 3 casos (2 importados).

COVID-19 en el mundo

Hasta el 1 de diciembre se reportan 186 países con casos de COVID-19, ascienden a 63 millones 245 mil 261 los casos confirmados (+ 487 mil 670) y a 1 millón 469 mil 470 fallecidos (+ 8 mil 992) para una letalidad de 2,32.

En la región las Américas se reportan 27 millones 41 mil 402 casos confirmados (+ 218 mil 402), el 42,75 % del total de casos reportados en el mundo, con 729 mil 316 fallecidos (+ 2 mil 524) para una letalidad de 2,70 (-0,01). 

Con información del Minsap.

 

Declaración conjunta sobre protección de datos y privacidad en la respuesta a la COVID-19

Las Naciones Unidas, la OIM, la UIT, la OCHA, la ACNUDH, el PNUD, el PNUMA, la UNESCO, el ACNUR, el UNICEF, la UNOPS, la UPU, Voluntarios de las Naciones Unidas, ONU-Mujeres, el PMA y la OMS, apoyan la adopción de la siguiente declaración conjunta, en consonancia con los principios de protección de datos personales y privacidad de las Naciones Unidas adoptados por las Organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas para apoyar el uso de datos y tecnologías por estas organizaciones en la respuesta a la COVID-19, respetando el derecho a la privacidad y otros derechos humanos y promoviendo el desarrollo económico y social.

La pandemia de COVID-19 se ha convertido en una situación de emergencia mundial, con consecuencias devastadoras en cuanto a pérdida de vidas y contracción económica, que impide de manera significativa avanzar hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Las comunidades pobres y vulnerables se encuentran en una situación particularmente peligrosa ante esta enfermedad mortal y sus consecuencias económicas.

Cada vez hay más pruebas de que la recopilación, uso, difusión y procesamiento de datos pueden ayudar a limitar la propagación del virus y a acelerar la recuperación, especialmente mediante la localización digital de contactos. Los datos de movilidad obtenidos a partir del uso que hacen las personas de teléfonos móviles, correos electrónicos, cuentas bancarias, redes sociales, servicios postales, por ejemplo, pueden ayudar a controlar la propagación del virus y a realizar las actividades contempladas en los mandatos de las Organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas. [1]

Entre los datos así recopilados y procesados, incluidos aquellos utilizados para la localización digital de contactos o la vigilancia general de la salud, pueden figurar grandes cantidades de datos confidenciales personales y no personales.  Esto podría tener consecuencias importantes más allá de la fase inicial de respuesta a la crisis. Por ejemplo, si esas medidas se aplicasen para fines no directa o específicamente relacionados con la respuesta a la COVID-19, podrían conducir a violaciones de libertades y derechos humanos fundamentales. Ese problema es especialmente acuciante si algunas de las medidas de emergencia introducidas para hacer frente a la pandemia, como la localización digital de contactos, se convierten en una práctica habitual.

El Secretario General de las Naciones Unidas subrayó en su informe de políticas  sobre derechos humanos y COVID-19 que «los derechos humanos son clave para configurar la respuesta a la pandemia, tanto para la emergencia de salud pública como para el impacto más amplio en la vida y los medios de sustento de las personas. Los derechos humanos ponen a las personas en el centro del escenario. Las respuestas que son moldeadas por los derechos humanos, y que los respetan, producirán mejores resultados para vencer la pandemia, garantizar la atención médica para todos y preservar la dignidad humana».

Cualquier recopilación, uso y procesamiento de datos que realicen las Organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas en relación con la pandemia de COVID-19 debería fundamentarse en los derechos humanos y aplicarse respetando debidamente la legislación internacional aplicable y los principios de protección de datos y privacidad, incluidos los principios de protección de datos personales y privacidad de las Naciones Unidas. Cualquier medida para hacer frente a la pandemia de COVID-19 debería tomarse respetando también los mandatos de las respectivas Organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas y teniendo en cuenta el equilibrio entre los derechos pertinentes, incluido el derecho a la salud y la vida y el derecho a un desarrollo económico y social.

Teniendo en cuenta los principios de protección de datos personales y privacidad de las Naciones Unidas, el informe de políticas del Secretario General de las Naciones Unidas sobre derechos humanos y COVID-19 y las pertinentes normas sobre salud y humanidad, en lo relativo a la recopilación, uso y procesamiento de datos por las Organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas en sus operaciones se deberá, al menos:

  • – Velar por que esas operaciones sean legítimas, limitadas en su ámbito y tiempo y necesarias y proporcionales a los propósitos especificados y válidos en la respuesta a la pandemia de COVID-19;
  • – Velar por que los datos se mantengan confidenciales y en seguridad durante un tiempo limitado y se destruyan o borren debidamente de conformidad con los propósitos mencionados;
  • – Velar por que todo intercambio de datos se realice de conformidad con la legislación internacional aplicable y los principios de protección de datos y privacidad y por que este intercambio se evalúe a partir de una diligencia debida y valoraciones de riesgo adecuadas.
  • – Vincular las medidas tomadas relativas a datos a mecanismos y procedimientos aplicables para asegurarse de que cumplen los principios y propósitos mencionados, están justificadas sobre esa base y se interrumpen en cuanto dejan de ser necesarias, y
  • – Ofrecer transparencia para generar confianza en la aplicación de iniciativas actuales y futuras.

A fin de contener la pandemia y reducir al mínimo sus efectos negativos en el mundo es necesaria una respuesta mundial, coordinada, integradora y basada en la solidaridad de todo el Sistema de las Naciones Unidas. Aunque la presente declaración tiene por objeto hacer frente a los desafíos que supone la actual pandemia de COVID-19, puede servir de precedente para el uso de datos en cualquier respuesta rápida a una crisis futura de escala similar respetando la protección de datos y la privacidad.

 

Nota informativa sobre la COVID-19 en Cuba: 1 de diciembre

Al cierre del día de ayer, 30 de noviembre, Cuba reportó 97 nuevos casos de COVID-19, un fallecido y 27 altas médicas, de acuerdo con la información ofrecida por el Ministerio de Salud Pública (Minsap) en su parte habitual.

La autoridad sanitaria cubana informó que se encuentran ingresados en hospitales para vigilancia clínica epidemiológica 3 mil 991 pacientes, sospechosos 736, en vigilancia 2 mil 670 y confirmados 585.

Para COVID-19 se estudiaron 10 mil 607 muestras, resultando 97 positivas. El país acumula un millón 125 mil 751 muestras realizadas y 8 mil 381 positivas (0,74 %).

De los 97 casos diagnosticados:

  • – 96 son cubanos y uno es extranjero.
  • – 51 fueron contactos de casos confirmados.
  • – 45 tienen fuente de infección en el extranjero.
  • – Uno no tienen fuente de infección precisada.
  • – El 72,2% (70) se encontraba asintomático.

De los 8 mil 381 pacientes diagnosticados con la enfermedad, se encuentran ingresados confirmados 585 (6,9 %), 581 (99,3 %) con evolución clínica estable. Hasta el momento se reportan 136 fallecidos (uno en el día), dos evacuados y 7 mil 658 pacientes recuperados (91,4 %) (27 altas del día). En el día de hoy se reportan cuatro pacientes en las terapias intensivas del país, uno en estado crítico y tres en estado grave.

Residencia por provincia y municipio de los 97 casos confirmados:

 

Pinar del Río: 14 casos

  • Guane: 2
  • Pinar del Río: 5
  • San Luis: 2
  • Sandino: 4
  • Minas: 1

Artemisa: 5 casos

  • Artemisa: 1
  • Guanajay: 1
  • Caimito: 1
  • Bahía Honda: 1
  • Güira de Melena: 1

La Habana: 35 casos

  • Playa: 1
  • Plaza de la Revolución: 1
  • Centro Habana: 3
  • Regla: 1
  • Guanabacoa: 12
  • San Miguel: 4
  • Cerro: 5
  • Marianao: 1
  • Boyeros: 1
  • Arroyo Naranjo: 3
  • Cotorro: 3

Mayabeque: 5 casos

  • Güines: 4
  • San José de Las Lajas: 1

Matanzas: 4 casos

  • Martí: 2
  • Cárdenas: 2

Villa Clara: 8 casos

  • Santa Clara: 3
  • Camajuaní: 1
  • Santo Domingo: 3
  • Manicaragua: 1

Cienfuegos: 3 casos (del municipio cabecera)

Sancti Spíritus: 1 caso

  • Yaguajay: 1

Camagüey: 6 casos

  • Florida: 1
  • Camagüey: 4
  • Vertientes: 1

Las Tunas: 1 caso (municipio cabecera)

Holguín: 6 casos

  • Calixto García: 1
  • Holguín: 4
  • Rafael Freyre: 1

Santiago de Cuba: 7 casos

  • Santiago de Cuba: 6
  • Songo La Maya: 1

Guantánamo: 2 casos (municipio cabecera)

COVID-19 en el mundo

Hasta el 30 de noviembre se reportan 186 países con casos de COVID-19, ascienden a 62 millones 757 mil 591 los casos confirmados (+ 486 mil 560) y a 1 millón 460 mil 478 fallecidos (+ 6 mil 947) para una letalidad de 2,32 (-0,01).

En la región las Américas se reportan 26 millones 823 mil 0 casos confirmados (+ 196 mil 812), el 42,74 % del total de casos reportados en el mundo, con 726 mil 792 fallecidos (+ 1 mil 892) para una letalidad de 2,71 % (-0,01).

Con información del Minsap.

CENCEC: una historia visible en 29 años de entrega

Resulta muy fácil escribir cuando se trata de enaltecer el trabajo de generaciones de profesionales que han entrelazado sus vidas con el bien de servir al desarrollo de la ciencia en función de la salud.

Y es que parte de estos hombres y mujeres que conforman las páginas de nuestra historia nacional –incluso los que físicamente ya no están presentes- integran el colectivo de profesionales y trabajadores que durante 29 años han acompañado la labor ininterrumpida del Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos (CENCEC).

Como institución rectora de la investigación clínica en Cuba, el CENCEC ha sabido mantener por casi tres décadas su alto compromiso con la salud pública del país, así como su consagrada misión enfocada en la evaluación clínica de productos farmacéuticos, biotecnológicos y dispositivos médicos para el registro sanitario, su introducción y uso en la práctica médica.

El desarrollo de programas de posgrado en investigación clínica y el control de los ensayos clínicos que se asegura a través de la Red de Coordinación Nacional, son igualmente aspectos que el CENCEC no ha descuidado en sus años de entrega a la ciencia cubana.

Subordinada al Ministerio de Salud Pública (MINSAP), la institución ha sabido colocarse entre las de mejor referencia dentro y fuera del contexto nacional, y entre sus principios esenciales se encuentra “garantizar el rigor científico, ético y metodológico de las investigaciones acorde a los estándares internacionales más exigentes”.

Resultado de la estrategia del Comandante en Jefe para desarrollar la industria biofarmacéutica nacional, gracias al CENCEC el Sistema Nacional de Salud tiene certezas sobre la confiabilidad de los productos cubanos, por el rigor científico y ético con el que se desarrolla cada ensayo clínico.

Precisamente en este año en el que celebra su 29 cumpleaños, la institución renovó la certificación en su Sistema de Gestión de la Calidad según los requisitos de la Norma ISO 9001:2015, condición que ostentaba desde el 2008.

Al respecto, y según consta en diferentes medios de prensa, la Doctora en Ciencias Sandra Álvarez Guerra, Jefa del Departamento de Gestión de la Calidad en el CENCEC explicó que la “condición es sinónimo de que se trabaja por lograr la plena satisfacción del cliente con un enfoque de proceso, basados en la mejora continua y la gestión de los riesgos y las oportunidades, elementos que denotan una solidez del Sistema de Gestión de la Calidad implantado, donde los compromisos del capital humano, su identificación con los objetivos de la organización para alcanzar las metas trazadas ha sido primordial, pues siempre están centrados en velar por la calidad”.

Pero luego de años de entrega, tal vez el reto mayor para los 147 profesionales que conforman el total de trabajadores del centro lo supuso la llegada de un 2020 con una pandemia mundial que exigiría el máximo de esfuerzos para quienes sienten como suya la responsabilidad de salvaguardar la salud humana.

No cabe dudas que en la historia del CENCEC quedó totalmente marcada la pandemia ocasionada por el virus SARS-CoV-2, dada la responsabilidad mayor de mantener un estricto control y monitoreo de los ensayos clínicos y de otros estudios relacionados con la enfermedad que causa este patógeno.

De ahí que se notase la rápida respuesta en la planificación de las actividades relacionadas con los procesos de apoyo y estratégicos que se llevaron a cabo durante este difícil período, resaltando como uno de los principales retos para esta etapa el hecho de mantener los servicios de gestión de información para los ensayos clínicos del plan y las investigaciones emergentes para el enfrentamiento a la COVID-19.

Justo en los meses que la pandemia arreciaba más en nuestro país, la institución se insertó en el servicio de ejecución del estudio de Soberana 01, primer candidato vacunal cubano contra la COVID-19 -que desarrolla el Instituto Finlay de Vacunas-, tras la inclusión de los pacientes y después de su aprobación por la entidad reguladora cubana, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos, y Dispositivos Médicos (CECMED).

En esta etapa se garantizó la confiabilidad de los datos a través de un ejercicio metodológico para evaluar la marcha del estudio en cuanto a la información que se fue generando.

Con sus casi 30 años de trabajo en el monitoreo de este tipo de evaluaciones, el ensayo de Soberana 01 supuso un desafío para los especialistas del CENCEC debido que no es el tipo de evaluación que la entidad conduce habitualmente, a lo cual se le sumó el hecho de que un estudio de esa índole requiere de la participación de varios organismos.

En medio de esta difícil situación la máster Mayté Amoroto Roig, subdirectora a cargo de ensayos clínicos, aseveraba a la prensa que “el CENCEC se encargaría de velar por la seguridad del paciente, que el ensayo se cumpliría de acuerdo al protocolo estipulado, que los investigadores que participan también serían los entrenados y capacitados para conducir al paciente y que se siguen todas las normas relacionadas con el almacenaje, etiquetado, control, preparación adecuada del producto en investigación.”

Estas afirmaciones sin dudas brindaron tranquilidad y la labor de los trabajadores de la institución se ha situado en un peldaño que en muchas ocasiones habían merecido pero que, a falta de reconocimiento social, se presentaba al pueblo como esos héroes anónimos que muchas veces no se conocen y que están presentes.

Por ello, y respondiendo al llamamiento de la máxima dirección del país, con las planificaciones que se trazó el centro para 2020 coexistieron las investigaciones que emergieron para el enfrentamiento a la COVID-19.

En esta etapa fue determinante y de especial relevancia el estudio observacional: “Evaluación del impacto de intervenciones terapéuticas en pacientes adultos con COVID-19 Cuba, 2020-2023”, donde el centro participó en la definición de los elementos del diseño inicial (población objeto de estudio, datos a recoger, la estructura y relación de los datos, información que se quiere obtener) y confección de los CRD bases del estudio.

Para esta tarea fueron necesarias reuniones con expertos de la clínica de varias especialidades (internistas, intensivistas, oncólogos, angiólogos, endocrinos y radiólogos); la validación en la provincia de Villa Clara y en grupo de expertos del CENCEC, y cada paso conllevó la revisión, discusión y modificación de las propuestas presentadas en tiempos mínimos.

Desde entonces la institución volcada a esta misión participó en todas las video conferencias para explicar el diseño y aplicación del trabajo en todo el país, a partir de los intercambios permanentes con los monitores de ensayos clínicos y los Coordinadores Provinciales de Ensayos Clínicos (CPEC).

Para ello fue necesaria la conformación de los grupos de monitores del Departamento de Diseño y Conducción de Ensayos Clínicos que participaron en la entrada de datos, mediante el sistema Xavia SIDEC, del estudio observacional: “Epidemiología de la COVID-19 en mayores de 18 años. Cuba, 2020”.

En la actualidad el estudio es un proyecto nacional de investigación aplicada del Minsap, donde sigue presente el primer objetivo: desarrollar las herramientas para la recogida de datos (CRD) de todos los pacientes ingresados con diagnóstico confirmado de la COVID-19.

En este sentido el CENCEC garantizó la transparencia de las investigaciones clínicas a través los Comités de Ética de la Investigación y del Registro Público Cubano de Ensayos Clínicos, primero de su tipo en América y mediante el cual el primer candidato vacunal Soberana 01 adquirió su máxima visibilidad.

De la misma manera se trabajó en la evaluación de 23 protocolos de estudios clínicos de ocho promotores e investigadores independientes; se realizó el protocolo del “Estudio de la seguridad de la homeoprofilaxis con PrevengHo®-Vir en el contexto de la pandemia COVID-19 en Cuba. Estudio cuasiexperimental post registro sanitario”; así como la elaboración de dos artículos científicos que se encuentran en proceso de arbitraje de dos revistas internacionales, uno sobre la homeoprofilaxis de la COVID-19 y el otro sobre las acciones del Sistema Nacional de Salud en el enfrentamiento a la pandemia.

En el marco de su 29 aniversario fue oportuna entonces la entrega de la distinción al “Mérito al humanismo, Sensibilidad y Solidaridad” a un grupo de trabajadores cuyo esfuerzo y resultados alcanzados enalteció el nombre de la institución en el país.

Entre ellos figuran las doctoras María Acelia Marrero Miragaya, Selma Arteaga Cantón y Amaylid Arteaga García, así como los licenciados Julián Rodríguez Álvarez y Mayté Amoroto Roig, quienes, de manera ininterrumpida, se mantuvieron desde el inicio de la pandemia como miembros permanentes del equipo ministerial de la Dirección Nacional de Ciencia e Innovación Tecnológica.

Obviamente, la inusual situación de emergencia impidió que se iniciaran nuevos ensayos y se abrieran nuevos sitios clínicos, sin embargo, el CENCEC mantuvo activo su plan de 52 ensayos clínicos, al tiempo que se condicionó la inclusión de pacientes en los ensayos al tipo de producto en investigación, el monitoreo de seguridad, la naturaleza de la enfermedad y las condiciones de los servicios de salud en cada ensayo.

Según un informe de la Dirección de Ensayos Clínicos del CENCEC, “en toda la etapa de la pandemia, el centro mantuvo el tratamiento y seguimiento de los pacientes incluidos en los ensayos clínicos, en algunos casos con indicaciones específicas como los estudios de NeuroEPO para Alzheimer y Parkinson, Biomodulina T en sida, entre otros”.

Por su parte la MSc. Annia Torres Pombert, Jefa del Departamento de Gestión de la Información Científica y Desarrollo Informático explicó a Infomed que se realizaron estudios para evaluar la eficacia y seguridad de nuevos productos para el enfrentamiento a la COVID-19 como los candidatos vacunales Soberana 01 y Soberana 02, Ozono, HEBERTRANS, BIOMODULINA T, HeberFERON y Heberon Alfa R, y Ventilador PCUVENTE de NEURONIC.

Sin lugar a dudas, en estos 29 años del CENCEC una de las mayores recompensas que atesora su universo de profesionales es el saberse centro rector en el control de la totalidad de los ensayos clínicos que se realizan en Cuba para los cubanos y el mundo.

Contando entonces con el reconocimiento de quienes, de una forma u otra, se han sentido vinculados con los logros de esta institución, la principal aspiración es que sigan trabajando y llenando de orgullo la historia de la medicina en la Isla.

Lic. Oneidys Hernández Vidal
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed

Nota informativa sobre la COVID-19 en Cuba: 30 de noviembre

Al cierre del día de ayer, 29 de noviembre, Cuba reportó 51 nuevos casos de COVID-19, un fallecido y 45 altas médicas, de acuerdo con la información ofrecida por el Ministerio de Salud Pública (Minsap) en su parte habitual.

La autoridad sanitaria cubana informó que se encuentran ingresados en hospitales para vigilancia clínica epidemiológica 4 mil 038 pacientes, sospechosos 929, en vigilancia 2 mil 593 y confirmados 516.

Para COVID-19 se estudiaron 11 mil 503 muestras, resultando 51 positivas. El país acumula un millón 115 mil 144 muestras realizadas y 8 mil 284 positivas (0,74 %).

De los 51 casos diagnosticados:

  • – 48 son cubanos y tres son extranjeros.
  • – 24 fueron contactos de casos confirmados.
  • – 24 tienen fuente de infección en el extranjero.
  • – Tres no tienen fuente de infección precisada.
  • – El 70,5 % (36) se encontraba asintomático.

De los 8 mil 284 pacientes diagnosticados con la enfermedad, se encuentran ingresados confirmados 516 (6,2 %), 513 (99,4 %) con evolución clínica estable. Hasta el momento se reportan 135 fallecidos (uno en el día, de La Habana), dos evacuados y 7 mil 631 pacientes recuperados (92,1%) (45 altas del día). En el día de hoy se reportan tres pacientes en las terapias intensivas del país, uno en estado crítico y dos en estado grave.

Residencia por provincia y municipio de los 27 casos autóctonos:

Pinar del Río: 4 casos

  • Pinar del Río: 3
  • Guane: 1

La Habana: 4 casos

  • Cerro: 2
  • Cotorro: 1
  • Centro Habana: 1

Mayabeque: 2 casos

  • Güines: 2

Matanzas: 2 casos

  • Martí: 1
  • Unión de Reyes: 1

Villa Clara: 3 casos

  • Manicaragua: 3

Cienfuegos: 5 casos

  • Cruces: 5

Sancti Spíritus: 3 casos

  • Sancti Spíritus: 3

Ciego de Ávila: 1 casos

  • Morón: 1

Camagüey: 1 caso (del municipio cabecera)

Santiago de Cuba: 2 casos

  • Santiago de Cuba: 1
  • Songo La Maya: 1

Residencia y municipios de los 24 casos importados:

Artemisa: 1 caso

  • San Antonio de los Baños: 1

La Habana: 4 casos

  • Habana del Este: 1
  • Plaza de la Revolución: 1
  • Guanabacoa: 1
  • San Miguel del Padrón: 2
  • La Lisa: 2
  • Cerro: 1
  • Boyeros: 1
  • Mayabeque: 3 casos
  • San José de las Lajas: 2
  • Güines: 1

Matanzas: 2 casos

  • Cárdenas: 2

Cienfuegos: 2 casos

  • Cumanayagua: 1
  • Cruces: 1

Sancti Spíritus: 1 (municipio cabecera)

Ciego de Ávila: 3 casos

  • Morón: 3

Camagüey: 2 casos

  • Camagüey: 1
  • Florida: 1

Holguín: 1 caso

  • Rafael Freyre: 1

COVID-19 en el mundo

Hasta el 29 de noviembre se reportan 186 países con casos de COVID-19, ascienden a 62 millones 271 mil 031 los casos confirmados (+ 555 mil 849) y a 1 millón 453 mil 531 fallecidos (+ 9 mil 296) para una letalidad de 2.33% (-0.01).

En la región las Américas se reportan 26 millones 626 mil 188 casos confirmados (+ 261 mil 497), el 42,75 % del total de casos reportados en el mundo, con 724 mil 900 fallecidos (+ 3 mil 557) para una letalidad de 2,72 % (-0.02).

Con información del Minsap.

 

Diccionario cubano incluirá vocablos relacionados con la COVID-19

La quinta edición del Diccionario Básico Escolar, en proceso en Santiago de Cuba por el Centro de Lingüística Aplicada (CLA), incluirá vocablos relacionados con la COVID-19, una pandemia con repercusiones también en el idioma.

En declaraciones a Prensa Latina, el Doctor en Ciencias Lingüísticas Alex Muñoz, especialista de esa institución, explicó que entre esos términos de amplia difusión actual están: coronavirus, mascarilla, nasobuco, tapabocas, algunos de los cuales tienen campos geográficos de uso más amplios.

Ejemplificó que, en el caso de nasobucos, la Real Academia de la Lengua Española (RAE) admitió en su corpus y por su Observatorio de palabras, que solo se registra recientemente en textos cubanos, de acuerdo con lo escrito en publicaciones de internet.

Vea la información ampliada en: Diccionario en Cuba incluirá vocablos relacionados con la COVID-19. Periódico Juventud Rebelde – 24 noviembre 2020

Mantener las tres reglas de oro para contener la pandemia

Sin olvidar los horrendos crímenes cometidos hacia ocho jóvenes estudiantes de medicina un día como hoy, pero del año 1871, el doctor Francisco Durán García, director de epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap), comenzó la conferencia de prensa de resumen semanal sobre la situación epidemiológica nacional e internacional.

El especialista explicó que este jueves se estudiaron un total de 10 mil 921 muestras para el diagnóstico del virus del SARS-CoV-2, con lo cual se diagnosticaron 35 personas con el coronavirus.

De total relevancia para Cuba resalta el hecho de que el país acumula hasta la fecha 1 millón 083 mil 028 muestras realizadas y 8 mil 110 personas diagnosticadas como positivas desde que se reportara el primer infectado en marzo pasado.

A partir de estos datos, el directivo informó que se encuentran ingresados para vigilancia clínica epidemiológica 3 mil 613 pacientes, 872 sospechosos, 2 mil 291 en vigilancia y 450 confirmados.

En este sentido y de acuerdo con interrogantes de la población el directivo del Minsap significó que “después de que una persona es dada de alta clínica y médica va hacia su hogar donde es atendida por el médico de su área de salud quien es, a su vez, el encargado de coordinar con los diferentes especialistas de acuerdo con las especificidades o padecimientos pos COVID-19 que puedan presentar los pacientes.”

Llamando la atención en aspectos significativos de los últimos siete días, el Dr. Durán alertó que en esta semana se han confirmaron 350 casos de la COVID-19, en comparación con los 238 de la semana previa.

“Del total de pacientes reportados durante la semana que estamos analizando 155 personas tuvieron como fuente de infección el extranjero, cifra que se triplica con respecto a la anterior, donde se reportaron 51 casos, de ahí la necesidad de extremar las medidas con los viajeros y sus familiares”, explicó.

“Las personas que arriben al país tienen que hacer un aislamiento estricto en el lugar de estancia declarado en el aeropuerto hasta que llegue el resultado de la segunda prueba PCR que se le realiza en territorio nacional”, insistió el Dr.

Es importante resaltar que también deben presentarse ante una autoridad de salud o ante la autoridad de salud correspondiente en cada territorio del país, para declarar su condición de viajero e iniciar las acciones de control sanitario internacional, que van a estar en correspondencia siempre con el riesgo epidemiológico que se determine según el origen del pasajero.

Definitivamente, la semana que recién concluye ha estado marcada por el seguimiento a viajeros y familiares, así como por el grado de trasmisión de la enfermedad de unos a otros, donde la condición de asintomáticos continúa como elemento significativo en este virus.

De ahí que el especialista en epidemiología resalte la necesidad de continuar cumpliendo con las tres reglas de oro que han ayudado sobremanera al detener el número de contagios: el uso del nasobuco, el distanciamiento físico y la desinfección de superficies y manos con soluciones alcohólicas.

Por su parte el país, en manos de sus valerosos científicos y bajo la guía del presidente Miguel Díaz-Canel y de todo el Consejo de Ministros de la República, continúa la batalla para encontrar una vacuna que detenga el desarrollo de la pandemia que ha cobrado miles de vidas en todo el mundo.

En este sentido, es noticia que la entidad regulatoria cubana (CECMED) autorizó este jueves el inicio de ensayos clínicos para los candidatos vacunales cubanos “Mambisa” y “Abdala”, como parte del enfrentamiento del país a la COVID-19, con lo cual Cuba ya dispone de cuatro candidatos vacunales en fase de ensayos clínicos, una hazaña de la industria biotecnológica y farmacéutica de la nación.

Lic. Oneidys Hernández Vidal
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed

Aquel 27 de noviembre de 1871

¡Y más que un mundo, más! Cuando se muere / En brazos de la patria agradecida, / La muerte acaba, la prisión se rompe; / ¡Empieza al fin, con el morir, la vida!

Así expresó José Martí su pesar por aquel horrendo e impune crimen en su poema "A mis hermanos muertos el 27 de noviembre". No existe alma honesta en el mundo que no haya condenado de una manera u otra aquel abuso de poder. No fue más que una expresión de impotencia del coloniaje. Una de tantas que recoje la historia. Pero esta en particular, tocó fondo dolorosamente en el pueblo cubano.

El hecho

En la tarde del 24 de noviembre de 1871 los alumnos del primer curso de Medicina estaban esperando en el Anfiteatro Anatómico la llegada de su profesor Pablo Valencia y García, quien a las 3:00 p.m. debía impartir una clase de Anatomía. Su ubicación actual corresponde a las calles San Lázaro, Vapor, Espada y Aramburo, como limitantes del cementerio y el anfiteatro anatómico colindando con éste por su lado de Vapor, hoy municipio Centro Habana.

La tardanza del profesor, por un examen que tenía en el edificio de la Universidad, motivó a algunos estudiantes a buscar otras actividades. Unos se dispusieron a asistir a las prácticas de disección que explicaba el doctor Domingo Fernández Cubas. Otros fueron a dar un corto paseo por el Cementerio de la calle Espada, que estaba al lado del Anfiteatro Anatómico. Cuatro de los jóvenes estudiantes (Anacleto Bermúdez, Ángel Laborde, José de Marcos y Juan Pascual Rodríguez) decidieron hacer travesuras montando el carruaje del cementerio que servía para transportar los cadáveres destinados a la sala de disección, y pasearon con él por la plaza que se encontraba delante del cementerio. Otro de los estudiantes (Alonso Álvarez de la Campa, 16 años) tomó una flor que estaba delante de las oficinas del cementerio.

Los jóvenes estudiantes reían y se divertían, algo propio de la edad. Sin embargo, el vigilante del lugar Vicente Cobas, no lo entendió así, y mortificado y enfurecido, porque los estudiantes supuestamente habían estropeado su jardín, decidió hacer una falsa delación al gobernador político Dionisio López Roberts, en la que acusaba a los muchachos de haber rayado el cristal que cubría el nicho donde reposaban los restos del periodista español Gonzalo Castañón.

Al día siguiente 25 de noviembre de 1871, llegó el gobernador Dionisio López Roberts al cementerio y a la Universidad colindante, dispuesto a apresar a todos los esudiantes que pudiera. Primero trató de arrestar a todos los estudiantes de segundo curso, pero su profesor Juan Manuel Sánchez Bustamante y García del Barrio se opuso enérgicamente.

Entonces se dirigió al aula del primer curso. Su profesor Pablo Valencia y García se asustó y no impidió que 45 de sus 46 estudiantes fueran arrestados, directamente en su aula universitaria.

Los estudiantes fueron procesados en juicio sumarísimo 2 veces. El primer juicio comenzó al día siguiente 26 de noviembre, bajo las órdenes del Segundo Cabo, General Crespo, por encontrarse ausente el Conde de Valmaseda. El juicio dictaminó sentencias suaves, algo que no fue aceptado por los Voluntarios al servicio del Gobierno español, amotinados frente al edificio de la cárcel, quienes manifestaron su inconformidad con las sentencias y exigieron que se formara otro Consejo de Guerra más severo.

Inmediatamente se forma un segundo Consejo de Guerra, que siguió deliberando hasta el día 27 al mediodía, sopesando la cantidad de estudiantes a condenar a la pena máxima. Al final, decidieron que ocho estudiantes serían fusilados. Los cinco primeros fueron fáciles de escoger: los cuatro que pasearon en el carrejón, y el que arrancó la flor. Los otros tres estudiantes fueron escogidos al azar entre el resto, como escarmiento.

El Consejo de Guerra firmó la sentencia a la 1:00 p.m. y leyó el fallo. Ocho estudiantes debían morir. Del resto, 11 fueron condenados a seis años de prisión, 20 a cuatro años, y cuatro a seis meses, además de que los bienes de todos quedaron sujetos a las responsabilidades civiles determinadas por las leyes.

Contrario a la pintura más conocida, a los estudiantes los asesinaron de dos en dos, con las manos atadas a la espalda, de rodillas y de espaldas al pelotón de fusilamiento. De la sentencia definitiva al momento final apenas pasaron poco más de tres horas. Casi siglo y medio después, todavía los mitos y la realidad se entrelazan para contar esta historia de horror y tristeza.

Aunque España trató de apartar este suceso de la Guerra de los Diez Años que en ese momento estaba desarrollándose con toda fuerza en Cuba, estaba claro que este fusilamiento pretendía aterrorizar a la población cubana dando un escarmiento ejemplar, para frenar el sentimiento independentista de los cubanos, aunque el resultado fue todo lo contrario. Tanto el abominable crimen, como el inconcebible proceso judicial que lo precedió, contribuyeron a reforzar estos sentimientos independentistas.

Voces

Con solo 19 años, Fermín Valdés Domínguez ya tenía en su historia la fundación junto a José Martí del periódico "El Diablo Cojuelo" y una condena de seis meses acusado de infidencia. Sin embargo, quizás durante toda su vida nunca estuvo tan cerca de la muerte como en aquellos días de 1871. Fermín fue uno de los estudiantes conducidos a prisión en la tarde del 25 de noviembre.

«Momentos fueron aquellos terribles para nosotros; aquella galera era nuestra capilla. Aquella ansiedad, que no era mayor que la de toda la noche y todo el día, duró una hora. Todo indicaba que iba a consumarse el crimen, pues la capilla de la cárcel esperaba ya a las víctimas; una compañía de Voluntarios la custodiaba, y aun no sabíamos quién había de morir».

En el segundo Consejo de Guerra, Fermín y una decena de estudiantes recibieron la condena de seis años de cárcel. Otros debían cumplir penas de cuatro años. No obstante, luego de varias gestiones y gracias al escándalo desatado en algunos países por el fusilamiento de los jóvenes, a mediados de 1872 el Rey Amadeo I firmó un indulto para todos y sin rehabilitarlos públicamente los deportó a España.

Nada más llegar a aquel país, Fermín comenzó un titánico trabajo para denunciar la injusticia cometida con sus compañeros muertos. En el primer aniversario de los hechos circuló por Madrid un impreso que recordaba a los estudiantes y en años sucesivos publicó varias ediciones de su libro "Los Voluntarios de La Habana en el acontecimiento de los estudiantes de Medicina".

Junto a ello, en enero de 1887 logró que uno de los hijos de Gonzalo Castañón confirmara la normalidad del nicho de su padre, un testimonio que echó por tierra la justificación empleada 16 años antes para fusilar a los estudiantes. A su vez, impulsó la exhumación de los restos de sus compañeros y recaudó fondos para erigir el actual monolito funerario. Más tarde, él también reposaría allí.

Teodoro Zertucha tenía diecinueve años cuando ocurrieron aquellos funestos sucesos y no se encontraba allí aquella tarde. Cuando lo entrevistaron en noviembre de 1946, contaba con 94 años de edad y permanecía recluido en la Sala Inclán en la Quinta Covadonga, en La Habana (hoy Hospital "Salvador Allende").

Este venerable anciano, al igual que Fernándo Méndez Capote, eran en aquella época, los únicos supervivientes que existían de aquellos trágicos acontecimientos. Increíblemente el doctor Zertucha estaba muy lúcido. Recordaba todo, o casi todo lo ocurrido con sus compañeros de clase.

Por unas amistades se enteró de que los Voluntarios tenían cercados en el aula a sus compañeros. No obstante, decidió presentarse y correr la misma suerte que ellos.

Dijo Zertucha: «Ni mis compañeros ni yo habíamos cometido delito alguno para que se nos detuviera… No tuve dificultades para entrar. Me dejaron hacerlo con la pasión del que ha tendido una trampa y espera, sin impacientarse, a que sus víctimas vayan cayendo en la misma».

«Los presos nos comunicaron entonces que fusilarían a dos. Las voces volvieron a rugir. Otro toque de silencio y la muchedumbre de Voluntarios y toques de silencio, así fuimos enterándonos que se fusilaría a ocho… Consternados nos mirábamos unos a otros. ¿Quiénes de nosotros serían los elegidos para ser llevados al paredón?»

«Separaron primeramente a los cuatro que habían confesado que en el Cementerio, una tarde, habían tomado el carro donde se conducían los cadáveres de los pobres de solemnidad, para dar una vuelta por dentro del mismo Cementerio, mientras llegaba el profesor.»

«¡Qué ajenos estaban ellos cuando dieron aquella vuelta, que estaban sellando sus destinos y que en ese mismo carro, unas horas más tarde, se llevarían sus cadáveres al cementerio!»

«Alonso Álvarez de la Campa fue también sacado. Había jugado con un rosal arrancándole una flor. Ese era todo su delito. Con él se completaban cinco. Los colocaron en una bartolina. Faltaban tres. Vimos entonces venir hacia la galera donde estábamos a un coronel de Voluntarios, seguido de varios oficiales. Traía en las manos un papel. Leyó tres nombres. Uno era Bermúdez, sí, Anacleto Bermúdez. Otro era Marcos Medina. Del tercero no puedo acordarme ahora. Pero con esos tres completaban los ocho».

«Vimos entrar ocho curas. Eran los confesores. Media hora más tarde vimos salir a nuestros compañeros. Iban con las manos esposadas. Junto a cada uno de los condenados marchaba el confesor pidiendo al cielo que recibiese aquellas almas inocentes.»

«Marcharon por entre una doble fila de Voluntarios que los miraban indiferentes. Levantando las manos esposadas cuando pasaban por cerca de nuestra galera nos decían adiós. Iban serenos. Yo los vi ir…»

Historias

La muerte de cinco hombres negros el mismo día del fusilamiento de los estudiantes de Medicina es tal vez la más mítica y desconocida de las historias que hasta hoy llegan en torno al 27 de noviembre de 1871.

Para unos, aquellos hombres pertenecían a la sociedad secreta Abakuá y se lanzaron casi al suicidio en cofradía con uno de los suyos. Para otros, ese acto es la muestra para negar que no todos los cubanos quedaron indiferentes ante el crimen.

Sin embargo, todos coinciden en un elemento: al parecer en el acto murieron cinco negros liderados por el hermano de leche de Alonso Álvarez de la Campa, el más joven de los estudiantes condenados. De hecho, esa es la versión que sostiene la película cubana "Inocencia", inspirada en los sucesos del 27 de noviembre.

Desde el 27 de noviembre de 2006 los miembros de la sociedad Abakuá realizan una peregrinación hasta un jagüey situado en la esquina de Morro y Colón en La Habana Vieja, el lugar donde según la tradición cayó uno de los negros aquel día. Luego siguen su recorrido hasta el templete erigido en el sitio donde murieron los estudiantes. Lo cierto es, que la historia de los cinco negros muertos casi junto a los estudiantes de Medicina, aun necesita conocimientos mayores.

Homenaje

Cada 27 de noviembre es preciso recordar la valía de jóvenes como aquellos, una cualidad casi inherente a los que son y serán profesionales cubanos de la Salud. La profesora, doctora e historiadora María del Carmen Amaro, recuerda ser muy pequeña cuando en su natal Matanzas escuchó hablar sobre el trágico suceso, porque, además de la injusticia, un hijo de la Atenas de Cuba, Carlos de Jesús Verdugo y Martínez, de solo 16 años, contaba entre los condenados a muerte y quien, además, no se encontraba tan siquiera en la Capital cuando ocurrieron los hechos.

Como esos jóvenes que recién comenzaban su vida en el camino de la Medicina, nuestros médicos tienen amén de la profesionalidad, grandes baluartes: las aptitudes y los valores. Por eso recordamos la fecha, por eso y porque la vida vuelve a colocar coincidencias históricas en este noviembre, todas para recordar el gran sentido humanista de nuestro pueblo y sus galenos.

UNESCO, OPS/OMS y Gobierno cubano promueven diálogo sobre el rol del acceso a la información científica en la respuesta a la COVID-19

¿Cómo ha contribuido el acceso abierto a la información científica a la implementación de la respuesta de Cuba a la COVID-19? ¿Cómo se ha beneficiado la ciencia cubana y el sector de la salud de la información científica accesible en bases de datos académicas en línea? ¿Qué aportes ha hecho Cuba a la disponibilidad de información en acceso abierto sobre protocolos y tratamientos para enfrentar la pandemia? ¿Cuál es el rol de la prensa en la comunicación pública de los resultados de la investigación científica?

Expertos del sector de las TIC, la comunicación pública, la información científica y la epidemiología se reunieron el 21 de octubre en la sede de la Asociación Cubana de las Naciones Unidas (ACNU) para compartir opiniones sobre estos temas, en el marco de un panel organizado por la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO, la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO y la Representación en Cuba de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud  (OPS/OMS) como parte de las celebraciones por la Semana de Acceso Abierto y el 75 aniversario de las Naciones Unidas. 

En los minutos iniciales del panel, el Presidente de la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO, Oscar León González, aseguró que el acceso a información científica ha sido crítico para la respuesta del gobierno cubano a la pandemia y señaló que los beneficios derivados del acceso abierto al conocimiento científico sobre la COVID-19 confirman la importancia de los esfuerzos que se llevan a cabo en la UNESCO por elaborar un instrumento normativo sobre la ciencia abierta.

Por su parte, el representante en Cuba de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), Dr. Jose Moya, destacó el papel de la información científica en la formulación de recomendaciones a la población y abogó por seguir juntando esfuerzos para contrarrestar el fenómeno de la desinformación en torno a la COVID-19.  

En referencia al rol del acceso abierto a la información científica para el logro de los objetivos de desarrollo sostenible, la Directora de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO, Katherine Muller-Marin, llamó a recuperar las mejores prácticas que se han generado en este período para lograr que el conocimiento científico esté accesible para todas las personas, en todos los momentos. 

Tras esta introducción del tema, los panelistas abordaron los esfuerzos de acceso a la información científica y de visibilización de la ciencia en el marco más amplio de acceso a las tecnologías de la información y la comunicación en el país.

Isabel Greenup, Directora de Relaciones Internacionales del Ministerio de Comunicaciones de Cuba, dijo que en agosto de 2020 el servicio de Internet a través de datos móviles alcanzó a 3.4 millones de usuarios, lo que facilitó las condiciones para el ejercicio del teletrabajo, así como el acceso al comercio electrónico y a aplicaciones informáticas creadas al calor de la pandemia. Igualmente, citó algunas de las iniciativas basadas en las TIC que han desarrollado las instituciones en respuesta a la pandemia, entre ellas, estudios de geolocalización y de georreferenciación aplicada a la gestión epidemiológica y el desarrollo de plataformas informáticas vinculadas a los procesos de diagnóstico, gestión, vigilancia, prevención y control de la COVID-19.

Una panorámica sobre la situación epidemiológica del país y la gestión de la información científica en pos de dar respuestas escalonadas a la epidemia corrió a cargo del Vicepresidente de la Sociedad de Epidemiología de Cuba, Dr. C. Pedro Mas Bermejo.

El también académico e investigador titular se mostró optimista sobre el impulso que ha tenido la ciencia abierta durante estos meses de enfrentamiento a la emergencia sanitaria y mencionó el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia como uno de los beneficios más concretos de esta apertura. 

Como representante en el panel de la institución cubana que ha desarrollado los candidatos vacunales Soberana 01 y 02, actualmente en fase de evaluación clínica, Randelys Molina, coordinadora del eje de vigilancia e inteligencia del Instituto Finlay de Vacunas, también destacó la relevancia del acceso abierto a la información científica.

Según la Directora del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas (INFOMED), Ileana Alfonso, la estrategia de gestión de información sobre la COVID- 19 en el país ha enfatizado tanto en la vigilancia y el monitoreo del desarrollo de la enfermedad en Cuba y el mundo, como en el fortalecimiento de la producción y visibilidad de la ciencia cubana. 

Alfonso explicó que las más de 30 revistas científicas cubanas del sector de la salud trabajaron intensamente para lograr que los resultados de las investigaciones se pudieran poner a disposición de los lectores en el menor tiempo posible, sin descuidar la calidad de las publicaciones. Ello, afirmó, ha permitido poner en acceso abierto más de 400 documentos relacionados con el tema. 

Igualmente, anunció que se trabaja por el desarrollo de una política de acceso abierto de las publicaciones del sector de la salud.

El rol de la prensa en la comunicación del conocimiento científico fue abordado por la periodista Iramis Alonso, Directora de la Revista Juventud Técnica. 

Alonso destacó cómo la impronta de la COVID-19 generó transformaciones en las rutinas productivas de los medios para ofrecer mensajes y análisis de información verificada en un contexto de proliferación de la incertidumbre y de la información falsa. 

Citó como buenas prácticas de información a la ciudadanía las derivadas de una mejor segmentación de los públicos para producir mensajes más ajustados a sus necesidades, la revalorización de las revistas científicas y el personal científico como fuentes primarias de información y el auge del periodismo de datos durante estos meses.

Vea el video del panel “Acceso Abierto a la Información científica y enfrentamiento a la COVID-19 en Cuba”, disponible en el canal de YouTube de UNESCO en español.

Nota informativa sobre la COVID-19 en Cuba: 26 de noviembre

Al cierre del día de ayer, 25 de noviembre, Cuba reportó 49 nuevos casos de COVID-19, ningún fallecido y 27 altas médicas, de acuerdo con la información ofrecida por el Ministerio de Salud Pública (Minsap) en su parte habitual.

La autoridad sanitaria cubana informó que se encuentran ingresados en hospitales para vigilancia clínica epidemiológica 3 mil 627 pacientes, sospechosos 799, en vigilancia 2 mil 385 y confirmados 443.

Para COVID-19 se estudiaron 10 mil 596 muestras, resultando 49 positivas. El país acumula un millón 072 mil 107 muestras realizadas y 8 mil 075 positivas (0,75 %).

De los 49 casos diagnosticados:

  • – 47 son cubanos y dos son extranjeros.
  • – 20 fueron contactos de casos confirmados.
  • – 29 tienen fuente de infección en el extranjero.
  • – El 67,3% (33) se encontraba asintomático.

De los 8 mil 075 pacientes diagnosticados con la enfermedad, se mantienen ingresados confirmados 443 (5,5 %), 441 (99,5 %) con evolución clínica estable. Hasta el momento se reportan 133 fallecidos (ninguno en el día), dos evacuados y 7 mil 497 pacientes recuperados (93 %) (27 altas del día). En el día de hoy se reportan dos pacientes en las terapias intensivas del país, uno en estado crítico y uno en estado grave.

Residencia por provincia y municipio de los 49 casos:

Pinar del Río (5 casos) 1 importado

  • Pinar del Río : 5 (1 importado)

La Habana (15 casos, 9 de ellos importados):

  • Habana del Este: 3
  • Regla: 1
  • La Lisa: 1
  • Marianao: 1
  • Playa :1 importado
  • Arroyo Naranjo : 3 importados
  • Centro Habana: 1 importado
  • Guanabacoa: 3 importados
  • Diez de Octubre: 1 importado

Mayabeque (1 importado):

  • Nueva Paz: 1 importado

Matanzas (1 caso importado)

  • Unión de Reyes: 1 importado

Cienfuegos (3 casos importados)

  • Cienfuegos: 2 importados
  • Cumanayagua: 1 importado

Villa Clara (6 casos importados)

  • Manicaragua: 2 importados
  • Corralillo: 1importado
  • Sagua la Grande: 2 importados
  • Santa Clara: 1 importado

Ciego de Ávila (1 caso importado)

  • Ciego de Ávila: 1 importado

Holguín (3 casos, 2 importados)

  • Holguín: 2 (1 importado)
  • Sagua de Tánamo: 1 importado

Granma (1 caso importado)

  •  Buey Arriba: 1 importado

Santiago de Cuba (11 casos) 2 importados:

  • Santiago de Cuba : 8 (2 importados)
  • Songo La Maya :3  

Guantánamo (2 casos importados):

  • Caimanera: 1importado
  • Guantánamo: 1importado

COVID-19 en el mundo

Hasta el 24 de noviembre se reportan 186 países con casos de COVID-19, ascienden a 59 millones 879 mil 753 los casos confirmados (+ 572 mil 189) y a 1 millón 410 mil 82 fallecidos (+ 12 mil 409) para una letalidad de 2,35.

En la región las Américas se reportan 25 millones 618 mil 727 casos confirmados (+ 240 mil 905), el 42,78 % del total de casos reportados en el mundo, con 710 mil 758 fallecidos (+ 4 mil 491) para una letalidad de 2,77 % (-0,01).

Con información del Minsap