Boletín de Estadísticas Web. Agosto 2015

Boletín de Estadísticas Web. Agosto 2015

La Biblioteca Virtual de Salud de Cuba, BVS, propone su "Boletín de Estadísticas Web de agosto de 2015" publicado ya en su sitio de Estadísticas Web de nuestro Portal de Infomed.

Este Boletín contiene las estadísticas del Portal de Infomed y sus principales sitios pertenecientes al mes de agosto del presente año en cuanto a cantidad de Visitas, Procedencia de los visitantes por país, Enlaces externos, cantidad de Descargas, Sitios especializados, Servicios y como novedad, el comportamiento de Infomed en las Redes Sociales así como otros datos de interés.

Targeting molecular resistance in castration-resistant prostate cancer

Targeting molecular resistance in castration-resistant prostate cancer
Chandrasekar T, Yang JC, Gao AC y Evans CP. BMC Medicine 2015, 13:206  doi:10.1186/s12916-015-0457-6

Múltiples mecanismos de resistencia contribuyen a la inevitable progresión del cáncer de próstata sensible a hormonas hacia el cáncer de próstata resistente a la castración (CRPC).

Los tratamiento aprobados hoy en día para el CRPC incluyen quimioterapia (docetaxel y cabazitaxel) y agentes que actúan sobre las vías que llevan a la resistencia de los CRPC, includidos el enzalutamide y abiraterone.

No obstante haber alcanzado un importante logro en la supervivencia de estos pacientes, la resistencia primaria y secundaria a estos tratamientos se desarrolla rápidamente. Hasta un tercio de los pacientes tienen resistencia primaria a enzalutamide y abiraterone; el resto de los enfermos eventualmente progresan durante el tratamiento.

La comprensión de los mecanismos de resistencia que llevan a la progresión de la enfermedad y la identificación de nuevas vías que pueden ser atacadas son el centro de la actual investigación en el cáncer de próstata. Este artículo revisa el conocimiento actual de los  mecanismos de resistencia a los tratamientos que hoy se utilizan, el desarrollo de tratamientos adyuvantes y la identificación de nuevas vías que se están usando para fines terapéuticos.

Este artículo forma parte de una serie dedicada al cáncer de próstata publicada en BMC Medicine: Spotlight on prostate cancer

6 de septiembre, Día del trabajador estadístico en Cuba

El 6 de septiembre se celebra el día de homenaje al Trabajador Estadístico en Cuba, por coincidir con el momento censal del primer Censo de Población y Viviendas realizado en la Revolución (1970) y que constituye para cualquier país la investigación estadística más completa e importante. Este año reviste gran relevancia pues se conmemora el 45 aniversario de aquel histórico acontecimiento.

En todas las oficinas de la ONE en municipios y provincias se efectúan actividades en las que se significa la relevancia de las estadísticas. Felicitamos a todos los trabajadores de estadísticas y en particular a los del Sistema Nacional de Salud Cubano.

Partió personal de salud cubano hacia Dominica

Una brigada compuesta por 16 médicos, epidemiólogos y personal de enfermería, tres ingenieros de la construcción y dos de la Unión Eléctrica partió el lunes 31 de agosto para sumarse a las labores de atención a los damnificados por la tormenta tropical Erika en la Mancomunidad de Dominica.

Poco después de las siete de la mañana de este lunes, coincidiendo con el Día Internacional de la Solidaridad, despegó del aeropuerto José Martí de La Habana, la aeronave cubana ATR 72 de Aero Caribbean –pilotada por los capitanes Lilianne Abat y Antonio Nuñez– que junto al personal, llevó 1.2 toneladas de medicamentos, insumos y material gastable para la atención asistencial.

El doctor Norberto Ramos quien viaja al frente del personal médico, dijo en exclusiva a la AIN que en apenas 12 horas se conformó la brigada que atenderá a la población en las zonas de desastre causadas por el embate de la tormenta tropical.

Ramos destacó que entre los que ahora asistirán a los damnificados están especialistas que este mismo año regresaron de la lucha contra el Ébola en África Occidental, del terremoto de Nepal y de Chile.

La brigada viaja preparada con lo necesario –medicamentos y material gastable– para enfrentar los cuadros básicos que generan las inundaciones producto de las intensas lluvias, aseguró el doctor Norberto Ramos.

Yosvany Vera significó que con la misma dedicación que trabajó en Sierra Leona como médico hasta hace cinco meses en la lucha contra el Ébola, ahora también lo hará para ayudar al pueblo dominiqués.

Cuba siempre ha estado donde haga falta y esta no es la excepción, además de significativo que lo hagamos en un día como este, apuntó.

Vera confesó que la familia siempre se pone tensa con sus misiones, pero él les demostró en África Occidental que con una buena preparación se minimizan los riesgos de contraer cualquier enfermedad en situaciones de desastre.

Para la doctora Gisela Hernández quien es anestesióloga del hospital Comandante Manuel Fajardo en la capital es un orgullo que la salida de su misión coincida con el Día Internacional de la Solidaridad pero aseguró que Cuba ha dado muestra de ello durante décadas, en cualquier momento o día del año.

Aunque la familia de la doctora Gisela no pensó que tan pronto le tocaría otra tarea, pues regresó hace apenas unas semanas de Nepal a donde acudió luego del terremoto que afectó esa región del planeta, marcha con la seguridad de que regresará igualmente con la satisfacción del deber cumplido y de salvar todas las vidas que pueda.

La brigada médica, integrada por nueve médicos y siete enfermeros, entre ellos cinco especializados en atención obstétrica, se sumará a los 11 médicos del Programa Integral de Salud que trabajan en la Mancomunidad de Dominica.

El grupo forma parte del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias, Henry Reeve que desde su creación ha cumplido numerosas misiones, como la epidemia de Ébola en África Occidental el pasado año.

Según reportan agencias de prensa los rescatistas de Dominica trataban desde el domingo en abrirse paso hacia varias comunidades que quedaron aisladas por las inundaciones y deslizamientos de tierra luego del paso de Erika, que dejó 20 muertos y más de 50 desaparecidos.

En una alocución al país, el primer ministro Roosevelt Skerrit dijo que la declaración de áreas especiales de desastre se realizó ante la pérdida de vidas y los daños a la propiedad producto de la tormenta Erika que azotó entre el 26 y 27 de agosto durante más de cinco horas con lluvias intensas y vientos de 85 kilómetros por hora, provocando la crecida de ríos, inundaciones y deslizamientos de tierra.

Los servicios de salud a nuestro pueblo se garantizan y mantienen su desarrollo

Hace tan solo unos meses, la labor desplegada por la Brigada Médica Cubana en la lucha contra el ébola llamó la atención de la comunidad internacional y ocupó algunos de los principales titulares de los grandes medios de prensa. El humanismo y la consagración de nuestros profesionales saltaron a la palestra pública como un ejemplo de las sólidas bases en las que se fundamenta el Sistema Nacional de Salud Pública.

Principios de nuestra medicina que también se manifestaron diez años atrás, en agosto del 2005 cuando, ante los visibles y destructores efectos del huracán Katrina en Nueva Orleans, Cuba ofreció desinteresadamente al gobierno de Estados Unidos enviar un contingente de trabajadores de la salud para asistir a las víctimas. Este fue el preámbulo de la creación del Con­tingente Internacional para el En­fren­ta­miento a Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”, que en noviembre de ese mis­mo año dio las primeras muestras de su he­roísmo al auxiliar a los afectados por un devastador terremoto en Pa­kistán.

Cuba ha colocado entre sus prioridades mejorar el estado de salud de su pueblo. Los resultados están a la vista y han sido fruto de una permanente voluntad política, sólida participación social e intersectorial y del desarrollo constante de un sistema basado en la formación ética de un capital humano suficiente, con alto nivel de competencia de sus especialistas.

Desde el propio triunfo revolucionario han sido muchos los obstáculos que hemos tenido que sortear y los intentos por impedir o desestabilizar la concreción de un sistema sanitario que, a pesar de las limitaciones económicas propias del subdesarrollo, arreciadas por el bloqueo económico, comercial y financiero im­puesto por el gobierno de los Estados Unidos, se enorgullece de ser universal, gratuito y accesible a toda la población.

No debemos olvidar que en los primeros cinco años de Revolución cerca de la mitad de los médicos que había en el país emigraron. Apenas unos 3 600 quedaron en el territorio nacional, pero su aporte fue decisivo para formar a las nuevas generaciones e impulsar la asistencia sanitaria y la necesaria investigación científica.

Así llegamos a tener más de 85 000 médicos y el mejor indicador del mundo en el per cápita de estos profesionales: 7,7 por cada mil habitantes, o lo que es lo mismo, un médico por cada 130 personas, cifra que  aun restando los 25 000 que se encuentran cumpliendo misión en el extranjero es de 5,4, por lo que continúa entre las primeras.

Precisamente ese espíritu de compartir lo que tenemos y no dar lo que nos sobra, principio que ha caracterizado a la Revolución Cubana desde sus comienzos, llevó a nuestros profesionales a prestar sus servicios tras el terremoto en Chile (1960) y la ayuda solidaria a Argelia (1963), entre otros ejemplos.

Fueron estas las primeras páginas de una his­toria que hoy tiene como protagonistas a más de 50 000 colaboradores cumpliendo mis­ión en 68 países, de los cuales la mitad son mé­dicos. Durante todos estos años más de 325 000 trabajadores de la salud han cumplido 580 000 misiones internacionalistas.

Más de 56 500 estudiantes se forman en nues­tras aulas, de los cuales alrededor de 10 700 provienen de otras naciones, como contribución también al desarrollo de otros pueblos. Igualmente, se prepararán más de 25 000 es­pecialistas, entre ellos 2 201 extranjeros.

La calidad científico técnica de nuestro personal de salud, su formación, valores humanos, la forma en que establecen la relación médico-paciente, entre otras cualidades, han determinado que sean demandados en nu­merosos lugares del mundo. En este sentido, existen convenios de colaboración Go­bierno a Gobierno, en los que se establece determinada compensación en beneficio mu­tuo. No obstante, Cuba no olvida, ni olvidará su vocación internacionalista, continuará dando ayu­da desinteresada y gratuita a las naciones que lo requieran, como lo hace actualmente en Haití, Níger, Honduras, Eri­trea, entre otras.

Lo anterior no ha estado exento de campañas difamatorias para desacreditar la labor de nuestros galenos, ni han sido pocas las acciones contra la ética por parte de los gremios y colegios médicos, que ven en los profesionales cubanos una amenaza al lucrativo negocio que es la medicina capitalista.

El notable prestigio de nuestra salud pública en el contexto internacional ha suscitado el interés de clínicas por contratar profesionales cubanos para el ejercicio privado de la medicina. Ello viene ocurriendo incluso en países amigos, aun cuando sus gobiernos no favorecen ni comparten tales procedimientos.

Uno de los principales artífices del robo de talentos ha sido el gobierno de los Estados Unidos, que desde los primeros años del triunfo de la Revolución nos obligó a adoptar controles y regulaciones migratorias para contrarrestar esta situación y ha continuado en su interés desestabilizador mediante sorteos, emigración selectiva y la Ley de Ajuste Cu­bano.

Asimismo, se mantiene vigente el Pro­grama de Parole para Profesionales Mé­dicos Cubanos (Cuban Medical Pro­fessional Pa­role Program), diseñado para incitar la deserción de los profesionales de la medicina cu­bana durante el cumplimiento de sus misiones en terceros países, establecido por el go­bierno de George W. Bush desde agosto del 2006. Para ello, cuenta con agentes y activistas en los lugares donde laboran nuestros médicos me­diante convenios gubernamentales, que presionan y ofertan facilidades de todo tipo a quienes deserten y emigren al territorio norteamericano con la promesa de un mejor futuro profesional, que en realidad solo es posible alcanzar por una exigua minoría.

Este programa ha sido cuestionado por varios medios de prensa norteamericanos, en­tre ellos el The New York Times, que lo calificó co­mo un “instrumento de fuga de ce­rebros cu­banos, cortesía de EE.UU.”.

Ante tales circunstancias, Cuba continuará compartiendo sus modestas experiencias a través de la cooperación internacional y, al propio tiempo, reitera la necesidad de establecer negociaciones para la contratación de re­cursos humanos a través de convenios institucionales, que permitan balancear y actualizar la disponibilidad de nuestros profesionales, sin dejar desprotegidos los servicios de salud a la población.

Existe la voluntad de favorecer todas las vías posibles para mejorar las condiciones de vida y trabajo de nuestros médicos. Se avanza en incrementar el acceso a las tecnologías de la información, que les permita, entre otras facilidades, llegar a los textos más actualizados de las distintas especialidades; conceder becas en el extranjero para aprender nuevas técnicas; ampliar la modalidad de misiones de colaboración por períodos cortos (grupos itinerantes); propiciar la participación en congresos y eventos nacionales e internacionales con el objetivo de difundir sus trabajos científicos e intercambiar experiencias con sus homólogos; así como adoptar las medidas necesarias para lograr que continúen superándose y dando lo mejor dentro de la profesión que, por sus virtudes humanitarias y su definida vocación, escogieron como sentido de su vida.

Los profesionales de la salud que bajo los términos de la actualización de la política migratoria han salido del país, ya sea por un interés económico, familiar o de índole profesional, incluyendo aquellos víctimas de las engañosas prácticas del vulgar robo de cerebros, tienen la oportunidad, si así lo desean, de reincorporarse a nuestro Sistema Nacional de Salud, a los que garantizará su ubicación laboral en similares condiciones a las que tenían.

Cuba continuará apostando por la integralidad de su sistema de salud, por potenciar la investigación y la producción científico técnica, en función de solucionar los principales problemas de la población, como lo ha hecho hasta ahora.

El sistema sanitario cubano tiene como principal fortaleza, el capital humano formado durante todos estos años, que le permite garantizar la salud de nuestro pueblo y al mis­mo tiempo continuar la colaboración internacional.

Ministerio de Salud Pública

Fuente: Granma
Disponible en: http://www.granma.cu/cuba/2015-09-03/los-servicios-de-salud-a-nuestro-pueblo-se-garantizan-y-mantienen-su-desarrollo