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XX Aniversario de la Revista electrónica «Zoilo Marinero Vidaurreta»

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En el año 2017 la Revista Electrónica Dr. Zoilo E. Marinello Vidaurreta arriba a su vigésimo aniversario.

El 10 de abril de 1997 la revista quedó inscrita en el registro nacional de publicaciones seriadas de Cuba con el número 1824, folio 008, tomo III.

Con el fin de celebrar tan importante fecha los editores han anunciado la publicación de una nueva sección denominada 20 Aniversario, en la que se publicarán trabajos relacionados con la historia de vida de la revista y la sección quedará incluida en los números previstos en este año.

En la primera entrega del año se publicó el artículo «Zoilo Enrique Marinello Vidaurreta, el honor de llevar tan prestigioso nombre», que constituye una biografía muy completa del referido científico cubano
y en el No. 2 de este año apareció el artículo «La producción científica del Dr. Zoilo E. Marinello Vidaurreta en bases de datos bibliográficas»

Fechas significativas en la historia de la revista.

Historia de la Puericultura en Cuba

puericultura1En la Edad Media los niños eran tratados como adultos pequeños.

A partir del Renacimiento surge mayor interés en la infancia. En 1722 aparece el término Pediatría en la Europa Central, y en 1865, por primera vez, es acuñado el término Puericultura por Alfred Pierre Caron, profesor en la Universidad de París.

Realizar consultas de Puericultura en la primera mitad del siglo XX en Cuba era prácticamente un lujo. Con el sistema único de salud y cobertura total de la atención primaria a partir de 1959, se lograron establecer consultas de Pediatría (1960) y Puericultura (1963) en los policlínicos.

El nuevo enfoque de la práctica médica preventivo-curativa influyó en el desarrollo de la Puericultura, con programas como: Atención integral al niño y la mujer, la normación de las especialidades, la reducción de la mortalidad infantil, la medición de indicadores de salud en la población cubana de 0 a 19 años, la dispensarización de niños y adolescentes, Puericultura prenatal, así como la evaluación de «Hospitales y policlínicos Amigos de la madre y el niño». En 2004 fue creado un grupo multidisciplinario para el rescate de la calidad de las consultas de Puericultura, y se inauguró el Centro de Referencia Nacional de Puericultura en el año 2007, con funciones docentes, de investigación, asistenciales-metodológicas y administrativas. Sorprende la búsqueda de cómo se introdujo en Cuba la Puericultura, a través de Infomed e Internet, visitas a bibliotecas especializadas y la Oficina del Historiador del Ministerio de Salud Pública.

Fuente: Historia de la Puericultura en Cuba.
Román Lafont J, Álvarez Valdés G y Izquierdo Izquierdo ME.
Revista Cubana de Pediatría [revista en Internet]. 2017 [citado 2017 May 2];89(2):[aprox. 0 p.]. Disponible en:http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped/article/view/225

Greider, Carolyn Widney (1961 -), Premio Nobel en Medicina o Fisiología

Carolyn W. GreiderEn el año 2009 Carolyn Greider recibió junto a Elizabeth Blackburn y Jack Szostak el Premio Nobel de Medicina o Fisiología por haber descubierto la enzima telomerasa.

Bioquímica estadounidense, nació en San Diego, California el 15 de abril de 1961, hija de un matrimonio de científicos, el padre era físico que trabajó en el campo de la energía nuclear y la madre botánica se desempeñó en el campo de la micología y la genética. Tenía un hermano un año mayor que ella con quien compartió toda su vida escolar. La madre falleció cuando Carolyn tenía seis años de edad.

Desde niña tuvo serias dificultades con la gramática, años más tarde supo que tenía una dislexia. Estas dificultades pudo sortearlas con la ayuda de su padre, quien le ayudó a concentrarse para con perseverancia ir venciendo los obstáculos.

Carol estudió en la Universidad de Santa Bárbara en California, allí hizo una Licenciatura en Biología (1983), después continuó en la Universidad de Berkeley en Biología Molecular y allí fue alumna de Elizabeth Blackburn. Su profesora le enseñó que en la investigación «obtener la respuesta correcta es más importante que obtener una respuesta que esperas encontrar».

Luego de unos años de trabajo Carol y Elizabeth descubrieron, en 1985, la telomerasa, enzima que forma los telómeros durante la duplicación del ADN y que es responsable del mantenimiento de los cromosomas.

Ambas investigadoras se dedicaron con pasión y ahínco a investigar esta enzima y demostraron que es capaz de mantener los telómeros siempre jóvenes; los telómeros se encuentran en los extremos de los cromosomas e intervienen en el envejecimiento celular.

La tesis post-doctoral de Carol concluyó en 1987 y continuó sus investigaciones en el Laboratorio Cold Spring Harbor en New York, allí trabajó 6 largos años con Cal Harley estudiando el papel de la enzima en el cuerpo humano. Como resultado de este trabajo pudieron determinar que la telomerasa se reactiva en las células cancerosas e interviene en la formación tumoral. El resultado de estos trabajos fue publicado en 1990 y así se convirtió en Investigadora Asistente.

En 1993 se casó y tuvo dos hijos, luego en 1997 fue a trabajar a Maryland en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore donde aún permanece trabajando como catedrática de biología molecular y genética.

En el año 2003 fue elegida miembro de la Academia Nacional de Cienicas.

En el año 2009 recibió junto con Elizabeth Blackburn y Jack Szostak el Premio Nobel de Medicina.

Carol Greider ha recibido numerosos premios prestigiosos. Premio Albert Lasker por Investigación Médica Básica (2006) junto con Elizabeth Blackburn y Jack Szostak.
Premio Louisa Gross Horwitz (2007) junto con Elizabeth Blackburn y Joseph G. Gall.
Premio Paul-Ehrlich y Ludwig-Darmstaedter (2009) junto con Elizabeth Blackburn.

Fuente: https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/2009/greider-bio.html

Cardiopatía isquémica y cardiopatía coronaria: ¿son lo mismo?

Cardiopatía isquémicaLeyendo u hojeando nuestras revistas y publicaciones especializadas, observo con frecuencia que muchos médicos emplean de forma intercambiable -como si fueran sinónimos- términos como ‘coronariopatía arterioesclerótica’, ‘cardiopatía arterioesclerótica’, ‘arteriopatía coronaria ateroesclerótica’, ‘arterioesclerosis coronaria’, ‘enfermedad arterial coronaria’, ‘cardiopatía coronaria’ y ‘cardiopatía isquémica’.

Y me parece una lástima que, por costumbre o comodidad, no aprovechemos al máximo la claridad de expresión que nos brinda nuestro lenguaje especializado, de extraordinaria precisión. Porque, en sentido estricto, creo que deberíamos distinguir claramente entre:

a) arteriopatía coronaria o coronariopatía (en inglés, coronary artery disease), para referirnos a cualquier enfermedad de las coronarias, con o sin repercusión cardíaca;
b) ateroesclerosis coronaria (en inglés, atherosclerotic coronary artery disease o coronary atherosclerosis), para referirnos a cualquier arteriopatía coronaria de origen ateroesclerótico, con o sin repercusión cardíaca;
c) cardiopatía coronaria (en inglés, coronary heart disease), para referirnos a la cardiopatía isquémica secundaria a arteriopatía coronaria;
d) cardiopatía ateroesclerótica (en inglés, atherosclerotic coronary heart disease o atherosclerotic heart disease), para referirnos a la cardiopatía isquémica secundaria a ateroesclerosis coronaria, y
e) cardiopatía isquémica (en inglés, ischemic heart disease), para referirnos a cualquier cardiopatía secundaria a isquemia cardíaca, sea esta o no de origen coronario.

Sé bien, desde luego, que en la mayor parte de los casos la cardiopatía isquémica obedece a una arteriopatía coronaria, pero corresponde en realidad a un concepto más amplio, que engloba también los casos, infrecuentes pero reales, de cardiopatía isquémica secundaria a estenosis valvular aórtica o a anemia. Y nuestro tecnolecto debe reflejar tal distinción con claridad; precisión y claridad, de hecho, se consideran dos de los rasgos más destacados de cualquier lenguaje científico que se precie.

Autor: Fernando Navarro
Fuente: Rev Esp Cardiol. 2017;70:231 – Vol. 70 Núm.04 DOI: 10.1016/j.recesp.2016.11.009

Disponible en: http://www.revespcardiol.org/es/cardiopatia-isquemica-cardiopatia-coronaria-son/articulo/90460750/

Orlando Juan Ramos Prevez (1945- ): pilar de la medicina militar santiaguera

Tte. Coronel Dr. Orlando Juan Ramos Prevez (1945- )
hospital santiago de cubaEntre los más notables profesionales de la historia de la medicina militar cubana en Santiago de Cuba se destaca, con características propias, el Teniente Coronel y doctor Orlando Juan Ramos Prevez, quien además de su profunda formación científica es baluarte revolucionario y trabajador incansable, profesor humilde que desde los inicios de la campaña de alfabetización, aún deja su impronta imborrable en la consolidación y perfeccionamiento de los servicios médicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR); valioso cubano, santiaguero, profesor auxiliar y consultante de la Universidad de Ciencias Médicas, que destaca facetas de vida meritorias en Cuba y el mundo. Los autores de esta investigación consideraron estas, razones suficientes para distinguir la figura ilustre de este eminente cardiólogo.

INICIOS Y TRAYECTORIA
Nace en Santiago de Cuba el 4 de agosto de 1945. Descendiente de la familia Ramos-Latour, cursó sus estudios primarios en los colegios Juan Bautista Sagarra (Laico) y el Instituto Martí (Bautista), los cuales no pudo culminar debido a la persecución policial que en la década del 50 del siglo XX fue sometida la familia, pues colaboraba con el movimiento revolucionario 26 de julio.

Al producirse el triunfo de la Revolución en enero de 1959, labora en la sección de asistencia técnica material y cultural del campesinado (SATMCC) y en el gobierno provisional revolucionario. En 1964 culmina sus estudios de bachiller. Fue fundador de las Milicias Nacionales Revolucionarias, la Asociación de Jóvenes Rebeldes y más tarde de la Unión de Jóvenes Comunistas.

En 1968 se inició como becario militar de medicina; se gradúa como médico en la escuela de medicina de Santiago de Cuba en el año 1972. Ya graduado y ascendido como oficial médico ejerció en las instituciones armadas del territorio oriental.

En 1976, prestó sus servicios médicos en la República Popular de Angola, ejerció la profesión en condiciones difíciles pero decisivas e incluyó a la población militar y civil durante numerosas campañas, laborando en extensas áreas de la geografía angolana desde el sur hasta la frontera con Namibia.

De regreso a Cuba inicia la residencia en cardiología (1978). Al término de sus estudios como especialista asume nuevas responsabilidades médicas, militares y políticas. Por su plena madurez vital e intelectual, participa en 2 congresos internacionales y otros entrenamientos profesionales en México y en la antigua Unión Soviética, entre 1985-1986.

Profesor auxiliar y consultante, especialista de II grado en Cardiología, el doctor Ramos ha tenido una amplia participación en exámenes de pre y posgrado de la Universidad de Ciencias Médicas, así como en eventos nacionales e internacionales. Ha impartido más de una treintena de cursos de posgrado y se ha desempeñado como tutor y asesor de numerosos proyectos científicos.

Su conocimiento y experiencia acumulada han fortalecido, por años, la medicina militar cubana. Se ha destacado por su pensamiento científico bien sustentado sobre la prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares en personas con altas exigencias de preparación para escenarios de actuaciones convencionales y no convencionales. Fue Vicerrector Docente del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba; cumplió otras misiones internacionalistas, con más de 60 años de edad, en Burkina Faso y Pakistán, en esta última como miembro de la brigada Henry Reeve.

La total consagración al trabajo le ha permitido cumplir con todas sus obligaciones hasta su incorporación al servicio militar de reserva. En los espacios académicos aún cumple con sus labores docentes como profesor de Propedéutica Clínica y Medicina Interna; además, ha presidido uno de los tribunales estatales nacionales para especialistas de cardiología.

RECONOCIMIENTOS Y CONDECORACIONES

• Miembro de:
– Capítulo Santiago de la Sociedad Cubana de Cardiología
– Asociación de Pedagogos de Cuba
– Grupo de Investigaciones Cardiovasculares adscripto al Consejo Provincial de Sociedades Científicas
– Fundador del Contingente Henry Reeve

• Medallas
– Servicio Distinguido de las FAR
– «Ignacio Agramonte» de segunda y tercera clase
– «Manuel Piti Fajardo»
– Por la Alfabetización
– Cuba-República Popular de Angola
– X, XV y XX años de servicio en las FAR
– Servicio ejemplar en las FAR
– Combatiente Internacionalista Primera Clase

• Distinciones
– Por la Educación Cubana
– 28 de septiembre

• Destacado en la Producción y la Defensa
• Orden por la Abnegación y Sacrificio otorgada por la República de Pakistán

El doctor Orlando Juan Ramos Prevez es uno de los pilares de la cardiología en la medicina militar cubana. Se ha entregado en  cuerpo y alma a la solución de problemas de salud sensibles para los miembros de las fuerzas armadas en Cuba, y a lo largo de esa labor defendió un pensamiento preventivo y curativo que, en los escenarios docentes, enriquece los juicios de valor para la medicina, con lo cual fortalece los valores y principios de la salud pública cubana.

Fuente: Dr. Orlando Juan Ramos Prevez: eminente cardiólogo y médico militar.
Rosales Guibert EA, Guerra Cepena E.
MEDISAN. 2017:21(3)
Disponible en: http://www.medisan.sld.cu/index.php/san/article/view/938

Osvaldo Prieto Ramos (1936-2016). Fundador de la Geriatría cubana

Osvaldo Prieto RamosFundador de la Geriatría cubana. Uno de los tres primeros médicos que estudiaron fuera de Cuba en este tema. Algunos años después de su regreso, en 1988, es uno de los fundadores de la Sociedad Cubana de Geriatría y Gerontología y resultó electo Presidente, cargo que ocupó, junto al de Director Fundador del Centro Iberoamericano para la Tercera Edad (CITED), centro rector de la Geriatría en el país, desde 1992 hasta el año 2006, en que su estado de salud no le permitió continuar asumiendo ambas tareas.

Nació el 28 de febrero de 1936, en Guane, Pinar del Río. Estudió la enseñanza primaria en los Colegios Regla Socarrás, de Guane, y Luz y Caballero de San Juan y Martínez. Terminó el séptimo grado en la Escuela La Inmaculada Concepción de San Juan y se presentó a examen en el Instituto de Segunda Enseñanza de Pinar del Río, comenzando sus estudios de bachillerato, donde finalmente recibió su título de bachiller en 1955. Al año siguiente matricula en la Universidad de La Habana para estudiar medicina; pero dos meses más tarde, ante el cierre de la Universidad por la lucha contra la dictadura batistiana, regresa a San Juan y Martínez, donde se vincula a las actividades revolucionarias de la lucha clandestina.

Al triunfo de la Revolución trabaja en el Ministerio del Interior, hasta que logra la autorización para reincorporarse a la Universidad y continuar sus estudios de medicina.

Durante sus años de estudiante realiza sus prácticas docentes en los Hospitales Clínico-Quirúrgico “Joaquín Albarrán”, Nacional “Enrique Cabrera” y “General Calixto García”. Se gradúa en 1970 y lo ubican en este último hospital, donde inicia la Residencia en Medicina Interna. Al año siguiente marcha al Congo Brazzaville en ayuda internacionalista, por dos años, donde labora como médico general. Este tiempo se le convalida como cumplimiento del Servicio Médico Social Rural.

En 1974, al regreso de la misión, se le reubica en el mismo hospital “General Calixto García” como Residente de la especialidad de Medicina Interna, donde tuvo como Profesor y Jefe de la Sala Clínica Altos al Dr. Sergio Rabell Hernández, quien resultó –según su propia declaración- un verdadero modelo ejemplificante. Alcanza el título de Especialista de I Grado en Medicina Interna en 1976 y se inmediato se incorpora a la Sociedad Cubana de Medicina Interna.

En 1976, recién inaugurado el Centro de Investigaciones médico-quirúrgicas (CIMEQ), fue nombrado Vice-Director, cargo que desempeñó hasta 1992, en que fue promovido a Director de una nueva institución., el CITED.

Probablemente por la influencia de su abuelo centenario y el surgimiento de la nueva especialidad de Geriatría al nivel mundial, como consecuencia de las nuevas necesidades poblacionales, resultado de los cambios demográficos que evidenciaban ya el comienzo de un envejecimiento poblacional ostensible, ese mismo año 1976 decidió aceptar la propuesta de realizar estudios especializados en el Instituto de Gerontología de Kiev, donde permaneció dos años, convirtiéndose así en el primer médico cubano certificado en Geriatría.

A partir de 1978 representa a Cuba en los Congresos Mundiales y Latinoamericanos de Geriatría. En 1982 fue representante de Cuba en the First World Meeting for the Aging, celebrado en Viena.

Durante la primera mitad de la década de los años 80s dedicó un gran tiempo y esfuerzo a la investigación clínica de la Diabetes Mellitus, los Trastornos de Coagulación de la Sangre y, muy especialmente, temas de Gerontología y Geriatría.

Finalizando el quinquenio recibió cursos de pedagogía, especialmente temas concernientes a los objetivos, formas de organización y evaluación de la docencia, como muestra de saber identificar cuáles aspectos debía fortalecer en su preparación.

En 1985, organiza, dentro de un Congreso de la Sociedad Cubana de Medicina Interna, las Primeras Jornadas de Geriatría, y ese mismo año alcanza el título de Especialista de II Grado en Gerontología y Geriatría.

En 1987 es nombrado Asistente de Medicina Interna en el Hospital Docente «General Calixto García». En 1988 es uno de los principales fundadores de la Sociedad Cubana de Gerontología y Geriatría y, al año siguiente, se incorpora como miembro a la Asociación Internacional de Gerontología. En 1990 realiza, de manera independiente, las Segundas Jornadas de la Especialidad, constituyéndose estas en el antecedente de los Congresos de Geriatría que, a partir de esa fecha y hasta la actualidad, se celebran cada 4 años.

En 1992 es nombrado Profesor Principal de Gerontología y Geriatría en la Facultad de Ciencias Médicas “General Calixto García”. Ese mismo año se incorpora al Grupo Internacional de Ayuda a la Tercera Edad de la Asociación Médica del Caribe (AMECA) y a la Federación Internacional de Asociaciones de Personas de Edad (FIAPA). En ese año también es nombrado Director del Centro Iberolatinoamericano de la Tercera Edad (CITED), cargo que desempeñó eficientemente hasta el año 2006 en que, por razones de salud, se vio obligado a liberarse de las presiones de la gerencia.

En 1994 le confieren el título de Miembro de la Sociedad Peruana de Gerontología y en 1996 Miembro de la Sociedad Argentina de Geriatría y Gerontología.

Desde inicios de la década de los años 90s fue Presidente del Tribunal de Especialistas de Geriatría en el país, conferencista en múltiples eventos nacionales e internacionales, realizó más de 30 publicaciones en revistas, 10 libros y organizó e impartió numerosos cursos, entrenamientos y Diplomados en Geriatría, para médicos, enfermeras, estomatólogos, trabajadores sociales, farmacéuticos, tecnólogos, psicólogos y otros profesionales que se desempeñan en el sector salud, tanto al nivel nacional como internacional. Tuteló más de una veintena de Tesis de Grado de Especialistas y de Maestrías en Gerontología y Geriatría.

Hasta el momento de enfermar cumplió con sus responsabilidades como Profesor Consultante de Geriatría de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana y Asesor del Director del Centro de Investigaciones sobre Longevidad, Envejecimiento y Salud, que fundara dos décadas atrás. Era miembro permanente del Consejo Científico de la Federación Internacional de Asociaciones de Personas de Edad (FIAPA) y Presidente de la Sociedad Cubana de Geriatría y Gerontología.

A lo largo de su fructífera vida recibió numerosas distinciones y reconocimientos, entre los que destacan:

  • FUNDADOR del Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ). Distinción otorgada el 26 de Marzo del año 2001.
  • FUNDADOR del Centro Iberoamericano de la Tercera Edad. Distinción otorgada el 7 de Mayo del año 2002.
  • FUNDADOR de la Cátedra del Adulto Mayor. Distinción otorgada en ocasión del V Aniversario de su creación. Febrero, 2005.
  • ¨PREMIO ENRIQUE BARNET ¨, otorgado por la Dirección Provincial de Salud de Cienfuegos a personalidades distinguidas que se han destacado en el campo de la salud. Año 2006
  • MEDALLA AL MÉRITO GERONTOLÓGICO de la Asociación Internacional de Gerontología. Año 2006.

Osvaldo Prieto Ramos (2)Pero, probablemente, el reconocimiento mayor se lo otorgó la Sociedad Internacional de Gerontología y Geriatría, al incluir su síntesis biográfica y su foto en la “Sala de los Grandes Nombres” –conocida como “Galería de la Fama”-donde se reconoce la contribución personal de las más destacadas personalidades, al nivel nacional, regional e internacional, en el campo de la especialidad, tanto en la asistencia, la docencia como la investigación, en interés del mejoramiento del estado de salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas adultas mayores.

Este hombre, que siempre evadía los elogios, afirmaba con sencillez que solo era un hijo agradecido de la Revolución Cubana, que le permitió a un humilde hijo de un pequeño pueblo del extremo occidental de la isla llegar a ser médico especialista y viajar por decenas de países e intercambiar saberes de su especialidad con las personalidades más relevantes, al nivel mundial. Insistía en que solo cumplía con el principio martiano de pagar con amor a su país, y a un grupo cada vez más numeroso e importante de su población, lo que con amor había recibido de la Revolución a lo largo de su vida. Por ello –decía- la fama no era para él, sino para la revolución social materializada en su país, por el serio empeño de mejorar, cada día más, la calidad de vida de las personas adultas mayores, en justa compensación a lo que ellas han aportado al desarrollo mismo de la sociedad.

El Profesor Osvaldo Prieto Ramos falleció el 5 de febrero del pasado año 2016, apenas unos días antes de cumplir 80 años. Pero su obra continúa, gracias a la pasión de sus alumnos y compañeros, que le recuerdan con admiración, respeto y cariño y cumplen con el compromiso de ser continuadores de su obra y de su ejemplo personal, profesional y ciudadano.

POR: María del Carmen Amaro Cano

Profesora Consultante FCM “General Calixto García”
Vice-Presidenta Sociedad Cubana Historia de la Medicina

La primera mujer profesora universitaria en Cuba fue Luisa Martina Pardo Suárez

Luisa Pardo Suárez se graduó de doctora en Medicina en la Universidad de La Habana en 1904. Ella fue la primera representante femenina en el ámbito de la Educación Superior, quien además fuera históloga y se desempeñó en la docencia de esta ciencia morfológica.Luisa Martínez Pardo Suárez

Nació en La Habana el 25 de abril de 1878, con el nombre de Luisa Martina Antonia Ermina, sus padres eran españoles: Vinte Pardo Rodríguez, natural de Galicia y Carmen Suárez Suárez, natural de Valencia. Eran dueños de una mueblería. Además de Luisa, tenían un hijo, Jesús y otra hija, América.

Se graduó de Bachiller en Artes a los 17 años en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana (1895). Debido a las costumbres de la época, sus padres se oponían a que Luisa estudiara medicina, por considerarlo inadecuado para una mujer. Ella se construyó un pequeño estudio en la azotea de la casa, y estudiaba a la luz de un quinqué. Muchos de los libros de medicina se escribían en francés, y así también estudio ese idioma. Se graduó de Doctora en Medicina en la Universidad de La Habana a los 26 años (1904).

En 31 asignaturas obtuvo 31 sobresalientes, 4 premios ordinarios y una mención honorífica. Unos días después de finalizada su carrera, el 3 de noviembre de 1904, obtuvo por oposición la plaza de ayudante graduada de la cátedra de Histología Normal y Anatomía e Histología Patológicas.

Este cargo lo mantendría por oposiciones anuales hasta el 20 de marzo de 1924 en que fue nombrada por concurso profesora auxiliar interina de la cátedra de Anatomía e Histología Patológicas. El 27 de enero de 1927 obtuvo también por concurso la plaza de profesora auxiliar interina de la cátedra de Histología Normal, cargo que mantuvo hasta el 28 de octubre de 1931.

Luisa  se casó con el doctor Valentín Castañedo Sansores, profesor de la misma cátedra. Carlos Castañedo Pardo, su único hijo, estudió Medicina y al graduarse se especializó en Dermatología.

La familia Pardo se caracterizaba por el talento, el amor a la Medicina, la lectura, y el carácter fuerte. Luisa fue una mujer de principios, muy recta en su vida personal y familiar, y de vanguardia profesionalmente. Dejó un ejemplo importante para las futuras generaciones de mujeres profesionales.

Luisa murió en 1958 a los 80 años de leucemia crónica en el Hospital Calixto García, donde era amada y respetada por todos.

Fuente: Iglesias Ramírez BZ, Rodríguez Pérez Id, Pomares Bory E. Luisa Martina Pardo Suárez: Primera mujer profesora universitaria en Cuba. Revista Habanera de Ciencias Médicas. 2016;15(6).
Disponible en: http://www.revhabanera.sld.cu/index.php/rhab/article/view/1542/1507

50 aniversario de la Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara

universidad-ciencias-medicas-villa-claraLa Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara “Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz” festejó el pasado 21 de noviembre su 50 aniversario. Luego de 48 graduaciones y más de 26 mil egresados, la Universidad exhibe una imagen madura. Es una institución acreditada y certificada tras rigurosas evaluaciones por la Junta de Acreditación Nacional del Ministerio de Educación Superior. Muestra con orgullo a su carrera de Medicina también certificada por dos etapas consecutivas y la de Estomatología que logró convertir en su segunda evaluación la certificación en excelencia.

En la actualidad, se forman en sus aulas estudiantes cubanos y de varias naciones del Planeta.

Aquel lunes, 21 de noviembre de 1966 en horas de la noche, en el salón de espera de la consulta externa del Hospital Provincial Clínico Quirúrgico de Santa Clara se efectuó el acto de inauguración de la docencia médica en la provincia de Villa Clara. El el acto hizo uso de la palabra el Dr. Ricardo Jorge Oropesa, el Dr. Eustaquio Remedios de los Cuetos, la alumna Deysi Ferrer y el compañero Sidroc Ramos, Rector de la Universidad Central quien dejó oficialmente inaugurada la escuela.

Estaban presentes los estudiantes y profesores que iniciaban el curso, gran parte de los médicos del hospital, representantes de las organizaciones políticas y de masas de la Universidad Central, así como representantes del Partido Comunista de Cuba de la región y del municipio, los estudiantes de la Escuela de Enfermería y dirigentes del Ministerio de Salud Pública.

El día 22 de noviembre se impartió en la escuela la 1ra clase por el Dr. Ricardo Jorge Oropesa quien fungía además, como coordinador del curso.
El número exacto de estudiantes que comenzaron la docencia en esta etapa fundacional discrepa en tanto la fuente consultada, de tal modo que el periódico Vanguardia repota 93 estudiantes, en un documento de la Universidad de Las Villas se reconocen 88, mientras que la tradición ha reconocido siempre a 86 y algunos de los profesores o estudiantes de aquella etapa refieren que la cifra fue menor (alrededor de 79).

De estos alumnos, los becarios varones se alojaron inicialmente en los altos de la Policlínica existente en lo que es hoy el Cardiocentro, ellos compartían el alojamiento con los profesores provenientes de la Escuela de Medicina de La Habana, posteriormente pasaron a vivir todos a la Clínica del Maestro (actual área 4 del Hospital Infantil), y finalmente los profesores fueron hospedados en la casa de visita del Minsap y los alumnos en la Clínica «Marta Abreu». Las muchachas tenían su alojamiento en el área de becas de la  Universidad Central «Marta Abreu».

Como toda obra que da sus primeros pasos, este año fue de grandes esfuerzos por parte de profesores y alumnos, en todo momento se mantuvo una actitud de cooperación para enfrentar las dificultades, vale destacar el trabajo de los dirigentes de la FEU y la UJC: Deysi Ferrer, Esther Cabrera, Teresita Leyva y Julio Aguilar, ellos desempeñaron un papel muy importante en el convencimiento a los demás estudiantes para que se trasladaran a Las Villas y luego en el enfrentamiento de las dificultades iniciales.

En los primeros momentos, la dirección de la Escuela funcionó en un local contiguo al vestíbulo del Hospital que da hacia la calle Cuba; allí en un espacio reducido trabajaba el director y la secretaria, posteriormente la dirección fue trasladada hacia otro local amplio, más cerca de la antigua entrada del Hospital «San Juan de Dios», en el entrepiso donde hoy radica el denominado Salón Rojo mientras que en el local contiguo, que es hoy el Salón Verde, estaba el laboratorio donde iniciaron sus primeras prácticas los estudiantes de 3er. año del curso 1966-67; y en el lugar que actualmente ocupa el Laboratorio de Hematología radicaba «el aula». El entonces Salón de Actos se convirtió en la actual Sala 9.

Las asignaturas que se impartieron durante este primer curso fueron:

  • Medicina Interna
  • Anatomía Patológica
  • Radiología
  • Laboratorio Clínico
  • Microbiología
  • Parasitología

Es de destacar que, paralelamente, durante el curso 1966-67 se realizaron los preparativos para el inicio de la docencia en los demás hospitales provinciales (Pediátrico, Gineco-Obstétrico y Psiquiátrico) así como en los Policlínicos Chiqui Gómez, José R. León Acosta y Capitán Roberto Fleites.

Profesores fundadores de Villa Clara

Medicina Interna:
Dr. Ricardo Jorge Oropesa
Dr. Rafael González Rubio
Dr. Antonio Artiles Artiles
Dr. Osvaldo Carbó Bobiá
Dr. José Fco. Martínez Delgado
Dr. Rolando Cuadrado Machado
Dr. Angel Medel Díaz Alba
Dr. Mario Borges Borges
Dr. Berna Miguel Dupuy Esquiroz

Anatomía
Dr. René Guarnalusse Brooks
Dr. Antonio Graciano de Armas

Radiología:
Dr. Héctor Alemany Briganty
Dr. Luis Quevedo Acevedo
Dr. Luis Pedroso

Laboratorio Clínico:
Dr. Esmildo Machado Pérez
Dr. Rafael Machado García-Siñeriz

Microbiología:
Dr. Ignacio Fajardo Toledo
Dr. Alain Ruíz de Zárate

 

AUXILIARES TÉCNICOS DOCENTES:

Osvaldo González Artiles
Gustavo Mendoza Pascual
Roberto Hernández Naranjo
Orlando Valentín Conejero

Trabajadores administrativos y de servicios

Oficina:
Rosa Morera Fernández
Minerva Jiménez

Albergues. Cocina Comedor:
Gonzalo Gutiérrez Gutiérrez
Gloria Mondéjar Ojito
Ernestina Tejeda Torres
Eulalia Ríos Nazco

Choferes:
Alberto Santos
Ramiro

Profesores de la Escuela de Medicina de La Habana

Junto con los profesores que enfrentaron por primera vez la docencia en la región y abrieron el camino por el que hoy andamos, justo es reconocer a los profesores de la Universidad de la Habana que prestaron su valiosa colaboración en aquel empeño.

Anatomía Patológica
Dr. Israel Borrajero
Dr. Hilario Gómez Barry

Radiología
Dr. Francisco Conde Otero
Dr. Rolando Pereiras

Laboratorio Clínico
Dr. Julio C. Más Martín
Dr. Miguel de Julién Zamora
Dra. Irma Vidal Vidal

Microbiología
Dr. Rodríguez Malagamba

Parasitología
Dr. Federico Sotolongo
Dra. Aida Jaime

Alumnos que iniciaron la docencia médica en la región. Curso 1966-67

1. Acosta Cánova, Nancy Orema
2. Agüero García, Berta Nila
3. Aguilar Valdés, Julio Antonio
4. Albert Andrés
5. Amado Donéstevez, Alfredo R.
6. Alfonso Cruz, Eloina
7. Aragón Rojas, Felipe Genaro
8. Arrieta Medina, María del Pilar
9. Bacallao Cabrera, Iris Susana
10. Bernia González, Armando
11. Bonachea Hernández, Jesús Nelson
12. Bravo, Oscar
13. Brito Valle, María Josefa
14. Cabrera Benítez, Esther
15. Cardoso Díaz, Héctor
16. Casas Ercia, Ana Herminia
17. Cuéllar, María del Carmen
18. Chaviano Gálvez, Adalio
19. Dávila Cabo de la Vila, Evangelina
20. Depestre Pérez, Cecilia
21. Díaz Machado, Otmara
22. Díaz Sampayo, Juan Manuel
23. Durán, Milagros
24. Fernández López, Lázaro C.
25. Fernández Núñez, Nora María
26. Fernández Sosa, José Antonio
27. Ferrer Marrero, Daysi
28. Figueroa Hernández, Reinerio
29. García Caballero, Gilda Cira
30. Garrido Arce, Carmen
31. Gómez Cabalé Eddy
32. Góngora Castillo, Carlos Quintiliano
33. González Borges, Maricela
34. González Lucas, Norma del Carmen
35. Guerrero López, Francisca S
36. Hernández Amador, Benito O.
37. Hernández Monteagudo, Mara
38. Herrera Monteagudo, Lida
39. Lastayo Casanova, Ramona
40. Leyva Sánchez, Teresa A.
41. Mainieri Varcacia, Antonio
42. Marín Hautrive, Raúl
43. Martínez Ordóñez, Héctor M.
44. Martínez Ravelo, Roberto J.
45. Mazorra Romero, Alcides
46. Moro Rodríguez, Rubén
47. Moya Núñez, Luciano Oscar
48. Ortega, Irma
49. Oquendo Rodríguez, José Raimundo
50. Pérez Casals, Jaime
51. Pérez Navarro, María Danny
52. Pérez Pérez, Alirio
53. Pérez Rodríguez, Tomás
54. Pérez Velazco, Angela
55. Peruyera Moreira, Irma Amparo
56. Pino Pérez, Oscar Higinio
57. Plasencia, Mario
58. Ponce, Froilán
59. Quintana, Pedro
60. Rodríguez Alvarez, Gilberto
61. Rodríguez Fernández, Magda
62. Rodríguez Santos, Irene
63. Ruiz Gómez, Marcos Andrés
64. Sánchez Brito Diego Juan
65. Sedano Gutierrez, Carlos Alberto
66. Segura, Angela
67. Sierra Alemán, María Mireya
68. Sosa Marrero, Ubaldo Vicente
69. Sosa, Leandro
70. Soto Marcelo, Mercedes
71. Ugalde Castillo, Pedro
72. Valdés, Magalys
73. Valdés Gómez, Mercedes
74. Valdés Porro, Norma
75. Valdesuso Hernández, Orfilio
76. Vázquez Hernández, Iraida
77. Vera Cabezas, Oscar
78. Viera Piña, Minerva
79. Vigueras Fajardo, Magdalena

Del mismo grupo pero con su incorporación pospuesta:

1. Eirín González, Juan W.
2. Márquez Borroto, Manuel
3. Rielo López, Rigoberto

 

Alumnos no fundadores, incorporados posteriormente y también graduados en 1969-70

1. Alfonso Prada, Olga
2. Borrás Vázquez, Diana
3. Calderón Tardío, Antonio Ramón
4. Castellón Mortera, José
5. De Sola Rodríguez, Fe
6. Enrique Guerra, Justo
7. Hernández Rodríguez, Hilario Noel
8. Ibáñez Zamora, Enriqueta
9. Morgado Rodríguez, Carmen
10. Paseiro Ariosa, Rafael
11. Peña Alonso, Leopoldo Jorge
12. Rosales Rivero, Francisco

Fuente: Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Historia
Disponible en: http://instituciones.sld.cu/ucmvc/historia/

Juan Santos Fernández Hernández (1847-1922)

juan-santos-fernandez-hernandezUna de las más prominentes figuras médicas de Cuba, destacado en la medicina y cirugía oftalmológica.

Nació en el ingenio Atrevido, en la parroquia de Alacranes (actual Unión de Reyes), perteneciente a la provincia de Matanzas, el 22 de julio de 1847.

Cursó sus primeros estudios en una escuela rural en la misma provincia y a los 13 años se trasladó hacia La Habana, para estudiar la segunda enseñanza en el colegio Belén.

Matriculó Medicina en la Real y Literaria Universidad de San Gerónimo de La Habana en el curso 1865-1866, pero los concluyó en el Colegio de Medicina de San Carlos, Madrid, en 1872. En la capital española conoció y entabló amistad con el desterrado político y también estudiante José Martí Pérez.

Inmediatamente después de graduado pasó a entrenarse como cirujano oftalmólogo en París, hasta 1875. En marzo de ese año, hallándose aún en Francia, fue electo miembro corresponsal de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. En Francia llegó a ser, por sus méritos, el primer ayudante de Javier Galessowski, el más notable especialista de aquella época y a quien en 1879 dedicó la memoria titulada Clínica de las enfermedades de los ojos.

Ejerció por primera vez como oftalmólogo en Castillo de Bayuela, provincia de Toledo, España, donde operó en muy poco tiempo más de 200 pacientes con cataratas. Los resultados y experiencias obtenidas las registró en un documento al cual tituló «Memorias clínicas» y que le sirvió para su nombramiento de socio corresponsal de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.

Su labor asistencial fue intensa y mantuvo la costumbre de anotar los nombres y confeccionar la historia clínica de todos sus pacientes. Atendió cerca de 63 500 casos en los 50 años que ejerció la profesión; entre ellos, a José Martí  y a su madre, Leonor Pérez. Por ello, el Maestro le envió una carta de agradecimiento el 18 de noviembre de 1894.

En la historia clínica de Martí, en la visita realizada el 22 de enero de 1877, consta el diagnóstico de «conjuntivitis catarral crónica en ambos ojos» y «flictena conjuntival en el ojo derecho».

En la historia clínica de Leonor Pérez aparece registrado que operó de cataratas su ojo derecho, el 14 de septiembre de 1896, y el izquierdo, el 13 de febrero de 1904.

Desde su regreso a la patria instaló una consulta de oftalmología, que en poco tiempo le permitió ganar el respeto y la admiración, no solo de sus pacientes, sino también de todos los médicos y personalidades que lo conocieron, llegando a convertirse en toda una autoridad. Obtuvo una reputación que traspasó las fronteras cubanas y se extendió por todos los países civilizados de su tiempo, al punto de llegar a ser el especialista de enfermedades de los ojos de más relieve en todos los dominios de la colonia española, incluida la propia España; a la vez que el más conocido en el extranjero durante la segunda mitad del siglo XIX.

En 1887 creó el Laboratorio Histoquímico Bacteriológico e Instituto de Vacunación Antirrábica de La Habana, tomando como modelo el laboratorio de Luis Pasteur en París. Probablemente, ese  fue el primer laboratorio de esas características fundado en América.

Para garantizar el rigor científico en esa institución, Fernández comisionó a los médicos cubanos Diego Tamayo, Francisco I. Vildósola y Pedro Albarrán para que realizaran una estancia en el laboratorio de Pasteur, en París, y además financió, con sus propios recursos, el equipamiento y funcionamiento del laboratorio habanero, donde se obtuvo, por primera vez en América Latina, el suero antirrábico, el mismo año de su fundación y el suero antidiftérico, antes de transcurrir una década de su establecimiento (1894-1895).

Su vida profesional no estuvo aislada de diversos compromisos, tanto en el área médica en particular, como en el contexto científico y cultural en general. Participó activamente en diversas instituciones sociales y científicas, como el hecho de haber sido vocal de la Junta Superior de Instrucción Pública de la Isla de Cuba, en 1881; fundador de la Liga contra la Tuberculosis de Cuba, en 1901; creador del Comité de la Prensa Médica, en 1903, de la cual fue su primer presidente; Presidente de Honor del Primer Congreso Médico Nacional, en 1905; socio fundador de la Sociedad de Medicina Tropical de la República de Cuba, en 1908, y presidente del Primer Congreso de la Prensa Médica, en 1911.

En el mismo año de su regreso a Cuba (1875), luego de terminar sus estudios de especialización en cirugía oftalmológica en París, cuando todavía no había cumplido los 28 años de edad,  fundó la revista Crónica Médico Quirúrgica de La Habana, que llegó a alcanzar prestigio internacional y se publicó hasta 1940. En el trabajo de esta revista, durante los 66 años que circuló, logró reunir un grupo importante de médicos cubanos que publicaron sus experiencias clínicas y aportes en el campo de la cirugía, incluidas novedosas técnicas quirúrgicas.

La Revista Crónica Médico Quirúrgica de La Habana, por su contenido, presentación y formato, ganó premios en exposiciones internacionales celebradas en las ciudades de Amsterdam en 1883, París en 1900, Buffalo en 1901, Charleston en 1902 y Saint Louis en 1904. Él mismo fue autor de un gran número de artículos e informes científicos, principalmente sobre oftalmología, pero también sobre el muermo, la tuberculosis y la fiebre amarilla, entre otras enfermedades. Su bibliografía activa incluía, en 1916, 928 títulos.

De miembro corresponsal de la Academia de Ciencias Médicas Físicas y Naturales de La Habana, que era desde el 14 de marzo de 1875, cuando estudiaba la especialidad oftalmológica en París, pasó a miembro numerario, en diciembre del mismo año.

En 1877, propició la fundación de la Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba. En 1893 fue designado para representar a la Academia en el Primer Congreso Médico Panamericano, que tuvo lugar en Washington y tres años más tarde es nuevamente elegido para representar a la Academia en el Segundo Congreso Médico Panamericano, celebrado en Ciudad de México.

En 1897 alcanzó la distinción de Miembro de Mérito de la Academia y, en dos oportunidades, entre los años 1897-1899 y 1901-1922, resultó electo presidente de la referida institución. Como presidente de la Academia le correspondió devolver al saliente gobernador hispano las insignias españolas (bandera, escudo) que hasta entonces habían presidido la sala de reuniones de la Academia. Para ello se escogió el 27 de noviembre de 1898, aniversario del fusilamiento de los estudiantes de Medicina.

Por el prestigio alcanzado como médico-cirujano oftalmólogo, fue admitido en 1899 como colaborador de Annals of Ophtalmology, de Chicago; en 1906, como socio fundador de la Sociedad de Oftalmología Hispanoamericana con sede en Madrid; en 1907, vocal del Comité Ejecutivo en La Habana del XVI Congreso Internacional de Medicina, que tuvo lugar en Budapest; en 1916, Miembro de Honor de la Sociedad Oftalmológica de Filadelfia, y en 1921, miembro corresponsal de la Sociedad Médico-Quirúrgica de Amazonas, en Brasil.

Falleció en La Habana el 6 de agosto de 1922, a los 75 años de edad. Su deceso fue una gran pérdida para la nación cubana, de la cual se hicieron eco tanto la prensa nacional como extranjera.

Fuente: En Caribe
Disponible en: http://www.encaribe.org/es/article/juan-santos-fernandez-hernandez/1487

Joaquín Pascual Gispert (1913-2005)

Joaquín Pascual GispertMédico pediatra, profesor, considerado el padre de la neuropediatría cubana, realizó aportes científicos vinculados al diagnóstico y tratamiento de la epilepsia, errores congénitos del metabolismo, retraso mental, defectología y autismo.

Nació el 10 de abril de 1913 en Colón, Matanzas. Su padre fue médico y director del hospital de Colón por muchos años.

Pascual comenzó a estudiar Medicina en la década del 30 en la Universidad de La Habana. Tuvo que interrumpir sus estudios cuando la universidad fue cerrada por órdenes del tirano Machado. En ese período trabajó como técnico azucarero en su provincia natal. Posteriormente fue técnico de laboratorio clínico en la provincia de Camagüey.

Una vez reabierta la universidad regresó a la capital para continuar sus estudios, al mismo tiempo ocupó una plaza de técnico de laboratorio clínico en el hospital «Calixto García» y posteriormente en el hospital municipal de la infancia, que después se llamó hospital «Pedro Borrás Astorga».

Desde su vida de estudiante comenzó a investigar y a hacer algunos aportes a la Ciencias. Publicó junto al eminente profesor Angel Arturo Aballí (1936) el estudio de un caso de una enfermedad genética no diagnosticada antes en Cuba y con muy pocos pacientes reportados en el mundo. A pesar de ser al mismo tiempo trabajador y estudiante fue el primer expediente de su curso, pero no pudo disfrutar de la beca que se le otorgaría para los Estados Unidos por turbias decisiones movidas por la corrupta política imperante en esa época.

Se graduó de médico en el año 1941. Alcanzó una plaza de residente en el hospital «Calixto García». Tuvo que abandonar sus estudios de posgrado porque debió regresar a su natal Colón para ocuparse de la numerosa familia de su hermano, que había sido hospitalizado fuera de Cuba por una dolencia pulmonar grave.

Se casó en esa época con María Teresa López, maestra normalista, permaneció por un año en Colón y posteriormente se traslada a la ciudad de Matanzas. Allí ejerció como médico pediatra. Ocupó una plaza en el hospital provincial hasta que por causa de sus luchas clandestinas contra la dictadura de Batista queda cesante y sólo pueden vivir del salario de su esposa y de los pacientes que podían pagarle la consulta o las visitas a domicilio. Antes de haber sido cesanteado tuvo una intensa actividad médica y científica en el hospital de Matanzas, introdujo los llamados «staff meeting» para la presentación y discusión colectiva de casos.

Al triunfo de la Revolución, en 1959, fue designado director del hospital provincial de Matanzas. Realizó grandes cambios en el orden médico y académico, mientras se mantenía como pediatra activo, y no dejó de publicar y de realizar diversas actividades científicas en el mismo hospital.

Reabrió las puertas de la escuela de enfermería de la provincia de Matanzas, que fue fundada en 1900, y había sido cerrada en los últimos años de la dictadura batistiana. Durante la invasión por playa Girón fungió como director del hospital terminal durante los días de la guerra.

Al producirse un éxodo masivo de profesores y médicos de la Universidad de La Habana se le solicitó su incorporación como profesor de Pediatría. Así en 1961 se traslada nuevamente a la capital, donde además de las actividades docentes, asume el cargo de director en el hospital infantil «Pedro Borrás», un tiempo después fue nombrado director del hospital pediátrico «William Soler» de Altahabana. Allí creó un servicio de Neuropediatría, desarrolló los medios diagnósticos necesarios para las enfermedades genéticas en coordinación con el Centro Nacional de Investigaciones Científicas. Impartió clases como profesor titular de Pediatría tanto en el pregrado como en el postgrado en diferentes facultades de medicina de la Universidad Médica de La Habana y fue fundador de las escuelas de Medicina de Santiago de Cuba y de Santa Clara.

Después de dejar el cargo de director pasó a trabajar como jefe del servicio de Neuropediatría, especialidad de la Pediatría de la que se le considera el padre en nuestro país. En los años ochenta ocupa la jefatura del servicio de Neurología Pediátrica del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía. Al mismo tiempo realiza consultas en el hospital pediátrico de Centro Habana y asiste como neurólogo consultante al primer servicio de Neurodesarrollo de neonatos de alto riesgo que fue creado en el hospital ginecobstétrico «González Coro»

A finales de los años ochenta se le solicitó su traslado como profesor al recién inaugurado hospital pediátrico «Juan Manuel Márquez» de la capital, centro de referencia a nivel nacional para las enfermedades neurológicas de la infancia. Desde este centro contribuyó, a través del diplomado en Neuropediatría, a la formación de una importante masa crítica de neuropediatras que han laborado en todo el país. El diplomado fue impartido durante toda la década de los noventa hasta pocos días antes de su muerte acaecida a los 92 años de edad.

Hizo aportes importantes en el diagnóstico de enfermedades raras, no descritas en el país. Realizó más de 200 publicaciones en revistas y textos nacionales y extranjeros. Dentro de estas se encuentra la primera descripción del Síndrome de West en Cuba, así como diversos textos para la enseñanza de la Neuropediatría. Durante los últimos años de su vida, aún habiendo sufrido una pérdida total de la visión, nunca dejó de estudiar, ni de asistir a pacientes en su calidad de profesor consultante. Esto fue posible dada su fuerza de voluntad, persistencia de superación e inmenso valor personal que le hicieron acreedor de reconocimientos, distinciones y premios que le fueron otorgados a lo largo de su fructífera vida científica. Entre los que se encuentran, la medalla «Carlos J. Finlay» y el título de Profesor Emérito de la Universidad Médica de La Habana.

La obra de la vida del profesor Dr. Joaquín Pascual Gispert constituye un ejemplo digno a imitar para todos los pediatras cubanos del presente y los de las futuras generaciones.

Pascual Gispert fallece el  17 de marzo del 2005 a los 92 años de edad.