Centenario del profesor Dr.C. Roberto Douglas Pedroso
12 marzo 2026
Constituye un deber ineludible de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana rendir tributo de recordación y respeto al eminente profesor universitario Dr. C. Roberto Douglas Pedroso cuyo centenario conmemoramos el pasado 3 de marzo.
Nacido este día de 1926 en San Juan de las Yeras en Villa Clara, se graduó de Doctor en Medicina en 1951. Fue profesor de fisiología del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas «Victoria de Girón» de la Universidad Médica de La Habana y su presencia siempre honró a este emblemático centro del que fuera fundador y director entre 1963 y 1964.
Fue decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Habana desde 1973 hasta 1976, fue director del proceso docente en la Vicerrectoría de Desarrollo del ISCMH desde 1976 hasta 1982 y en ella continuó como asesor científico pedagógico. Profesor Titular de Fisiologia, Profesor de Mérito del ISCMH.
Su larga y fructífera trayectoria docente, su infinita calidad humana, su sabiduría y experiencia en la elaboración de planes, programas de estudio y el trabajo metodológico lo hicieron acreedor de múltiples reconocimientos y galardones, pero el más importante fue el cariño de sus discípulos y compañeros de labor.
El querido Profesor Douglas a su sabiduría y maestría pedagógica, unía su sencillez, dedicación al trabajo, su ubicación en el tiempo, su mirar al futuro, y su fino humor. Sirva esta breve reseña como homenaje al Profe Douglas en su centenario.
En una sola semana la ciencia anunció avances en el tratamiento de diferentes tipos de cáncer
17 febrero 2026
La semana del 3 al 8 de febrero de 2026 podría marcar un antes y un después en la oncología mundial. Coincidiendo con el Día Mundial contra el Cáncer, se acumularon avances extraordinarios. Ninguno es cura definitiva todavía, pero lo logrado en laboratorios y ensayos clínicos no tiene precedentes.
PÁNCREAS: El Dr. Mariano Barbacid en España logró lo nunca visto. Una triple terapia farmacológica eliminó por completo tumores pancreáticos en ratones, sin reaparición en más de 200 días y sin efectos secundarios graves. Este cáncer tiene apenas 13% de supervivencia a 5 años.
PIEL Y COLORRECTAL: La Universidad de Texas en Austin y la de Porto crearon un tratamiento con luz LED infrarroja y nanoescamas de estaño que en 30 minutos eliminó el 92 % de células de cáncer de piel y 50 % de colorrectal en laboratorio, sin dañar células sanas.
VPH: Dos pacientes con cáncer cervical metastásico llevan 10 años en remisión completa tras una sola infusión de terapia TIL. Además, células T modificadas genéticamente lograron respuesta en 6 de 10 pacientes con cánceres asociados al VPH.
LEUCEMIA: La FDA otorgó designación de «terapia revolucionaria» a Sofi-cel, una terapia CAR-T con células de donante editadas con CRISPR para leucemia aguda de células T. No requiere fabricarse con células del propio paciente.
VACUNA RUSA: Seleccionaron a la primera paciente mundial para la vacuna personalizada mRNA contra melanoma metastásico. La IA analiza cada tumor para crear una vacuna única. Expertos internacionales advierten que aún no hay datos revisados por pares.
Ninguno es cura confirmada aún, pero que tantos avances se acumulen en una semana refleja décadas de investigación dando frutos simultáneamente.
Al cerebelo se le conoce como «el pequeño cerebro»
27 enero 2026
Oculto en la base del cráneo, el cerebelo es una estructura que solo abarca alrededor del 10 % del volumen total del cerebro, pero que alberga más del 50 % de todas las neuronas del sistema nervioso central. Esa extraordinaria densidad neuronal delata su importancia funcional, que va más allá de regular los movimientos y mantener el equilibrio, el papel que se le ha atribuido tradicionalmente.
Conocido como el “pequeño cerebro”, el cerebelo está situado en la parte posterior e inferior del encéfalo, justo debajo de los hemisferios cerebrales y detrás del tronco encefálico. Como decíamos, hasta hace no mucho se consideraba que su único rol era el de afinar la motricidad: integra señales de los músculos, las articulaciones y el oído interno para ajustar en tiempo real la fuerza, la amplitud y el ritmo de cada gesto.
Así, cuando estiramos el brazo para tocar un objeto, el cerebelo predice la trayectoria óptima y corrige cualquier desviación, evitando esos movimientos erráticos que veríamos en alguien con lesión cerebelosa. De hecho, enfermedades que afectan a esta estructura, como la ataxia cerebelosa, se caracterizan por una marcha inestable o temblor, que son síntomas de la incapacidad para regular los movimientos finos.
Más allá de los movimientos
Sin embargo, en las dos últimas décadas se ha revelado que el cerebelo no es un mero regulador mecánico, sino también un modulador de procesos mentales más complejos.
Así, el síndrome cognitivo-afectivo cerebeloso (CCAS), descrito por primera vez en 1998, combina alteraciones motoras con dificultades en planificación, lenguaje, memoria de trabajo y control de las emociones. Se piensa que la uniformidad de la microarquitectura cerebelosa –la que calcula los ajustes de movimiento– se emplea también para generar “modelos internos” que anticipan y afinan la dinámica de pensamientos y estados de ánimo.
Existen más ejemplos de la implicación del cerebelo en otras enfermedades, como el alzhéimer. Esta dolencia neurodegenerativa se caracteriza por la acumulación anormal de la proteína β-amiloide y genera el adelgazamiento de una capa de neuronas llamada capa granular, clave para procesar la información que llega al cerebelo. A la postre, esos cambios pueden afectar la coordinación de la mente y el cuerpo.
En el caso del autismo, se ha observado que las alteraciones en unas neuronas llamadas células de Purkinje y en las conexiones cerebelo-corticales están detrás de las dificultades para interpretar gestos, sonidos o tonos de voz, influyendo en la comunicación y la socialización.
Y en la esquizofrenia, la descoordinación entre el cerebelo y la corteza frontal puede traducirse en pensamientos desorganizados o problemas para regular las emociones, pues el cerebelo ya no “afina” tales procesos internos con la misma precisión. Por lo tanto, cuidarlo es clave no solo para movernos bien, sino para pensar con claridad y sentirnos en equilibrio.
De Leonardo a Ramón y Cajal
Pero mucho antes de estos hallazgos, el cerebelo ya fue objeto de interés científico e inspiración artística para dos de las mentes más brillantes de todos los tiempos.
El primero de nuestros protagonistas, Leonardo Da Vinci (1452–1519), fue el prototipo del científico renacentista, hombre modelo de la tercera cultura que no distinguía entre arte y ciencia. En la búsqueda de la relación entre el microscosmos y el macroscosmos, muy temprano reconoció el papel clave del sentido de la visión y de la capacidad de integración del cerebro.
En sus estudios anatómicos se interesó por los ventrículos cerebrales y desarrolló un método para inyectar cera caliente en cráneos de buey, obteniendo moldes exactos del sistema ventricular. Aunque se atribuye al genio florentino el nombre “cerebelo” (del latín cerebellum, que significa “pequeño cerebro”, en referencia a su similitud estructural con el cerebro), esta afirmación no ha podido ser comprobada.
Dibujo de Leonardo Da Vinci de lo que se cree el método para rellenar de cera el cráneo de un buey para estudiar su anatomía y funciones.Royal Collection of the United Kingdom
Lo que sí se sabe es que despertó su interés, pues en sus dibujos sitúa el vermis cerebeloso (la parte central del cerebelo) como una “válvula” que regula el paso entre el “sentido común” y la “memoria”. Esa fusión de visión neoplatónica –buscar el asiento del alma– con rigor anatómico le permitió romper con la tradición medieval y sentar las bases de la anatomía funcional.
Siglos después, Santiago Ramón y Cajal (1852–1934), el padre de la neurociencia moderna llevó el arte anatómico al nivel celular. A través de una rigurosa observación y el perfeccionamiento de las técnicas de tinción –en especial la mejora del método de impregnación con nitrato de plata desarrollado por Camillo Golgi–, Cajal logró visualizar con claridad la estructura íntima del sistema nervioso.
Dibujo de células de Purkinje (A) y células granulosas (B) del cerebelo de una paloma, por Santiago Ramón y Cajal (1899).Instituto Cajal / Wikipedia Commons, CC BY
Su mirada se posó con particular atención sobre el cerebelo, donde descubrió y dibujó con meticulosa precisión las complejas arborizaciones de las antes citadas células de Purkinje, unas de las más notables por su tamaño y ramificación dendrítica. Además de revelar la individualidad de las neuronas, su trabajo sentó las bases del principio de la “doctrina de la neurona”, desafiando la idea dominante de una red nerviosa continua.
Estas observaciones, capturadas en decenas de dibujos que combinan rigor científico con un sorprendente valor artístico, permitieron entender al cerebelo no como un órgano aislado, sino como una estructura clave en la coordinación motora y el procesamiento sensorial.
Nuestra visión artística del cerebelo
Sin pretender compararnos con científicos de la talla de Leonardo o Cajal, en la Universidad Politécnica de Valencia hemos desarrollado un software a partir de resonancia magnética, denominado DeepCERES, que permite segmentar (cuantificar) 27 estructuras del cerebelo humano a ultra alta resolución gracias al uso de técnicas de inteligencia artificial, lo que permitirá avanzar en la investigación de esta estructura clave.
Pero no solo eso, gracias a DeepCERES también podemos generar reconstrucciones detalladas en tres dimensiones de cada una de las estructuras del cerebelo; especialmente de la sustancia blanca del interior conocida como “arbor vitae” (árbol de vida), llamada así por su forma arbolada con múltiples ramificaciones. Siguiendo los pasos de Leonardo y Cajal, nuestro objetivo es captar la complejidad y la belleza de esta joya oculta del cerebro.
Probablemente todos hemos oído hablar del síndrome de Down. Pero muy pocos conocemos por qué lleva ese nombre.
No tiene nada que ver con estar “abajo”, ser más lento o valer menos. Es el apellido del hombre que eligió la dignidad cuando el mundo eligió la indiferencia.
En el siglo XIX, un joven médico británico llamado John Langdon Down tenía todo para construir una carrera brillante. Estaba altamente capacitado, había recibido honores académicos y podía ganar una fortuna atendiendo a pacientes adinerados. En lugar de eso, aceptó un puesto que nadie quería: dirigir una institución abandonada para personas con discapacidad intelectual, un lugar que la sociedad prefería no ver.
Lo que encontró allí fue devastador. Niños hacinados en salas sucias. La violencia utilizada como forma de disciplina. Enfermedad, abandono y humillación normalizados. No eran tratados como personas.
Y ahí fue donde John Langdon Down lo cambió todo. Prohibió completamente los castigos físicos. Hizo de la higiene y el cuidado una prioridad absoluta. Formó al personal para tratar a los residentes con respeto. Introdujo educación, arte, lenguaje, rutinas y propósito.
Luego hizo algo revolucionario para su época. Comenzó a fotografiarlos. No como “casos médicos”. Sino como individuos.
Bien vestidos. De pie con dignidad. Mirando directamente a la cámara. En una época en la que las personas con discapacidad eran escondidas y deshumanizadas, esas imágenes enviaban un mensaje silencioso pero poderoso: son seres humanos.
Down también fue el primer médico en describir cuidadosamente una condición genética específica que hoy conocemos como síndrome de Down. Pero para él nunca fue solo una etiqueta: era una responsabilidad.
Cuando el sistema se negó a apoyar su visión, se marchó y con sus propios recursos creó algo completamente distinto: no una institución, sino un hogar. Una comunidad con educación, trabajo, música, jardines… e incluso un teatro. Sí, un teatro. Para personas a las que el mundo decía que no eran capaces de aprender ni de aportar nada.
Tras su muerte, su labor continuó en su familia. En una ironía profundamente simbólica, su propio nieto nació con síndrome de Down y fue criado con amor, respeto y dignidad, exactamente como su abuelo creía que debía hacerse.
En 1965, la Organización Mundial de la Salud adoptó oficialmente el término síndrome de Down. No como una descripción clínica.
Sino como un homenaje. Un homenaje a un hombre que enseñó al mundo una verdad esencial:
– Todos merecen dignidad.
– Todos merecen educación.
– Todos merecen ser vistos.
Así que la próxima vez que escuches “síndrome de Down”, recuerda: no se trata de estar “abajo”. Es la historia de un médico que elevó vidas cuando los demás miraban hacia otro lado.
Juan XXI, primer médico en acceder al más alto cargo de la Iglesia Católica
22 diciembre 2025
El Cardenal de Lisboa Petrus Juliani (1226-1277), elegido Papa el 8 de septiembre de 1276 con el nombre de Juan XXI, se convirtió ese día en el primer médico en acceder al más alto cargo de la Iglesia Católica. Su pontificado duró hasta su muerte, el 20 de mayo de 1277. Fue el papa número 187 y su sucesor fue Nicolás III.
Nacido en Lisboa, hijo de Julianus, lo bautizaron como Peter, y fue conocido como Petrus Juliani o Petrus Hispanus. Luego de sus primeros estudios en la escuela de la Catedral de Lisboa, ingresó en la Universidad de París y recibió conferencias de dialéctica, lógica y particularmente de física y metafísica aristotélica. La filosofía natural de Aristóteles le atraía grandemente. Realizó estudios de medicina y también de teología. Al terminar sus estudios en 1247, fue nombrado profesor de medicina de la Universidad de Siena, que en esa época gozaba de gran prestigio.
Allí escribió «Summulæ logicales», que fuera el libro de texto favorito de lógica por más de trescientos años. Durante esta etapa hizo también una colección acerca de las prescripciones médicas.
Alrededor del año 1261, Peter se unió al retiro del Cardenal Ottoboni Fieschi; en esta época fue nombrado diácono de la iglesia de Lisboa y luego archidiácono de Vermuy en la Diócesis de Braga. Es en estos años en los que se produce su encuentro con Teobaldo Visconti. En el año 1272 Teobaldo estuvo en Viterbo, luego de ser electo como Papa Gregorio X, y seleccionó a Petrus Hispanus como su médico.
Durante esta etapa Petrus Hispanus escribió su «Thesaurus pauperum» donde describe remedios para cada parte del cuerpo. Libro que fue muy utilizado.
La reputación alcanzada por Peter hizo que fuera nombrado arzobispo de Braga en la primavera de 1273, luego cardenal de Tusculum y, en junio de ese mismo año, obispo en el Consejo General de Lyons.
Después de la muerte de Gregorio X, fue nombrado el Papa Beato Inocencio V que murió a los tres meses, luego Adrián V que sólo ocupó el pontificado 39 días y le dio paso a Juan XXI quien sólo pudo ocupar la silla pontificia algo más de 8 meses, pues fue elegido el 20.IX.1276 y murió el 20.V.1277. Durante su pontificado publicó la bula Licet felicis recordationis con la que se suavizaron las estrictas reglas del XIV Concilio Ecuménico
Juan XXI consiguió la promesa de Alfonso II de Portugal de que todas las iglesias de aquel reino y sus bienes serían respetadas. No obstante ello, el papa fallece ocho días después de recibir una herida mortal que recibió cuando al palacio papal de Viterbo se le derrumbó la techumbre. Su cadáver se encuentra sepultado en la Catedral de Viterbo.
En la «Divina Comedia», Dante sitúa a Juan XXI en el cielo, colocándolo entre los espíritus de los grandes religiosos.
Referencias. 1. Lista cronológica de papas. Disponible en: Lista Cronológica de los Papas – Enciclopedia Católica [Consultado: 22 de diciembre de 2025] 2. GUSMAO S. A obra filosófica e médica de Pedro Hispano (Papa Joao XXI). En: Museu da Emigracao e das comunidades Disponible en: http://www.museu-emigrantes.webside.pt/Pedro%20Hispano%20.pdf [Consultado: 22 de diciembre de 2025]. 3. KIRSCH JP, Pope John XXI (XX). En: The Catholic Encyclopedia, Volume VIII. Published 1910. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, October 1, 1910. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York.Disponible en: http://www.newadvent.org/cathen/08429c.htm [Consultado: 22 de diciembre de 2025] 4. Juan XXI. En: Wikipedia. Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_XXI. [Consultado: 22 de diciembre de 2025] 5. Papa Juan XXI. En: Enciclopedia católica. Disponible en: Papa Juan XXI – Enciclopedia Católica [Consultado: 22 de diciembre de 2025]