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Gabriel Casuso Roque (1850-1923)

Dr. Gabriel Casuso Cirujano, ginecobstetra. Una de las más importantes personalidades de la medicina cubana. El maestro absoluto de la ginecología en Cuba.

Nació en Guamutas, provincia de Matanzas, el 6 de febrero de 1850. Se graduó de bachiller en artes en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana el 29 de marzo de 1867. Luego comienza los estudios de medicina en la Universidad de La Habana.

En los primeros meses de 1869 interrumpió sus estudios y se incorporó en Nassau a la expedición del general de brigada Rafael de Quesada Loynaz y desembarcó en Cuba para formar parte del Ejército Libertador. A principios de 1872 fue hecho prisionero en grave estado de salud, por lo que fue deportado a España pensándose que padecía una tuberculosis pulmonar muy avanzada. En Madrid sufre una vómica, al abrírsele en los bronquios un absceso hepático, que era realmente la dolencia que le aquejaba y mejora después rápidamente.

Recuperada su salud solicita a la Universidad de La Habana el certificación de sus estudios para continuarlos en España. En la Universidad Central de Madrid se graduó de licenciado en medicina y cirugía en 1874. En la propia universidad madrileña se graduó de doctor en medicina en 1875. Para ampliar sus conocimientos médicos marchó a París y trabajó en el servicio de ginecología del doctor Tillaux, hospital de Lariboisiere, y en la clínica quirúrgica del profesor Verneuil, hospital de La Pitie, donde adquiere una sólida formación en cirugía y ginecología y en la universidad se doctora en medicina en 1878 con la tesis «Ensayo sobre el tratamiento de las fístulas vésico- vaginales por la reunión inmediata secundaria» en 1878.

Terminada la Guerra de los Diez Años regresa a Cuba; es autorizado a ejercer por el Gobernador General e incorpora sus títulos en la Universidad de La Habana en 1879. Muchos años más tarde se doctoró en Cirugía Dental en la Universidad de La Habana (1915), cuando tenía 65 años, obteniendo 11 sobresalientes en 12 asignaturas e igual calificación en los ejercicios del grado.

Al llegar a la Isla a finales de 1878 inició una brillante labor en la cirugía general y la ginecología y obstetricia en particular que hizo que su nombre quedara grabado en nuestra historia médica.

Introdujo en Cuba la antisepsia y se convirtió en un verdadero apóstol en nuestro medio de las ideas de Senmelweiss, de Holmer, de Pasteur y de Lister, lo que redundó en una gran disminución de la mortalidad posquirúrgica y por fiebre puerperal. Es de los cirujanos de la época que con más éxito realizó arriesgadas intervenciones quirúrgicas abdominales.
Obtuvo por oposición la plaza de cirujano del Hospital «San Felipe y Santiago» (1879), que mantuvo al trasladarse dicha institución para nuevo local con el nombre de «Nuestra Señora de las Mercedes» (1886). Estableció con el doctor Ramón Claudio Delgado Amestoy un servicio de ginecología en el Hospital de Higiene de La Habana donde realizó notable labor. Fundó con el propio doctor Delgado y Amestoy en 1893, en La Habana, barriada de Jesús del Monte, la primera Clínica Ginecológica Privada de Cuba y logró reunir en ella a un numeroso grupo de notables médicos, entre ellos los doctores Julio San Martín Carriere, Rafael Bueno y Real de Azúa, Braulio Sáenz Yánez, Manuel Ruiz Casabó, Enrique Núñez de Villavicencio, José Casariego Landa, Gaspar Rafael Weis Verson, Enrique Fortún André y Alberto Sánchez de Bustamante Sirvén, para convertirse en el maestro absoluto de la ginecología en Cuba.

Al iniciarse la última de las guerras independentistas contra España fue detenido y deportado. Fundó con el doctor Braulio Sáenz Yánez la importante revista El Progreso Médico (1889-1896 y 1898-1902). Miembro titular fundador de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana y académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana (1885). Presidió el III Congreso Médico Nacional (1914).

Su carrera docente comenzó en agosto de 1882 cuando concurrió a ejercicios de oposición para cubrir la plaza de catedrático de Clínica de Obstetricia. Por oficio del Gobernador General de 10 de diciembre de 1884 fue nombrado catedrático auxiliar de la Facultad de Medicina, encargado de las suplencias del grupo de cirugía y tomó posesión ocho días después. Suprimida la plaza anterior por Real Orden de mayo de 1885, se prestó a servirla gratuitamente, oferta que le fue aceptada por el Gobernador General y confirmado por Real Orden de 6 de octubre de 1885, mientras recibió las gracias por el celo y desinterés en pro de la enseñanza.

Por fallecimiento del doctor Miguel Núñez Rossie, catedrático auxiliar de Obstetricia, Patología General de las Mujeres y los Niños, en 1887, fue confirmado en el cargo de catedrático auxiliar.

En esta plaza se mantuvo ininterrumpidamente hasta el 17 de julio de 1896, en que por sus actividades conspirativas a favor de la independencia de Cuba fue detenido y recluido en la Fortaleza de la Cabaña, donde se le siguió proceso por la jurisdicción de guerra. Por comunicación del Gobernador General de 9 de septiembre de 1896 se le separó de su cátedra, lo que fue confirmado por Real Orden de 13 de noviembre siguiente y un tiempo después le hicieron abandonar la Isla. Consumada oficialmente la derrota española en la última de las guerras por la independencia en el pasado siglo, el 24 de agosto de 1898, el doctor Casuso Roque regresó a Cuba para hacerse cargo de su cátedra nuevamente el 15 de octubre de ese año.

Por su gran prestigio científico y sus indiscutibles acciones patrióticas, a partir de entonces se convirtió en una figura importante en la dirección de la Universidad de La Habana y la gobernación de la nueva República. En las primeras elecciones municipales celebradas en Cuba después del cese de la dominación española fue electo concejal del Ayuntamiento de La Habana. Electo Decano de la Facultad de Medicina en 1901, reelecto en 1904 renunció a su cargo en 1905 en que tomó posesión de la Secretaría de Agricultura, Industria y Comercio en el gobierno de don Tomás Estrada Palma.

Aunque pudiera sorprender este nombramiento, tan alejado de los quehaceres científicos del doctor Casuso, se debió a los conocimientos que éste poseía sobre cuestiones agrícolas (era un próspero hacendado) y que había fundado en 1903 la Liga Agraria, que presidía, para promover el desarrollo de la agricultura en el país y la conservación de la tierra en manos cubanas como principio de defensa de la nacionalidad.

A la caída del gobierno de Estrada Palma, como consecuencia de la guerra civil de agosto de 1906 el doctor Casuso Roque renunció la Secretaría de Agricultura en 1906.

Electo nuevamente Decano de la Facultad de Medicina en 1908. Reelecto en 1913 se mantuvo en el cargo hasta 1915 en que tomó posesión del Rectorado de la Universidad de La Habana. Su reelección en 1918 causó tan serios disgustos en nuestra primera institución docente superior que tardaron muchos años para que fueran superados y dieron motivos a la sonada renuncia del doctor Francisco Domínguez Roldán como Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes y al alejamiento definitivo de éste de la enseñanza universitaria.

El doctor Casuso Roque cumplió su segundo período rectoral en 1921.

Casuso Roque fallece a los 71 años de edad ya resentida su salud por tan larga e intensa actividad desarrollada desde su más temprana juventud, presentó la renuncia a su cátedra para acogerse a jubilación en 1922. Poco más de un año después, el 17 de mayo de 1923, fallecía en la capital de la República tan eminente figura de la medicina cubana.

Obras destacadas
El doctor Casuso tradujo del francés, en colaboración con el doctor Gaspar Rafael Weiss Verson, la obra del profesor A. Auvard «La antisepsia en Ginecología y Obstetricia», la que fue publicada en la revista «El Progreso Médico», entre los años 1890 y 1892. Su bibliografía, tanto en cirugía como en ginecología, es muy valiosa y en esta última se destaca por su importancia histórica «Progresos de la Ginecología en Cuba», trabajo leído ante la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, el 18 de mayo de 1887 y publicado ese año en los Anales de la institución, en el que menciona las grandes operaciones ginecológicas practicadas en Cuba de 1882 a 1887.

Carlos Manuel Ramírez Corría (1903-1977)

Carlos Manuel Ramírez CorríaReconocido neurocirujano cubano. Nació en San Luis, en las provincias del oriente cubano. Comienza a estudiar medicina, costea sus estudios trabajando como analista de un Laboratorio Clínico y redactando conferencias de Matemáticas superiores.

En 1925 el eminente biólogo argentino Dr. Joaquín Llambías, rector de la Universidad de Buenos Aires, le ofrece el cargo de profesor del Instituto de Anatomía Patológica aún sin haber terminado la carrera y viaja hacia Buenos Aires. En 1924 es nombrado miembro fundador de la Sociedad Argentina de Biología y presenta en la primera sesión científica de esta sociedad el trabajo «Las formaciones braunerianas gástricas», Ramírez Corría tenía entonces 24 años y aún no era médico graduado.

Regresa a Cuba y se termina la carrera en 1927, durante la tiranía de Machado militó en las filas revolucionarias, fue perseguido y tuvo que salir clandestinamente rumbo a Haití donde atiende a leprosos y hace profilaxis antituberculosa en zonas rurales apartadas.

A finales de esta década viaja a París para proseguir sus estudios, por su vinculación con la Anatomía Patológica se convierte en discípulo del Dr. Clovis Vincent del Hospital «La Pitie» de París, quien fuera posteriormente fundador de la neurocirugía en Francia. Esta relación decide su camino. Luego profundiza la especialidad en España con el histólogo Don Pío del Río Ortega y el fisiólogo Santiago Ramón y Cajal, en el Instituto de Anatomía Patológica de la Universidad Central de Madrid; y en Buenos Aires, con el Dr. Bernardo Houssay, estos dos últimos Premios Nobel de Medicina.

De regreso a Cuba, en 1934 consigue trabajar en el Hospital Universitario «General Calixto García» de la Habana. Entra a oposición por la Cátedra de Anatomía Patológica y en muy reñidas lides la gana. Allí trabajó en un sótano para las consultas y en un salón de operaciones. Creado un mínimo de condiciones comienza a formar especialistas en Neurocirugía, tan necesarios para un país subdesarrollado. Desde entonces y hasta su muerte se dedicó a la asistencia, docencia e investigación en varias ramas de la medicina, específicamente en técnicas de la naciente especialidad que hizo crecer. Día por día, después de su labor asistencial, docente e investigativa comenzaba la consulta que duraba hasta altas horas de la noche.

A lo largo de su vida fue Profesor consultante de la Universidad de La Habana e impartió numerosas conferencias en México, La Plata, Caracas y Los Andes.

Fue Ministro de Salud durante 1949, pero decide renunciar por no tener el apoyo del gobierno para solucionar los problemas de su Ministerio. Durante este año logra fundar el 1er Servicio de Neurocirugía en el Hospital Universitario «General Calixto García» que dirigió por el resto de su vida.

Mientras realizaba sus labores neuroquirúrgicas, llevó a cabo estudios interdisciplinarios que lo llevó a publicar el libro «Documentos para el estudio del eritrocito», exhaustivo trabajo sobre estructura y patología de los glóbulos rojos. Por otro lado, dedicó largas jornadas de trabajo a la investigación de la Inmunología y elaboró varias vacunas personalmente con el fin de tratar diferentes enfermedades.

Como parte de su labor asistencial e investigativa en la Neurocirugía, diseñó múltiples instrumentos y técnicas quirúrgicas novedosas para Cuba, y en ocasiones para el mundo. Desarrolló algunas ideas y maquetas que sirvieron para la docencia de la anatomía vascular encefálica.

Realizó operaciones neuroendoscópicas con cistoscopios propios de los años 45. Con estos equipos logró visualizar los ventrículos cerebrales y fulgurar el plexo coroides como parte del tratamiento de la hidrocefalia.

A principios de la década del 60 confeccionó un pequeño equipo que se atornillaba al cráneo para obtener coordenadas estereotáxicas mediante radiografías ortogonales.

Diseñó y construyó varios separadores automáticos para la cirugía de columna. Fue el descubridor del empleo del Poliuretano para realizar plastias de duramadre. También elaboró un producto gelatinoso que servía para hacer hemostasia transquirúrgica.

Por primera vez en Cuba comenzó a realizar la angiografía carotídea. Al principio la realizaba a «cielo abierto», pero posteriormente la desarrolló de forma percutánea.

Comenzó la cirugía aneurismática en la época en que el pobre desarrollo de la anestesia obligaba a realizar lobectomías frontales o temporales para poder disecar las arterias del Polígono de Willis. En aquellos tiempos se operaba sin el empleo de la microcirugía y con clips que después de cerrados no podían abrirse.

Como parte de su interés por la Inmunología trató de desarrollar vacunas a partir de células tumorales de los propios pacientes.

Postuló en 1971 teorías sobre el origen viral de la Esclerosis Múltiple. En este tema publica varios artículos donde propone esquemas de tratamiento.

A pesar de las numerosas ofertas de trabajo recibidas en el extranjero, al triunfo de la Revolución Cubana en 1959, prefirió permanecer en su país en una época que se caracterizó por el éxodo masivo de médicos y otros profesionales.

Al prestigio adquirido en Latinoamérica por el Profesor Ramírez-Corría se debe que el Instituto Neuro-Psiquiátrico de Yucatán, México, creado en 1954, lleve su nombre desde su fundación.

Realizó operaciones neuroendoscópicas con cistoscopios propios de los años 45. Con estos equipos logró visualizar los ventrículos cerebrales y fulgurar el plexo coroides como parte del tratamiento de la hidrocefalia.

A principios de la década del 60 confeccionó un pequeño equipo que se atornillaba al cráneo para obtener coordenadas estereotáxicas mediante radiografías ortogonales.

Otros avances de la Neurocirugía en los que participo el Profesor Ramírez, fueron el de la cirugía de acceso reducido, que realizaba con la ayuda de la magnificación e iluminación coaxial, antecedentes directos de las modernas técnicas de
mínimo acceso y microcirugía.

Fue un activo promotor del empleo de modelos para el entrenamiento en su escuela de neurocirujanos. Así se hacía menos peligrosa para el paciente la curva de aprendizaje. Pues, como a menudo decía, en un salón de operaciones el personaje más importante no es el cirujano, sino el paciente; lo que constituye una interpretación ejemplar de nuestra actual bioética médica.

Implantó en Cuba un sistema de enseñanza de la cirugía que se basaba en dejar hacer lo que los aprendices del oficio neuroquirúrgico conocieran teóricamente y hubieran practicado en modelos de aprendizaje.

Todos los maestros buenos nos marcan con sus huellas, pero algunos nos marcan más. Son aquellos que no solo nos dejaron residuos de enseñanzas del oficio, sino que sembraron en
nosotros muchas inquietudes y senderos para desarrollar nuestros pensamientos más elevados. Más que lo que nos dijeron, nos dejaron lo que quedó pendiente por meditar. Porque enseñar a
pensar, es más valioso que sólo enseñar a hacer.

Hombre de vasta cultura literaria, conocedor de los clásicos, unía a su saber científico una formación humanista crecida en el apasionado ejercicio de su profesión. Un factor que incidió favorablemente en su desarrollo profesional fue el de enfrentar los problemas científicos con imaginación creadora.

El 27 de marzo de 1977, a los 74 años de edad, como una de las grandes ironías del destino, el ilustre Padre de la Neurocirugía Cubana muere de una contusión cerebral severa como consecuencia de un trágico accidente automovilístico.

Fuente: Biografía del Profesor Carlos Manuel Ramírez Corría
Disponible en: http://neuroc99.sld.cu/biogra.htm

Mariano E. Valverde Medel (1921-2006)

Mariano ValverdeMariano E. Valverde Medel (1921-2006)
Eminente urólogo cubano formador de generaciones de médicos y especialistas en urología. Nació en Los Palacios, provincia de Pinar del Río, miembro de una prestigiosa familia de médicos. Su padre, el doctor Armando M. Valverde Masino, ejerció por más de cuatro décadas; su hermano, el doctor Armando C. Valverde Medel, ejerció como médico laboratorista en Artemisa y su tío segundo, el doctor Luis F. Ajamil Valverde, fue notable profesor de enfermedades de las vías urinarias en la Universidad de La Habana durante tres décadas.

El doctor Mariano Valverde cursó su enseñanza primaria en un colegio de su pueblo natal y en los Padres Escolapios de La Habana. Se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de Pinar del Río (1940).

Los estudios superiores los realizó en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, donde alcanzó el título de Doctor en Medicina (1948) con la tesis «Litiasis del uréter», que mereció la calificación de sobresaliente y la recomendación de su publicación.

Desde estudiante trabajó con el profesor Ajamil Valverde en la cátedra de Enfermedades de las Vías Urinarias y continuó, una vez graduado, para dar inicio tempranamente, en su querido Pabellón «Albarrán» del Hospital Universitario «General Calixto García», sede de la cátedra, a su larga carrera docente: Adscripto (1950-1953), Instructor (1953-1956) y Asociado (1956-1960).

Al producirse la diáspora del profesorado universitario, el doctor Valverde permanece en Cuba e ingresa oficialmente en el claustro de la Facultad de Medicina al ascender, por concurso de méritos, a Profesor Titular (1960) del entonces subdepartamento de Urología y, al ponerse en vigor la Reforma Universitaria de 1962, ocupó el cargo de director de la Escuela de Medicina (1963-1965).

Al separarse los estudios médicos de la Universidad de La Habana, para crear el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana (1976), continuó como Profesor Titular del departamento de Urología de la Facultad de Medicina «General Calixto García» y ascendió a jefe del departamento (1990), cargo que ocupó hasta su fallecimiento, ya como Profesor de Mérito (1986).

En su valiosa bibliografía científica figura, como coautor, en los libros: «Texto de Urología» (1960, 1965 y 1971), «Texto Básico de Urología» (1979) y «Urología» (1985) con reimpresiones en 1988 y 1990 y preparaba al morir una nueva edición actualizada.

Entre sus artículos científicos son de destacar: «Epididimitis de esfuerzo» (1952), «Endometriosis vesical» (1953) y «El Servicio de Urología del Hospital Clínico Quirúrgico Docente «General Calixto García» (1996), este último de singular valor histórico.

Entre los muchos cargos desempeñados figuran: alumno interno, por concurso, del Instituto del Cáncer de La Habana (1946-1948); cirujano urólogo del Hospital del Cáncer «Curie» (1948-1960); cirujano urólogo del Hospital de la Policía Nacional (1948-1952); jefe del servicio de Urología del Hospital Docente «Salvador Allende» (1970-1987); jefe del servicio de Urología del Hospital Universitario «General Calixto García» (1987-2006); miembro del Consejo Científico del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana; presidente del Consejo Científico del Hospital Universitario «General Calixto García» y presidente del Tribunal Permanente de Grados Científicos, Sección Quirúrgica, del Ministerio de Educación Superior.

Por su obra científica y docente alcanzó los grados de: Especialista de II Grado en Urología (1967) y Doctor en Ciencias Médicas (1981).

Mereció las siguientes medallas y condecoraciones: «Educación Cubana» (1983), «260 Aniversario de la Universidad de La Habana» (1988), «José Tey» (1989), «Piti ‘Fajardo» (1992), «Frank País» de Segundo Grado (1992), «25 Aniversario del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara» (1995) y «20 Aniversario del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Camagüey» (2000), entre otras.

En los últimos años de su vida y por su solo esfuerzo, reeditó la revista «Archivos del Hospital Universitario «General Calixto García» (Segunda Época).

Fuente: Prof. Dr.C. Mariano E. Valverde Medel (1921-2006).
Delgado García G. y García Landa J. Educ. Med Super 2007;21(2)
Disponible en: http://www.bvs.sld.cu/revistas/ems/vol21_2_07/ems13207.htm

Profesor Doctor Jorge Bacallao Gallestey

Jorge Bacallao GallesteyProfesor Doctor Jorge Bacallao Gallestey, matemático cubano que ha dedicado su vida laboral a la Bioestadística, la Metodología de la Investigación, las Matemáticas y otras disciplinas cuantitativas de postgrado y pregrado en Ciencias Médicas Básicas, Clínicas y Epidemiológicas desde 1973 hasta hoy.

Nació en La Habana el 14 de marzo de 1950 y ha desarrollado una fructífera labor como profesor e investigador durante más de 40 años. Profesor Titular, dos veces master y dos veces doctor, transitó por todas las categorías docentes a partir de enero de 1973 cuando recién egresado de la Universidad de la Habana como Licenciado en Matemática comenzó a trabajar como profesor en el Departamento de Computación Aplicada a la Biomedicina, posteriormente CECAM, fundado en 1972 por el Profesor Dr. José Antonio Presno Albarrán en la Facultad de Ciencias Médicas.

En su larga vida laboral, siempre en el sector de la salud y en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana ha colaborado desde su condición de docente e investigador de excelencia con diferentes instituciones nacionales e internacionales. En todas por las que ha transitado en su magisterio docente e investigativo es respetado por su actuación, creatividad, impresionantes resultados como académico y acertados criterios. Su opinión autorizada es siempre bienvenida por alumnos y colegas. Ha sido formador directo de cientos de estudiantes de pre y postgrado en las buenas prácticas para la investigación científica y la aplicación atinada de la Estadística y la Informática al campo de la salud. La sobriedad en su comportamiento personal, el dominio de los idiomas español, francés, inglés y portugués, así como su amplia cultura se conjugan con la excelencia de su pensamiento en la capacidad para decir la verdad científica que halaga o crítica de forma oportuna y de la manera menos lacerante. Ha contribuido con su inteligencia y tenacidad a elevar la calidad de cientos de investigaciones en las que ha participado, es un ejemplo para alumnos y colegas en el comportamiento ético desde todas las aristas de la actividad académica. Pero en este punto es imprescindible destacar su ángulo simpático y de honda raíz criolla, su capacidad para hacer reír y pensar con la ironía y el comentario sagaz y creativo, también su calidad humana, y el aprecio por la amistad y el compañerismo.

Fuente: González García N, Cathcart Roca F. Profesor Doctor Jorge Bacallao Gallestey: Excelencia en la aplicación de métodos cuantitativos en Ciencias Médicas. Revista Habanera de Ciencias Médicas; Vol 13, No 1 (2014):
Disponible en: http://www.revhabanera.sld.cu/index.php/rhab/article/view/251

Ricardo Portilla Sánchez (1913-1990)

Ricardo Portilla SánchezNació en el poblado de Cruces, actual provincia de Villa Clara. Cursó sus estudios primarios en el Colegio de los Hermanos Maristas de Caibarién y se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas el 9 de marzo de 1934.

Los estudios de medicina los realizó en la Universidad de La Habana en el convulso período posterior a la caída del dictador Machado. De brillante expediente académico, obtuvo 28 notas de sobresaliente en 32 asignaturas cursadas y tres premios ordinarios. Llevó a cabo los ejercicios para el grado de Doctor en Medicina con nota de sobresaliente, el 2 de julio de 1940, ante un tribunal presidido por el eminente profesor de obstetricia, doctor Sergio García Marrúz (1886-1947) y se le expidió el título al siguiente día.

Durante sus estudios médicos fue alumno interno del Instituto del Cáncer de La Habana. Ya graduado ocupó los cargos de médico interno, cirujano- urólogo y jefe de administración en dicha institución hasta 1947, en que se trasladó a la plaza de cirujano-urólogo de la Casa de Salud del Centro de Dependientes del Comercio de La Habana, donde se mantuvo hasta 1960.

Ingresó el doctor Portilla en la carrera profesoral, período de adscripción, en la cátedra No. 37, Enfermedades de las Vías Urinarias con su clínica, el 22 de octubre de 1941. Su tesis de adscripción la presentó 2 años mas tarde. Pasó después por las categorías de instructor y médico asociado a la cátedra con funciones docentes. Además de estas actividades universitarias impartió diferentes cursos de cancerología practica en el Hospital «Curie» de La Habana (1953 y 1954) y un curso práctico de urología auspiciado por el Colegio Médico Nacional a principios de 1960.

Cuando se produjeron las renuncias masivas de profesores de la Facultad de Medicina a mediados de 1960, ascendió por concurso a Profesor Titular, jefe de la ya entonces Cátedra de Urología, en septiembre de ese año. Al proclamarse la reforma universitaria el 10 de enero de 1962 era en esos momentos Profesor Jefe del Subdepartamento de Urología, del Departamento de Cirugía de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Habana.

Allí, junto a un grupo de entonces jóvenes profesores que integraban los doctores Mariano Valverde Medel (1921-2006), Enrique Pernas Echemendía, Hugo Benítez Pérez, Miguel de la Cruz Sánchez, Vicente Osorio Acosta, Fidel Presmanes Fernández y Julio C. Morales Concepción, será de los forjadores de la moderna urología cubana en el período revolucionario.

En 1963 fue nombrado Decano de la Facultad de Ciencias Médicas y ocupó también la presidencia de la Junta Superior de Gobierno de dicha Facultad hasta 1965. En 1967 se le confirió el título de Especialista de Segundo Grado (grado superior) en Urología. En 1981 recibió el Doctorado en Ciencias Médicas en acto solemne en el Aula Magna de la Universidad de La Habana y se le otorgó la categoría de Investigador Titular.

Autor principal de los libros de texto de su cátedra: «Texto de Urología» (1960, 1965 y 1971), «Texto Básico de Urología» (1979) y «Urología» (1985). La calidad de su obra científica, reconocida dentro y fuera del país, le ganaron la Orden Nacional «Carlos J. Finlay», máximo reconocimiento que a un científico se le otorga en Cuba; el premio internacional «T. León Howard» (EE. UU. A.) por su aporte original sobre regeneración vesical después de cistectomía total e implantación de un molde plástico y que sociedades médicas de Estados Unidos de Norteamérica, México, Perú, Guatemala, Francia, España y Checoeslovaquia lo llamaran a integrar sus filas como miembro correspondiente extranjero.

Fue miembro titular de la Sociedad Nacional de Cirugía de Cuba, presidente de la Sociedad Cubana de Urología, por primera vez en 1954 y participó en 53 congresos médicos internacionales, nacionales y extranjeros, donde siempre puso muy en alto el nombre de la urología cubana.

Al morir en La Habana el 3 de noviembre de 1990 desempeñaba el cargo de Profesor Principal del Subdepartamento de Urología de la Facultad de Medicina «General Calixto García», del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, con sede en su querido pabellón «Albarrán» del Hospital Universitario «General Calixto García» y poseía entre otras condecoraciones: la orden «Frank País» de segundo grado, las medallas «Pepito Tey», «Comandante Manuel Fajardo», «25 Años en la Docencia», «250 Aniversario de la Universidad de La Habana», XV Aniversario del MININT», XX Aniversario del MININT» y el «Sello de Seguridad Personal del MININT».

Clemente Inclán Costa

Clemente Inclán CostaClemente Inclán Costa (1879-1965) prestigioso pediatra cubano que fuera, durante 60 años, profesor titular de la asignatura de Patología Experimental. Se desempeñó como Rector de la Universidad de La Habana y fue Presidente de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.

La familia de Rafael Inclán, rico asturiano radicado en la capital cubana, dio al país dos destacados médicos: Clemente, pediatra, y Alberto (1890-1965), profesor fundador de la Cátedra de Ortopedia. Clemente nació el 19 de marzo de 1879, estudió medicina en la Universidad de La Habana, allí practicó deportes, obtuvo excelentes resultados académicos y se graduó como Doctor en Medicina en 1901.

En 1904 fue nombrado Ayudante graduado en Bacteriología y Patología Experimental, en 1924, obtuvo la cátedra de esta especialidad de la que llegó a ser Profesor Titular durante 60 años.

Fundador, junto a Ángel Arturo Aballí, de la Revista de Pediatría y su director de 1916 a 1919. El 7 de octubre de 1928 se constituyó la Sociedad Cubana de Pediatría, de la de la que fue designado socio de honor.

La principal producción científica del doctor Inclán versó sobre patología médica infantil y bacteriología. Sus trabajos tuvieron gran repercusión nacional por la utilidad que reportaban a los médicos cubanos, especialmente a los pediatras, como lo demuestra el premio que le otorgó el II Congreso Médico Nacional por los resultados de su investigación científica acerca de las enteritis infantiles.

Dados sus méritos científicos y docentes, el doctor Clemente Inclán fue electo, en claustro general, Rector de la Universidad de La Habana, cargo del que tomó posesión el 13 de febrero de 1930. Dos días más tarde se inauguró el Primer Congreso Internacional de Universidades, auspiciado por la Universidad de La Habana, que conjuntamente celebraba el bicentenario de su fundación. Inclán renunció a su puesto de Rector por los crímenes y la represión de la dictadura de Gerardo Machado para no hacerse cómplice de la tiranía.

En 1931 fundó la revista científica Archivos de Medicina Infantil, órgano del servicio de pediatría del Hospital Universitario «General Calixto García» que se publicó hasta 1960. También dirigió, junto con los profesores Pedro Castillo Martínez y Luis Ortega Bolaños, la revista Archivos de Medicina Interna (1935-1958).

El 14 de septiembre de 1944, es reelecto Rector de la Universidad de La Habana. En esta etapa auspicia la creación de la colección de la Biblioteca de Autores Cubanaos de la Universidad de La Habana (1944-1966). Desde entonces fue reelecto rector de forma ininterrumpida.

Casi una década después, en febrero de 1952, toma nuevamente posesión del cargo de Rector, en esta oportunidad para el trienio 1952-55, al término del es reelecto para el trienio 1955-58.

El 30 de marzo de 1956, en Sesión Solemne de la recién fundada Sociedad Cubana de Historia de la Medicina, su Presidente fundador, el Dr. Horacio Abascal, anunció la designación como Presidentes de Honor a los doctores Clemente Inclán Costa, Octavio Montoro Saladrigas y José Martínez-Fortún Foyo.

En 1959, el Rector Inclán fue uno de los 23 profesores de medicina que no abandonaron el país y fue ratificado como Rector, siendo ya Rector Magnífico, respetado y admirado por su magnífico ejemplo de hombre de ciencia y gran compromiso social. El 11 de enero de 1962 fue designado Rector Consultante, cargo en el que se mantuvo hasta su fallecimiento en 1965.

Colaboración de: Lic. María del Carmen Amaro Cano
Fuente: EnCaribe.org  http://www.encaribe.org/index.php?option=com_content&view=article&id=2619:clemente-inclan-costa&catid=88:pedagogia&Itemid=102
– Expediente Estudiante 7179. Archivo Histórico de la Universidad de La Habana.
– Expediente Administrativo 5774. Archivo Histórico de la Universidad de La Habana.
– Abascal H. “Entrega de títulos de Presidentes de Honor a los doctores Clemente Inclán Costa, Octavio Montoro Saladrigas y José A. Martínez Fortún Foyo. Palabras de apertura”, en: Revista de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina.  La Habana, 1958. Vol. 1 Número 1 enero-marzo.
– Delgado García G. “Presencia de los asturianos en la historia de la medicina cubana”, en: Cuadernos de Historia de la Salud Pública. No.99 La Habana Enero-Junio 2006.

Dr. Gerabel Roca Soler

Profesor Gerabel Roca SolerDr. Gerabel Roca Soler (1923- ) fisiólogo cubano, es Profesor de Mérito de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, nació en Trinidad, actual provincia de Sancti Spíritus. Comenzó a estudiar medicina en 1942 y se graduó en 1950. En 1959 se desempeñó como gastroenterólogo en los hospitales de Moa y Topes de Collantes. En 1960 se incorpora al claustro de profesores de la Facultad de Medicina como profesor interino de Fisiología.

En 1962 alcanza la categoría de Profesor Titular de Fisiología y es uno de los fundadores del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas «Victoria de Girón». En la actualidad, luego de 50 años de magisterio, aún forma parte del claustro de esta emblemática Institución a la que ha dedicado la mayor parte de su vida profesional.

Ha desarrollado una incesante labor docente, educativa e investigativa. Participó en más de 60 eventos científicos nacionales e internacionales y como miembro o presidente en numerosos tribunales de especialidad, categorías docentes y otros.

El profesor Gerabel Roca ha sabido unir su profesionalidad y humanismo como médico a la noble misión de enseñar y formar a múltiples generaciones de profesionales del sector, a quienes ha inculcado el sentido de la dignidad y el respeto por la vida humana, contribuyendo así, de manera modesta y callada, a los grandes logros y avances de la Salud Pública cubana en el ámbito nacional e internacional.

Fuente: Moré Cuesta Cosme. Profesor Doctor Gerabel Roca Soler, modelo de dedicación a las ciencias de la salud. Rev haban cienc méd  [revista en la Internet]. 2011;10(4):424-426.

Federico Sotolongo Guerra (1905-1997)

Federico Sotolongo Guerra (1905-1997)
federico_sotolongo_guerraEl profesor Sotolongo Guerra fue, hasta su muerte, Director Honorífico de la Revista Cubana de Medicina Tropical y Asesor del Consejo Científico del Instituto de Medicina Tropical «Pedro Kourí», los cuales fundó.

Nació el 29 de noviembre de 1905, en Jovellanos provincia de Matanzas. Inició sus estudios de Medicina en la Universidad de La Habana en 1922. Al graduarse, en 1928, comenzó como Instructor de Clínica Médica.

En 1934 se incorporó a la enseñanza de la Parasitología en la Facultad de Medicina y colaboró con el Profesor Pedro Kourí, en la fundación del Instituto de Medicina Tropical en 1937, del cual fue su Director desde 1965 hasta 1978, en que pasa a ser su Asesor Científico. Además, fue fundador y Director de la Revista Medicina de Hoy y Director de la Revista Cubana de Medicina Tropical. 

Su actividad científica en el campo de la Parasitología y la Medicina Tropical en general fue prolija. Participó en más de 75 eventos nacionales e internacionales, entre los más importantes el I Congreso Mundial de Medicina Tropical en Taskent en 1961, y el I Congreso Latinoamericano de Parasitología en Santiago de Chile en 1967. Publicó 5 obras de Parasitología y más de 400 trabajos científicos y sociales en revistas nacionales e internacionales, y en periódicos.

En 1978 recibió la Medalla 250 Aniversario de la Fundación de la Universidad de La Habana, y en 1980 fue condecorado con la Medalla del Consejo Mundial de la Paz.

En 1981 se le otorgó el Grado de Doctor en Ciencias Médicas y la Orden «Carlos J. Finlay». Dos años después fue nombrado Miembro Titular de Mérito de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina. En 1985 se le nombró Miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Ciencias Biológicas y Profesor de Mérito del Ministerio de Salud Pública, por sus relevantes méritos científicos, docentes y políticos, y por su aporte personal al desarrollo de la educación médica cubana.

Al morir era miembro titular y fundador de las Sociedades Cubanas de Microbiología y Parasitología, y de Higiene y Epidemiología. Además era Miembro Titular de la Sociedad de Médicos de Laboratorios Clínicos. Miembro de Honor de la Sociedad de Historia de la Medicina y Miembro Corresponsal de la Sociedad Belga de Medicina Tropical de Amberes. También perteneció al Consejo Científico del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana.

Nuestro propósito es divulgar los méritos científicos del profesor Sotolongo, para agradecer el ejemplo de una intensa vida que supo conjugar la prédica y la acción por el mejoramiento de la sociedad humana y el desarrollo de la Medicina Tropical.

Fuente: Rev Cubana Med Trop 1997;49(2)
Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/mtr/vol49_2_97/mtr02297.htm