Juan Santos Fernández Hernández (1847-1922) considerado el Padre de la Oftalmología en Cuba
Nació el 22 de julio de 1847 en el ingenio «El Atrevido», actual Unión de Reyes, en la provincia de Matanzas. Comenzó los estudios de Medicina en la Real y Pontificia Universidad de La Habana en el año 1867 donde permaneció hasta 1869 pues, como la situación en Cuba no era favorable, tuvo que viajar a Madrid para finalizar sus estudios.
En 1872 obtiene el título de Licenciado en el Colegio de Medicina de San Carlos, Madrid. Entre los años 1872-1874 se traslada a París para especializarse en Oftalmología. Fue alumno del polaco Javier Galezowski del cual llegó a ser su secretario y primer ayudante y a quien en 1879 dedicó la memoria titulada «Clínica de las enfermedades de los ojos».
Ejerció por primera vez como oftalmólogo en Castillo de Bayuela, provincia de Toledo, España, donde operó, en poco tiempo más de 200 casos de cataratas. Trabajó en España junto a De Wecker, Abadie, Desmarres, Panas y Landolt, y fue colaborador de Paul Chibret.
El 28 de octubre de 1874 presentó, en la Universidad de Barcelona, su tesis para el Doctorado en Medicina, «Sobre algunas enfermedades de los ojos. Observaciones clínicas». Los resultados y experiencias obtenidas las registró en un documento al que tituló «Memorias clínicas» y que le sirvió para su nombramiento de socio corresponsal de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, el 14 de marzo de 1875.
A su regreso a Cuba en 1875, funda y dirige hasta su muerte, una de las revistas científicas nacionales más importantes, «Crónica Médica Quirúrgica de La Habana». Esta publicación, registró durante 66 años los trabajos de los más altos exponentes de la cultura médica nacional. La mayor parte de la literatura oftalmológica cubana en este período fue escrita por Santos Fernández y se encuentra en esta revista. Entre sus artículos para esta publicación se encuentra: «Consideraciones de las enfermedades de los ojos observadas en la Isla de Cuba durante 1875», que parece ser la primera vez que se describe la palidez temporal del disco óptico en la ambliopía alcohólica.
Los textos médicos oftalmológicos editados en castellano a finales del siglo XIX y principios del XX eran escasos. En 1879, se presentan dos libros: «Higiene de la Vista» resultando premiado por la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.«Clínica de Enfermedades de los Ojos. Colección de artículos y memorias sobre Oftalmología» en París, elogiado por el profesor Galezowski, considerado como obra clásica de la oftalmología en América Latina. En 1887 se presenta en La Habana la segunda edición aumentada de este último libro.
En 1893 colabora en la obra «A textbook of Ophthalmology» de William F. Norris y Charles A. Oliver con seis artículos sobre manifestaciones oftalmológicas en el dengue, paludismo, gripe, cólera, disentería y fiebre amarilla. Fue colaborador de varias publicaciones como: Annals of Ophthalmology, de Chicago y Anales de Oftalmología en México.
En 1903 crea el Comité de la Prensa Médica, de la que fue su primer presidente celebrando en 1911 el Primer Congreso de la Prensa Médica. Ya en 1916 alcanzaba su obra científica 928 títulos aparecidos en revistas de Cuba, Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. Es de destacar su excelente trabajo y su colección de cuadernos de consulta, «Libro de anotaciones de la consulta».
En 1919 comienza a circular la «Revista Cubana de Oftalmología» de forma trimestral hasta 1923. Constituye la primera revista cubana sobre esta especialidad, creándose con el objetivo de propiciar el intercambio de experiencias entre los oftalmólogos cubanos. Fundada por Santos Fernández, tenía a Francisco M. Fernández Hernández como director.
Considerado el escritor científico más fecundo en lengua castellana de su tiempo, llegó a acumular casi 2.000 trabajos científicos. Fue sin dudas el Especialista en Oftalmología de más renombre en los dominios de la colonia española durante la segunda mitad del siglo XIX.
Primer cubano que ejerció la Oftalmología y la consolidó como especialidad independiente en la isla. Fue protagonista principal de un renacimiento científico en nuestro país. Por toda su obra Juan Santos Fernández es considerado «El padre de la Oftalmología cubana».
Santos Fernández falleció el 6 de agosto de 1922 en La Habana.
Fuente: Aportes de Juan Santos Fernández a la oftalmología. Arch Soc Esp Oftalmol. 2009;84(11) doi: 10.4321/S0365-66912009001100010
Daniel Hale Williams (1858-1931) pasó a la historia de la medicina por ser el primer cirujano negro estadounidense en suturar el pericardio. El 9 de julio de 1893, operó a un joven de 24 años, herido durante una riña en un bar. La operación fue sin anestesia, Williams extrajo el cuchillo, abrió la cavidad torácica y tuvo que suturar la herida que llegaba al pericardio, pero no tocó al músculo cardiaco, dejando una pequeña lesión para que se cerrara espontáneamente. El paciente se recuperó y vivió 20 años más. Una operación similar se había hecho dos años antes por Ludwig Rhen.
Médico germano-húngaro que descubrió la causa de la fiebre puerperal e introdujo la antisepsia en la práctica médica.
Sir Jonathan Hutchinson (1828-1913) cirujano y patólogo inglés que realizó, a lo largo de toda su vida, estudios sobre la sífilis congénita. Fue cirujano del Hospital de Londres (1859-83) y profesor de cirugía en el Royal College de Cirujanos (1879-83). Hutchinson registró numerosas observaciones durante su vasta experiencia clínica en más de 1200 artículos médicos. Su nombre está asociado a un número de términos médicos, entre ellos la triada de Hutchinson (los tres síntomas de la sífilis congénita que fue el primero en describir).
El 12 de junio de 1961, hace ya 50 años, abrió sus puertas el Hospital Nacional, ocupaba entonces un área de 53392 metros cuadrados, con un edificio monobloque de seis pisos y estaba dotado de todos los accesorios propios de un hospital moderno de esa época. Fue el primer hospital construido por la Revolución en Ciudad de La Habana.
Oskar Lassar (1849-1907) prestigioso dermatólogo alemán nacido en Hamburgo. Se graduó en 1872. Su nombre es recordado por la creación, en Alemania y Austria, de las casas de baños públicos para pobres bajo el lema «un baño semanal para cada alemán», estas casas propiciaban la higiene de los más pobres.
Ismael Clark Mascaró (1876-1964), fue el primer profesor emérito de la Facultad de Odontología de la Universidad de La Habana (1941), y a su iniciativa se debió el diseño del emblema de la estomatología cubana.
Nacido en Vueltas, provincia de Villa Clara, culminó sus estudios de medicina en 1955. En 1987 obtuvo el grado de especialista en Ginecología y Obstetricia y especialista de II Grado en Salud Pública en 1975. Ha sido un infatigable luchador por la salud pública cubana, como director de hospitales durante 26 años. Fue director nacional de Asistencia Médica del Ministerio de Salud Pública de 1967 a 1978, y jefe de la misión médica en la República Popular de Angola durante tres años, y asesor de dos prefectos municipales en los estados brasileños de Minas Gerais y Sao Paulo, por dos años.
El Dr. Antonio Béguez César (1895-1975), pediatra cubano, nacido en Santiago de Cuba descubrió, en 1933 la condición que llamó «Neutropenia crónica maligna familiar con granulaciones atípicas de los leucocitos», cuyos detalles fueron publicados en el Boletín de la Sociedad Cubana de Pediatría en enero de 1943.
La azidotimidina o AZT, nombre genérico de la zidovudina, fue el primer medicamento antiviral aprobado para uso en seres humanos en 1987, y se creyó que prolongaría la vida de algunos pacientes con sida. En el año 2000, existían aproximadamente 50 millones de personas infectadas con el virus de inmudeficiencia humana. En la actualidad se utiliza combinado con otros antivirales aprobados recientemente, y por ello, su efectividad se ha incrementado.
Antonio Diez Betancourt (1929-2009). En pocos días se cumplirán dos años de la desaparición física del eminente profesor, pediatra, neuropediatra, profundo conocedor de las enfermedades producidas por errores congénitos del metabolismo.