El primer caso de muerte por cáncer registrado en Cuba, ocurrió el 4 de marzo de 1637. Se trataba de un ciudadano portugués, Antonio Hernández, fallecido a consecuencia de una úlcera maligna de la región facial. Los registros parroquiales del suceso se conservaron en los archivos de la Santa Iglesia Metropolitana, de San Cristóbal de La Habana. Así quedó registrado el hecho como Noli me tangere, es decir, ¨no tocar¨, que era como se definía el cáncer en aquella época. El europeo que venía a América sufría más que nadie el efecto dañino de los rayos solares del trópico, para los cuales no tenía ninguna defensa o adaptación antropológica. Sigue leyendo «Primer caso de muerte por cáncer en Cuba»
Pocos artículos de consumo son más omnipresentes o de uso más frecuente que el jabón. En la historia de la industria farmacéutica son pocos los productos que han mantenido su marca comercial por periodos tan prolongados como los jabones. Es quizás la primera sustancia fabricada con la que entramos en contacto en nuestras vidas y sigue siendo una necesidad diaria a partir de entonces.
El 11 de octubre de 1879 se celebró en la sede de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana la sesión solemne inaugural de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, bajo la presidencia del Gobernador Civil de la provincia Alejandro Rodríguez Arias y con la presencia de sus miembros fundadores, de representantes de otras corporaciones científicas y literarias, de la Universidad, del Instituto de Segunda Enseñanza y de la Escuela Profesional de Pintura y Escultura de San Alejandro. 
La capacidad reproductiva del ser humano ha llevado a analizar en diferentes lugares y momentos históricos asuntos como el envejecimiento poblacional, la natalidad, la mortalidad, la infertilidad o la baja tasa de fecundidad, y las explosiones demográficas y sus tendencias inversas.