Expondrán repositorio de tesis de doctorado

De acuerdo con el programa de actividades para la celebración del aniversario 45 del CNiCM-Infomed, el 9 de abril se hará la presentación del repositorio cubano de tesis de doctorado ante el Consejo de Sociedades Científicas y la comisión nacional de grados científicos en su sección de biomedicina.

El Dr. Roberto Zayas acudió al programa Haciendo Radio

En una de las presentaciones concebidas para la celebración del aniversario 45 del CNICM-Infomed, el Dr. Roberto Zayas, concurrrió el miércoles 7 de abril al reconocido espacio Haciendo Radio, de Radio Rebelde.

Bajo la acertada conducción de la periodista Heidy González Cabrera, en su sección Salud, el Dr Zayas abordó importantes consideraciones en torno a la alfabetización informacional. Igualmente incursionó en significativos recursos y servicios de información que están al alcance de los usuarios a través de la red de salud de Cuba, Infomed.

Acimed dedica su edición de abril al 45 aniversario del CNICM-Infomed

La prestigiosa revista Acimed, cuyo contenido se refiere a la temática de ciencias de la información y ciencias de la salud, dedica su edición de abril a la celebración del aniversario 45 del CNICM-Infomed. Usted puede acceder a este recurso de información en la dirección: http://acimed.sld.cu/.

Inaugurado el nuevo portal de la BVS-Cuba

Como parte de las actividades programadas por el aniversario 45 del Centro Nacioal de Información de Ciencias Médicas-Infomed, el 18 de febrero último se difundió el nuevo portal de la BVS-Cuba, un valioso espacio de información científico y técnica en salud, al cual invitamos a acceder a todos nuestros usuarios a través de http://www.bvscuba.sld.cu/php/index.php.

La luna de miel de los Fleming en Cuba

Por Nesy Núñez

El científico inglés viajó a La Habana el 17 de abril de 1953, cuando su tesón como investigador y el éxito de la penicilina ya le habían valido el Premio Nobel de Medicina, compartido con los químicos Florey y Chain.
Vino invitado como huésped ilustre de la Universidad de La Habana, acompañado de la bella y elegante Amalia Koutsouri, doctora en Medicina y Bacterióloga griega que trabajaba con él en su laboratorio en Londres, y con quien se había casado pocas semanas antes, tras varios años de viudez.
Durante su estancia en Cuba, Fleming impartió dos conferencias en la Escuela de Medicina: la primera, sobre El uso de los antibióticos y la segunda, relacionada con La herida séptica. Allí se le confirió el título de Profesor Honoris Causa de la Universidad y compartió informalmente con un grupo de alumnos que le hicieron una entrevista para la revista estudiantil Reflejos.
Los Fleming se alojaron primero en el Hotel Nacional y después se mudaron al Comodoro, donde recibieron varias comitivas pertenecientes a las sociedades de farmacéuticos, de botánicos y de otras ramas de las ciencias que acudieron a agasajarlo y a compartir unos minutos con el célebre colega.
A pesar de su bien merecida fama, Fleming todo el tiempo hizo gala de sencillez, amabilidad y buen humor ante las muestras de gratitud de espontáneos que lo abordaban para comentarle sobre algún miembro de su familia salvado por la penicilina.
Su programa en Cuba también estuvo concebido para que la pareja pudiera disfrutar de esparcimiento. Pasaron un par de días en Varadero, balneario situado a unos 150 kilómetros de La Habana, donde él y Amalia pescaron y quedaron maravillados con la belleza de la playa.
Animado por su esposa, vistió de guayabera en varios encuentros en los que resultaba simpático ver a los anfitriones cubanos muy formalmente enfundados en traje y corbata mientras el inglés lucía, muy cómodo, nuestra prenda tradicional.
Fumador empedernido, se le vio deleitarse con los habanos que le obsequiaron. Los Fleming disfrutaron por igual el show del cabaret Tropicana o un helado de tamarindo; y compartieron almuerzos y veladas en las casas de familias habaneras.
A sus 71 años, tras una vida de entrega total a las ciencias y un legado que ya entonces había salvado miles y miles de vidas, cualquiera le habría concedido licencia para pasar sus últimos años a cuenta de lo aportado, pero Fleming salió de La Habana rumbo a Nueva York, y de allí volvió a su trabajo en Inglaterra, donde murió sólo dos años después.