{"id":13005,"date":"2020-12-04T17:59:38","date_gmt":"2020-12-04T17:59:38","guid":{"rendered":"http:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/?p=5842"},"modified":"2020-12-04T17:59:38","modified_gmt":"2020-12-04T17:59:38","slug":"mas-que-un-premio-herramienta-de-trabajo-y-fuente-de-nuevas-responsabilidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/2020\/12\/04\/mas-que-un-premio-herramienta-de-trabajo-y-fuente-de-nuevas-responsabilidades\/","title":{"rendered":"M\u00e1s que un premio, herramienta de trabajo y fuente de nuevas responsabilidades"},"content":{"rendered":"<div class=\"item-node\">\n<p><em>Por <a href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/autor\/agustin-lage-davila\/\" rel=\"category tag taxonomy\" title=\"Ver todos los art\u00edculos de Agust\u00edn Lage D\u00e1vila\">Agust&iacute;n Lage D&aacute;vila.<\/a><\/em><\/p>\n<p>-Compa&ntilde;era Rectora Dra. Miriam Nicado;<\/p>\n<p>-Profesores y Alumnos de esta trinchera de soberan&iacute;a y justicia social que es la Universidad de La Habana;<\/p>\n<p>-Compa&ntilde;eros invitados:<\/p>\n<p>Pudiera pensarse que a partir de un cierto momento en la vida ya no hay espacio para nuevos compromisos; pero hoy para m&iacute; se hace muy claro que eso no es as&iacute;, pues <strong>este t&iacute;tulo Doctor Honoris Causa es fuente de compromisos superiores, que espero poder cumplir.<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p>Lo recibo no como premio, sino como herramienta de trabajo, y como fuente de nuevas responsabilidades.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Tambi&eacute;n es este un momento de inevitable reflexi&oacute;n, pero prefiero reflexionar no sobre lo que pudieran haber sido mis aportes cient&iacute;ficos y docentes en cada etapa, sino al contrario, comentarles <strong>lo que cada etapa me aport&oacute; a m&iacute;, lo que me permiti&oacute; aprender<\/strong>.<\/p>\n<p>Esos aportes recibidos de muchos profesores y compa&ntilde;eros, son m&aacute;s numerosos y m&aacute;s importantes que los yo pueda haber hecho. Uno siempre est&aacute; en deuda con esta sociedad socialista que nos ha dado tantas oportunidades y esa deuda incluye el deber de interpretar y trasmitir lo aprendido.<\/p>\n<p>Toda trayectoria est&aacute; marcada por <strong>transiciones<\/strong>, y puede ser &uacute;til a los m&aacute;s j&oacute;venes describir lo aprendido en cada una de ellas. De eso quisiera hablarles hoy:<\/p>\n<p>La etapa preuniversitaria y universitaria de mi generaci&oacute;n, fue la de la fervorosa y fascinante d&eacute;cada de los a&ntilde;os 60: La creaci&oacute;n del Partido Comunista, La Ofensiva Revolucionaria del &acute;68, la epopeya internacionalista del Che, la solidaridad con Vietnam, el despertar anticolonial de &Aacute;frica, la universalizaci&oacute;n de la ense&ntilde;anza universitaria en Cuba, los planes de becas constructores de igualdad social, las campa&ntilde;as de recogida de caf&eacute;, la zafra grande del a&ntilde;o &acute;70.<\/p>\n<p>Incluyo <strong>mi per&iacute;odo como miembro del Comit&eacute; Universitario de la Uni&oacute;n de J&oacute;venes Comunistas<\/strong> <strong>(UJC)<\/strong>.&nbsp;Nos aport&oacute; a los j&oacute;venes de aquella &eacute;poca el compromiso con la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s justa que dejase en el pasado al mismo tiempo al subdesarrollo y al capitalismo. <strong>Nos aport&oacute; la comprensi&oacute;n de que cualquiera que fuese la obra profesional o cient&iacute;fica que emprendi&eacute;semos, esta era s&oacute;lo una parte de una obra revolucionaria mayor, que le daba sentido a cualquier esfuerzo. Definitivamente la vocaci&oacute;n verdadera era la Revoluci&oacute;n, y la ciencia era un instrumento para realizarla.<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p>Por eso, y cuento aqu&iacute; por primera vez esta an&eacute;cdota, cuando en el IV Congreso del Partido de 1991 en el que se habl&oacute; mucho sobre el Polo Cient&iacute;fico, un presentador dijo algo as&iacute; como: <em>&ldquo;y ahora van a hablar los cient&iacute;fico<\/em>s&hellip;&rdquo;. Me atrev&iacute; a rectificarle y decir: <em>&ldquo;<\/em><em>No&hellip;.Ahora van a hablar los comunistas que trabajamos en el campo de la ciencia<\/em>..&rdquo;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Las primeras etapas de formaci&oacute;n como cient&iacute;fico<\/strong>, el postgrado en el CNIC (en aquella &eacute;poca parte de la Universidad) y luego en el Instituto Pasteur de Par&iacute;s, adem&aacute;s de las primeras experiencias de lo que es la vida diaria en un laboratorio de investigaciones experimentales,&nbsp;<strong>sembraron la confianza en el poder del pensamiento racional y del m&eacute;todo cient&iacute;fico para entender la realidad y transformarla.<\/strong><\/p>\n<p>lustraron los rasgos propios de las ciencias biol&oacute;gicas, que las distinguen de la f&iacute;sica y la qu&iacute;mica, por su grado mayor de complejidad.&nbsp;<strong>Ilustraron que la ciencia no tiene caminos f&aacute;ciles, y que no existen sustitutos para el compromiso de hacer &ldquo;buena ciencia&rdquo;. Lleva mucho tiempo de trabajo callado y an&oacute;nimo<\/strong>, antes de poder decir &ldquo;algo&rdquo;.<\/p>\n<p>Pero al mismo tiempo, los primeros resultados y las primeras publicaciones solidificaron la confianza de que l<strong>os cubanos podemos, Cuba puede<\/strong>.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Los a&ntilde;os en el Instituto Nacional de Oncolog&iacute;a, demandaron aprender c&oacute;mo conectar las ciencias b&aacute;sicas, primero con las ciencias cl&iacute;nicas y luego con la epidemiolog&iacute;a y los programas de salud.&nbsp;Nos ense&ntilde;aron que el m&eacute;todo cient&iacute;fico de pensamiento no es exclusivo de los laboratorios experimentales ni de las ciencias b&aacute;sicas. Es una manera de pensar y una conquista de la cultura.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>La participaci&oacute;n en la construcci&oacute;n del Programa Nacional de C&aacute;ncer nos permiti&oacute; comprender que la Salud es una ciencia social, con componentes de biolog&iacute;a y no al rev&eacute;s.<\/strong> Y que la longevidad humana saludable, que ya se expresa claramente en nuestra estructura demogr&aacute;fica, <strong>no es un producto colateral de la selecci&oacute;n natural biol&oacute;gica, sino una conquista de la creaci&oacute;n de conocimientos, cohesi&oacute;n social y valores<\/strong>. La experiencia reciente del enfrentamiento a la pandemia de coronavirus ilustra muy bien ese concepto.<\/p>\n<p>Esta etapa del Instituto de Oncolog&iacute;a coincidi&oacute; con <strong>una enriquecedora experiencia de participaci&oacute;n en el Comit&eacute; Asesor de Investigaciones en Salud de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud (OPS<\/strong>), espacio de interacci&oacute;n con profundos pensadores sobre la Salud P&uacute;blica en nuestro continente, y de intensos debates sobre c&oacute;mo poner la ciencia en funci&oacute;n de las necesidades de las poblaciones humanas.<\/p>\n<p>Ilustr&oacute; la complejidad intr&iacute;nseca de las intervenciones de salud y la necesidad de articular todos sus componentes, de manera transdisciplinaria, si se quiere tener impacto en los indicadores.<\/p>\n<p>En un debate internacional una buena amiga de Cuba me dijo: &ldquo;Mira, en este mundo de la Salud P&uacute;blica hay muchos que escriben y no hacen nada de lo que escriben, pero <strong>ustedes los cubanos, hacen y no escriben lo que hacen<\/strong>&rdquo;<em>. <\/em>Elogio y cr&iacute;tica a la vez, que me ense&ntilde;&oacute; la importancia de escribir las experiencias y de dar ah&iacute; &ldquo;batallas de ideas&rdquo;. <strong>Escribir es una responsabilidad ante los que vienen despu&eacute;s<\/strong>. De esa comprensi&oacute;n salieron los primeros art&iacute;culos que pudieran entenderse como de &ldquo;ciencias sociales&rdquo;.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Luego vino la etapa de la biotecnolog&iacute;a, el contacto directo con el liderazgo, el magisterio y la audacia de Fidel Castro, la construcci&oacute;n f&iacute;sica del Centro de Inmunolog&iacute;a Molecular (tambi&eacute;n aprend&iacute; mucho de los constructores), y la creaci&oacute;n de conexiones entre la ciencia y la producci&oacute;n, y entre estas y la econom&iacute;a. Esa etapa nos hizo entender el concepto de investigaci&oacute;n &ldquo;a ciclo completo&rdquo;, es decir asumiendo las complejidades de llevar el resultado cient&iacute;fico hasta la realizaci&oacute;n productiva y econ&oacute;mica.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Al colectivo de bi&oacute;logos y m&eacute;dicos del naciente CIM se sumaron f&iacute;sicos, matem&aacute;ticos, ingenieros, abogados y economistas; y eso expandi&oacute; notablemente nuestro campo visual, e ilustr&oacute; el poder de las &ldquo;ciencias de convergencia&rdquo;, cuando campos del conocimiento hasta entonces separados, convergen para crear algo nuevo.<\/p>\n<p>As&iacute; sucedi&oacute; cuando la biotecnolog&iacute;a moderna emergi&oacute; de las interacciones entre la gen&eacute;tica, la inmunolog&iacute;a y la ingenier&iacute;a de las fermentaciones.&nbsp;A<strong>s&iacute; debe suceder en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, cuando contin&uacute;e el acercamiento entre las ciencias biol&oacute;gicas y las ciencias de la informaci&oacute;n, la gesti&oacute;n de datos, la inteligencia artificial, las nanotecnolog&iacute;as, la rob&oacute;tica y otros componentes de la cuarta revoluci&oacute;n industrial que se acerca a gran velocidad<\/strong>.<\/p>\n<p>La tarea de dirigir el CIM nos acerc&oacute; a las ciencias empresariales y a la gesti&oacute;n de proyectos; y al concepto mayor de &ldquo;Econom&iacute;a del Conocimiento&rdquo;, que despu&eacute;s se vincul&oacute; al concepto de Empresa de Alta Tecnolog&iacute;a, que hoy est&aacute; en los Lineamientos del Programa Econ&oacute;mico y Social de la Revoluci&oacute;n.<\/p>\n<p>Esta tarea nos aport&oacute; tambi&eacute;n una comprensi&oacute;n de la importancia y las complejidades de la <strong>inserci&oacute;n de la econom&iacute;a cubana en la econom&iacute;a mundia<\/strong>l, a trav&eacute;s de las palancas de la ciencia,&nbsp; e incluy&oacute; el reto de las negociaciones internacionales que condujeron a exportaciones en decenas de pa&iacute;ses, a la valorizaci&oacute;n y&nbsp; la negociaci&oacute;n de activos intangibles y la creaci&oacute;n de empresas en contextos tan dis&iacute;miles como pueden ser Canad&aacute;, China, India, Argentina, Brasil, Singapur y Tailandia, por solo mencionar los m&aacute;s complejos. Cada una era como un curso de postgrado sobre contextos y culturas diferentes, el cual habr&iacute;a que aprobar o suspender.<\/p>\n<p><strong>La Asamblea Nacional del Poder Popular<\/strong>, en su Comisi&oacute;n de Asuntos Econ&oacute;micos, que en 1993 era, como lo llam&oacute; Fidel &ldquo;El Parlamento del Per&iacute;odo Especial&rdquo;, <strong>y las tareas de desarrollo local en el municipio de Yaguajay<\/strong> <strong>coincidieron en tiempo con la Biotecnolog&iacute;a<\/strong>, y fueron una tremenda escuela de realidades sociales y de cuban&iacute;a. Cuando uno est&aacute; expuesto a espacios diversos (geogr&aacute;ficos y culturales) de la realidad, es cuando puede ver mejor las esencias que los atraviesan a todos.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Coincidi&oacute; esta etapa tambi&eacute;n con el dif&iacute;cil Per&iacute;odo Especial, en que Cuba perdi&oacute; el 35% del PIB, pero no perdi&oacute; ni una d&eacute;cima porcentual de su voluntad de resistir y de su confianza en el futuro.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Cada sesi&oacute;n de la Asamblea era un di&aacute;logo con Fidel. El Che describi&oacute; este proceso de interacci&oacute;n de Fidel con la gente, en su cl&aacute;sico ensayo sobre &ldquo;El Socialismo y el Hombre en Cuba&rdquo;. &nbsp;Esa escuela nos permiti&oacute; entender los roles de la ciencia en el proyecto social socialista cubano y aspirar a que el m&eacute;todo cient&iacute;fico de pensamiento se convirtiese en un componente de la <strong>cultura general del cubano<\/strong> y en un motor de nuestra econom&iacute;a. Nos permiti&oacute; tambi&eacute;n apreciar de cerca el poder catalizador de la docencia universitaria en la sede municipal.<\/p>\n<p>Compa&ntilde;eros:<\/p>\n<blockquote>\n<p>Un reconocimiento como este frecuentemente incita a hablar sobre el pasado, pero les pido que me permitan utilizar esta ocasi&oacute;n para hablar tambi&eacute;n sobre el futuro.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Viendo todas esas etapas en retrospectiva, ellas se nos presentan como un gran per&iacute;odo de aprendizaje, de ense&ntilde;anzas que debemos a otros (algunos est&aacute;n aqu&iacute; hoy) y que solamente tendr&iacute;an sentido en funci&oacute;n de las tareas que hay que emprender de ahora en adelante. Como dijo Shakespeare: &ldquo;el pasado es un pr&oacute;logo&rdquo;.<\/p>\n<p>Mart&iacute;, que lo dijo todo, tambi&eacute;n desarroll&oacute; esta idea y expres&oacute; que: <strong>&ldquo;La antig&uuml;edad es un monumento, no una regla: Estudia mal quien no estudia el porvenir&rdquo;.<\/strong><\/p>\n<p>Y es que<strong> la ciencia tiene ahora responsabilidades nuevas<\/strong>. Y eso hay que entenderlo bien, porque son ciertamente nuevas. El espacio de la ciencia en las sociedades humanas est&aacute; cambiando y los roles de la ciencia son hoy bien diferentes a los que eran incluso a mediados del siglo XX. Y eso es especialmente as&iacute; para Cuba.<\/p>\n<blockquote>\n<p>En un mundo globalizado y de r&aacute;pidos cambios tecnol&oacute;gicos, el desarrollo econ&oacute;mico depende cada vez m&aacute;s de la conexi&oacute;n de nuestra econom&iacute;a con la econom&iacute;a mundial, y eso no puede hacerse exportando productos primarios de bajo valor agregado, para importar manufacturas de alto valor agregado. Esa conexi&oacute;n hay que hacerla con productos y servicios de alto contenido de conocimientos, y ello demanda capacidades de asimilar creativamente conocimientos y tecnolog&iacute;a nuevas, y demanda capacidades de crear conocimiento, es decir, de ciencia e innovaci&oacute;n.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Se trata de <strong>insertarnos en los flujos globales, no solamente de productos, servicios y capital, sino en los flujos globales de conocimientos<\/strong>.<\/p>\n<p>El aislamiento econ&oacute;mico y tecnol&oacute;gico es un enorme riesgo para nuestro proyecto social. <strong>El enemigo lo sabe, y por eso mantiene el bloqueo<\/strong>. Pero nosotros lo sabemos tambi&eacute;n y <strong>contamos con la ciencia para reforzar nuestras conexiones con el mundo<\/strong>.<\/p>\n<p>En un mundo de enormes y r&aacute;pidos flujos de informaci&oacute;n, <strong>la soberan&iacute;a nacional<\/strong> (que necesitamos para poder realizar nuestro proyecto de justicia social) depende de nuestra capacidad colectiva de pensar las realidades mundiales con cabeza propia, y depende otra vez de nuestra capacidad de crear conocimiento. Lo dijo Fidel, como tantas otras cosas, en 1991: &ldquo;La independencia no es una bandera, o un himno, o un escudo. La independencia no es cuesti&oacute;n de s&iacute;mbolos. La independencia depende del desarrollo, la independencia depende de la tecnolog&iacute;a, depende de la ciencia en el mundo de hoy&rdquo;.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n <strong>el socialismo<\/strong>,<strong> sistema en que seguimos confiando como forma superior y sostenible de justicia social y convivencia humana<\/strong>, depende del desarrollo cient&iacute;fico y t&eacute;cnico. La confianza en la posibilidad de un sistema social superior, y la confianza en la ciencia, nacieron juntas en la historia.<\/p>\n<p>La ciencia, y el conocimiento en su sentido m&aacute;s amplio, son un producto social. Nadie puede poseer todas las piezas de conocimiento previo necesarias para descubrir o inventar algo. Y en la misma medida en que la vida econ&oacute;mica dependa de la ciencia socialmente construida, se har&aacute; m&aacute;s insostenible la contradicci&oacute;n fundamental del capitalismo entre el car&aacute;cter social de la producci&oacute;n y el car&aacute;cter privado de la apropiaci&oacute;n.<\/p>\n<p><strong>Una econom&iacute;a cubana basada en el conocimiento ser&aacute; no solamente m&aacute;s eficiente y m&aacute;s desarrollada, sino tambi&eacute;n m&aacute;s socialista.<\/strong><\/p>\n<p>Son las fuerzas productivas t&eacute;cnicamente avanzadas las que hacen inviable que sea el mercado la forma principal de las relaciones entre las personas. <strong>Hacer ciencia, en Cuba, es tambi&eacute;n defender el socialismo<\/strong>.<\/p>\n<blockquote>\n<p>La sociedad socialista, justa, pr&oacute;spera y sostenible a la que aspiramos, requerir&aacute; cada vez m&aacute;s una cultura cient&iacute;fica, y no se trata de una u otra instituci&oacute;n cient&iacute;fica, vinculada a la ciencia mundial, sino de la integraci&oacute;n del pensamiento cient&iacute;fico en la cultura general del cubano, en todas sus instituciones, en todas sus tareas sociales, en todos los espacios territoriales.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Cuando se siembra ciencia en una sociedad no se obtienen solamente nuevos conocimientos o tecnolog&iacute;as, se siembra tambi&eacute;n una cultura de racionalidad, pensamiento basado en datos, construcci&oacute;n de hip&oacute;tesis verificables, objetividad, debate, cr&iacute;tica y verificaci&oacute;n constante e independiente, <strong>todo lo cual es fuente de &eacute;tica y valores, y levanta un muro de contenci&oacute;n contra la superficialidad, la superstici&oacute;n y la pseudociencia<\/strong>. Todos debemos ser &ldquo;hombres de pensamiento&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>La Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica,<\/strong> que discuti&oacute; y aprob&oacute; la inmensa mayor&iacute;a de los cubanos en el 2019, captura muy claramente la idea de las nuevas responsabilidades de la ciencia. Es un enfoque nuevo en nuestra historia constitucional.&nbsp;Las Constituciones anteriores no daban ese protagonismo a la Ciencia, la Tecnolog&iacute;a y la Innovaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La Constituci&oacute;n de 1940 (que Ra&uacute;l Roa, en esta misma Universidad, caracteriz&oacute; como &ldquo;<em>un camino y no una meta&rdquo;<\/em>) apenas mencionaba en su Art&iacute;culo 47 que &ldquo;son libres la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, la expresi&oacute;n art&iacute;stica y la publicaci&oacute;n de sus resultados&rdquo;.<\/p>\n<p>La Constituci&oacute;n socialista de 1979 ya implicaba expl&iacute;citamente al Estado, al establecer en el Cap&iacute;tulo IV de Educaci&oacute;n y Cultura (inciso f) que &ldquo;La actividad creadora e investigativa en la ciencia es libre. El Estado estimula y viabiliza la investigaci&oacute;n y prioriza la dirigida a resolver los problemas que ata&ntilde;en al inter&eacute;s de la sociedad y el beneficio del pueblo&rdquo;.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Pero esta nueva Constituci&oacute;n del 2019 aborda el tema de la ciencia en su T&iacute;tulo II de <strong>Fundamentos Econ&oacute;micos<\/strong>, y dice en su Art&iacute;culo 21:&nbsp;&ldquo;El Estado promueve el avance de la ciencia, la tecnolog&iacute;a y la innovaci&oacute;n como elementos imprescindibles para el desarrollo econ&oacute;mico y social. Igualmente implementa formas de organizaci&oacute;n, financiamiento y gesti&oacute;n de la actividad cient&iacute;fica, propicia la introducci&oacute;n sistem&aacute;tica y acelerada de sus resultados en los procesos productivos y de servicios&hellip;.&rdquo;.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Es un concepto superior: sit&uacute;a la Ciencia, la Tecnolog&iacute;a y la Innovaci&oacute;n en el centro de la estrategia econ&oacute;mica, y la identifica como tarea del Estado socialista.<\/strong><\/p>\n<p>En uno de los debates que tuvimos sobre la Constituci&oacute;n con los trabajadores del Centro de Inmunolog&iacute;a Molecular, una joven cient&iacute;fica espont&aacute;neamente exclam&oacute;: &ldquo;&iquest;<em>C&oacute;mo no la vamos a aprobar, si la hicimos nosotros mismos?&rdquo;<\/em><\/p>\n<p>Asumir las nuevas responsabilidades, <strong>porque nuevas son,<\/strong> de la ciencia en Cuba implica hacer crecer, en capital humano y en infraestructura, nuestro sistema de ciencia, tecnolog&iacute;a e innovaci&oacute;n y reforzar sus conexiones con la econom&iacute;a, con la educaci&oacute;n, con la cultura, y con el mundo, y encontrar con creatividad nuevas formas de financiarlo.<\/p>\n<p>Cuba no puede aspirar a una inserci&oacute;n en la econom&iacute;a mundial a trav&eacute;s de la exportaci&oacute;n de recursos naturales porque no los tenemos. Tampoco somos un pa&iacute;s de grandes dimensiones, con una demanda interna grande que funcione como atractor de desarrollo industrial. Nuestra inserci&oacute;n soberana en la econom&iacute;a mundial tendr&aacute; que ocurrir por los caminos de la ciencia, la tecnolog&iacute;a y la innovaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Lo har&aacute;n los j&oacute;venes cubanos, muchos de ellos salidos de esta misma Universidad. Y confiamos en que lo har&aacute;n. A pesar de los emigrados geogr&aacute;ficos y los emigrados mentales que aun andan por ah&iacute;, la masa grande y limpia de j&oacute;venes cient&iacute;ficos competentes, comprometidos con Cuba y motivados por su proyecto socialista, est&aacute; presente, reclamando su puesto en la batalla. Y no son pocos.<\/p>\n<p>En la trayectoria hist&oacute;rica de la Naci&oacute;n Cubana la ciencia nunca fue un lujo: Fue un combatiente. Eso nos dijo Jos&eacute; Mart&iacute; desde el siglo XIX y para el siglo XXI: &ldquo;<strong><em>La raz&oacute;n, si quiere guiar, tiene que entrar en la caballer&iacute;a&rdquo;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hace unos meses, al intervenir en el 25 Aniversario del CIM, le habl&eacute; a los j&oacute;venes sobre <strong>cinco verdades<\/strong> esenciales, y que creo pertinente repetir aqu&iacute; hoy.<\/p>\n<p>Son estas:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>PODEMOS<\/strong>. La experiencia de estos a&ntilde;os nos ense&ntilde;&oacute; que podemos hacer cosas m&aacute;s grandes que las que nosotros mismos nos imaginamos. Nadie de nosotros en el CIM hubiese imaginado en aquel a&ntilde;o 1994, en el fondo del per&iacute;odo especial, cuando apenas hab&iacute;amos producido los primeros miligramos de anticuerpos, en frascos de cultivo de algunos mililitros, y hab&iacute;amos hecho ventas en el exterior por apenas $ 100 000 usd, que estar&iacute;amos hoy hablando de exportaciones acumuladas de m&aacute;s de 1000 millones, a decenas de pa&iacute;ses, de f&aacute;bricas en varios pa&iacute;ses, de producciones de cientos de millones de bulbos, de m&aacute;s de 100 000 pacientes cubanos que han utilizado nuestros productos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Esta idea pudiera generar satisfacci&oacute;n (y eso pudiera quiz&aacute;s sea justo), pero mejor es que nos estimule a hacernos la pregunta: <strong>&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s podemos hacer que ni siquiera nos imaginamos hoy<\/strong>? Las metas que los j&oacute;venes se planteen a si mismos tienen que ser altas, muy altas, colosales, y no le tengamos miedo a eso.<\/p>\n<ul>\n<li>Lograr grandes metas requiere <strong>CONSAGRACI&Oacute;N<\/strong> al trabajo y al estudio. Consagraci&oacute;n real, de muchas horas, muchos d&iacute;as. La consagraci&oacute;n no ha sido nunca una meta, ni una imposici&oacute;n administrativa: ha sido una expresi&oacute;n de <strong>&Eacute;TICA<\/strong>, derivada de la capacidad de asumir deberes, y del ejemplo de los dirigentes. No se impone, pero cuando surge esa &eacute;tica de manera espont&aacute;nea, significa muchas cosas.&nbsp; Hay que hacer de nuestras tareas, no un medio de vida, sino <strong>un sentido de la vida<\/strong>.<\/li>\n<li>Hay que <strong>hacer CIENCIA REAL<\/strong>, competitiva, con resultados de originalidad mundial. No hay sustituto para eso. No existe aqu&iacute; la &ldquo;media-ciencia&rdquo;, ni la originalidad &ldquo;en nuestras condiciones&rdquo;. Necesitamos una industria innovadora y competitiva a escala mundial, a donde hay que llegar con resultados de nivel mundial. Es dif&iacute;cil, pero se puede hacer.<\/li>\n<li>Hacer buena ciencia es solamente <strong>LA MITAD DEL CAMINO. La otra mitad est&aacute; en conectar la ciencia<\/strong>, con la producci&oacute;n, con el desarrollo del sistema de salud cubano, con las exportaciones, con la educaci&oacute;n. Por eso, a pesar del origen cient&iacute;fico-acad&eacute;mico de muchos de nosotros, en el CIM no nos gusta mucho que nos llamen &ldquo;un centro cient&iacute;fico&rdquo;. Somos una operaci&oacute;n industrial de alta tecnolog&iacute;a, basada en la ciencia. Eso es otra cosa.<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote>\n<p>Conectar la ciencia con la econom&iacute;a significa, ante todo, conectarla con la <strong>Empresa Estatal Socialista<\/strong>. Ella es la expresi&oacute;n concreta de la propiedad social sobre los medios de producci&oacute;n y de la distribuci&oacute;n en funci&oacute;n del trabajo. Es la que garantiza la justicia social.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Es por eso que hay para Cuba un nexo indisoluble entre desarrollo cient&iacute;fico y desarrollo de la empresa estatal socialista<\/strong>.<\/p>\n<p>Tendremos que <strong>encontrar la manera de implementar la gesti&oacute;n descentralizada y creadora que demandan las fuerzas productivas del siglo XXI, manteni&eacute;ndonos al mismo tiempo firmes en la defensa de la propiedad social y de la distribuci&oacute;n equitativa de los resultados del trabajo<\/strong>. Ser&aacute;n la Ciencia y la Cultura lo que nos permitir&aacute; lograr esto.<\/p>\n<ul>\n<li>Y por &uacute;ltimo, para que despu&eacute;s en la vida real lo pongamos de primero en la lista:<strong> SOMOS PARTE DE LA REVOLUCI&Oacute;N<\/strong>. Trabajamos para hacer emerger la maravilla de la creatividad cient&iacute;fica, eso es cierto y es bueno, pero trabajamos tambi&eacute;n para hacerlo desde Cuba, para defender el derecho de Cuba soberana a insertarse en el mundo y en la econom&iacute;a tecnol&oacute;gica del futuro; y <strong>trabajamos tambi&eacute;n para hacerlo desde el socialismo, con laboratorios y f&aacute;bricas que son, como dice la canci&oacute;n de Silvio, &ldquo;<em>edificios sin due&ntilde;o<\/em><em>&rdquo;,<\/em> o mejor, con 11 millones de due&ntilde;os.<\/strong> Quien se olvide de eso no entender&aacute; jam&aacute;s como llegamos los cubanos hasta aqu&iacute;, y menos entender&aacute; lo que tenemos que hacer en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote>\n<p>En lo que ata&ntilde;e a nosotros, los que ya acumulamos algunos kil&oacute;metros recorridos en ese camino, con la mochila cargada de experiencias creadoras que refuerzan las certezas y validan los prop&oacute;sitos, y tambi&eacute;n cargada de errores que nos hacen reflexionar y seguir aprendiendo, la palabra de orden es &ldquo;<strong>HAY QUE CONTINUAR&rdquo;, <\/strong>trasmitir lo aprendido, apoyar la labor de los j&oacute;venes, y pedirles con humildad <strong>un puesto junto a ellos en la trinchera<\/strong>.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Como ven, <strong>este acto me ha hecho pensar un poco sobre lo hecho, pero pensar mucho sobre lo que hay que hacer de ahora en adelante<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M&aacute;s all&aacute; de las fronteras de Cuba, nuestra herencia cultural enraizada en el individualismo occidental y surgida del Renacimiento y del &ldquo;Siglo de las Luces&rdquo;, contiene ciertamente un valioso humanismo del que somos herederos, pero tambi&eacute;n contiene en su extrapolaci&oacute;n, la creencia de que el progreso es una suma de logros individuales, que merecen reconocimientos tambi&eacute;n individuales.<\/p>\n<p>Pero eso es una extrapolaci&oacute;n equivocada: <strong>el progreso humano, incluido el progreso cient&iacute;fico, es una construcci&oacute;n social, una obra de muchos<\/strong>, aunque se exprese aparentemente en el trabajo de una persona.<\/p>\n<p>En las historias y en las ideas que les he contado aqu&iacute;, hay la labor y el pensamiento de cientos de compa&ntilde;eros. Algunos de ellos est&aacute;n aqu&iacute; hoy, y s&eacute; que ellos se saben parte de todo esto.<\/p>\n<p>Muy frecuentemente los cubanos, cuando tenemos una idea o un sentimiento, y no encontramos las palabras para expresarlos, acudimos de nuevo a Jos&eacute; Mart&iacute; para buscar esa expresi&oacute;n y siempre la encontramos.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Esta vez, encontr&eacute; esta en una carta de Mart&iacute; de 1877 en que agradec&iacute;a una distinci&oacute;n y dec&iacute;a:&nbsp;&ldquo;Si de algo serv&iacute; antes de ahora, ya no me acuerdo; lo que quiero es servir m&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Entonces, les agradezco ahora con palabras por este t&iacute;tulo, pero s&eacute; que el agradecimiento que vale es el que pueda expresarles con m&aacute;s trabajo a partir de ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p><strong>Compa&ntilde;era Rectora&#8230; deme tareas.<\/strong><\/p>\n<p>Muchas gracias.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"clear\"><\/div>\n<p>]]&#038;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Agust&iacute;n Lage D&aacute;vila. -Compa&ntilde;era Rectora Dra. 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