{"id":12363,"date":"2018-08-20T10:26:24","date_gmt":"2018-08-20T10:26:24","guid":{"rendered":"http:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/?p=3344"},"modified":"2018-08-20T10:26:24","modified_gmt":"2018-08-20T10:26:24","slug":"la-historia-de-la-unica-sobreviviente-del-accidente-aereo-en-cuba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/2018\/08\/20\/la-historia-de-la-unica-sobreviviente-del-accidente-aereo-en-cuba\/","title":{"rendered":"La historia de la \u00fanica sobreviviente del accidente a\u00e9reo en Cuba"},"content":{"rendered":"<div class=\"item-node\">\n<p>Tras m&aacute;s de 70 d&iacute;as de una fiera batalla por su vida, Mail&eacute;n D&iacute;az Almaguer parte del hospital &quot;Calixto Garc&iacute;a&quot;, donde ha dejado un antes y un despu&eacute;s. Ya lo m&aacute;s duro ha pasado. La rescataron de impredecibles zarpazos de la muerte, y ahora comenzar&aacute; una nueva fase de estabilizaci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n en el hospital &quot;Hermanos Ameijeiras&quot;.<\/p>\n<p>Mientras la trasladan en camilla hacia la ambulancia, la joven lanza besos al aire como solo puede hacerse a los 19 a&ntilde;os. Y llora hacia adentro, silenciosamente, con una precoz nostalgia. Del lado de ac&aacute;, tambi&eacute;n lloran los &ldquo;sanadores&rdquo; primeros de la &uacute;nica sobreviviente del accidente a&eacute;reo del 18 de mayo pasado en La Habana: m&eacute;dicos, enfermeras, sic&oacute;logos y dem&aacute;s trabajadores del &quot;Calixto&quot;, contagiados para siempre del s&iacute;ndrome afectivo que les ha legado Mail&eacute;n. Sienten su ausencia luego de tantas jornadas sin relojes ni descansos por salvarla.<\/p>\n<p>El hospital &quot;Calixto Garc&iacute;a&quot;, el m&aacute;s experto y sabio en el tratamiento a pacientes politraumatizados, recibi&oacute; aquella tarde de viernes a Mail&eacute;n, a Gretell Landrove Font y a Emiley S&aacute;nchez De la O. Comenzar&iacute;a as&iacute; un ins&oacute;lito combate, que implic&oacute; aunar equipos multidisciplinarios de la medicina, con expertos tambi&eacute;n de otras instituciones de salud. Talento y agallas para atender a lesionados de un avi&oacute;n que se estrella poco despu&eacute;s de despegar. Son pocos los que se salvan de esas tragedias a&eacute;reas, pero quedan dislocados en cuerpo y alma de tanta fiereza. Y solo sobrevivi&oacute; Mail&eacute;n.<\/p>\n<p>El doctor Esteban Reyes, profesor principal de Medicina Intensiva y Emergencia, tambi&eacute;n siente el traslado de la&nbsp; paciente hacia el &quot;Hermanos Ameijeiras&quot; como si se le fuera algo de muy adentro. No es para menos. &Eacute;l acompa&ntilde;&oacute; al eminente Armando Gonz&aacute;lez, jefe de la sala de Terapia Intensiva del Calixto, en la gran confabulaci&oacute;n por la vida de Mail&eacute;n, junto a tantos notables y expertos galenos de distintas disciplinas e instituciones m&eacute;dicas reunidos all&iacute;.<\/p>\n<p>Se le quiebra la voz cuando habla de la muchacha a un profesional que ha visto y tratado tanto sufrimiento humano. Pero retorna al equilibrio para explicar la complejidad del caso: lesiones a nivel de columna, cervical, tor&aacute;cica, dorsal, en extremidades, tibia, peron&eacute;, pelvis, quemaduras, lesiones a nivel de gl&uacute;teo, que requirieron de curas y drenajes frecuentemente. Por la afectaci&oacute;n medular, qued&oacute; parapl&eacute;jica, y su organismo dren&oacute; por diversos sitios, lo que trajo complicaciones.<\/p>\n<p>Hubo intervenciones quir&uacute;rgicas, estabilizaciones y desestabilizaciones, avances y retrocesos en su sistema hemodin&aacute;mico. La evoluci&oacute;n no fue nada lineal en una paciente en estado tan cr&iacute;tico, con constantes peligros para su vida y las enfermedades oportunistas que comprometen e inmunodeprimen.<\/p>\n<p>Desde la fase de emergencia y urgencia, mientras se trataba a la joven con denuedo y enfoques m&eacute;dicos sist&eacute;micos, se prioriz&oacute; la atenci&oacute;n esmerada a los familiares, que al principio estaban en estado de shock y no se mov&iacute;an de un local asignado en el hospital. La informaci&oacute;n precisa y constante, con prudencia y tacto, pero siempre con la verdad en la mano. Era una especie de equilibrio entre expectativas reales y esperanzas. Eso, adem&aacute;s de las atenciones que tuvieron desde los m&aacute;s altos niveles de decisi&oacute;n del pa&iacute;s.<\/p>\n<p><strong>Vamos, hay que seguir luchando<\/strong><\/p>\n<p>Todos en el equipo multidisciplinario coinciden en que es una familia sencilla de pueblo, muy colaborativa y unida, con valores humanos, cooperaci&oacute;n y receptividad, por encima de sus penas e incertidumbres. Pero, especialmente, la abuela fue el pilar. Una se&ntilde;ora de gran sensibilidad, fortaleza y confianza en que su nieta se salvar&iacute;a. Con el &aacute;nimo siempre arriba. En los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles era quien levantaba al resto, y dec&iacute;a: &ldquo;Vamos, hay que seguir luchando&rdquo;.<\/p>\n<p>Entre el equipo y Mail&eacute;n fue germinando un toma y daca, una retroalimentaci&oacute;n biun&iacute;voca que fortalecieron los estoicismos y esperanzas respectivos. No era una paciente com&uacute;n. S&iacute; escuchaba, y manten&iacute;a comunicaci&oacute;n. A&uacute;n con una traqueotom&iacute;a, y sin poder hablar, hablaba, asent&iacute;a o negaba con sus ojos intensos y bellos. Reflejaba pena o alegr&iacute;a. Todos los que la atendieron all&iacute; confiesan que es una muchacha muy hermosa, en lo externo, y en eso que va por dentro y le dicen alma. Tiraba besos a m&eacute;dicos y enfermeras, y les manifestaba que los quer&iacute;a, con sus c&oacute;digos emergentes.<\/p>\n<p>En las estrategias de comunicaci&oacute;n con la paciente y su familia tuvo especial protagonismo el equipo de sic&oacute;logos, liderado por Jes&uacute;s Efra&iacute;n Ajuria Lauzurique, jefe de esos servicios en el &quot;Calixto Garc&iacute;a&quot;. Los especialistas fueron percat&aacute;ndose de que la joven estaba desorientada desde el punto de vista temporal y espacial, y hab&iacute;a desarrollado una reacci&oacute;n al trauma.<\/p>\n<p>Con sumo cuidado, obligados a restudiar la sicolog&iacute;a de desastres, fueron asumiendo la problem&aacute;tica de lo que se denomina &quot;memoria fragmentada&quot;, pues todav&iacute;a no hay un proceso de s&iacute;ntesis e integraci&oacute;n. Un ejemplo de esto es que Mail&eacute;n insist&iacute;a en que hab&iacute;a tenido un accidente de carretera. Y cuando se le explic&oacute; que era de aviaci&oacute;n, abr&iacute;a los ojos desmesuradamente, mov&iacute;a la cabeza en signo de negaci&oacute;n. A la larga, con el tiempo, ella debe reconstruir la memoria de los hechos acaecidos.<\/p>\n<p><strong>Amputada la pierna, no la esperanza<\/strong><\/p>\n<p>Un momento muy dif&iacute;cil fue la preparaci&oacute;n para la amputaci&oacute;n de la pierna izquierda, al nivel de la rodilla, que a pesar de todos los esfuerzos, ya compromet&iacute;a su vida. Primero el tratamiento fue con la familia, pero a la paciente, en esa situaci&oacute;n que ten&iacute;a, inmunodeprimida, no se le pod&iacute;a anticipar nada sobre lo que resultaba imprescindible.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la operaci&oacute;n, la muchacha indagaba por su pierna, como que intu&iacute;a algo. Y para asearla le pon&iacute;an un parab&aacute;n en la mitad del cuerpo. Las enfermeras le enrollaban una colcha en el sitio. Pero ella sospechaba&hellip;&nbsp; Y en el momento indicado fue que se le comunic&oacute;, con muchos argumentos y cuidados.<\/p>\n<p>Otra situaci&oacute;n cr&iacute;tica se dio dos semanas antes de que marchara hacia el &quot;Hermanos Ameijeiras&quot;: un empeoramiento respiratorio y cardiocirculatorio producto de la lesi&oacute;n a nivel cervical. Y de este fueron saliendo de forma progresiva gracias a la estrategia multidisciplinaria, hasta que se pudo marchar con el m&iacute;nimo de antibi&oacute;ticos y con la perspectiva de suspenderlos al final.<\/p>\n<p>Desde un principio la comunicaci&oacute;n fue decisiva. Se idearon muchos artilugios. Primero, una especie de alfabeto en una hoja, y quien la atend&iacute;a iba deslizando sus dedos sobre este, letra a letra, como en una g&uuml;ija, hasta que Mail&eacute;n asintiera con los ojos en la indicada. As&iacute;, lentamente, se armaba una frase de ella. Ya despu&eacute;s articulaba las palabras aunque no las pronunciara, y sus interlocutores aprendieron a leer los movimientos de sus labios.<\/p>\n<p><strong>Una paciente excepcional<\/strong><\/p>\n<p>La excepcionalidad de Mail&eacute;n como paciente fue revel&aacute;ndose con los d&iacute;as. Ella facilit&oacute; sobremanera el tratamiento porque expresaba su consentimiento y comprensi&oacute;n de cada paso, aunque tuviera dudas e incertidumbres. Siempre la salvaba su sensibilidad, su elevado componente afectivo, su cari&ntilde;o expansivo y una estoicidad a toda prueba, que emergi&oacute; en las dolorosas y cruentas curas de sus lesiones, entre las caricias de sus enfermeras, que ocultaban una que otra l&aacute;grima.<\/p>\n<p>Ellas, que la cuidaban las 24 horas, se enternecen al mencionarla. Todas actuaban en consonancia con las estrategias y &oacute;rdenes del equipo m&eacute;dico, pero le insuflaban su aliento muy personal. Estaban all&iacute;, a su cabecera, vel&aacute;ndola y atendi&eacute;ndola como a una princesa. Y como Mail&eacute;n es dulce y juguetona, hasta presumida, le cambiaban todos los d&iacute;as de peinado, le pintaban los labios, le echaban cremitas en el rostro. Le pon&iacute;an hebillas en el pelo, le lavaban el cabello con buen champ&uacute; que tra&iacute;an de sus casas.<\/p>\n<p>Todo el mundo la complac&iacute;a. Hubo m&eacute;dicos que le tra&iacute;an bombones. Y hasta se mand&oacute; a buscar a Holgu&iacute;n un mu&ntilde;eco de peluche que le acompa&ntilde;aba desde su infancia. Le pusieron una bocinita de m&uacute;sica. La se&ntilde;o Evelyn le cantaba la canci&oacute;n &quot;Chiquita m&iacute;a&quot;, de &Aacute;lvaro Torres, que fue tema de la celebraci&oacute;n de los 15 de Mail&eacute;n.<\/p>\n<p><strong>Lo colectivo puede m&aacute;s<\/strong><\/p>\n<p>Fueron m&aacute;s de 70 d&iacute;as excepcionales y una lecci&oacute;n final: el trabajo colectivo y multidisciplinario puede mucho m&aacute;s, fortalece la experiencia de cada quien y su visi&oacute;n sist&eacute;mica de la medicina, al tiempo que, en los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles, desarrolla las relaciones afectivas no solo con el paciente y sus familiares, sino entre los propios miembros del equipo. Es una ganancia humanista tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Hay curiosas coincidencias en la vida: Onelia Solano Basulto, sic&oacute;loga de la sala de Terapia Intensiva, con apenas 26 a&ntilde;os, hab&iacute;a comenzado a trabajar all&iacute; en el &quot;Calixto&quot; solo unas semanas antes. Y la holguinera fue su prueba de fuego, pues le ayud&oacute; a creer para siempre que su lugar es ese, de cara a lo dif&iacute;cil y tenso. El doctor Armando Gonz&aacute;lez, durante muchos a&ntilde;os jefe de Terapia Intensiva, fue el timonel de esta expedici&oacute;n arriesgada por Mail&eacute;n, antes de jubilarse ya con 70 a&ntilde;os, y habi&eacute;ndolo visto y enfrentado todo, o casi todo. Enigmas cuasi gen&eacute;ticos de la medicina cubana, entre uno que parte y otra que llega.<\/p>\n<p>Al mencionar a Mail&eacute;n y su ida en pos de otra etapa de recuperaci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n, todos los que encuest&eacute;, desde el m&aacute;s encumbrado especialista hasta la trabajadora m&aacute;s humilde del hospital, confesaron que la extra&ntilde;an y que sienten como un vac&iacute;o desde que se fue.<\/p>\n<p>Le pregunto al profesor Ajuria si cree que alg&uacute;n d&iacute;a esta singular paciente se aparecer&aacute; en el &quot;Calixto&quot;. Y responde con un brillo en los ojos: &quot;M&aacute;s que aparecerse por aqu&iacute;, lo m&aacute;s importante es que Mail&eacute;n sea una muchacha muy feliz sin su pierna. Ella se lo merece&quot;.<\/p>\n<p><strong>Confesiones de un m&eacute;dico<\/strong><\/p>\n<p>&quot;Llevo laborando 30 a&ntilde;os en el hospital &quot;Calixto Garc&iacute;a&quot;. Comenc&eacute; de enfermero, y despu&eacute;s estudi&eacute; Medicina. Me especialic&eacute; en Angiolog&iacute;a&quot;.<\/p>\n<p>&quot;El caso de Mail&eacute;n me oblig&oacute; y me va a seguir obligando a ser m&aacute;s integral como m&eacute;dico, pero tambi&eacute;n a elevar mi sensibilidad humana como profesional&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Tengo mucha experiencia con amputados en mi especialidad. Pens&eacute; que ella se iba a desplomar, pues es una muchacha de apenas 19 a&ntilde;os. La mayor&iacute;a de las personas se deprimen en esas circunstancias; sin embargo, ella no se derrumb&oacute;&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Esta paciente trajo discusiones fuertes, y al mismo tiempo hermosas, en el equipo multidisciplinario, as&iacute; como debates entre las distintas especialidades. Ten&iacute;amos un af&aacute;n feroz por salvarla y nadie quer&iacute;a fallar en su especialidad. Aprendimos m&aacute;s medicina en estas discusiones, porque tuvimos que recordar y desempolvar conocimientos&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Los profesores de Rehabilitaci&oacute;n tambi&eacute;n jugaron un papel vital. Era un intercambio valioso, siempre liderado por la profesora Olguita, designada por el Ministerio de Salud P&uacute;blica, y por nuestro director entonces, el doctor Carlos Alberto Mart&iacute;nez Blanco&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Mart&iacute;nez era como el &aacute;rbitro, el moderador. &Eacute;l nos calmaba y nos exhortaba, y siempre nos dec&iacute;a: Sin prisa, pero sin pausa&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Lo positivo, ahora que Mail&eacute;n est&aacute; en el &quot;Hermanos Ameijeiras&quot;, es que el profesor Pardo, jefe de Terapia Intensiva de ese hospital, fue parte de nuestro equipo desde el comienzo. Y conoce esta historia tanto como nosotros. Con &eacute;l aprendimos c&oacute;mo se discute un caso. Yo respeto mucho con qu&eacute; carisma y t&eacute;cnica este profesor da un criterio&quot;.<\/p>\n<p>&quot;El d&iacute;a que trasladaron a Mail&eacute;n fue muy triste. Es que ya no &eacute;ramos paciente y profesionales de la salud. &Eacute;ramos m&aacute;s que familia. No la hemos visto m&aacute;s&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Si me preguntan dir&iacute;a que hubi&eacute;semos querido que la recuperaci&oacute;n hubiera concluido en el &quot;Calixto&quot;, pero tambi&eacute;n entendimos que ya el hospital hab&iacute;a cumplido su misi&oacute;n, que era preservarle la vida. Muchos de nosotros desear&iacute;amos volver a atenderla. Lo m&aacute;s importante es la satisfacci&oacute;n de haber aportado lo nuestro en su evoluci&oacute;n&quot;. (Doctor Ifr&aacute;n Mart&iacute;nez G&aacute;lvez, subdirector del hospital &quot;Calixto Garc&iacute;a&quot;)<\/p>\n<p><strong>Hospital de referencia<\/strong><\/p>\n<p>El hospital &quot;Calixto Garc&iacute;a&quot; es la instituci&oacute;n m&eacute;dico-docente m&aacute;s antigua y de mayor tradici&oacute;n de nuestro pa&iacute;s, en la que se han formado, en sus ya m&aacute;s de 120 a&ntilde;os, miles de profesionales y t&eacute;cnicos de la salud de reconocido prestigio.<\/p>\n<p>Cuenta con una tecnolog&iacute;a de avanzada y un equipo multidisciplinario de m&eacute;dicos, profesionales de la salud y personal param&eacute;dico de alta calificaci&oacute;n y experiencia. A lo largo de su historia, este hospital ha sido pionero en el desarrollo e implementaci&oacute;n de diversas y novedosas t&eacute;cnicas, lo que nos ha hecho ser el hospital universitario por excelencia.<\/p>\n<p>Con frecuencia se celebra un congreso para conmemorar el aniversario de su fundaci&oacute;n, para que los investigadores, trabajadores de la salud y personal af&iacute;n a las ciencias biom&eacute;dicas de todo el pa&iacute;s y de otras partes del mundo, puedan unirse y compartir experiencias.<\/p>\n<p>Los antecedentes del centro datan de enero de 1896. Se reconoce que en tiempos de la colonia jug&oacute; un papel importante en la sanidad militar. La construcci&oacute;n del inmueble original estuvo a cargo del ingeniero Carlos E. Cadalso. Al inaugurarse solo ten&iacute;a nueve pabellones y 200 camas.<\/p>\n<p>De acuerdo con informaci&oacute;n ofrecida en el sitio web de la instituci&oacute;n, en la actualidad el centenario hospital presta servicios asistenciales en m&aacute;s de 30 especialidades y medios de diagn&oacute;stico, con un total aproximado de m&aacute;s de 2 280 trabajadores de todas las categor&iacute;as ocupacionales.<\/p>\n<p><strong>Nota:<\/strong><\/p>\n<p>Este texto fue elaborado a partir de los testimonios de los siguientes integrantes del colectivo del hospital &quot;Calixto Garc&iacute;a&quot;: doctor Ifr&aacute;n Mart&iacute;nez G&aacute;lvez, subdirector del centro y angi&oacute;logo; doctor Esteban Reyes, especialista en Medicina Intensiva y Emergencia; doctor Jorge Ernesto Ruiz, jefe de Anestesiolog&iacute;a; doctor Luis Garc&eacute;s, nutri&oacute;logo; Jes&uacute;s Efra&iacute;n Ajuria, jefe de los Servicios de Sicolog&iacute;a; Orlando Castellanos Santiesteban, sic&oacute;logo de Neurocirug&iacute;a, Neurolog&iacute;a Ictus y Neumolog&iacute;a; Hary Aguilera C&aacute;rdenas, sic&oacute;logo de la Unidad de Intervenci&oacute;n en Crisis; Onelia Solano Basulto, sic&oacute;loga de la sala de Terapia Intensiva; Alicia Sende Oduardo, jefa de Enfermer&iacute;a del hospital; Grisel D&iacute;az Bacallao, jefa de Enfermer&iacute;a de la sala de Terapia Intensiva; Marlene Hern&aacute;ndez, enfermera supervisora; Yarisleidy Cobas, jefa de Enfermer&iacute;a de la sala de Nefrolog&iacute;a; Evelyn Sotomayor, enfermera de la sala de Terapia Intermedia, y Dora &Aacute;lvarez, jefa de Enfermer&iacute;a de la sala de Quemados.<\/p>\n<p>Aspiramos, en una segunda entrega, a entrevistar a los familiares de Mail&eacute;n. Y so&ntilde;amos con que alg&uacute;n d&iacute;a, cuando est&eacute;n creadas las condiciones, podamos entrevistarla a ella.<\/p>\n<p>Agradecemos tambi&eacute;n a nuestra asistente de Redacci&oacute;n Mercedes del Risco, por su constancia y generosidad en transcribir tantas horas de entrevistas para que pudiera redactarse y publicarse esta historia.<\/p>\n<p>Por Jos&eacute; Alejandro Rodr&iacute;guez.<\/p>\n<p>Fuente: Juventud Rebelde<\/p>\n<p>Disponible en: <a href=\"http:\/\/www.juventudrebelde.cu\/cuba\/2018-08-18\/el-sindrome-mailen\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.juventudrebelde.cu\/cuba\/2018-08-18\/el-sindrome-mailen<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras m&aacute;s de 70 d&iacute;as de una fiera batalla por su vida, Mail&eacute;n D&iacute;az Almaguer parte del hospital &quot;Calixto Garc&iacute;a&quot;, donde ha dejado un antes y un despu&eacute;s. Ya lo m&aacute;s duro ha pasado. 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