{"id":12162,"date":"2018-01-28T07:01:35","date_gmt":"2018-01-28T07:01:35","guid":{"rendered":"http:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/?p=2840"},"modified":"2018-01-28T07:01:35","modified_gmt":"2018-01-28T07:01:35","slug":"quien-es-jose-marti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/2018\/01\/28\/quien-es-jose-marti\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n es Jos\u00e9 Mart\u00ed?"},"content":{"rendered":"<div class=\"item-node\">\n<p>El Dr. Wilkie Delgado Correa que es fisi&oacute;logo, especialista de Segundo Grado en Fisiolog&iacute;a Normal y Patol&oacute;gica, Profesor Titular y Profesor Consultante, Profesor de M&eacute;rito del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de Santiago de Cuba; Escritor y Periodista nos env&iacute;a esta colaboraci&oacute;n con motivo del aniversario del natalicio del Ap&oacute;stol.<\/p>\n<p><strong>&quot;&iquest;Y yo qui&eacute;n soy?&quot; &quot;Pero la vida para m&iacute; como para todos es un&nbsp; provechoso libro abierto. He procurado verme, y entenderme, y saber qu&eacute; era, por qu&eacute; era,&nbsp; y para qu&eacute; era&#8230;&quot; Jos&eacute; Mart&iacute;.<\/strong><\/p>\n<p>Su grito estent&oacute;reo de reci&eacute;n nacido fue la confirmaci&oacute;n de que&nbsp; hab&iacute;a nacido el primog&eacute;nito hijo de Mariano Mart&iacute; y Navarro, sargento primero del Real Cuerpo de Artiller&iacute;a, natural de&nbsp; Valencia,&nbsp; y de Leonor P&eacute;rez y Cabrera,&nbsp; natural de Santa Cruz de&nbsp; Tenerife. Era el viernes 28 de enero de 1853, en la casa No. 41 de la&nbsp; calle Paula en La Habana, Cuba. El ni&ntilde;o recibi&oacute; el nombre de Jos&eacute; Juli&aacute;n Mart&iacute; y P&eacute;rez.<\/p>\n<p>En aquel a&ntilde;o murieron Domingo del Monte, en Madrid, y F&eacute;lix Varela en&nbsp; San Agust&iacute;n, La Florida, Estados Unidos. Este &uacute;ltimo fue &quot;el&nbsp; primero que nos ense&ntilde;&oacute; a pensar&quot;. Y ocurri&oacute; la conspiraci&oacute;n de&nbsp; Vuelta Abajo.<\/p>\n<p>En M&eacute;xico se produjo la ascensi&oacute;n al poder de Santa Anna.&nbsp; Estados Unidos compr&oacute; parte del territorio mejicano por 10 mil millones de pesos. Estados Unidos hizo su primera proposici&oacute;n a&nbsp; Espa&ntilde;a de compra de Puerto Rico. Se inaugur&oacute; la Exposici&oacute;n Universal en Nueva York.<\/p>\n<p>Si en aquella &eacute;poca Cuba contaba con una poblaci&oacute;n aproximada de un mill&oacute;n y trescientos mil habitantes, en el 165 aniversario del natalicio de Mart&iacute;, Cuba cuenta con 11.48 millones. Formamos parte de una humanidad que ya rebasa los 7.300 millones de seres humanos. Vivimos un mundo enriquecido y a la vez complicado por los miles y miles de acontecimientos y hechos que se han sucedido a lo largo de los milenios anteriores; por el complejo entramado de ideas que, producto de los conocimientos y la elaboraci&oacute;n creativa de los hombres, han ido cimentando los pasos de la humanidad, en una sucesi&oacute;n de generaciones cada vez mas aptas para proyectar sus sue&ntilde;os y su propia imagen y raz&oacute;n de ser.<\/p>\n<p>En este mundo actual y en este momento particular de la historia, la comunicaci&oacute;n entre los hombres de uno a otro conf&iacute;n se realiza con una prontitud y fidelidad antes insospechadas a pesar de que a&uacute;n no est&eacute; al alcance y se halle, hasta vedada, a una parte mayoritaria de la humanidad que es v&iacute;ctima de la pobreza, la marginaci&oacute;n y la incultura.<\/p>\n<p>En este mundo que vivimos, extenso y dis&iacute;mil,&nbsp; con grandes contrastes en la distribuci&oacute;n de sus riquezas materiales y espirituales, con extraordinarios desaf&iacute;os para el alcance de su pleno desarrollo y felicidad, nos corresponde actuar y contribuir con una obra nacida de lo mejor de nosotros mismos, a que, paso a paso, la humanidad se conozca mejor, se empe&ntilde;e en convertir en realidad viejos y nuevos sue&ntilde;os, se transforme en protagonista&nbsp; de su propio destino y viva al fin liberada del miedo y la mise&shy;ria en un clima de prosperidad y paz. Por un mundo mejor vale la pena luchar un d&iacute;a y otro y hasta toda la vida. Es parte del deber desinteresado que todos los hombres tenemos con esta huma&shy;nidad que constituye la patria com&uacute;n de todos, pues como lo afirmara Mart&iacute;: &quot;Patria es humanidad&quot;.&nbsp;<\/p>\n<p>La vida y la obra buena de todos los hombres y, en especial, la de los grandes hombres que han descollado por su consagraci&oacute;n y aportes al desarrollo de las mejores causas de los hombres y de los pueblos, debe ser el cimiento s&oacute;lido sobre el cual se erija la construcci&oacute;n de una humanidad m&aacute;s plena, unida y feliz.<\/p>\n<p>Cuba puede aportar a la humanidad, para su ennoblecimiento y enriquecimiento, la vida y obra de uno de sus hijos descollan&shy;tes: Jos&eacute; Mart&iacute;. Figura cimera del siglo XIX cubano y latinoamericano, el H&eacute;roe Nacional de Cuba rebas&oacute; los l&iacute;mites estrechos de su tiempo hist&oacute;rico concreto y se ha convertido, producto de las proyecciones y el sentido human&iacute;stico de sus ideas, en un hombre de todos los tiempos.<\/p>\n<p>Existen muchas formas de acercarnos a la esencia y concreci&oacute;n de este grande hombre capaz de cautivarnos con sus ideas, senti&shy;mientos, ideales y obra al servicio del bien de su pueblo y de la humanidad. Un modo puede ser el conocimiento de facetas o aspectos particulares de su vida. Otro modo es conocerla &iacute;ntegramente, valorando su papel en la historia de su pa&iacute;s y del continente, as&iacute; como su rica, extensa y trascendente obra de naturaleza revolucionaria, pol&iacute;tica, social, hist&oacute;rica, literaria, &eacute;tica, educacional,&nbsp; cient&iacute;fica,&nbsp; filos&oacute;fica y, en general, humanista. En fin a esa vida luminosa nos podemos acercar de variada forma para ir descubriendo en Mart&iacute; el sustento necesa&shy;rio que satisfaga determinadas interrogantes e inquietudes del mundo en que vivimos y del mundo que emerge del futuro.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Una arista posible es acercarnos m&aacute;s directamente al hombre, al ser humano que se desarroll&oacute; en un medio hostil y en circunstancias dif&iacute;ciles, al ser &iacute;ntimo que planea y sue&ntilde;a su vida y su obra, que sufre los embates del destino, que marcha hacia la muerte y a la inmortalidad como quien se mira en un espejo que refleja el futuro. Es una forma de querer hermanarnos m&aacute;s &iacute;ntimamente con el hombre que aqu&iacute; y all&aacute; nos fue dejando su valoraci&oacute;n autobiogr&aacute;fica, especie de relato suyo, vivido y sentido, una auto historia escrita a retazos, fragmentada y desperdigada a lo largo de su vida ocupada y atormentada, y m&aacute;s rica y pr&oacute;diga en confesiones personales cuanto m&aacute;s intensos son los estados an&iacute;micos que dominan su existencia.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n podemos ser guiados por sus &oacute;pticas y valoraciones personales e &iacute;ntimas, por sus confesiones para s&iacute; mismo o para otros, como si nos relatara paso a paso su vida. Oigamos su voz como en un susurro:&nbsp; &quot;Mi vida es&#8230; mi vida es&#8230;&quot; &quot;Yo soy: Yo.&quot;<\/p>\n<p>Tendremos como br&uacute;jula sus profundas reflexiones sobre el tema existencial. &quot;La vida humana es una ciencia, a cuyo conocimiento exacto no se llegar&aacute; jam&aacute;s.&quot; &nbsp; &quot;La vida es la relaci&oacute;n constante de lo material con lo inmaterial&hellip;&rdquo; &ldquo;Pero la vida para m&iacute; como para todos es un provechoso libro abierto. He procurado verme, y entenderme, y saber qu&eacute; era, por qu&eacute; era, y para qu&eacute; era&#8230;&quot;<\/p>\n<p>Todo esto sirve de fundamento a las ideas filos&oacute;ficas de su ser.<\/p>\n<p>&quot;Ni una duda disfrazada de creencia. Ni un instante de transici&oacute;n conmigo mismo. Puesto en m&iacute;, entro en m&iacute;. Yo quiero saber lo que soy.&quot; &nbsp;&quot;Yo: esto es: una personalidad briosa e impotente, lib&eacute;rrima y esclava, nobil&iacute;sima y miserable, divina y human&iacute;sima, delicada y grosera, noche y luz. Eso soy yo. Esto es cada alma. Esto es cada hombre. Entremos en esto. &nbsp;Para entrar en m&iacute;, tengo que entrar por m&iacute; mismo&#8230; &rdquo;Es preciso que yo, puesto en m&iacute;, me vea por m&iacute; a m&iacute; mismo. Que me analice yo en quien soy: que yo me sepa a m&iacute;: que sobre la con&shy;vicci&oacute;n de la absoluta independencia, con mi voluntad de mi naturaleza valerosa o d&eacute;bil, funde yo mi propio conocimiento, rompa yo toda otra idea de vanidad o ego&iacute;smo. &iquest;Qu&eacute; soy yo? Soy lo que soy&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; soy yo en m&iacute; mismo, sino un mont&oacute;n de huesos mal seguros que sustentan ya pobremente un esp&iacute;ritu enamorado del bien de mi&nbsp; pa&iacute;s, y del decoro de sus hijos, tanto que a muchos, por ser digno parezco soberbio, y porque abomino la intriga, y miro las&nbsp; cosas frente a frente y no me guardo la vida para la hora de un&nbsp; triunfo probable, y por ning&uacute;n miedo ni aspereza de prueba me dejo&nbsp; acompa&ntilde;ar a los que no merecen mi honrada compa&ntilde;&iacute;a; porque&nbsp; ni cortejo la popularidad por m&aacute;s que el amor de mis compatriotas sea lo &uacute;nico que me consuela en la tierra; ni por el temor de&nbsp; perderlo dejo de cumplir con lo que estimo mi deber&hellip;&quot;<\/p>\n<p>&quot;Yo no necesito ganar una batalla para hoy; sino que, al ganarla, desplegar por el aire el estandarte de la victoria de ma&ntilde;ana, una victoria sesuda y permanente, que nos haga libre de un tirano, ahora y despu&eacute;s.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; d&oacute;nde estoy? En la revoluci&oacute;n; con la revoluci&oacute;n. Pero no para perderla, ayud&aacute;ndola a ir por malos caminos! Sino para poner en ella, con mi leal entender, los elementos quienes, aunque no sean reconocidos al principio por la gente de poca vista o mala voluntad, ser&aacute;n los que en las batallas de la guerra, y en los d&iacute;as dif&iacute;ciles y trascendentales batallas de la paz, han de&nbsp; salvarla&quot;.<\/p>\n<p>&quot;El &eacute;xito me ha favorecido, y el trabajo ha venido a fortificar&shy;me: aunque tengo cubierta la frente de un sudor muy fr&iacute;o, es hoy buen d&iacute;a para comenzar mis p&aacute;lidas memorias. -&iquest;Es que tendr&eacute; que apuntar en ellas, desde ahora, algo &uacute;til y grave? &#8211; &iquest;Es que el fin de mi vida se aproxima, y cedo sin sentirlo a la necesidad de salvarme del olvido? &iquest;Es que importa algo a los muertos la memoria humana? &#8211; A los muertos no importa la memoria; pero importan a los vivos sus sufrimientos y sus experiencias: \u2011y es preciso hacer bien, a&uacute;n&nbsp; despu&eacute;s de haber muerto.\u2011 Por tanto, escribo. Yo vivo para el estrecho cumplimiento de mis deberes. Cada uno de ellos me trae en s&iacute; un s&eacute;quito de males, provenientes del tremendo conflicto entre el deber puro y la naturaleza humana.&rdquo;<\/p>\n<p>&quot;Hagamos la historia de nosotros mismos, mir&aacute;ndonos en el alma; y la de los dem&aacute;s, viendo en sus hechos. Siempre quedar&aacute; sobre todo trastorno, la musa&nbsp; subjetiva, como es ahora de uso decir, y es propio,-&nbsp; y la hist&oacute;rica.- &iexcl;Venturosos los pueblos que, como &eacute;ste, tiene, a&uacute;n sobre sus variados dolores personales, haza&ntilde;as que cantar!&quot;<\/p>\n<p>&quot;El viaje humano consiste en llegar al pa&iacute;s que llevamos descrito en nuestro interior, y que una voz constante nos promete.&quot;<\/p>\n<p>Vamos, pues, a recorrer juntos el viaje humano de Jos&eacute; Mart&iacute;, que es una voz constante que promete el arribo a un pa&iacute;s y a una humanidad ideales que son hondamente queridos y so&ntilde;ados y que, por eso mismo, resaltan como para&iacute;sos asombrosos y&nbsp; atrayentes. Vayamos tras &eacute;l guiados por su luz, que es la de los libertadores esclarecidos de pueblos, de los hombres de su tiempo y de todos los tiempos. Vayamos, que es una luz de aurora imperecedera.<\/p>\n<p>En s&iacute;ntesis, Mart&iacute; naci&oacute; en casa pobre. Tiene quince a&ntilde;os cuando estalla el 10 de octubre de 1868 la primera guerra por la independencia liderada por Carlos Manuel de C&eacute;spedes. Al a&ntilde;o siguiente, tiene 16 a&ntilde;os e Inicia sus publicaciones de car&aacute;cter revoluciona&shy;rio y su trayectoria como revolucionario, enfrentado al poder espa&ntilde;ol en la Isla y es acusado de infidencia y entra en prisi&oacute;n. En 1870, con 17 a&ntilde;os, es condenado a 6 a&ntilde;os de prisi&oacute;n. En 1871 publica el libro El Presidio Pol&iacute;tico en Cuba, la denuncia m&aacute;s contundente contra los desmanes de Espa&ntilde;a. Escribi&oacute; poemarios y su poes&iacute;a fue de la vanguardia de su &eacute;poca, tambi&eacute;n dramas, ensayos, cr&oacute;nicas o testimonios, y una profusa obra period&iacute;stica, una novela, literatura para ni&ntilde;os en la revista &ldquo;La Edad de Oro&rdquo;, hizo traducciones de libros. Su epistolario fue trascendente y profuso. Fund&oacute; y edit&oacute; revistas. Escribi&oacute; dos Diarios. Pronunci&oacute; discursos y su oratoria fue descollante. Dict&oacute; conferencias. Particip&oacute; en organizaciones independentistas. Ejerci&oacute; la abogac&iacute;a y el magisterio. En 1877 se cas&oacute; con Carmen Zayas Baz&aacute;n. Desempe&ntilde;&oacute; cargos de representaci&oacute;n y consulares de varias rep&uacute;blicas latinoamericanas. Fund&oacute; el Partido Revolucionario Cubano y fue electo y reelegido su Delegado, o dirigente m&aacute;ximo. Fund&oacute; el peri&oacute;dico Patria, &oacute;rgano de la Revoluci&oacute;n Cubana. Fue organizador y l&iacute;der principal de la guerra que desencaden&oacute; el 24 de febrero de 1895. Desembarc&oacute; en Cuba el 11 de abril de ese a&ntilde;o y el d&iacute;a 15 fue nombrado en junta de jefes presidida por M&aacute;ximo G&oacute;mez, como Mayor General. Escribi&oacute; el 18 de mayo su carta inconclusa a Manuel Mercado, que constituye su testamento p&oacute;stumo. El 19 de mayo cay&oacute; en combate en Dos R&iacute;os, en su primer y &uacute;nico combate, y su cad&aacute;ver fue capturado por los espa&ntilde;oles, que lo trasladaron y enterraron en Santiago de Cuba. Ten&iacute;a cuarenta y dos a&ntilde;os, tres meses y veinti&uacute;n d&iacute;as de edad.<\/p>\n<p>En cartas hab&iacute;a expresado: &quot;De Am&eacute;rica soy hijo; a ella me debo. Y de la Am&eacute;rica, a cuya revelaci&oacute;n, sacudimiento y fundaci&oacute;n urgente me consagro.&quot;<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n hab&iacute;a escrito: &quot;Vea eso en m&iacute;, y no m&aacute;s: un peleador: de m&iacute;, todo lo que ayude a fortalecer y ganar la pelea.&quot;&nbsp; &quot;Toda la gloria del mundo cabe en un grano de ma&iacute;z&quot;.<\/p>\n<p>En&nbsp;el mundo que vemos desfilar ante nuestros ojos hay razones m&aacute;s que sobradas para las visiones apocal&iacute;pticas, aunque es deber transformarlas en esperanzadoras. Hoy, como ayer, al decir de Mart&iacute; &quot;el mundo entero es una inmensa pregunta&quot;. &nbsp;La humanidad toda debe darse a s&iacute; misma una respuesta definitiva&nbsp;y verdadera que satisfaga sus necesidades y aspiraciones leg&iacute;timas. Y habr&aacute; de armarse con tes&oacute;n y optimismo suficientes para recorrer el camino que lo conduzca a la victoria, a pesar de&nbsp;los escollos y los cataclismos. Pues no obstante los rigores del destino, es fundado y cierto que, como sentenciara nuestro H&eacute;roe Nacional: &quot;El sol sigue alumbrando los &aacute;mbitos del mundo y &nbsp;la verdad &nbsp;contin&uacute;a inc&oacute;lume su marcha por la tierra&quot;.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"clear\"><\/div>\n<p>]]&#038;g<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Dr. Wilkie Delgado Correa que es fisi&oacute;logo, especialista de Segundo Grado en Fisiolog&iacute;a Normal y Patol&oacute;gica, Profesor Titular y Profesor Consultante, Profesor de M&eacute;rito del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de Santiago de Cuba; Escritor y Periodista nos env&iacute;a esta colaboraci&oacute;n con motivo del aniversario del natalicio del Ap&oacute;stol. &quot;&iquest;Y yo qui&eacute;n soy?&quot; &quot;Pero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"close","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-12162","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12162\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}