{"id":11264,"date":"2015-06-27T11:19:47","date_gmt":"2015-06-27T11:19:47","guid":{"rendered":"http:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/?p=622"},"modified":"2015-06-27T11:19:47","modified_gmt":"2015-06-27T11:19:47","slug":"conoce-el-mundo-antes-de-darte-el","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/2015\/06\/27\/conoce-el-mundo-antes-de-darte-el\/","title":{"rendered":"Conoce el mundo antes de darte a \u00e9l"},"content":{"rendered":"<div class=\"item-node\">\n<p>A prop&oacute;sito del D&iacute;a Internacional de la Lucha Contra el Uso Indebido y el Tr&aacute;fico de Drogas y&nbsp; el creciente debate en torno a la legalizaci&oacute;n de la droga il&iacute;cita m&aacute;s consumida en el mundo, Granma convers&oacute; con el prestigioso doctor y profesor Ricardo A. Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez, consultante del servicio de atenci&oacute;n integral a las adicciones del Hospital Psiqui&aacute;trico de La Habana y presidente de la Comisi&oacute;n Nacional de &Eacute;tica M&eacute;dica<\/p>\n<p>Hace m&aacute;s de 6 000 a&ntilde;os que el mundo conoce la Cannabis sativa y la historia del consumo humano se remonta a unos 5 500 calendarios atr&aacute;s. De origen asi&aacute;tico, el c&aacute;&ntilde;amo indio &mdash;su nombre com&uacute;n&mdash; durante siglos se utiliz&oacute; como fibra textil y sus semillas como alimento de p&aacute;jaros. Se trata de la marihuana, cuyos efectos inicialmente considerados poco peligrosos y con utilidad terap&eacute;utica, la llevaron a ser ubicada en la primera fila de los recursos medicamentosos, miles de a&ntilde;os atr&aacute;s, pero actualmente son reconocidos como catastr&oacute;ficos.<\/p>\n<p>Parecer&iacute;a parad&oacute;jico que en pleno siglo XXI, &ldquo;a&uacute;n el debate sobre esta planta y sus efectos se asemeje al de hace 2 000 a&ntilde;os, fecha de la que datan proverbios donde las opiniones claramente se divid&iacute;an. Para unos, la marihuana era un pasaporte al para&iacute;so, mientras que&nbsp; para otros era una planta que nac&iacute;a al borde del camino que llevaba al infierno. Es sumamente preocupante que estemos hoy en el mismo punto, cuando la marihuana es una droga dura que se incluye, junto al alcohol y otras sustancias, entre las primeras sustancias psi-coactivas capaces de transformar notablemente el comportamiento humano&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>&ldquo;La marihuana es una droga dura que se incluye junto al alcohol y otras,&nbsp; entre las primeras sustancias psicoactivas capaces de transformar notablemente el comportamiento humano&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p>La reflexi&oacute;n la dej&oacute; a Granma el doctor Ri&shy;cardo A. Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez, consultante del servicio de atenci&oacute;n integral a las adicciones del Hospital Psiqui&aacute;trico de La Habana y presidente de la Comisi&oacute;n Nacional de &Eacute;tica M&eacute;dica, al valorar la tendencia actual a &ldquo;ese fantasma&rdquo; de la legalizaci&oacute;n de la marihuana, la droga ilegal m&aacute;s consumida en el mun&shy;do entero.<\/p>\n<p>El profesor, con m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de experiencia en el tratamiento y deshabituaci&oacute;n de pacientes adictos se&ntilde;al&oacute; que es urgente derribar mitos, con realidades que son ciencia constituida. Hay hoy suficientes informaciones cient&iacute;ficas actualizadas sobre el desencadenamiento de esquizofrenia, deterioro cognitivo, acci&oacute;n cancer&iacute;gena y violencia sorpresiva de la marihuana.<\/p>\n<p>&ldquo;Uno de los argumentos que m&aacute;s ha contribuido a las tendencias legalizadoras son las propiedades terap&eacute;uticas que se le atribuyen a la planta. El listado de efectos positivos incluye&nbsp; desde la atenuaci&oacute;n de&nbsp; n&aacute;useas y v&oacute;mitos asociadas a los sueros citost&aacute;ticos en pacientes cancerosos tratados con quimioterapia, referencias de alguna disminuci&oacute;n de la frecuencia de crisis epil&eacute;pticas y de la presi&oacute;n intraocular en casos de glaucoma, hasta efectos analg&eacute;sicos y sobre el apetito, as&iacute; como acci&oacute;n tranquilizante, pese a ser una de las drogas m&aacute;s vinculadas con cuadros de p&aacute;nico o ansiedad aguda&rdquo;, explic&oacute; el experto.<\/p>\n<p><strong>&ldquo;Aun cuando la repercusi&oacute;n macroecon&oacute;mica y social del crimen organizado es indiscutible, quienes proponen la legalizaci&oacute;n, no pueden, por su perfil profesional, valorar la repercusi&oacute;n en el hogar, laboral y comunitaria&nbsp; de los efectos cerebrales&nbsp; de esta droga, al bloquear el cerebro racional y liberar las estructuras y funciones m&aacute;s primitivas&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p>Justamente &mdash;dijo&mdash; lo que ocurre es que en todos estos casos, existen medicamentos espec&iacute;ficos mucho m&aacute;s efectivos y con la enorme ventaja de ser mucho m&aacute;s inocuos al aplicar el principio &eacute;tico de riesgo beneficio. &ldquo;La marihuana, al igual que el tabaco, las bebidas alcoh&oacute;licas y todas las drogas duras, no son principios activos aislados y purificados, sino mezclas de cientos de productos qu&iacute;micos con efectos diferentes, muchas veces opuestos y habitualmente da&ntilde;inos. De aqu&iacute; se deriva que para el uso como medicamento de dicha droga, requerir&iacute;a un proceso farmacol&oacute;gico de alta tecnolog&iacute;a para demostrar, separar y producir presentaciones adecuadas para su consumo, dosificaci&oacute;n y control de efectos tanto positivos como indeseables. El producto final ser&iacute;an tabletas, &aacute;mpulas o gotas oftalmol&oacute;gicas y no la forma absolutamente antim&eacute;dica en que ha sido propuesto su uso, que es la modalidad tradicional de consumo ilegal, sencillamente cultivando y fumando la marihuana tanto en forma de hojas, flores y tallos, como de resina (haschich) o aceite, elaborados con iguales procedimientos que los utilizados por los narcoproductores y narcotraficantes&rdquo;.<\/p>\n<p>El entrevistado refiri&oacute; que muchos piensan honestamente que legalizar esta droga es una soluci&oacute;n, entre los que destacan personas con una alta calidad humana, pero con limitados conocimientos de la neuro-psico-f&iacute;sico patolog&iacute;a y repercusi&oacute;n personal, hogare&ntilde;a y comunitaria de las drogas que modifican la conducta, as&iacute; como de los micro paradigmas riesgos-beneficios y accesibilidad-consumo, impl&iacute;citos en dicha medida. &ldquo;No conocen la verdadera cara de las drogas. Pocos han podido entrevistar a un paciente que se siente esclavizado al querer dejar de consumir y no poder, ni a una madre desesperada que ha salido con una pistola a matar al vendedor que le suministra a su hijo; y que es codependiente, pr&aacute;cticamente consumidora pasiva da&ntilde;ada por el sufrimiento del adicto.&rdquo;<\/p>\n<p><strong>&ldquo;Hay hoy suficientes informaciones cient&iacute;ficas actualizadas sobre el desencadenamiento de esquizofrenia, deterioro cognitivo, acci&oacute;n cancer&iacute;gena y violencia sorpresiva de la marihuana&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p>Para el doctor Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez, la contradicci&oacute;n entre esas dos tendencias no se basa en carencia de valores humanos ni de pocos principios &eacute;ticos de los proponentes, sino en el conocimiento. &ldquo;Aun cuando la repercusi&oacute;n macroecon&oacute;mica y social del crimen organizado es&nbsp; indiscutible, quienes proponen la legalizaci&oacute;n, no pueden por su perfil profesional, valorar la repercusi&oacute;n en el hogar, laboral y comunitaria&nbsp; de los efectos cerebrales de esta droga, al bloquear el cerebro racional y liberar las estructuras y funciones m&aacute;s primitivas. Es adem&aacute;s ingenua la expectativa de la reducci&oacute;n del consumo al eliminar el &ldquo;&lsquo;atractivo&rsquo; de lo prohibido&rdquo;, co&shy;ment&oacute;.<\/p>\n<p><strong>&ldquo;El consumo de marihuana antes de los 18 a&ntilde;os reduce hasta en 10 unidades el coeficiente intelectual, y eso es irreversible&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p>Si la marihuana es una droga ilegal (como muchas otras) no es fortuito, sino porque se han reconocido los numerosos da&ntilde;os que causa. &ldquo;Abajo debe venirse el mito de que es una droga blanda sin efectos determinantes de adicci&oacute;n y dependencia. Lejos de ello, el porcentaje de consumidores que se hacen adictos y dependientes, el reducido tiempo en que se establece la esclavitud y los grandes riesgos para determinar cuadros de deterioro intelectual irreversibles, esquizofrenias resistentes a tratamiento, conductas canibal&iacute;sticas&nbsp; y cuadros oncol&oacute;gicos la hacen una droga bien dura y destructiva que no puede en modo alguno subvalorarse&rdquo;.<\/p>\n<p>produci&eacute;ndose demencias moderadas con dificultades de memoria y aprendizaje en adolescentes, sobre todo, los que iniciaron su consumo tempranamente&rdquo;, explic&oacute;.<\/p>\n<p>El profesor Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez, sostuvo que es irrebatible hoy para la ciencia lo que pasa en el cerebro de un ser humano cuando est&aacute; bajo los efectos, o influencia de estas drogas. &ldquo;Las drogas que modifican en forma relevante la conducta, es decir, desde el alcohol en adelante, determinan bajo su efecto inmediato, y tambi&eacute;n a mediano y largo pla&shy;zo, cuando su consumo se hace adictivo y prolongado, comportamientos instintivo-afectivos impulsivos e irracionales, exclusiva de los animales, los cuales son muy ajenos al humanismo, &eacute;tica y espiritualidad que todos esperan&rdquo;<\/p>\n<p><strong>Es la marihuana &mdash;a&uacute;n m&aacute;s que el uso no social de alcohol&mdash; el verdadero prototipo de la met&aacute;fora de la &ldquo;ruleta rusa&rdquo; en el que&nbsp; nadie puede saber con certeza cuando la bala cae en la rec&aacute;mara, y si ello sucede, sus efectos son habitualmente mortales<\/strong><\/p>\n<p>&ldquo;El uso indebido de estas sustancias, implica una profunda degradaci&oacute;n moral aguda, con posibilidades de cronificarse, y de rango individual, pero con potencialidades de generalizaci&oacute;n que la convertir&iacute;an en un fen&oacute;meno macrosocial de muy alta relevancia porque sobrios, nuestra conducta es cognitiva, volitiva, racional y controlada. Ello derriba adem&aacute;s la creencia de que la marihuana no produce ni violencia ni criminalidad&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>La historia en estos 6 000 a&ntilde;os de convivencia con la marihuana ha dado lecciones ejemplares<\/strong><\/p>\n<p>La experiencia cl&iacute;nica e investigativa demuestra que la propagandizada placidez del consumidor, frecuentemente se transforma de manera totalmente impredecible en violencia extrema. Por ello, es la marihuana &mdash;a&uacute;n m&aacute;s que el uso no social de alcohol&mdash; el verdadero prototipo de la met&aacute;fora de la &ldquo;ruleta rusa&rdquo; en que&nbsp; nadie puede saber con certeza cuando la bala cae en la rec&aacute;mara, y si ello sucede, sus efectos son habitualmente mortales.<\/p>\n<p><strong>APRENDER DE LA CIENCIA Y DE LA HISTORIA<\/strong><br \/>\nLa historia en estos 6 000 a&ntilde;os de convivencia con la marihuana ha dado lecciones ejemplares. Recuerda nuestro entrevistado que a principios del siglo XVIII&nbsp; hubo un m&eacute;dico ingl&eacute;s, O`Shaughnessy, que viaj&oacute; a la India y volvi&oacute; maravillado de sus propiedades analg&eacute;sicas, tanto que logr&oacute; con su influencia que la marihuana se introdujera en la farmacopea de su pa&iacute;s, tendencia quesigui&oacute; Estados Unidos. Apenas al cabo de una d&eacute;cada Inglaterra declar&oacute; un disparate el tener esta sustancia en el cuadro medicamentoso, &ldquo;un producto con tantos peligros&rdquo;; pocos a&ntilde;os despu&eacute;s lo elimin&oacute; Estados Unidos y posteriormente la India.<\/p>\n<p>Finalmente, desde 1971, el uso del cannabis fue controlado por la denominada &ldquo;Acta de drogas de abuso&rdquo;, que prohib&iacute;a la utilizaci&oacute;n m&eacute;dica tanto de la hierba como de sus constituyentes activos, los cannabinoides. Sus &ldquo;re&shy;descubiertas&rdquo; nefastas&nbsp; acciones sobre el organismo humano, hab&iacute;an eclipsado sus posibles usos m&eacute;dicos, criterio enf&aacute;ticamente ratificado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) en 1997, al reconocer que el cannabis incide negativamente en la salud mental.<\/p>\n<p><strong>La legalizaci&oacute;n de la marihuana dista de ser un golpe certero&nbsp; al narcotr&aacute;fico, que como crimen organizado &iquest;cu&aacute;nto tardar&iacute;a&nbsp; en sustituir y compensar el producto por otras drogas de dise&ntilde;o?<\/strong><\/p>\n<p>Ya el m&eacute;dico Jacques Moreau, citado por Escohotado, hab&iacute;a descrito en 1973 las vivencias determinadas por la auto administraci&oacute;n de una infusi&oacute;n de flores de Ca&shy;nnabis sativa, mediante ocho s&iacute;ntomas cardinales observados&nbsp; bajo la influencia de dicha sustancia: &ldquo;Inexplicables sentimientos de felicidad, disociaci&oacute;n de ideas, errores en la apreciaci&oacute;n del tiempo y del espacio, exacerbaci&oacute;n del sentido del o&iacute;do, ideas fijas, alteraci&oacute;n de las emociones, impulsos irresistibles e ilusiones o alucinaciones y propuso que, en algunos casos la intoxicaci&oacute;n por di&shy;cha droga pod&iacute;a ser considerada como un modelo de enfermedad psiqui&aacute;trica&rdquo;.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s antihist&oacute;rico que la idea de que al acabar la prohibici&oacute;n, el atractivo de lo prohibido desaparece y disminuye el consumo. Bastar&iacute;a recordar &mdash;menciona el experto&mdash; la ciudad de Londres de 1751 cuando en la otrora Inglaterra, ocurri&oacute; un fen&oacute;meno denominado la epidemia de la ginebra, que inspir&oacute; el grabado de Hogarth titulado el callej&oacute;n de la ginebra, expresivo de los catastr&oacute;ficos efectos determinados por una superproducci&oacute;n de ce&shy;reales desviados a la producci&oacute;n de la m&aacute;s genuina bebida legal de la &eacute;poca en dicho pa&iacute;s. Al reducirse su precio en un 90 % se sucedi&oacute; una avalancha de &aacute;vidos compradores que en el grabado cometieron todo tipo de crimen imaginable. Se multiplic&oacute; por m&aacute;s de cinco el consumo de esta bebida y la tragedia trascendi&oacute; hasta nuestros d&iacute;as.<\/p>\n<p>Para el doctor Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez, la legalizaci&oacute;n de la marihuana dista de ser un golpe certero al narcotr&aacute;fico, que como crimen organizado &iquest;cu&aacute;nto tardar&iacute;a en sustituir y compensar el producto por otras drogas de dise&ntilde;o? &iquest;Pueden ignorarse los consecuentes riesgos del efecto cadena de que a largo plazo estemos ante la disyuntiva de tener que legalizar todas las drogas, con la inmediata extinci&oacute;n de la especie humana?<\/p>\n<p>La tendencia, que muchos defienden sobre la base del derecho de cada persona de elegir como llevar su vida, impone una reflexi&oacute;n, nos dice el especialista.&rdquo; &iquest;Acaso ese derecho no termina donde comienza el derecho de los dem&aacute;s? &iquest;Y el costo para la familia, y los transe&uacute;ntes que mueren en accidentes de tr&aacute;nsito debido a la marihuana u otras drogas como el &eacute;xtasis?&rdquo;.No es la legalizaci&oacute;n de la marihuana como&nbsp; primer escal&oacute;n, coherente con las gestiones promocionales de salud y estilos de vida salutog&eacute;nicos, promoci&oacute;n de valores mo&shy;rales, prevenci&oacute;n de enfermedades y delitos, as&iacute; co&shy;mo la creaci&oacute;n de un mundo mejor. &iquest;Po&shy;dremos as&iacute; lograr culturas con elevada espiritualidad, y rechazantes del consumo de sustancias degradantes del bienestar biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico, social y cultural? &iquest;Pue&shy;de resolverse el problema del uso indebido de drogas legalizando el consumo, sin crear sistemas multisectoriales realmente efectivos para la&nbsp; atenci&oacute;n y soluci&oacute;n&nbsp; integral de los&nbsp; m&uacute;ltiples efectos del uso indebido de drogas?, reflexion&oacute;.<\/p>\n<p>Vivimos en un mundo donde la tendencia juvenil a la experimentaci&oacute;n determinar&aacute; que una vez liberada la droga de la censura familiar, escolar y comunitaria, junto a la mayor capacidad adict&oacute;gena de la marihuana con respecto al alcohol, vaticina desafortunadamente resultados nada favorables de la legalizaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El tabaco y el alcohol tambi&eacute;n deber&iacute;an habernos ense&ntilde;ado algo. Si con dos drogas legales perdemos en el mundo m&aacute;s de nueve millones de vidas cada a&ntilde;o &iquest;hace falta alguna m&aacute;s? Las drogas, que no respetan nada: ni edad, ni sexo, ni color de la piel, ni cultura, ideolog&iacute;a, posici&oacute;n filos&oacute;fica o preferencias sexuales, abren las puertas unas a otras. El &eacute;xito de los programas antidrogas depende de que seamos todos conscientes de que estos t&oacute;xicos son un sistema de sustancias que se asocian y refuerzan&nbsp; en sus acciones, lo que implica el&nbsp; imprescindible enfrentamiento a todas sus categor&iacute;as, y&nbsp; el seguimiento estricto del principio universal en este campo, de que a mayor acceso, mayor consumo.<\/p>\n<p>Informaciones relacionadas<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.granma.cu\/cuba\/2015-06-26\/mensaje-del-secretario-general-de-la-organizacion-de-las-naciones-unidas-para-el-2015\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mensaje del Secretario General de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para el 2015<\/a><\/p>\n<p>Fuente: Granma<br \/>\nDisponible en: <a href=\"http:\/\/www.granma.cu\/cuba\/2015-06-25\/conoce-el-mundo-antes-de-darte-a-el\">http:\/\/www.granma.cu\/cuba\/2015-06-25\/conoce-el-mundo-antes-de-darte-a-el<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A prop&oacute;sito del D&iacute;a Internacional de la Lucha Contra el Uso Indebido y el Tr&aacute;fico de Drogas y&nbsp; el creciente debate en torno a la legalizaci&oacute;n de la droga il&iacute;cita m&aacute;s consumida en el mundo, Granma convers&oacute; con el prestigioso doctor y profesor Ricardo A. 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