{"id":10327,"date":"2020-09-05T04:00:36","date_gmt":"2020-09-05T04:00:36","guid":{"rendered":"http:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/?p=5497"},"modified":"2020-09-05T04:00:36","modified_gmt":"2020-09-05T04:00:36","slug":"intervencion-del-dr-salvador-tamayo-muniz-director-provincial-de-salud-en-cienfue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/portal20142020\/2020\/09\/05\/intervencion-del-dr-salvador-tamayo-muniz-director-provincial-de-salud-en-cienfue\/","title":{"rendered":"Intervenci\u00f3n del Dr. Salvador Tamayo Mu\u00f1iz, director provincial de Salud en Cienfuegos, en la Jornada de homenaje a Pedro Kour\u00ed Esmeja y Francisco Rojas Ochoa"},"content":{"rendered":"<div class=\"imagen-node-pie\">\n\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"imagefield imagefield-field_imagen\" alt=\"\" src=\"http:\/\/contenidosportal.sld.cu\/files2014-2020\/imagen\/17\/desktop_0.jpg\" width=\"242\" height=\"305\"><\/div>\n<div class=\"item-node\">\n<div class=\"tab-pane active\" id=\"article\">\n<div class=\"row-fluid\">\n<div class=\"span12\">\n<p><em><strong>Intervenci&oacute;n del Dr. Salvador Tamayo Mu&ntilde;iz, director provincial de Salud en Cienfuegos, en la Jornada de homenaje a Pedro Kour&iacute; Esmeja y Francisco Rojas Ochoa, en los aniversarios de sus natalicios. <\/strong><\/em><\/p>\n<p>Hospital Dr. Gustavo Alderegu&iacute;a Lima, Cienfuegos<br \/>\n21 de agosto de 2020<\/p>\n<p>Alguna vez propuse la creaci&oacute;n de un centro de coordinaci&oacute;n de esfuerzos para el enfrentamiento a las enfermedades infecto-contagiosas en Hait&iacute;. Ten&iacute;a en mente un centro similar al Instituto Pedro Kour&iacute;, de La Habana. Adem&aacute;s de la tremenda necesidad real, hab&iacute;a una relaci&oacute;n hist&oacute;rica que me entusiasmaba: Pedro Kour&iacute; Esmeja hab&iacute;a nacido en Puerto Pr&iacute;ncipe, Hait&iacute;, el 21 de agosto de 1900; y le hab&iacute;a sido otorgada por el gobierno, en 1940, la Orden Nacional de Honor y M&eacute;rito en el grado de oficial.<\/p>\n<p>El referido centro en Hait&iacute; es todav&iacute;a un sue&ntilde;o pendiente, aunque sigue siendo este peque&ntilde;o pa&iacute;s uno de los de mayor morbilidad y mortalidad por enfermedades infecto-contagiosas en la regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas y en el mundo. Pero, como entonces estudi&eacute; a profundidad todo lo que encontr&eacute; a mano sobre Pedro Kour&iacute;, no me abandona la obsesi&oacute;n de homenajear a quien considero figura imprescindible de la Medicina y la Salud P&uacute;blica.<\/p>\n<p>Posteriormente, tuve la oportunidad de sostener varios encuentros con Gustavo Kour&iacute; Flores, en los que me regal&oacute; extensas e intensas valoraciones sobre su padre. Y logr&eacute; alcanzar su comprensi&oacute;n y apoyo, t&eacute;cnico y afectivo, respecto al centro de Hait&iacute;, lejos del inter&eacute;s de ambos por alg&uacute;n protagonismo personal en su creaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Conversando con Francisco Rojas Ochoa sobre Hait&iacute;, a&ntilde;os m&aacute;s tarde en La Habana, fuera de programa en un Simposio sobre Envejecimiento y Salud, le cont&eacute; de la propuesta del mencionado centro para Hait&iacute;, y de los argumentos que lo sustentaban. As&iacute; supe, por &eacute;l mismo, que tambi&eacute;n hab&iacute;a nacido un 21 de agosto, aunque aclar&oacute; inmediatamente que el hecho hab&iacute;a ocurrido en Tacajo, provincia de Oriente (ahora B&aacute;guano, provincia de Holgu&iacute;n), y en el a&ntilde;o 1930. A continuaci&oacute;n, me regal&oacute; la m&aacute;s justa y profunda valoraci&oacute;n que he escuchado sobre Pedro Kour&iacute; Esmeja como higienista y salubrista.<\/p>\n<p>Recientemente he conocido de una ramificaci&oacute;n de la familia Kour&iacute;, asentada en Cienfuegos, lo que constituye una oportunidad interesante para el futuro de estos encuentros.<\/p>\n<p>De esta forma significo por qu&eacute; esta Jornada, que estuvo en su concepci&oacute;n inspirada en el reciente deceso de Rojas Ochoa, incluy&oacute; inmediatamente el merecido homenaje a Pedro Kour&iacute; Esmeja.<\/p>\n<p>Agradezco a la rectora de la Universidad de Ciencias M&eacute;dicas, Dra. Arelys Falc&oacute;n Hern&aacute;ndez, por haber secundado la convocatoria inicial de este encuentro; a la Dra. Ling Denisse Santeiro P&eacute;rez, Subdirectora Provincial de Salud P&uacute;blica y Directora del Centro Provincial de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a, por su valioso trabajo en la gesti&oacute;n de esta cita; a la Dra. Yag&eacute;n Pomares P&eacute;rez, Directora General del Hospital Dr. Gustavo Alderegu&iacute;a Lima, por su acogida comprometida y entusiasta. Tambi&eacute;n a muchos y buenos colaboradores que han estado haciendo posible lo que aqu&iacute; ser&aacute;.<\/p>\n<p>Quiero agradecer, de antemano &mdash;pues ahora de ellos solo tengo referencias&mdash;, los mensajes recibidos de amigos, compa&ntilde;eros, colaboradores y alumnos de Rojas Ochoa, de Cienfuegos, relacionados con esta iniciativa.<\/p>\n<p>Quiero agradecer, asimismo, la participaci&oacute;n de todos los aqu&iacute; presentes, tanto como lamento la ausencia de muchos que s&eacute; que quisieron venir y no han podido por la coyuntura especial que nos embarga.<\/p>\n<p>Especialmente, quiero significar la presencia de Alfredo Espinosa Brito y Pedro Hern&aacute;ndez S&aacute;nchez, maestros queridos, maestros de profesores y profesores de todos en Cienfuegos. Estas escapadas del largo confinamiento, son una demostraci&oacute;n elocuente del apego esencial e incorregible de ambos al apotegma martiano en que han vivido y nos han formado: <em>honrar, honra<\/em>.<\/p>\n<p>A 120 a&ntilde;os de su natalicio, no me corresponde ni considero oportuno, aqu&iacute;, ahora, hacer una amplia valoraci&oacute;n de Pedro Kour&iacute; Esmeja; nuestro homenaje est&aacute; en el acto en s&iacute;. En su centenario se le rindi&oacute; un merecido reconocimiento por la comunidad cient&iacute;fica del pa&iacute;s, el cual ha quedado debidamente registrado.<\/p>\n<p>Quiero solo resaltar algunas cuestiones esenciales de su vida y su obra. En primer lugar, su origen muy humilde, ligado a la emigraci&oacute;n libanesa cristiano maronita que arrib&oacute; a Cuba a finales del siglo XIX y principios del XX. Ya hab&iacute;a se&ntilde;alado su nacimiento, que fue fortuito, en la capital haitiana, al que sigui&oacute; el asentamiento, tambi&eacute;n fortuito, de la familia en Santiago de Cuba, donde recibi&oacute; su educaci&oacute;n primaria, b&aacute;sica y preuniversitaria.<\/p>\n<p>El talento de Pedro Kour&iacute; se cultiv&oacute;, afortunadamente, temprano y bien. En el Instituto de Segunda Ense&ntilde;anza de Santiago de Cuba comenz&oacute;, dos a&ntilde;os antes de graduarse como el mejor alumno, su carrera profesoral, al desempe&ntilde;ar el cargo, por oposici&oacute;n, de alumno ayudante del grupo de c&aacute;tedras de F&iacute;sica, Qu&iacute;mica y Ciencias Naturales.<\/p>\n<p>Los ejercicios para obtener el grado de Doctor en Medicina los realiz&oacute; el 9 de julio de 1925 en el sal&oacute;n de actos del Hospital General Calixto Garc&iacute;a, en los que alcanz&oacute; la nota de sobresaliente ante un tribunal presidido por el doctor Eusebio Hern&aacute;ndez P&eacute;rez, profesor eminente de Obstetricia y General de Brigada del Ej&eacute;rcito Libertador. Otra vez fue el mejor graduado, y apenas dos meses y medio m&aacute;s tarde gana, por oposici&oacute;n, el cargo de Ayudante Graduado en la reci&eacute;n creada C&aacute;tedra de Parasitolog&iacute;a y Enfermedades Tropicales, que comenzaba a desarrollar su primer curso oficial para los estudiantes de Medicina.<\/p>\n<p>Asumi&oacute; Kour&iacute;, en 1934, la direcci&oacute;n de la C&aacute;tedra de Parasitolog&iacute;a, y puso todo su empe&ntilde;o en transformar una olvidada y aburrida asignatura en la m&aacute;s interesante de la carrera de Medicina, en el m&aacute;s digno ejemplo de docencia m&eacute;dica. Reorganiz&oacute; todo el sistema de ense&ntilde;anza; transform&oacute; las clases te&oacute;ricas en sesiones con proyecciones de transparencias, pel&iacute;culas; enfrent&oacute; al alumno con el par&aacute;sito; organiz&oacute; los distintos departamentos; cre&oacute; el laboratorio cl&iacute;nico y la consulta externa de Parasitolog&iacute;a; escribi&oacute;, escribi&oacute; mucho; todo cuanto investigaba lo publicaba.<\/p>\n<p>El prestigio alcanzado por la c&aacute;tedra de Parasitolog&iacute;a, avalado por numerosos aportes relacionados con las enfermedades parasitarias existentes en Cuba, hizo que el 8 de diciembre de 1937, por acuerdo de la Junta de Gobierno, se inaugurara en el Pabell&oacute;n Domingo Cuba, del Hospital Calixto Garc&iacute;a, el Instituto de Medicina Tropical.<\/p>\n<p>Con el apoyo de sus m&aacute;s cercanos colaboradores, los profesores Jos&eacute; Basnuevo y Federico Sotolongo, cre&oacute; una verdadera escuela de Parasitolog&iacute;a, reconocida por muchos a&ntilde;os en Am&eacute;rica Latina y en el mundo; y que se puede considerar el primer centro de investigaci&oacute;n universitario de Cuba.<\/p>\n<p>Adhiero plenamente mi criterio al del erudito maestro y amigo, Dr. Gregorio Delgado Garc&iacute;a, cuando expres&oacute; que &ldquo;dos de los momentos m&aacute;s culminantes de la infectolog&iacute;a cubana lo eran el descubrimiento de la teor&iacute;a metax&eacute;nica del contagio de las enfermedades, por el doctor Carlos J. Finlay y Barr&eacute;s, en el a&ntilde;o 1881, y la fundaci&oacute;n del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de La Habana, por el doctor Pedro Kour&iacute; Esmeja, en 1937&rdquo;.<\/p>\n<p>Pedro Kour&iacute; organiz&oacute; laboratorios; el museo de Parasitolog&iacute;a Carlos J. Finlay; combin&oacute; precozmente la docencia y la investigaci&oacute;n con el servicio asistencial; fund&oacute; revistas; coordin&oacute; cursos de verano, cursos de posgrado, e inici&oacute; el intercambio cient&iacute;fico con otras universidades del mundo.<\/p>\n<p>Sus estudios sobre la <em>Fasciola hep&aacute;tica<\/em>, amebiosis, <em>Ascaris lumbricoides<\/em>, por solo citar algunos, y el descubrimiento en Cuba del parasito intestinal <em>Inermicapsifer cubensis<\/em>, le permitieron ocupar un lugar cimero entre los grandes parasit&oacute;logos del mundo.<\/p>\n<p>Convencido de la naturaleza social del parasitismo, dedic&oacute; los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os de su vida a una intensa y extensa labor de educaci&oacute;n higi&eacute;nica popular relacionada con la lucha antiparasitaria.<\/p>\n<p>Fue de la estirpe de &ldquo;los que se quedaron&rdquo;. Y no solo &eacute;l, sino todos sus colaboradores del Instituto de Medicina Tropical, lo que fue una expresi&oacute;n elocuente del alcance de su labor pedag&oacute;gica y de su liderazgo. Se hubiera podido ir, y llevarse su gloria; se hubiera podido quedar solo con su gloria. Pero se qued&oacute;, se quedaron con &eacute;l sus colaboradores, y puso toda la gloria de su obra al servicio de la Revoluci&oacute;n triunfante. La muerte lo sorprendi&oacute; trabajando en la transformaci&oacute;n de la educaci&oacute;n m&eacute;dica en Cuba, y en encauzar en ella la pertinencia de su viejo proyecto de lucha antiparasitaria.<\/p>\n<p>Para conmemorar hoy los 90 a&ntilde;os del natalicio de Francisco Rojas Ochoa tenemos dos platos fuertes: uno para digerir aqu&iacute;, acto que durar&aacute; 18 minutos, y en los que no pocos sentir&aacute;n, sentiremos, profunda emoci&oacute;n, y todos tendr&aacute;n, tendremos, oportunidad de aprender; el otro para llevar, para digerir en casa. Aunque, en realidad, gracias al esfuerzo de los organizadores, podremos llevar a casa los dos platos.<\/p>\n<p>El plato para digerir aqu&iacute; estuvo precedido del libro hom&oacute;nimo, que los cienfuegueros tuvimos la oportunidad, la gran oportunidad, por la deferencia del Maestro, de hacer aqu&iacute;, en nuestra Universidad, su presentaci&oacute;n en la pen&uacute;ltima edici&oacute;n de las Jornadas Por los caminos de la salud.<\/p>\n<p>El plato fuerte para llevar es el &uacute;ltimo libro del Maestro Rojas Ochoa, titulado <em>Salud y Salud P&uacute;blica. Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica<\/em>. El libro &ldquo;es una obra breve&rdquo;; &ldquo;pero si se lee, estimular&aacute; el debate&rdquo;. Contiene, en mi opini&oacute;n, las esencias para conocer y comprender la salud p&uacute;blica y el sistema sanitario cubanos. No le falta el contexto ni la perspectiva universal de los problemas y sus causas.<\/p>\n<p>Por muchas razones hubiera querido que la presentaci&oacute;n aqu&iacute; de esta versi&oacute;n, de esta edici&oacute;n digital a lo cienfueguero, del libro de Rojas Ochoa la hiciera mi estimada amiga Zoe D&iacute;az Bernal, profesora de la Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. Pero la raz&oacute;n principal es haber prologado ella esa obra, y por haber calificado Rojas Ochoa el contenido de ese pr&oacute;logo como de &ldquo;dulce miel y exquisito perfume&rdquo;.<\/p>\n<p>Al no ser posible la presencia de la profesora Zoe D&iacute;az Bernal aqu&iacute; hoy, no habr&aacute; entonces presentaci&oacute;n del libro en el sentido de valoraci&oacute;n introductoria a la lectura. Pero no renunciaremos a esa oportunidad en la presentaci&oacute;n de la edici&oacute;n impresa del libro en el futuro, que desde ya planificamos para rendir nuevo homenaje al Maestro Rojas Ochoa.<\/p>\n<p>Nos atribuimos el derecho de este acto de recordaci&oacute;n, de homenaje, de compromiso, de amor, con Francisco Rojas Ochoa, por su cuban&iacute;a genuina, por su integridad, por su cultura, por su magisterio excepcional, por su firmeza revolucionaria, por toda su virtud que nos fue m&aacute;s pr&oacute;xima por su deferencia, simpat&iacute;a y cari&ntilde;o manifiestos por Cienfuegos.<\/p>\n<p>Cuando a principios de la d&eacute;cada pasada se instituy&oacute;, por la Direcci&oacute;n Provincial de Salud P&uacute;blica del territorio, el Premio Enrique Barnet, no hubo que hacer grandes esfuerzos para identificar a quienes reconocer&iacute;amos en primer lugar. Fue Francisco Rojas Ochoa el primero de los que no viv&iacute;an ni trabajaban en Cienfuegos a quien nos honramos en reconocer con ese Premio. El acto se efectu&oacute; de noche, como se estil&oacute; para ocasiones solemnes durante mucho tiempo, en el anfiteatro de la Facultad de Ciencias M&eacute;dicas. Se cubrieron todos los lugares, y algunos participaron de pie. El silencio fue sepulcral para escuchar al Maestro en sus palabras de agradecimiento, devenidas conferencia magistral sobre salud y salud p&uacute;blica.<\/p>\n<p>Una vez, creo que en la primera edici&oacute;n de las Jornadas Por los caminos de la salud, lo invit&eacute; a pronunciar una conferencia sobre Salud P&uacute;blica y Atenci&oacute;n Primaria de Salud en el anfiteatro natural del Jard&iacute;n Bot&aacute;nico de Cienfuegos. Aquello rebas&oacute; todas las expectativas, no alcanzaba el espacio para tantos interesados. &Eacute;l se situ&oacute; como un gladiador solitario entre la multitud y el espejo de agua, entre las fabulosas cortinas laterales de ca&ntilde;as bravas. Su exposici&oacute;n embeles&oacute; a aquel auditorio que no quer&iacute;a que aquello terminara; tal era el &eacute;xtasis. Su maestr&iacute;a hab&iacute;a convertido aquel lugar en el mejor escenario, no para divagar en teor&iacute;as, sino que conquist&oacute; al p&uacute;blico con reflexiones desde la pr&aacute;ctica. Muchos me comentaron despu&eacute;s que hab&iacute;an tenido en esa ocasi&oacute;n un encuentro feliz y definitivo con la Atenci&oacute;n Primaria de Salud. Yo entend&iacute; que era porque a ese nivel ten&iacute;amos muchos profesores, pero pocos maestros. Aun ahora es as&iacute;, lamentablemente.<\/p>\n<p>En varias ocasiones intercambi&eacute; despu&eacute;s con Rojas Ochoa sobre esa conferencia suya en el Jard&iacute;n Bot&aacute;nico, sobre su repercusi&oacute;n. &Eacute;l me respond&iacute;a con fina iron&iacute;a: &ldquo;si crees que van a mejorar tanto las cosas me invitas otra vez, tantas como hagan falta, pero al mismo lugar&rdquo;. Se hab&iacute;a quedado encantado con aquel anfiteatro natural.<\/p>\n<p>Hoy lamento que esa oportunidad nos qued&oacute; pendiente. Pero en su &uacute;ltima visita aqu&iacute; bati&oacute; records. Y debo confesar: aunque la invitaci&oacute;n a presentar aqu&iacute; su libro <em>Actor y testigo<\/em> fue mi iniciativa, su insistencia en venir fue lo que me anim&oacute; definitivamente, pues guardaba temores, ahora comprensibles, respecto a su estado de salud. Pensaba que se iba a aparecer con unos pocos libros, y result&oacute; que trajo todos los libros que le hab&iacute;an asignado como autor, que eran bastantes, y los puso a nuestra disposici&oacute;n gratuitamente. Se hizo en esa ocasi&oacute;n, con el lanzamiento del libro, una siembra maravillosa desde el gran teatro de la Universidad de Ciencias M&eacute;dicas; otras decenas de ejemplares se han entregado posteriormente a j&oacute;venes salubristas como est&iacute;mulo para su formaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Espero que la presentaci&oacute;n aqu&iacute; hoy del documental y la oportunidad de llevarse a casa para leer y estudiar su &uacute;ltimo libro, en versi&oacute;n digital, sean una nueva siembra de compromiso y afectos con el Maestro Rojas Ochoa, con la salud p&uacute;blica y el sistema sanitario cubanos, y con la Revoluci&oacute;n.<\/p>\n<p>Vivimos tiempos excepcionales, al llamado <em>cambio de &eacute;poca<\/em>, con todas las caracter&iacute;sticas que est&aacute;bamos tratando de entender con prisa, y de asimilar con resignaci&oacute;n, no sin poner, algunos, todo tipo de resistencias; se nos ha sumado la plaga de la COVID&ndash;19, con todos los cambios que ha implicado e implicar&aacute; a&uacute;n. Se habla de otra normalidad, de una nueva normalidad.<\/p>\n<p>Las bases econ&oacute;micas se tambalean y agrietan en las sociedades; la pol&iacute;tica entra en nueva crisis, tal vez no descrita ni imaginada. La repercusi&oacute;n social de la situaci&oacute;n actual y futura es alarmante, de caos total. Se desestructura la esperanza, y se le derrumban soportes fundamentales y a&ntilde;ejos.<\/p>\n<p>Se produce, parad&oacute;jicamente, un reacomodo de las virtudes; una especie de cataclismo est&aacute; promoviendo un equilibrio nuevo, en gestaci&oacute;n, en emergencia.<\/p>\n<p>Pocos recuerdan, y poco se recuerda de aquello que Julio Frenk llam&oacute; la nueva Salud P&uacute;blica. Y muchos no oyeron nunca hablar del uno ni de la otra.<\/p>\n<p>Hace 30 a&ntilde;os supon&iacute;amos, a nivel global, una crisis de la Salud P&uacute;blica, pero se supon&iacute;an soluciones para superarla; incluso se lleg&oacute; a trazar una iniciativa para el desarrollo de la teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de la Salud P&uacute;blica.<\/p>\n<p>Hoy no sabemos bien ni por d&oacute;nde vamos. La pandemia ha echado abajo modelos y organizaciones de prestaci&oacute;n de servicios de salud que fueron referenciales hace unos a&ntilde;os atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuba muestra una situaci&oacute;n peculiar en muchos aspectos, lo que no quiere decir que todo es completamente bueno.<\/p>\n<p>Tenemos grandes desaf&iacute;os, el mayor es enfrentar con &eacute;xito el acoso imperialista, que es mucho m&aacute;s que el bloqueo. Es imprescindible orientar la conciencia individual y colectiva en el sentido de la comprensi&oacute;n de los problemas del mundo y del pa&iacute;s, de sus causas y soluciones.<\/p>\n<p>Tenemos desaf&iacute;os en la salud p&uacute;blica y el requerimiento de nuevas formulaciones y reformulaciones te&oacute;ricas y pr&aacute;cticas para nuestro contexto, para nuestras perspectivas.<\/p>\n<p>Una ocasi&oacute;n como esta, un encuentro como este, de homenaje a dos grandes de la salud p&uacute;blica cubana, nos debe llevar al razonamiento de la necesidad de conocer de d&oacute;nde venimos, de conocer qui&eacute;nes son nuestros troncos referenciales y por qu&eacute; lo son; pero tambi&eacute;n de la necesidad imperiosa de cultivar el talento, de modelar la virtud en el sentido pleno del servicio, del sacrificio, del deber, acorde a la eticidad cubana, ese sol del mundo moral, del que no solo somos herederos, sino del que tenemos que ser, y promover, dignos continuadores. No faltar&aacute;n los pinos nuevos.<\/p>\n<p>Muchas gracias.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci&oacute;n del Dr. Salvador Tamayo Mu&ntilde;iz, director provincial de Salud en Cienfuegos, en la Jornada de homenaje a Pedro Kour&iacute; Esmeja y Francisco Rojas Ochoa, en los aniversarios de sus natalicios. 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