{"id":22902,"date":"2025-08-09T12:39:57","date_gmt":"2025-08-09T16:39:57","guid":{"rendered":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/editorhome\/?p=22902"},"modified":"2025-08-09T12:39:57","modified_gmt":"2025-08-09T16:39:57","slug":"santiago-ramon-y-cajal-a-125-anos-del-premio-moscu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/editorhome\/2025\/08\/09\/santiago-ramon-y-cajal-a-125-anos-del-premio-moscu\/","title":{"rendered":"Santiago Ram\u00f3n y Cajal a 125 a\u00f1os del Premio Mosc\u00fa"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-435196 lazy loaded ls-is-cached lazyloaded alignleft\" src=\"https:\/\/www.trabajadores.cu\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/casal-scaled.x10671.jpg\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"500\" data-srcset=\"https:\/\/www.trabajadores.cu\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/casal-scaled.jpg 279w, https:\/\/www.trabajadores.cu\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/casal-140x250.jpg 140w, https:\/\/www.trabajadores.cu\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/casal-768x1373.jpg 768w, https:\/\/www.trabajadores.cu\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/casal-859x1536.jpg 859w\" data-src=\"https:\/\/www.trabajadores.cu\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/casal-scaled.x10671.jpg\" data-sizes=\"(max-width: 279px) 100vw, 279px\" data-was-processed=\"true\" \/><\/p>\n<p><em>Homenaje al Doctor Santiago Ram\u00f3n y Cajal en el 125 aniversario de haber obtenido el Premio Mosc\u00fa el 9 de agosto de 1900.<\/em><\/p>\n<p>El espa\u00f1ol Santiago Felipe Ram\u00f3n y Cajal naci\u00f3 el 1<sup>o<\/sup>\u00a0de mayo de 1852 en Petilla de Arag\u00f3n, localidad navarra dentro de tierra aragonesa. En junio de 1873, en los predios de la Universidad Literaria de Zaragoza, obtuvo el t\u00edtulo de Licenciado en Medicina. Su primera labor como m\u00e9dico la realiz\u00f3, como miembro de la Sanidad Militar, en el Regimiento de Burgos, luego fue designado a la guerra de Cuba. El mi\u00e9rcoles 17 de junio de 1874, con 22 a\u00f1os de edad y grado de capit\u00e1n, desembarc\u00f3 en La Habana.<\/p>\n<p>En la isla caribe\u00f1a se desarrollaba la Guerra de los Diez A\u00f1os y Cajal fue ubicado en el Hospital de Campa\u00f1a de Vista Hermosa, Puerto Pr\u00edncipe (actual Camag\u00fcey), luego fue trasladado por enfermedad al Hospital de Puerto Pr\u00edncipe para regresarlo m\u00e1s tarde a San Isidro, en la trocha del este. El 15 de mayo de 1875, con diagn\u00f3stico de caquexia pal\u00fadica grave, le conceden la licencia absoluta del ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>De regreso a Espa\u00f1a desarroll\u00f3 una ascendente carrera cient\u00edfica que fue reconocida con m\u00faltiples galardones. Entre el oto\u00f1o y el invierno de 1899 el galeno se encontraba enfermo. Seg\u00fan sus propias palabras \u00abinvadi\u00f3me la neurastenia, acompa\u00f1ada de palpitaciones, arritmias card\u00edacas, insomnios, etc., con el consiguiente abatimiento de \u00e1nimo\u00bb. En consecuencia, decidi\u00f3 alejarse del constante ajetreo de Madrid e irse a vivir en un lugar m\u00e1s tranquilo en los alrededores de la ciudad. Compr\u00f3 una huerta en Cuatro caminos y mand\u00f3 a construir una modesta quinta, circundada de un bello jard\u00edn, emparrado e invernadero liliputienses, escalonados en cuesta y expuestos al sol del mediod\u00eda.<\/p>\n<p>En la tranquilidad de su jard\u00edn recibi\u00f3 Cajal la agradable noticia del Premio Mosc\u00fa, informaci\u00f3n que le lleg\u00f3 en un telegrama enviado por el doctor Juli\u00e1n Calleja, colega espa\u00f1ol que estuvo presente en la capital francesa al emitirse el fallo del jurado. La reuni\u00f3n donde se decidi\u00f3 el ganador del reconocido galard\u00f3n comenz\u00f3 a las 9 y media de la ma\u00f1ana del 8 de agosto de 1900, en la Facultad de Medicina de Par\u00eds, presidida por el destacado cirujano franc\u00e9s Odilon Marc Lannelonge. Al d\u00eda siguiente, 9 de agosto, la noticia se hizo p\u00fablica en el XIII Congreso Internacional de Medicina reunido en la ciudad francesa; en la misma sesi\u00f3n se acord\u00f3 celebrar en Madrid el siguiente Congreso de 1903.<\/p>\n<p>Por testigos presenciales se conoce del entusiasmo de los delegados y congresistas de los pa\u00edses latinos, incluso se escucharon gritos de vivas a Espa\u00f1a. En nombre del pa\u00eds ib\u00e9rico y de la ciencia espa\u00f1ola, el doctor Calleja, quien como se\u00f1alamos fue el encargado de trasmitir la noticia a Cajal, pronunci\u00f3, con marcada emoci\u00f3n, un elocuente y sentid\u00edsimo discurso de agradecimiento. Fue casi una fiesta de cordial hispanidad, porque del inesperado triunfo se congratularon, con noble y profunda emoci\u00f3n, todos los congresistas de Espa\u00f1a y de las Rep\u00fablicas hispanoamericanas.<\/p>\n<p>La historia de este importante galard\u00f3n comenz\u00f3 a\u00f1os antes, en 1897, cuando en el XII Congreso Internacional de Medicina, en la ciudad moscovita se decidi\u00f3 crear un premio. As\u00ed las cosas, en sesi\u00f3n de trabajo del Ayuntamiento de Mosc\u00fa se acord\u00f3 que: \u00ab<em>El premio de la ciudad de Mosc\u00fa ser\u00e1 otorgado al mejor trabajo cient\u00edfico en el campo de la medicina y de la higiene, o por los servicios excepcionales ofrecidos en la lucha por aliviar el sufrimiento de la humanidad<\/em>\u00bb. Tambi\u00e9n qued\u00f3 pautado entregarlo cada tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>Cajal, quien disfrut\u00f3 inmensamente el reconocimiento, no pudo personarse a recibir el mencionado lauro, decidi\u00f3 quedarse en su reci\u00e9n estrenada casa de Cuatro caminos. Desde all\u00ed trasmiti\u00f3 un c\u00e1lido agradecimiento donde expres\u00f3: \u00abA m\u00ed, personalmente, las 6,000 pesetas, si llego a cobrarlas, que lo dudo, me vendr\u00e1n como pedrada en ojo de boticario, pues cabalmente tengo atascado el segundo tomo de los Centros, el segundo n\u00famero de la Revista y la tercera edici\u00f3n de la Histolog\u00eda, por falta de sebo; quiero decir, de recursos y de humor para escribir\u00bb.<\/p>\n<p>Si bien el galeno necesitaba el dinero, despu\u00e9s de la inversi\u00f3n que hab\u00eda realizado para construir su nueva casa, es evidente que su mayor deseo iba encaminado en el orden acad\u00e9mico, pues ten\u00eda m\u00faltiples publicaciones pendientes que precisamente no hab\u00edan salido a la luz por falta de dinero y este premio le daba la posibilidad de darlos a conocer. Muchas fueron las felicitaciones y elogios recibidos. Destacan entre otros el telegrama de Su Majestad, la reina Cristina, la carta afectuosa del presidente del Consejo de Ministros, D. Francisco Silvela; y la no menos cari\u00f1osa del ministro de Fomento y el mensaje del Ayuntamiento de Zaragoza.<\/p>\n<p>La prensa tambi\u00e9n se hizo eco de la noticia. El rotativo\u00a0<em>El Heraldo<\/em>\u00a0rese\u00f1\u00f3 una elocuente biograf\u00eda escrita por el doctor Amalio Gimeno; por su parte\u00a0<em>El Imparcial<\/em>\u00a0public\u00f3 sentidas palabras de Mariano C\u00e1via. Otros art\u00edculos lauditorios aparecieron tambi\u00e9n en\u00a0<em>El Liberal<\/em>,\u00a0<em>La \u00c9poca<\/em>\u00a0y\u00a0<em>La Correspondencia<\/em>. El doctor M\u00e1rquez firm\u00f3 una nota muy halagadora para un peri\u00f3dico m\u00e9dico que fue celebrada por el propio Cajal. La sociedad espa\u00f1ola disfrut\u00f3 ampliamente el \u00e9xito de su hijo ilustre. Puede decirse que fue este el premio que dio a conocer al sabio entre sus coterr\u00e1neos, anteriormente sus \u00e9xitos eran m\u00e1s conocidos en otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Entre los reconocimientos oficiales recibi\u00f3 la\u00a0<em>Gran Cruz de Isabel la Cat\u00f3lica<\/em>, la condecoraci\u00f3n de la\u00a0<em>Gran Cruz de Alfonso XII<\/em>\u00a0y fue nombrado consejero de Instrucci\u00f3n P\u00fablica. La elecci\u00f3n del sabio al apetecido Premio Mosc\u00fa hizo crecer la alegr\u00eda de la ciudadan\u00eda hispana, extensiva a todos los pa\u00edses de habla castellana, consider\u00e1ndose tal distinci\u00f3n como un aut\u00e9ntico triunfo hispanoamericano.<\/p>\n<p>Es interesante destacar que desde el pueblo cubano tambi\u00e9n le lleg\u00f3 al sabio espa\u00f1ol un cordial mensaje de felicitaci\u00f3n firmado por el doctor Pedro Albarr\u00e1n, quien un mes despu\u00e9s, el 16 de septiembre de 1900, fue electo Presidente de la Sociedad de Estudios Cl\u00ednicos de La Habana. Su hermano, el ilustre cient\u00edfico cubano doctor Joaqu\u00edn Albarr\u00e1n, ya para esa fecha era reconocido por sus aportes a la Urolog\u00eda. El elogio fue publicado en el peri\u00f3dico\u00a0<em>El F\u00edgaro<\/em>\u00a0de La Habana, en octubre de ese a\u00f1o 1900.<\/p>\n<p>El doctor Pedro Albrarr\u00e1n destaca del maestro espa\u00f1ol su humilde laboratorio, su entrega a la labor cient\u00edfica, as\u00ed como sus procedimientos de investigaci\u00f3n. Lo describe como un hombre superior por su inteligencia, y subraya su amor a la justicia y a la suprema ley. Termina escribiendo: \u00abReciba el sabio espa\u00f1ol, juntamente con los aplausos de los dem\u00e1s pueblos de la tierra, el aplauso del pueblo cubano \u00a1y ojal\u00e1 que sea grato para sus notas distintas! Nuestro aplauso no expresa solamente la admiraci\u00f3n que inspira el hombre aclamado por su ciencia: es tambi\u00e9n la expresi\u00f3n sincera de naturales inextinguibles afectos, de \u00edntimas alegr\u00edas que sentimos porque algo bueno pasa en el viejo solar de nuestros padres\u00bb. La alusi\u00f3n final hace clara referencia al padre de los hermanos Albarr\u00e1n, Don Pedro Albarr\u00e1n y de la Calle, quien era natural de C\u00e1diz, en el pa\u00eds ib\u00e9rico.<\/p>\n<p>De todos los homenajes recibidos consideramos que el m\u00e1s importante fue realizado en el Paraninfo de la Universidad Central de Madrid. All\u00ed el eminente hist\u00f3logo pronunci\u00f3 un encendido discurso de alto contenido patri\u00f3tico, donde dej\u00f3 para la historia importantes consejos a los j\u00f3venes. En esa hist\u00f3rica pieza de la oratoria exhort\u00f3 a combatir al extranjero con ideas, con hechos nuevos, con invenciones originales y \u00fatiles. Ah\u00ed afirm\u00f3: \u00abMi fuerza fue el sentimiento patri\u00f3tico; mi norte, el enaltecimiento de la toga universitaria; mi ideal, aumentar el caudal de ideas espa\u00f1olas circulantes por el mundo, granjeando respeto y simpat\u00eda para nuestra Ciencia, colaborando, en fin, en la grandiosa empresa de descubrir la Naturaleza, que es tanto como descubrirnos a nosotros mismos\u00bb.<\/p>\n<p>Como colof\u00f3n se puede afirmar que el Premio Mosc\u00fa signific\u00f3 para el doctor Cajal no solo el reconocimiento de su pa\u00eds, sino tambi\u00e9n la posibilidad de darse a conocer como el gran patriota que desde la ciencia defend\u00eda al pa\u00eds ib\u00e9rico, as\u00ed como la apertura de nuevos horizontes en favor de sus investigaciones cient\u00edficas que lo llevar\u00edan en 1906 a obtener el Premio Nobel de Medicina y Fisiolog\u00eda. Este 9 de agosto de 2025 se conmemoran 125 a\u00f1os del Premio Mosc\u00fa, rindamos tributo al doctor Santiago Ram\u00f3n y Cajal, el m\u00e1s ilustre de los cient\u00edficos espa\u00f1oles, quien se consideraba asimismo como un \u00abobrero infatigable de voluntad indomable\u00bb.<\/p>\n<p>Por\u00a0Dr. C. Ricardo Hodel\u00edn Tablada<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.trabajadores.cu\/20250809\/santiago-ramon-y-cajal-a-125-anos-del-premio-moscu\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Trabajadores<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homenaje al Doctor Santiago Ram\u00f3n y Cajal en el 125 aniversario de haber obtenido el Premio Mosc\u00fa el 9 de agosto de 1900. El espa\u00f1ol Santiago Felipe Ram\u00f3n y Cajal naci\u00f3 el 1o\u00a0de mayo de 1852 en Petilla de Arag\u00f3n, localidad navarra dentro de tierra aragonesa. 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