{"id":22759,"date":"2023-02-05T06:17:30","date_gmt":"2023-02-05T11:17:30","guid":{"rendered":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/editorhome\/?p=22759"},"modified":"2023-02-05T06:25:12","modified_gmt":"2023-02-05T11:25:12","slug":"como-nos-hizo-mas-inteligentes-aprender-a-cocinar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contenidosportal.sld.cu\/editorhome\/2023\/02\/05\/como-nos-hizo-mas-inteligentes-aprender-a-cocinar\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo nos hizo m\u00e1s inteligentes aprender a cocinar"},"content":{"rendered":"<p>\u00abToda acci\u00f3n, todo movimiento es impulsado por la energ\u00eda. Nada puede suceder sin energ\u00eda\u00bb.<br \/>\n\u00abHasta para so\u00f1ar de noche se requiere energ\u00eda\u00bb, dice Jeffrey West, que es f\u00edsico en el Instituto Santa Fe en Estados Unidos.<br \/>\nY lo que hace especiales a los humanos es c\u00f3mo hemos logrado aprovechar fuentes de energ\u00eda cada vez m\u00e1s poderosas.<!--more--><\/p>\n<p>La historia comienza en los albores de nuestra especie.<\/p>\n<p>\u00abLo que se almacena en la madera es la energ\u00eda del Sol que hace crecer los \u00e1rboles por fotos\u00edntesis, y cuando mueren, podemos liberar esa energ\u00eda. El descubrimiento del fuego por el hombre prehist\u00f3rico fue crucial\u00bb.<\/p>\n<p>Para varios antrop\u00f3logos, el fuego hizo mucho m\u00e1s que mantenernos calientes, protegernos de los depredadores y darnos una nueva herramienta para cazar.<br \/>\nLas llamas reformaron nuestra biolog\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abCualquier cosa que le permita a un organismo obtener energ\u00eda de manera m\u00e1s eficiente va a tener enormes efectos en la trayectoria evolutiva de ese organismo\u00bb, se\u00f1ala Rachel Carmody, profesora de biolog\u00eda evolutiva humana de la Universidad de Harvard.<\/p>\n<p>\u00abCocinar jug\u00f3 un papel esencial en la configuraci\u00f3n de los humanos porque transforma la disponibilidad de energ\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>\u00danicos<\/p>\n<p>Somos el \u00fanico animal que cocina, y, seg\u00fan Carmody, al hacerlo, logramos mucho m\u00e1s que solo hacer que la comida sepa mejor.<\/p>\n<p>\u00abSi desglosas las principales fuentes de energ\u00eda en la dieta humana, provienen de los carbohidratos, las prote\u00ednas y l\u00edpidos, y el calor y la cocci\u00f3n las transforma y las hace m\u00e1s disponibles para los humanos\u00bb.<\/p>\n<p>El calor expone esos nutrientes permitiendo que nuestras enzimas digestivas hagan su trabajo m\u00e1s efectivamente.<\/p>\n<p>Cocinar facilita la labor de alimentarnos, y, seg\u00fan Carmody, hemos evolucionado en consecuencia.<\/p>\n<p>\u00abPara nuestro tama\u00f1o corporal, tenemos tripas relativamente peque\u00f1as y no son solo en general\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEn comparaci\u00f3n con los chimpanc\u00e9s y los bonobos, tenemos intestinos delgados -que hacen la mayor parte de la absorci\u00f3n- relativamente largos, y colones -que hacen gran parte de la fermentaci\u00f3n de nutrientes que no podemos absorber f\u00e1cilmente- relativamente cortos\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando los humanos cocinamos, usamos calor para predigerir nuestros alimentos, mientras que nuestros primos siguen dependiendo de las bacterias en sus colones para hacer esa digesti\u00f3n adicional por ellos.<\/p>\n<p>Y esa dependencia tiene un precio.<\/p>\n<p>\u00abPor ejemplo, un carbohidrato que se absorbe en el intestino delgado vale alrededor de cuatro kilocalor\u00edas por gramo. Pero si entra en el colon y las bacterias hacen su trabajo solo va a valer unas dos, pues las bacterias tienen que alimentarse\u00bb.<\/p>\n<p>Un simio que cocina<\/p>\n<p>\u00abHace dos millones de a\u00f1os, un simio australopitecino se convirti\u00f3 en humano y entr\u00f3 en un mundo totalmente diferente, con una sociedad cada vez m\u00e1s rica en inteligencia\u00bb, le dice a la BBC Richard Wrangham, profesor de antropolog\u00eda en la Universidad de Harvard y colaborador de Carmody desde hace mucho tiempo.<\/p>\n<p>\u00abTodo eso, creo, se remonta al hecho de que somos fundamentalmente un simio de la cocina\u00bb.<\/p>\n<p>A Wrangham se le ocurri\u00f3 la teor\u00eda de cocina de la evoluci\u00f3n humana y est\u00e1 convencido de que, al liberar m\u00e1s energ\u00eda de nuestros alimentos, transformamos nuestra biolog\u00eda, sobre todo al alimentar un cerebro m\u00e1s grande y hambriento de energ\u00eda.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, todo comenz\u00f3 con la evoluci\u00f3n del Homo erectus.<\/p>\n<p>\u00abLa evidencia de eso es que las costillas, en lugar de proyectarse hacia afuera como lo hacen en los simios para acomodar las tripas grandes, son relativamente planas y van directamente hacia abajo, y los dientes ya han comenzado a hacerse m\u00e1s peque\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00abEl cerebro realmente no comienza a crecer hasta otro medio mill\u00f3n de a\u00f1os despu\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>El hombre erguido fue el primer humano en dejar atr\u00e1s los \u00e1rboles y viajar largas distancias a pie hacia la sabana africana para buscar comida y poder cocinarla habr\u00eda sido doblemente \u00fatil en esas circunstancias.<br \/>\n\u00abTambi\u00e9n contribuy\u00f3 a hacer que los alimentos fueran m\u00e1s seguros; al cocinarlos, controlas las bacterias en la carne y te deshaces de las toxinas de algunos vegetales\u00bb.<br \/>\nEso no s\u00f3lo ampliar\u00eda el rango de la dieta de los hom\u00ednidos, sino que har\u00eda f\u00edsicamente m\u00e1s f\u00e1cil comer.<\/p>\n<p>\u00abPasamos menos de una hora al d\u00eda masticando, en comparaci\u00f3n con 6 horas o m\u00e1s al d\u00eda si fu\u00e9ramos un simio de nuestro tama\u00f1o corporal. As\u00ed de grande es el efecto que tiene la cocci\u00f3n al ablandar los alimentos\u00bb.<\/p>\n<p>Eso dejaba m\u00e1s tiempo para cazar y forrajear.<\/p>\n<p>Y a medida que crec\u00eda la confianza de que podr\u00edan encontrar algo para cocinar, se arriesgaron a salir en expediciones m\u00e1s largas para cazar animales a\u00fan m\u00e1s grandes.<br \/>\nEl argumento de Wrangham de que fue el Homo erectus hace 2 000 000 de a\u00f1os quien comenz\u00f3 a usar el fuego es persuasivo.<br \/>\nPero hay un problema.<\/p>\n<p>\u00a1\u00bfC\u00f3mo?!<\/p>\n<p>La teor\u00eda se basa en conjeturas y evidencia circunstancial.<\/p>\n<p>\u00abLa arqueolog\u00eda es siempre una esclava de la preservaci\u00f3n. Es muy raro que encuentres algo bien conservado si es muy antiguo\u00bb, declara Carolina Mallol, geoarque\u00f3loga de la Universidad de Laguna en Tenerife y exalumna de Wrangham.<\/p>\n<p>Asegura que la evidencia de su teor\u00eda es escasa.<\/p>\n<p>\u00abToda la evidencia que hemos estado encontrando en \u00c1frica que data de alrededor de un mill\u00f3n de a\u00f1os es cuestionable\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abCuando encuentras trozos rojizos de arcilla quemada, es muy dif\u00edcil probar que fue quemada por humanos. No hay un s\u00f3lido registro arqueol\u00f3gico contextualizado del fuego\u00bb.<br \/>\n\u00abEn mi opini\u00f3n, el sitio m\u00e1s antiguo que cumple con esas condiciones es la cueva de Qesem en Israel, que data de hace unos 380 000 a\u00f1os. All\u00ed tienes mucha evidencia de que usaban fuego habitualmente\u00bb.<br \/>\nSi no usaban fuego, \u00bfc\u00f3mo fueron capaces de extenderse fuera de \u00c1frica y sobrevivir en lugares tan inh\u00f3spitos como la Europa de la Edad de Hielo?<\/p>\n<p>\u00abNo sabemos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abHe excavado con mis manos en sitios como Atapuerca, donde hay mucha evidencia de ocupaci\u00f3n humana, de 600, 500, 400 000 a\u00f1os de antig\u00fcedad. No hay fuego, ni siquiera un \u00e1pice microsc\u00f3pico de carb\u00f3n, y hac\u00eda fr\u00edo\u00bb.<\/p>\n<p>No obstante&#8230;<\/p>\n<p>Pero debieron aventurarse en estos entornos inh\u00f3spitos porque proporcionaban algo m\u00e1s, como abundantes suministros de carne rica en energ\u00eda.<br \/>\n\u00abCorrecto, y podr\u00eda haber sido cruda o seca. No necesitas asarla. Tambi\u00e9n pod\u00eda ser la carne podrida. Hay un proceso de fermentaci\u00f3n que permite consumirla\u00bb.<\/p>\n<p>Si comer carne putrefacta te parece asqueroso, \u00bfqu\u00e9 tal esto?<\/p>\n<p>\u00abConvierto los cerebros en sopa\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLiteralmente disuelvo los cerebros en una soluci\u00f3n detergente salada\u00bb.Suzana Herculano-Houzel suena como la m\u00e1s loca de las cient\u00edficas locas.<\/p>\n<p>\u00abLo s\u00e9. Me encanta decirle a la gente que hago sopa de cerebro para ganarme la vida y ver la cara que pone&#8230; Preguntan: &#8216;\u00bfEn serio? \u00bfTe la tomas?'\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abNo, s\u00f3lo la pinto de azul, rojo y verde y luego cuento las neuronas bajo el microscopio\u00bb.<\/p>\n<p>Herculano-Houzel es neurocient\u00edfica de la Universidad de Vanderbilt en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Sus experimentos le ayudan a comparar los cerebros de diferentes especies y comprender mejor c\u00f3mo evolucionaron los nuestros.<\/p>\n<p>Su trabajo indica que las demandas de energ\u00eda de nuestros cerebros deben haber aumentado dram\u00e1ticamente a medida que evolucionamos.<\/p>\n<p>Y no es solo cuesti\u00f3n de crecer en tama\u00f1o, sino en cantidad de neuronas.<\/p>\n<p>\u00abEsa es una distinci\u00f3n realmente importante porque puedes tener un cerebro mucho m\u00e1s grande que otro, y aun as\u00ed tener menos neuronas. Ese es el caso del elefante. La corteza del elefante es el doble del tama\u00f1o de la nuestra, pero tiene solo la mitad de neuronas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLo que distingue a los humanos es que somos la especie que tiene m\u00e1s neuronas en la corteza cerebral, as\u00ed no seamos la especie con el cerebro m\u00e1s grande\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 hay tantas neuronas en nuestros cerebros relativamente peque\u00f1os?<\/p>\n<p>\u00abSencillamente, somos primates. La alta densidad de neuronas es en gran medida la que se encuentra en otros primates. No somos especiales en ese sentido\u00bb.<br \/>\n\u00abLas aves tienen densidades a\u00fan m\u00e1s altas de neuronas en sus peque\u00f1os cerebros: un cuervo tiene tantas neuronas en su corteza como un mono\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfM\u00e1s inteligentes?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1nta m\u00e1s energ\u00eda se necesita para mantener un cerebro humano en marcha?<\/p>\n<p>\u00abHasta donde sabemos, la cantidad de energ\u00eda que utiliza un cerebro es proporcional a la cantidad de neuronas que tiene. Entonces, si tienes dos veces m\u00e1s neuronas, como es el caso entre humanos y gorilas, tu cerebro cuesta dos veces la cantidad de energ\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Su punto de vista es que la energ\u00eda liberada al cocinar fue esencial para la evoluci\u00f3n de los cerebros humanos.<\/p>\n<p>Pero cocinar entendido en su sentido amplio: no s\u00f3lo con fuego, sino tambi\u00e9n procesando alimentos con herramientas, o sec\u00e1ndolos o fermentarlos.<\/p>\n<p>Entonces, si el cerebro humano tiene el doble de neuronas que el cerebro de un gorila, \u00bfeso nos hace dos veces m\u00e1s inteligentes?<\/p>\n<p>\u00abDepende de c\u00f3mo se mida la inteligencia.<\/p>\n<p>\u00abPero, independientemente de c\u00f3mo lo hagas, se incrementar\u00eda mucho m\u00e1s del doble porque las neuronas operan en red, as\u00ed que las capacidades aumentan de manera combinatoria, lo que significa que tienes el potencial de un aumento exponencial en la capacidad de procesamiento de informaci\u00f3n a medida que ganas m\u00e1s neuronas\u00bb.<\/p>\n<p>Es decir que cada neurona adicional aument\u00f3 la demanda de energ\u00eda de nuestro cerebro uno a uno, pero nuestra inteligencia se aceler\u00f3 y eso cre\u00f3 un ciclo de retroalimentaci\u00f3n positiva.<br \/>\nCon cerebros m\u00e1s inteligentes, mejoramos en la caza y la b\u00fasqueda de comida.<br \/>\nY descubrimos m\u00e1s formas de acceder a las calor\u00edas de nuestra comida, golpe\u00e1ndola con una piedra, tritur\u00e1ndola hasta convertirla en polvo o incluso simplemente dej\u00e1ndola pudrir, o por supuesto as\u00e1ndola al fuego.<\/p>\n<p>Al hacerlo, aumentamos a\u00fan m\u00e1s el suministro de energ\u00eda a nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Eso nos permiti\u00f3 desarrollar cerebros a\u00fan m\u00e1s inteligentes, y ese c\u00edrculo virtuoso impuls\u00f3 nuestros cerebros a la cima.<\/p>\n<p>\u00abEstamos en un primer lugar muy distante en comparaci\u00f3n con todas las dem\u00e1s especies, pues tenemos 16 000 millones de neuronas en promedio. El siguiente en la l\u00ednea es el gorila y los orangutanes con 8 a 9 000 millones de neuronas. Luego tienes chimpanc\u00e9s con 6 a 7 000\u00bb.<\/p>\n<p>Eso suena como un cerebro excepcional. Si tiene m\u00e1s del doble del n\u00famero de neuronas que el animal m\u00e1s cercano, es un cerebro milagroso.<\/p>\n<p>\u00abTe acepto notable, hasta \u00fanico, pues no hay otro como el nuestro, pero excepcional significa que es una excepci\u00f3n a alg\u00fan tipo de regla, y no somos una excepci\u00f3n a nada que hayamos encontrado en el laboratorio\u00bb.<\/p>\n<p>(Tomado de la <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-59824325\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\"><strong>BBC<\/strong><\/a>)<\/p>\n<p>(<a href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/especiales\/2022\/01\/09\/como-nos-hizo-mas-inteligentes-aprender-a-cocinar\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\"><strong>Cubadebate<\/strong><\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abToda acci\u00f3n, todo movimiento es impulsado por la energ\u00eda. 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